En el Congreso, Petro le apostó a las económicas y al primer año

En el Congreso, Petro le apostó a las económicas y al primer año
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El petrismo puso presidentes en Senado y Cámara.

Mañana el Congreso arrancará sesiones en forma oficial tras la instalación del 20 de julio. Lo hará para definir cómo quedarán integradas las siete comisiones constitucionales donde se vivirá el primer pulso de la oleada de reformas que ha anunciado Gustavo Petro. 

Los acuerdos políticos a los que llegaron las bancadas para definir cuántos cupos tienen en cada comisión y quién las presidirá muestran que la coalición de Gobierno se la jugó a fondo por tener el control en el primer año y por tener más relevancia en las comisiones en las que se tramitarán la reforma tributaria, la rural, y la creación de ministerios como el de la Seguridad (para sacar a la Policía de Defensa) y la Igualdad que estará a cargo de la vicepresidenta Francia Márquez.

Estas son las cinco cosas que muestran cómo va la conformación de las comisiones.

1-El Pacto quemó muchos cartuchos para tener control del Senado el primer año

El senador Roy Barreras encabezó las negociaciones con las demás bancadas para garantizar el manejo de las comisiones y la plenaria. Y los resultados muestran que lo logró, al menos para el primer año.

Además de la presidencia de la mesa directiva con Barreras, el Pacto consiguió quedarse con las presidencias de las comisiones Segunda, Tercera y Quinta, claves para las primeras apuestas anunciadas por el gobierno Petro.

Ser presidente de plenaria o comisión permite decidir cuándo se sesiona, dar o quitar la palabra, organizar el orden del día para priorizar algunos asuntos y retrasar otros, o abrir y cerrar el registro de las votaciones. Por esos poderes, suelen ser deseadas.

La comisión segunda, que se encarga de asuntos de relaciones exteriores y seguridad, pasará la reforma a la Policía, la revisión del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, y los ajustes normativos para la negociación con grupos armados. El Pacto va a tener, además, 4 de las 13 curules de la Comisión.

Por la Tercera, de hacienda, pasarán la reforma tributaria y la definición del presupuesto para 2023; y la Quinta tramitará el proyecto de reforma rural.

Barreras consiguió esas presidencia negociando.

A los liberales les cedió la presidencia de la comisión Primera, muy mediática y que tramitará reformas como la eliminación de la Procuraduría o la política anticorrupción. También les garantizó la presidencia del Senado en el cuarto año, cuando el país estará en elecciones de 2026, y las secretarías (que son muy deseadas porque se eligen para los cuatro años y porque son los que le cubren las espaldas a los presidentes) de las comisiones Tercera y Sexta durante los cuatro años.

Con los conservadores acordó darles este año la presidencia de la comisión Séptima, de temas laborales, el subsecretario del Senado y la secretaría de la Comisión Primera, una de las más peleadas porque por ahí pasa la agenda de las reformas constitucionales.

Y el bloque denominado CRU (Cambio Radical + La U) quedó con el control de los cargos administrativos por donde pasa la nómina de empleados y contratistas del Senado.

Esa apuesta por tener fuerza el primer año dejó al Pacto con mucha menos fuerza en los años restantes. Por ejemplo, en el último año solo tendrán una presidencia de comisión, la de la Segunda.

2-En Cámara, el Pacto tiene la Presidencia pero no logró tanto más

La demorada instalación de la Cámara de Representantes se explica en lo difícil que resultó llegar a acuerdos para que el petrista David Racero ganara la Presidencia, algo que implicó movidas hasta última hora.

Para contar con el respaldo de los conservadores y liberales, e inclinar la cancha en el pulso que tuvo con la verde Katherine Miranda, al Pacto Histórico le tocó ceder en el manejo y la composición de las comisiones. Por ejemplo, en el primer año sólo tendrán la presidencia de la Séptima.

También les tocó meterse en la pelea en el primer escándalo del nuevo Congreso: la elección del secretario general.

Gracias al respaldo de la bancada del Pacto, los conservadores consiguieron poner al abogado guajiro Jaime Luis Lacouture como secretario general en una elección debatida por una presunta inhabilidad de Lacouture pues hasta unas horas antes fue magistrado del Consejo Nacional Electoral.

Eso les costó diferencias con potenciales aliados como el liberal Juan Carlos Losada o el verde Duvalier Sánchez, que cuestionaron la posición del Pacto de avalar ese nombramiento y “hacer lo mismo que tanto cuestionaron antes”, según Losada.

Ese desgaste se vio en la votación: mientras Racero logró 182 de 187 votos posibles para ganar la Presidencia, a Lacouture solo le votaron 137 representantes.

3-Petro se acerca al control de las comisiones económicas y rurales

De las comisiones económicas hacen parte 92 congresistas: 17 senadores y 31 representantes en las terceras, y 15 senadores y 29 representantes en las cuartas.

Para sacar la reforma tributaria de esas comisiones y llevarla a las plenarias, Petro necesita mínimo 9 senadores en la comisión tercera y 8 en la cuarta, y 16 representantes en la tercera y 15 en la cuarta.

Por ahora los partidos declarados de Gobierno le dan ese margen. Por ejemplo, en la Cuarta del Senado, los del Pacto, liberales, La U, verdes y ASI suman 9 de 15, mientras que Cambio Radical y el Centro Democrático, que apuntan a ser oposición, tienen 4 curules.

Pero eso no garantiza una aplanadora. “El debate debe darse sobre argumentos y cifras. Siempre desde lo técnico”, dice el senador de La U, Juan Felipe Lemus.

En esos cálculos y la concertación es clave el rol de los presidentes de esas comisiones. En Senado, el Pacto tendrá las dos, mientras que en Cámara el panorama es diferente porque ahí no las dirigirán de manera directa sino a través de dos aliados: la Alianza Verde y el partido Liberal.

En la comisión Quinta, la de lo rural, el gobierno Petro la tiene más controlada en Senado donde tendrá la presidencia con el verde-petrista Inti Asprilla. Mientras que la de Cámara estará bajo el mando de Cambio Radical,

4-Los liberales de la Cámara prefirieron ganar peso para la tributaria

Por tradición legislativa, al tener la bancada más grande el Partido Liberal tenía el derecho a poner el presidente de Cámara en el primer año. Pero tres cosas incidieron para que se bajaran a favor de Racero sin quejarse.

Primero, que en el proceso de negociación lograron mantener y ampliar su poder en las comisiones económicas. El periodo pasado los liberales tenían 5 representantes en la comisión Tercera y esta vez subieron a siete. Y en la Cuarta mantuvieron las siete.

Lo segundo es que eso les permitió, de paso, tener la presidencia de la Cuarta en el primer año, y la de la Tercera en el tercero. “Quedamos conformes”, dijo el representante Álvaro Monedero, quien aspiraba a la Presidencia de la Cámara.

Lo tercero es que en medio de esa negociación se confirmó que Petro le entregó a los liberales el Ministerio de Vivienda, al que muy seguramente llegará el exrepresentante José Luís Correa.

5-Los congresistas de víctimas sí tendrán incidencia en reformas y lo rural

Las 16 curules de víctimas que se estrenan en la Cámara no entraron en el juego de los cálculos por espacios en las comisiones porque un proyecto de ley, que está a punto de ser ley, les dio incidencia directa.

El proyecto de ley, al que le falta la conciliación para pasar a sanción presidencial, establece que las 16 curules se distribuirán directamente así: tres en las comisiones Primera y Quinta, que tramitan respectivamente las reformas constitucionales y los temas agrario y de medio ambiente; y dos en las cinco comisiones restantes.

Ese peso les permitió ganarse el derecho a tener dos presidencias de comisiones. La Quinta en el tercer año, y la Séptima en el cuarto año.

Con esas reglas los representantes deben definir en los próximos días quién va a cada comisión. Y eso anticipa su primer pulso porque, como pasa con los partidos tradicionales, unos están más interesados en estar en las claves como la Primera y la Quinta. En ese pulso tiene ventaja el grupo de representantes que se identifica con el gobierno Petro. 

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