En la previa del fallo en el caso Uribe: los dos escenarios sobre la preclusión

En la previa del fallo en el caso Uribe: los dos escenarios sobre la preclusión
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Este miércoles la jueza 28 de conocimiento, Carmen Ortiz, dará su veredicto sobre sí se archiva definitivamente o si va a juicio el caso contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez por presunta manipulación de testigos. La juez Ortiz decidirá la solicitud de preclusión que hizo el fiscal del caso, Gabriel Jaimes. Eso significa, que la Fiscalía pidió no investigar más a Uribe.

Su decisión se da a un mes de la primera vuelta y puede ser apelada, por lo que no será definitiva. Estos son los dos caminos que puede tomar el proceso y todas sus ramificaciones.

Camino 1: La jueza Ortiz avala el archivo definitivo solicitado por la Fiscalía

Entre las siete razones por las que se puede pedir que un proceso precluya, el fiscal Gabriel Jaimes mencionó dos: que la investigación no arrojó pruebas de que Uribe haya cometido algunos delitos, y que en otros no hay indicios de que Uribe haya sido “autor o partícipe”. La defensa de Uribe y la Procuraduría están de acuerdo con la Fiscalía.

La tesis del fiscal Jaimes es opuesta a la de la Corte Suprema de Justicia, que consideró que, incluso, había pruebas suficientes para detener a Uribe mientras lo investigaba. Los mismos argumentos los comparten las víctimas. (Lea aquí los argumentos de la Corte vs la Fiscalía)

La decisión de la jueza Ortiz determinará cuál de los dos lados tiene la razón, pero esa determinación no será definitiva porque cualquiera de las partes puede oponerse.

Así que el caso quedará en manos de una sala de tres magistrados de la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá, que decide por mayoría de dos. Los magistrados deberán ser seleccionados por sorteo.

La ley no establece cuánto tiempo pueden tomarse para decidir, pero por la congestión de la rama es posible que transcurran algunas semanas (como en el caso de la jueza Ortiz) o incluso meses.

Si se confirma la preclusión el proceso hará trámite a cosa juzgada porque es segunda instancia. Y con eso se entenderá que no hay razón para investigar al expresidente y que, en esa medida, mantiene es inocente.

Si la Sala Penal considera que la decisión de primera instancia estuvo mal tomada, la pelota volvería al fiscal Jaimes, quien a su vez, tendría dos caminos.

Uno es radicar un nuevo escrito de preclusión utilizando alguna de las otras cinco causales que hay en la ley. Eso es complicado, porque Jaimes se refirió a todos los detalles de la investigación de la Corte Suprema para hacer su contraargumentación.

En todo caso, si lo hace, esa nueva argumentación tendría que conocer un juez diferente a la jueza Ortiz y también tendría segunda instancia con otros magistrados. Es decir, se reiniciaría el trámite de la preclusión desde cero.

El segundo camino es que Jaimes reconsidere su decisión de precluir y tendría que citar a una audiencia para radicar un escrito de acusación contra Uribe, para llevarlo a juicio. En ese punto, incluso las víctimas podrían solicitar un cambio de fiscal, partiendo de que ya se conoce la posición de Jaimes respecto al caso y podrían argumentar que no tienen garantías con él.  

Camino 2: La jueza Ortiz niega la preclusión solicitada por la Fiscalía

La jueza Ortiz puede negar la petición de archivo definitivo de la Fiscalía si considera que la argumentación de Jaimes estuvo mal sustentada jurídicamente o si, considera que los alegatos de las víctimas (que son los mismos que usó la Corte Suprema de Justicia) muestran que hay posibilidad de que Uribe hubiera cometido algún delito.

Si ese escenario se presenta, el fiscal Jaimes tendría dos caminos.

El primero sería intentar la preclusión presentando otro escrito que debería tener argumentos más elaborados, nuevas razones para pedir la preclusión e incluso una argumentación jurídica más profunda.

Sin embargo, como contamos en el primer punto, es algo complicado dado que Jaimes abordó todos los argumentos de la Corte Suprema. De hecho su intervención duró 6 días.

Aún así, si lo hiciera, el nuevo escrito lo conocería un juez diferente a Ortiz, con el mismo procedimiento actual; es decir, reiniciaría todo el proceso.

El segundo camino sería apelar ante la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá y argumentar por qué considera que el juez de primera instancia cometió un error al negarla.

Esa apelación la acompañaría la defensa de Uribe y la Procuraduría, que estuvo de acuerdo con la decisión de la Fiscalía de pedir el archivo definitivo del caso.

Si los magistrados consideran que la Fiscalía tiene la razón, revocarán la decisión de primera instancia.  

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