En la consulta liberal, no todos los gatos son Pardo. Arranca Aníbal Gaviria.

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“Si no estoy cautivo sino que he sido asesinado, mi espíritu estará rogando por la paz de Colombia. En este caso confío en que Aníbal, mi hermano, pueda retomar las banderas que he venido impulsando para contribuir a la construcción de una ANTIOQUIA NUEVA”, escribió el gobernador de Antioquia Guillermo Gaviria Correa en una carta antes de partir al municipio de Caicedo encabezando la marcha por la No Violencia.

Como si la carta se tratara de una premonición, la partida de Guillermo significó el comienzo de la vida política de Aníbal Gavíria. El 6 de mayo de 2003, mientras almorzaba con un amigo en un restaurante, Aníbal Gaviria recibió la noticia que lo arrojó intempestivamente a la Gobernación de Antioquia: su hermano mayor había sido asesinado en cautiverio por la guerrilla de las Farc. Seis años después, Aníbal Gaviria se perfila como el más duro contendor de Rafael Pardo en la consulta Liberal.

Aníbal es el cuarto hijo de la familia Gaviria Correa, conformada por ocho hijos. Hoy quedan siete. Su padre, Guillermo Gaviria Echeverri, además de haber sido senador y político liberal, es el director del periódico El Mundo de Medellín. Aníbal trabajó 14 años como gerente editor del periódico y su tiempo transcurría en las salas de redacción del diario hasta que en el 2003 no tuvo más opción que hacer frente al pedido de su hermano y tomar las banderas del movimiento Una Antioquia Nueva.

Cuando se le pregunta por su trayectoria política, Aníbal habla de Guillermo, pues todo ese tiempo acompañó a su hermano y le ayudó. “Guillermo era un líder muy importante para el país, si hubiera continuado con la vida política no es fácil preveer cual hubiera sido mi destino", dice Aníbal. "Cinco días antes de la marcha a Caicedo él me dijo: 'hombre Aníbal, ya es bueno que vos te vas definiendo en el tema político y que vas pensando por ejemplo en una candidatura a la alcaldía de Medellin'”.

La misión que le encomendó Guillermo llegaba hasta asumir la Gobernación, pero su carácter, su trabajo y su gestión en Antioquia lo tienen ahí, con la convicción de que puede ser Presidente de Colombia.

Quizás le falte mucho todavía para llegar a la Casa de Nariño, pero desde ya muestra ciertas fortalezas para darle la pelea a Pardo en la consulta interna del partido del 27 de septiembre.
 

 

Lo asocian con la renovación del Partido Liberal

 

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Gaviria no ha desempacado la maleta que trajo de Estados Unidos después de vivir en Boston durante un año como fellow en Harvard, pero ya en la última encuesta de Datexco Opinómetro aparece en el tercer lugar después de Rafael Pardo y Cecilia López, con 9,73 puntos. Pardo encabeza está encuesta con el 24,15%.

Lo que es interesante es que cuando ni siquiera había llegado a Colombia, la encuesta de Datexco Opinómetro de febrero lo mostraba con el índice de favorabilidad más alto, de 60.4%, por encima de Rafael Pardo con el 52.9%. Y en solo un mes el precandidato Gaviria subió casi nueve puntos en intención de voto para las elecciones de la consulta Liberal

Aníbal Gaviria pudo optar por recoger firmas que avalaran su candidatura, pero dice que buscó al Partido Liberal porque cree en los liderazgos colectivos. Es un hombre de partidos, su padre y su hermano siempre militaron en el Liberal. Pero su fortaleza en las encuestas se debe a que las personas relacionan su imagen con la renovación del Partido. Su edad le ayuda: tiene 43 años.

Gaviria dice que no cree en los liderazgos mesiánicos ni en los caudillismos y que se la va jugar toda por sacar a este partido de la crisis atrayendo gente nueva. Para eso recorrerá el país hablando con las personas y conformando equipos en diferentes regiones. Integrar a los jóvenes es una de las estrategias principales del precandidato y así lo dio a conocer el día de la inscripción de su candidatura.

Para explicar su agenda de gobierno se remite a la marcha del 4 de febrero del 2008. “Ese día como nunca antes el país habló y dijo que no quería más Farc”. Por eso cree que al tema de la Seguridad Democrática hay que seguirle prestando la misma atención, pero su agenda, como la de Pardo y la de López, estará centrada en la superación de las desigualdades sociales.

 

 

 

Le sobra carisma

 

 

 

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"Rafael Pardo tiene unas condiciones políticas y personales para gobernar el país. Está capacitado y preparado pero no veo a un Pardo amigo, cercano ni amable", dice Boris Zapata, ex subsecretario del Partido Liberal. "Al otro lado, está Aníbal Gaviria que tiene todo lo contrario: está suficientemente preparado, no más que Pardo, pero es un tipo cariñoso, cercano, que ha sabido explorar muy bien el tema de juventud. Este país valora más una persona carismática que una persona preparada".

Aunque su trayectoria palidece frente a la experiencia pública de Pardo o de Cecilia López -la única carta de presentación de este antioqueño nacido en Medellín, es su buen desempeño en la gobernación de Antioquia- su carisma es imbatible.

Es amable y descomplicado. En un restaurante de Bogotá se sienta a hablarle a La Silla Vacía y a charlar alrededor de una taza de chocolate sobre su familia, sus dos hijos, Emiliana y Guillermo, y sobre el país. Tras una larga conversación camina por la Séptima hasta el edificio de Caracol sin que todavía nadie lo reconozca.

Aníbal Gaviria terminó su carrera de administración de empresas en la Universidad Eafit, llegó al periódico El Mundo donde aprendió de política y de periodismo. En esos años de periodistas y noticias en el barrio los Colores de Medellín encontró a Claudia Marquéz, que trabajaba al frente del edificio del periódico. Ella es hoy su esposa, la mujer que lo acompaña y lo apoya en su aspiración a la Presidencia, aunque eso signifique privarse un poco de su compañía.

“A él no le importa dedicar el tiempo que sea necesario para sacar sus proyectos adelante”, dice Claudia, mientras ayuda a sus dos hijos, de 8 y de 4 años, a hacer las tareas. Aníbal Gaviria es sobreprotector con sus hijos, pero al mismo tiempo es divertido, amante de los paseos campestres, de las caminatas, de las maratones y de los viajes... eso sí, en compañía de su familia, con la que trata de pasar la mayor cantidad de tiempo posible.


 

Tiene votos en Antioquia y puede conseguir más en el resto del país


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En la Gobernación de Antiquia a Aníbal Gaviria le fue bien. Fue elegido como el mejor gobernador del país por el proyecto Colombia Líder y salió con un indice de favorabilidad del 89 por ciento. Su electorado está en la mayoría de municipios de Antioquia donde lo conocen y todavía creen en los partidos políticos.

Gaviria arranca con los más de 500 mil votos que obtuvo para ser gobernador en las elecciones del 2003. Pero si todas esas personas votaran otra vez por él, no serían suficientes para ganar la consulta. En la consulta liberal para las elecciones presidenciales del 2006 votaron casi dos millones quinientas mil personas (2'462.248) y se espera una votación igual este año. Esa vez, Horacio Serpa ganó con poco más de una millón de votos (1'051.533), la misma cifra que debe alcanzar quién aspire a darle la pelea a Uribe o a su sucesor en el 2010.

Siete candidatos se los disputarán: Alfonso López Caballero, Alfonso Gómez Méndez, Cecilia López, Rafael Pardo, Héctor Helí Rojas, Rubiel Orlando Espinosa y Aníbal Gaviria. Pardo, que lleva la delantera en las encuestas, obtuvo en la anterior consulta 526.298 votos, una tercera parte en Bogotá. En Antioquia obtuvo 64.667 votos. Ningún otro candidato para la consulta liberal es de Antioquia y buena parte de los votos de esta región serán para Gaviria. 

Pero Gaviria espera atraer los votos de los jóvenes de otras regiones en el recorrido que empieza a hacer por el país. Viajará en bus por los sitios rurales de Colombia y en taxi por las ciudades capitales. Piensa hablar con los taxistas porque tienen información de primera mano de los problemas de una ciudad.

El problema de Gaviria es que si bien cuenta con el voto de opinión y con una familia reconocida en Antioquia, Pardo -que también cuenta con voto de opinión- le lleva la delantera en cuanto a la maquinaria liberal, ya que lleva más de un año recorriendo el país, dialogando con concejales y diputados. Y tanto él, como Cecilia López, tienen un mayor reconocimiento nacional.

A Gaviria eso no le preocupa. "Para algunos eso puede considerarse como una debilidad", dice Gaviria. "Pero también puede ser una fortaleza, porque nosotros lo que queremos es atraer gente nueva".


Pregunta a los usuarios: ¿Cuál de estos tres precandidatos liberales cree que puede darle la pelea a Uribe en las urnas:  Rafael Pardo, Cecilia López o Aníbal Gaviria?
 
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