El tapen tapen de Char no alcanza a cubrir al Equipo por Colombia

El tapen tapen de Char no alcanza a cubrir al Equipo por Colombia
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Equipo por Colombia

Desde que salieron a la luz las fotos del romance de Álex Char y Aída Merlano, el ex alcalde de Barranquilla ha intentado replicar a nivel nacional la estrategia de control mediático que durante poco más de una década le ha funcionado en su ciudad. Sin embargo, no ha sido suficiente para cubrir a su coalición Equipo por Colombia.

Las fotos románticas que Merlano aportó a la Corte fueron filtradas casi inmediatamente por el abogado de un congresista cercano a los Char —según reveló Daniel Coronell—, en una movida que inicialmente redujo las acusaciones de corrupción que le hace Merlano al mero asunto de la relación amorosa.

“Le hicieron un favor a Álex desde Semana en la forma como filtran lo que filtran”, dice el analista político Carlos Suárez. “Lo convirtieron en un meme por el morbo del cacho y las redes hicieron el trabajo de banalizar la cosa. Se volvió un chiste y puso a Álex en la boca de todo el mundo en una campaña de un candidato que no habla y que no era conocido a nivel nacional”.

El control de daños

Tras la filtración de las imágenes, el clan Char intentó replicar la estrategia de comunicaciones que le ha servido en Barranquilla durante estos años de hegemonía política. Consiste en, más que difundir mensajes, controlar que el mensaje que se difunda sobre Álex Char sea positivo, evitándose cualquier situación incómoda que lo pueda dejar mal.

Dio una sola entrevista para la revista Bocas, en la que Gustavo Gómez, director de 6AM Hoy por Hoy de Caracol Radio, le hace dos preguntas sin contrapreguntas sobre el affaire con Merlano y luego se centra en sus logros y en rescatar su historia personal y familiar.

Otros periodistas con tribuna nacional cercanos al charismo encuadraron el escándalo en un tema de “vida personal”, que no debería ser tratado como un asunto periodístico. Y al día siguiente del escándalo, el periódico El Heraldo —entre cuyos accionistas están el alcalde charista de Barranquilla, Jaime Pumarejo, y su familia — solo sacó las posturas de Char y de su abogado.

Durante la semana, publicaron la respuesta del Equipo por Colombia y la necesidad de investigar a fondo las declaraciones de Merlano. En los últimos días han sacado más de las propuestas de Char y de su campaña actual. Y aunque publicaron la noticia de cuando la Coalición de la Esperanza exigió a Char renunciar a su candidatura, terminan la nota diciendo que las pruebas todavía las está analizando la Corte.

Fuera de la entrevista en Bocas, el precandidato ha guardado silencio. Y, como ha sido su costumbre hasta ahora, declinó la invitación a participar en el debate de candidatos presidenciales en la Universidad del Norte en Barranquilla el pasado jueves. Dedicó ese día a cambiar los titulares y, de paso, graduarse como gran contrincante de Gustavo Petro, atacando desde twitter al candidato del Pacto Histórico:

La que sí habló fue su esposa, Katia Nule, quien sacó un video en el que pide que respeten “el tema que debe ser intocable” de la familia y enfatiza en que la información no es nueva ni relevante dentro de esta campaña política y la reduce al asunto del romance, sin tocar las denuncias de compra de votos y robo del erario que hace Merlano contra Char. “Al pasado pisado y al presente de frente”, concluye pidiendo a sus oyentes que no se dejen “distraer”.

El impacto político

Hasta ahora, el teflón de Char había permanecido intacto frente a escándalos como la alianza con la cuestionada exgobernadora guajira Oneida Pinto, las casas que se le agrietaron a Char cuando era constructor privado, las menciones a hombres del primer círculo de Char en casos de corrupción como Odebrecht y la Triple A y los negocios de Char con los corruptos Nule.

Pero, ante las costuras que ha empezado a señalar Aída Merlano a su clan, esto parece estar cambiando por primera vez. Sobre todo, teniendo en cuenta que, como lo muestran las investigaciones de La Silla Vacía, existen muchos hechos probados que guardan sentido con lo que la prófuga excongresista está asegurando:

Aún así, el candidato no se ha visto obligado a abandonar la carrera presidencial. Su decisión es seguir en el juego y participar en la consulta. Así se lo dijo a Gómez y no ha parado de hacer sus correrías de campaña.

Las bases políticas de Char están principalmente en Barranquilla y el Atlántico, con aliados de maquinaria en Magdalena, La Guajira, César, San Andrés, Córdoba, Sucre y Bolívar. Es decir, en todo el Caribe. Y el romance y las denuncias de Merlano no cambiarán sustancialmente el panorama de ese apoyo amarrado para la votación de las consultas pues la coincidencia de ésta con las legislativas garantiza que esas estructuras tradicionales estén aceitadas y se muevan a todo vapor.

Si Char gana la consulta, el escándalo quizás podría afectar su crecimiento por fuera del Caribe por el impacto que tenga sobre el votante de opinión que, en todo caso y para mayor complejidad, sí ha logrado cultivar el clan Char, con su mezcla de gestión eficiente y obras que se ven, más clientelismo, compra de votos y un polémico entramado de contratación (ver Investigación).

Pero en el corto plazo, el golpe de la bomba mediática lo ha absorbido hasta ahora la coalición de precandidatos presidenciales que acompaña a Char.

De entrada, les arrebató el momentum que habían ganado tras la debacle que tuvo la Coalición de la Esperanza hace dos semanas por el encontrón entre Ingrid Betancourt y Alejandro Gaviria y posterior portazo de Ingrid a la coalición de centro.

Y golpea la bandera anticorrupción del Equipo por Colombia frente a su rival inmediato para pasar a la segunda vuelta que son los de la Coalición de la Esperanza. Los pone a contestar preguntas incómodas, sobre todo a Federico Gutiérrez y Enrique Peñalosa, que tienen un discurso anticorrupción y buscan el voto de opinión.

Inicialmente el Equipo por Colombia anunció que no hablaría del caso de Aida Merlano, pero ante la arremetida en redes, Peñalosa tuvo que sacar un comunicado en el que enmarca lo sucedido en declaraciones de una mujer despechada, vengativa e instrumento de Nicolás Maduro, “quien probablemente estaría muy contento de debilitar a Char en la costa para ayudarle así a Petro. Álex es la persona que más mella le pueda hacer a Petro en la costa Caribe.”

Ni él ni Gutiérrez ni David Barguil optaron por irse contra Char. Al fin y al cabo, él les refuerza la narrativa de la experiencia ejecutiva, les recarga la consulta con los votos que pone su maquinaria y les puede incluso inyectar recursos si lo necesitan dado que pertenece a una de las familias más ricas de Colombia. Su recolección de 2,5 millones de firmas en dos semanas no solo consolidó la coalición sino que le dio el impulso.

Pero la imagen de los exalcaldes como un gran equipo ejecutivo que cuida los recursos públicos ya no es tan fácil de vender. La Silla supo por fuentes del Equipo por Colombia que tenían un viaje programado juntos a Armenia y decidieron mejor ir cada uno por separado.

Dos fuentes de la coalición le dijeron a La Silla que estaban preocupados por el impacto de este escándalo en sus respectivas campañas. Sobre todo porque son conscientes de que de aquí a la consulta seguirá saliendo información del proceso judicial a cuentagotas.

El viernes, para no ir más lejos, se anunció que la Corte le hizo una compulsa a la Fiscalía para que investigue a Char por las acusaciones de Merlano.  

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