En la discusión feminista de Colombia Humana ganan las mujeres y pierde Hollman Morris

En la discusión feminista de Colombia Humana ganan las mujeres y pierde Hollman Morris

Esta semana el movimiento Colombia Humana, por el que Gustavo Petro busca llegar a la Presidencia en 2022, abrió a discusión el primer borrador de protocolo para prevenir la violencia contra las mujeres. 

El hecho marca un precedente luego de las divisiones en el movimiento en 2019, cuando un sector de mujeres rechazó la candidatura de Hollman Morris a la acaldía de Bogotá por las acusaciones de violencia intrafamiliar y acoso sexual en su contra.

En ese momento Petro respaldó a Morris, quien además es una de sus figuras más cercanas. El conflicto que siguió terminó con la salida del movimiento de varias mujeres, entre ellas Ángela María Robledo, fórmula de Petro a la vicepresidencia en 2018.

Pero ahora el panorama es distinto.

Primero, porque de los tres borradores de protocolo que hay en curso el que está más avanzado es promovido por mujeres que no respaldaron a Morris hace dos años, como la representante María José Pizarro y la concejal de Bogotá Susana Muhamad. Su borrador plantea que se pueda sancionar a personas acusadas de violencia contra las mujeres con un debido proceso, independientemente del proceso penal.

Segundo, porque según le dijeron cuatro fuentes de Colombia Humana a La Silla Vacía —las cuales pidieron no ser citadas para hablar con mayor libertad—, la postura del propio Petro frente a Morris no es la misma. Las fuentes coincidieron en que Petro le habría dicho a Morris que renuncie a futuras candidaturas debido a las acusaciones en su contra.

Varios protocolos, varias tendencias

La creación del protocolo fue, en parte, una reacción a la renuncia de Ángela Robledo, fórmula a la vicepresidencia de Petro en 2018,  por su molestia con el caso de Morris y los ataques que recibió de seguidores de Colombia Humana por no apoyarlo. 

También renunciaron otras seguidoras del movimiento como María Mercedes Maldonado, Blanca Inés Durán, Juana Afanador, Sara Tufano y Luciana Cadahia.

Como contamos, en noviembre del año, tras la salida de Robledo, Petro propuso crear “un protocolo para las campañas y para el movimiento contra el acoso sexual y la violencia”.

Luego de cinco meses hay tres protocolos en construcción, que aún no están armonizados. Cada uno refleja distintas tendencias en Colombia Humana.

Por un lado está el borrador presentado esta semana, el único público hasta ahora. La concejal Susana Muhamad, una de sus promotoras, le dijo a La Silla que tomaron como base el protocolo de la Organización de Estados Americanos (OEA) y otros documentos de partidos progresistas en América Latina.

“El énfasis está en la prevención y en el debido proceso. Solo con tener ese documento, y con que cada miembro sepa que la violencia tiene consecuencias, pueden evitarse esas conductas”, dijo.

También hay un apartado para las sanciones. Entre estas se contempla, en los casos más graves, “la destitución del cargo en los órganos de representación y dirección del movimiento” y el “impedimento para ser candidato externo por el movimiento o por la coalición de la que Colombia Humana sea parte”.

Muhamad agregó que los procesos internos que plantea el protocolo son independientes de los penales. 

“No estoy de acuerdo que para que puedan tomarse decisiones políticas en el marco de un debido proceso y de la ética tenga que haber una condena penal. Por ejemplo, en el caso de la corrupción, nuestro sector político pidió que el Polo Democrático suspendiera a Samuel Moreno mucho antes de una condena penal. No es positivo que ante una acusación seria las personas sigan ejerciendo poder”, dijo.

Un caso reciente se dio la semana pasada en otro partido, el Polo Democrático, cuyo presidente, el concejal Álvaro Argote, fue retirado del cargo por petición del Comité de Ética en medio de un proceso interno por acusaciones de acoso sexual.

Sin embargo, esta no es la única visión que hay en Colombia Humana. 

Otro de los borradores en curso, que aún no tiene un documento público, está siendo elaborado por un grupo de mujeres cercanas a Hollman Morris, entre ellas la pareja de este, Mery Janeth Gutiérrez, quien además es dueña del Tercer Canal, un medio que Morris dirige desde el año pasado.

También participa de este protocolo Cielo Rusinque, abogada y constitucionalista, defensora del profesor Fabián Sanabria ante sus acusaciones por acoso sexual y quien ha respaldado a Morris y tenido varios choques en redes sociales con mujeres que dejaron Colombia Humana por ese caso.

Tanto Gutiérrez como Rusinque hicieron parte de las cerca de 100 mujeres que firmaron la carta “Mujeres con Hollman” en 2019, respaldando su candidatura. 

Además, Gutiérrez fue recientemente elegida como una de las dos delegadas distritales de mujeres de la Colombia Humana. Un nombramiento que, según le dijeron a La Silla el propio Morris y varias mujeres del movimiento, generó disgusto en un sector feminista.

La Silla habló con Rusinque para preguntarle por las diferencias concretas del borrador que están elaborando con el presentado esta semana por Pizarro y Muhamad, pero dijo que “por el momento preferimos no dar declaraciones”.

En noviembre, cuando comenzó el proceso, Rusinque le dijo a La Silla que “un protocolo no puede ser un instrumento de venganza, lo que crea es sanciones, pero la idea no es suplantar a la justicia, ni arrrebatar derechos fundamentales”.

Seis de las fuentes con las que habló La Silla para este artículo —entre ellas Muhamad, Pizarro, Morris y otras tres que prefirieron no ser citadas— dijeron que la división entre ambos sectores de mujeres es fuerte. 

“El sector de Cielo y Janeth está intentando hacer contrapeso a nuestra propuesta de protocolo, porque dicen que es en contra de los hombres. Nosotras no estamos en contra de los hombres, queremos garantías para participar en espacios políticos”, dijo una de las fuentes.

En medio de ese debate, la postura de Petro frente a Hollman habría cambiado.

Futuro político de Morris, en duda

Petro dudó sobre apoyar a Morris hasta el último día. 

En enero de 2019, luego de que se conociera la primera denuncia por violencia intrafamiliar por parte de la ex esposa del candidato, Patricia Casas, el líder de la Colombia Humana le recomendó a Morris “dar un paso al costado en la carrera a la Alcaldía y dedicarse mejor a reflexionar sobre su familia”.

Petro buscó una candidatura de Ángela María Robledo y una alianza con Claudia López. Al final optó por Morris, según dijo en una columna reciente, porque “solo quedaba un candidato con ganas de impulsar el programa de Colombia Humana”.

Dos años después, y tras la salida de varias mujeres de Colombia Humana por esa decisión, el panorama es distinto.

“Petro le dijo a Hollman que no podemos arriesgar el capital político del movimiento por una persona”, le dijo a La Silla una de las fuentes.

Sin embargo, Morris niega que sea así. “Eso es mentira. Estoy haciendo la biografía de Gustavo Petro. Uno no le confiere una biografía a una persona en la que no confía”, le dijo Morris a La Silla. 

El candidato agregó que está enfocado en su medio, Tercer Canal, pero que “aún tengo el sueño de ser alcalde de Bogotá. No hay una sola investigación penal contra mí. Lo único que han salido son titulares de prensa”. 

Sobre los protocolos que plantean sanciones por fuera de lo penal, dijo que “esos documentos no pueden estar por encima de la constitución. Hay una tensión por parte de un sector que apoyó a Claudia López y está moviendo esos temas”.

Sin embargo, el debate va más allá de lo electoral. “La idea es que no juguemos al rol de que le creemos al victimario y no a la víctima”, le dijo a La Silla Leidy Vanessa Carvajal, líder estudiantil del Valle del Cauca que ha participado en la creación del protocolo que va más avanzado.

Se trata de una discusión que no es exclusiva de la Colombia Humana, pero que sí ha sido más visible en este movimiento por la división que generó el caso de Hollman Morris.

La representante María José Pizarro le dijo a La Silla que “la idea no es centrar la discusión en un caso”, pero que con el protocolo “se puede dar pie a que situaciones como la de Hollman no sucedan, que existan rutas donde presentar denuncias y dirimir diferencias. Lo que queremos en últimas es que nadie más se salga de Colombia Humana”.

Esas diferencias persisten, pero en un contexto distinto. El sector de mujeres que no fue tenido en cuenta en 2019 ha ganado una fuerza que cambiará el panorama para las elecciones de 2022. 

Lo reflejan las palabras de la concejal Susana Muhamad en un foro con Petro esta semana: “Yo no cargo maletas. Yo voy hombro a hombro. Porque todos las cargamos, incluyendo a Gustavo”.

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