El top de La Silla en el año de la pandemia

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En el último consejo del año (faltan varios de la redacción)

Este es el top de las 11 cosas, buenas y malas, que le pasaron a La Silla en este 2020.

El 2020 fue un año duro por cuenta del covid, pero un año que le trajo a La Silla Vacía nuevos retos, logros, despedidas, nuevos espacios, algunos tropiezos, nuevos enfoques, nuevos formatos narrativos, nuevas caras, nuevos SúperAmigos, y un libro, entre otras cosas.

Como es costumbre, aquí está el top once de cosas que pasaron en La Silla durante el año de la pandemia:

1

El logro más grande 

Una de las apuestas que se planteó La Silla este año y que le prometió a los SúperAmigos del año pasado era llevar la profundidad y complejidad de nuestro periodismo a las redes sociales. 

Consciente de que la experiencia informativa de que cada vez más colombianos arranca y termina en las redes, La Silla decidió nutrir estas conversaciones virtuales creando hilos de twitter, armando debates en vivo en Facebook Live, y carruseles y conversaciones en Instagram todos los días.

De la mano de esa estrategia, nació El País En Vivo, una sección que le ha permitido a los usuarios enterarse en un mismo lugar de todo lo que pasa en el país sin la necesidad de saltar de un medio a otro. Es una línea de tiempo que va resumiendo, sin rodeos, las noticias del día.  

Consideramos que nuestra estrategia en redes es nuestro mayor logro porque las cifras no mienten: 

En Facebook pasamos de tener 264 mil seguidores a 281 mil durante este año.  

En Twitter pasamos de 1.246.806  a 1.279.108 este año y las interacciones (likes, retweets y comentarios) crecieron alrededor de un 10 por ciento. 

En Instagram el crecimiento es grande, en mayo de 2019 teníamos 80 mil seguidores y hoy tenemos 179 mil. 

El País en Vivo ha tenido, desde que arrancó en enero de este año, 800 mil vistas y un promedio de 3 minutos de lectura. 

Y los usuarios de La Silla crecieron: ahora tenemos 7.708.757 vs 6.064.254 en 2019.

 
2

El fracaso más grande 

El 12 de junio de este año, un viernes en la tarde, la directora de La Silla, Juanita León, entrevistó al expresidente y exsenador Álvaro Uribe para que respondiera por las sombras que lo rodean, en vísperas de que la Corte Suprema de Justicia le pusiera medida de aseguramiento y de que renunciara el Senado. 

A pesar de toda la preparación, fue un fracaso porque Juanita no logró mantener el control de la entrevista ni que el Expresidente respondiera preguntas difíciles que apuntaban a los patrones en las acusaciones que se le hacen.

Encima, la iluminación y el manejo de la cámara también fue fatal. Al final, la entrevista se convirtió en un meme. Lo único bueno que salió de la entrevista fue la conclusión de que La Silla debería cubrir de manera más sistemática al expresidente y a su proceso judicial, para lo cual quedó encargada nuestra periodista Jineth Prieto.

 
3

El reto más grande

La Silla, como cualquier medio de comunicación, necesita la sala de redacción, no para que los periodistas “pasen tarjeta” sino porque es un espacio de creatividad, nuevas ideas y discusiones apasionantes que no son tan fáciles de dar vía zoom y en las que hasta los practicantes meten la cucharada.

Tampoco fue fácil porque nuestras fuentes también estaban encerradas y dado que casi todas sienten que las están chuzando es más difícil encontrar la información de lo que ocurre tras bambalinas.

El próximo año, si el covid lo permite, los periodistas tendrán que asistir mínimo dos días a la semana a la oficina, lo que posiblemente vuelva a revivir el espíritu de la redacción.

 
4

La historia del año 

En las famosas protestas del 9 de septiembre contra los abusos de la Policía por el asesinato de Javier Ordóñez, la Policía disparó de manera indiscriminada contra los que protestaban y La Silla pudo reconstruir los hechos de ese día a partir de los videos que hicieron en el barrio y establecer que mataron a tres civiles. 

La historia La Silla reconstruye cómo policías mataron a los tres jóvenes de Verbenal, realizada por Carlos Hernández y Marcela Becerra, fue un éxito.  Además de las vistas, la gran difusión que tuvo en otros medios y debates políticos, las personas de Verbenal agradecieron mucho la investigación. 

Además, las familias usarán el video como prueba para denunciar penalmente lo que ocurrió esa noche.

 
5

Lo más triste 

Fue un año de despedidas. Tres personas de nuestro equipo que llevaban varios años se fueron para seguir creciendo en proyectos propios o estudios.  

Laura Ardila, editora general de La Silla, se desvinculará durante un año de la rutina diaria para escribir un libro, luego de llevar los últimos 8 años cubriendo Bogotá, el Congreso y haberle dado vida a La Silla Caribe y logrado historias que revelaron cómo opera el poder y la corrupción en el Caribe. Por ese trabajo impecable, en 2017 ganó el Simón Bolívar a periodista del año. 

Y renunciaron Juanita Vélez y Eduardo Briceño, dos veteranos de La Silla que aportaron muchísimo durante su paso por La Silla. 

Juanita cubrió siempre los temas de paz y posconflicto, y quien desde Neiva fue quien le dio vida a La Silla Sur. Se retiró para escribir un libro que le está editando la otra Juanita y creó la fundación Conflict Responses, desde donde hace investigación y periodismo sobre el conflicto armado en Colombia junto con Kyle Johnson.   

Eduardo Briceño llegó como practicante a La Silla y se quedó 6 años como un motor constante de innovación. Durante su paso dirigió y le dio vida a nuestro Podcast, mucho antes de que se pusieran de moda y coordinó y llevó a otro nivel La Silla Llena, además de múltiples otras labores de las que se encargó. Se fue este año para hacer una maestría en Oxford. 

 
6

Lo más desgastante

Lo más desgastante este año fue sin duda la pelea con Gonzalo Guillén. 

Todo comenzó con la publicación de esta historia: Entre opacidad, militancia y acusaciones a Uribe de genocida, arranca Matarife sobre la serie en contra de Álvaro Uribe, en la que cuestionamos la falta de transparencia sobre la financiación de la misma y en la que nos referimos a los periodistas Gonzálo Guillén y Julián Martínez, como investigadores activistas antiuribistas.

Tras la publicación, y en retaliación, Guillén dijo en el programa de María Jimena Duzán que que Sergio Fajardo le daba plata a La Silla y le pagaba a Juanita para que fuera su jefe de prensa, una calumnia que tuvo que rectificar después de que un juez de tutela lo obligara. 

Y esa fue solo una de múltiples calumnias que sacó durante el año. Con el fallo del juez, pasamos la página.

 
7

La experiencia más grata

Este año La Silla logró acercarse, a pesar de la pandemia, a los SúperAmigos, nuestra comunidad más importante. Arrancamos el año con un paseo a Chingaza con la guía de unos súperamigos y ya cuando nos tocó encerrarnos, tuvimos tres cafés virtuales con ellos para discutir sobre temas clave de coyuntura: la captura de Uribe, las elecciones de Estados Unidos y la vacuna. 

Fue muy gratificante comprobar la calidad humana y la inteligencia de nuestros SúperAmigos.

 
8

El placer más aplazado

Luego de varios meses de espera, logramos estrenar oficina y tener el espacio más grande que ha tenido La Silla en sus 11 años. Es una oficina moderna, con diferentes espacios para hacer reportería, reuniones e invitar a las fuentes. Tiene incluso terraza, y un bbq nuevo para los que quieran invitar amigos el fin de semana.

Por la pandemia no la hemos podido disfrutar al 100 por ciento, pero esperamos que este año le saquemos el jugo y que nuestros Súperamigos puedan venir a visitarnos.

 
9

El usuario del año 

Elizabeth Prado es la usuaria del año, porque sus comentarios fomentan el debate y sus críticas nos hacen caer en cuenta de algunos errores.

Para La Silla los comentarios de los usuarios son fundamentales y siempre los leemos y tratamos de contestarlos.  

 
10

Lo más divertido

El 23 de diciembre hicimos nuestra reunión final de año de manera virtual. Contratamos a un chef para que nos guiara una cocinada colectiva, con ingredientes previamente diligenciados a la casa de cada uno. Y después de que nos comimos el pollo o los shitakes para los vegetarianos, estaba previsto que una parranda vallenata llegara de sorpresa a la casa de Laura a manera de regalo de la redacción. 

Sin embargo, los músicos se retardaron una hora, con lo que tuvimos que ‘quemar’ tiempo haciendo todo tipo de improvisaciones. Afortunadamente, Juanita Vélez, que es una comediante natural, desplegó sus habilidades imitando a todo tipo de personajes y Francisco Giraldo y Efraín Rincón hicieron un mano a mano de Petros. Cuando finalmente llegó la parranda, ya todos nos habíamos tomado una botella de vino en una zoomba inolvidable.

 
11

La historia que más nos costó

Fue esta, hecha por Laura Ardila, Ana León y Jineth Prieto: El entramado de la contratación de Álex Char

Fue una historia muy ambiciosa porque fue unir años de reportería que Laura venía haciendo desde que cubre el Caribe y que nos costó varios meses de investigación y de trabajo.

Revisamos la contratación de la administración del exalcalde de Barranquilla, Álex Char. Fueron en total 23 procesos contractuales, que incluía cada uno varios contratos y unos 200 documentos en cada uno de esos procesos. Además de eso, entrevistamos a más de 20 fuentes.

 

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