Esta es la 'mona' del blackberry de Arias

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Ayer a las diez de la noche, cuando las represenantes ya estaban envueltas en sus chales y adormiladas; los de la bancada liberal estaban ojeando la Revista Semana; David Luna enviaba mensajes por Twitter y, en general, todo el mundo bostezaba, empezó a correr el rumor de que El Espectador había montado unas fotos de la sesión del día anterior en las que aparecía Andrés Felipe Arias chateando con Bernardo Moreno sobre cómo iba a mover los votos a favor de la reelección de Uribe.

 

Éstas son la imágenes del Blackberry de Arias con Bernardo Moreno y con María Isabel Nieto, que avivaron la aburrídisima sesión del referendo ayer.

 

Sin tener tecnologías tan sofisticadas como el DAS, El Espectador logró ‘chuzar’ la conversación más interesante de todo el debate sobre el referendo.

Ayer a las diez de la noche, cuando las represenantes ya estaban envueltas en sus chales y adormiladas; los de la bancada liberal estaban ojeando la Revista Semana; David Luna enviaba mensajes por Twitter y, en general, todo el mundo bostezaba, empezó a correr el rumor de que El Espectador había montado unas fotos de la sesión del día anterior en las que aparecía Andrés Felipe Arias chateando con Bernardo Moreno sobre cómo iba a mover los votos a favor de la reelección de Uribe.

La primera foto es de un blackberry y de unas manos (que resultaron de 'Uribito') con la siguiente conversación: "Bernardo M: Ahí estás feliz, sácale el voto". Y Arias le responde: “Me va tocar caer a estrategias bajas por Uribe”.

La segunda foto, del mismo Blackberry, es un chat con María Isabel Nieto, la ex viceministra del Interior. Se alcanza a leer: "(¿)... poniendo los cachos con la mona?". Y él le responde: “Me va a tocar. Hp, no la convence nadie!... jajaja”.

 

“El doctor Andrés Felipe Árias me estaba diciendo 'que votara por el sí, que yo estaba muy joven, que tenía una carrera política exitosa y que esto podía tener un costo político muy grande para mi campaña al Senado', yo le dije que no”, dijo la representante Liliana Rendón, que ha aceptado ser la "mona" de la que habla Arias.

¿De qué mona está hablando?

Se trata de la representante a la Cámara Liliana Rendón, una atractiva rubia de vestidos coloridos que sobresale en el Congreso, en medio de corbatas y trajes' negros. Arias se sentó a su lado durante la plenaria del martes, mientras se discutían los impedimentos de los 91 congresistas que se habían declarado impedidos para votar el referendo.

Rendón pertenece al partido Alas Equipo Colombia, de Luis Alfredo Ramos, que es de la coalición uribista, pero desde hace dos años viene oponiéndose públicamente a la reelección. Más aun después de que miembros de la coalición le hicieran 'conejo' a su partido en la elección del presidente del Senado. No eligieron a Gabriel Zapata, de Alas, sino a Javier Cáceres, de Cambio Radical, rompiendo los acuerdos firmados con Palacio.

Y aunque poco se le había oído hablar, esta traición la sacó del anonimato. Rendón, furiosa por el incumplimiento de uribistas en el Senado con el candidato de su partido, se vengó en la Cámara. Lideró la insurrección para elegir como presidente de la corporación a Edgar Gómez Román, miembro de Convergencia pero con medio cuerpo en el liberalismo. Ella misma votó por Gómez y no por Miguel Amín, que era el candidato del Gobierno.

Desde entonces, el gobierno tomó nota de que ella era uno de los votos uribistas en peligro en el debate de referendo. Y como ella estaba acompañando la campaña de Arias, entre la lista de los votos que él tenía que ‘persuadir’, estaba de primera.

La conversación

Rendón dijo a La Silla Vacía que en efecto Arias la estaba convenciendo de que votara a favor del texto conciliado que permite la reelección de Uribe en el 2010.

“El doctor Andrés Felipe Árias me estaba diciendo que votara por el sí, que yo estaba muy joven, que tenía una carrera política exitosa y que esto podía tener un costo político muy grande para mi campaña al Senado. Yo le dije que no,” explicó Rendón.

Fue en una de esas conversaciones, que el fotógrafo del Espectador Gabriel Aponte disparó su cámara.

Aponte venía siguiendo con interés a Arias. “Me causó curiosidad que Arias estuviera allá con los representantes, y yo estaba pendiente de lo que estaba haciendo el hombre”, dijo Aponte a La Silla Vacía. Él estaba en el balcón donde se ubican los periodistas y el público en general, pero con su teleobjetivo pudo captar la conversación en el Blackberry.

Gabriel Aponte Salcedo. El fotografo del Espectador se anota su tercer gran hit periodístico.

Aponte es un fotógrafo veterano que lleva veinte años en El Espectador. Ya hace casi un año, el 4 de diciembre de 2008, tomó otra foto similar que también fue primera página de su diario. Es la foto del Blackberry de Fabio Valencia Cossio pidiéndole ayuda al Presidente Uribe y a José Obdulio Gaviria porque los ministros lo habían dejado solo y la reforma política estaba a punto de hundirse. Al otro día, todos los ministros se aparecieron en el Capitolio y El Espectador sacó la foto de Aponte y el titular “Mensaje entendido”. 

Aponte también tomó la famosa foto de la silla vacía en el Caguán, en la que el Presidente Andrés Pastrana aparece íngrimo solo después de que Tirofijo lo dejó plantado el día del inicio de los diálogos en 1999.

Arias se defendió diciendo que todo era un chiste de buena fe y que él no había coaccionado ningún voto. "Empezaron a decirnos, 'es que tiene que convencer a la Representante (Liliana Rendón)'; unos le decían, 'no se deje convencer de él' y otros me decían, 'usted lo va a tener que hacer', y yo le decía a ella, 'me tocó el trabajo más duro porque usted es la más vertical en contra del referendo'", dijo a El Espectador para explicar a qué se refería con lo de "caer en estrategias bajas por Uribe".

Por su parte, Rendón dice que tampoco le dio trascendencia a lo del chat. “ Lo interpreté como que Bernardo Moreno estaba celoso porqué Árias estaba conmigo”, dijo a La Silla Vacía.

Más que celos

Lo curioso es que hasta ese momento Bernardo Moreno había brillado por su ausencia en este debate. La revista Semana había sacado el domingo una nota diciendo que el secretario general de Uribe se había ido de vacaciones y le había dejado el manejo del referendo al ministro Valencia. ¿La razón? Algunos congresistas estaban resentidos con su ‘avaro’ manejo del computador desde que lo persigue la yidis-política y ya no les hacía caso. En cambio, Valencia ahora tiene mejor capacidad de persuación. Pero Moreno, desde su descanso, estaba moviendo sus hilos.

Liliana Rendón es la consentida del gobernador Luis Alfredo Ramos, quien, como lo han denunciado diputados de su partido en Antioquia, ha abierto las puertas de su gobernación para apoyar la campaña de la representante al Senado.

Rendón tiene un futuro prominente porque ha construido a pulso un capital político que tiene a muchos impresionados. Su carrera empezó en su pueblo natal de Ituango, y fue luego concejal de Medellín. Llegó allí en 2004 con 7 mil votos que, en dos años, se convirtieron en 27 mil para la Cámara.

A través de un discurso de defensa de mujeres cabeza de familia y de una política puerta a puerta por todo el departamento, sus votos ahora también están en el suroeste antioqueño, donde se han desinflado caciques como Mario Uribe. Y seguramente, llegará al Senado, pero ahora con el Partido Conservador.

A su vez, la gente de Luis Alfredo Ramos estaba apoyando la campaña del precandidato Arias (ver queridodiario). Incluso su hijo, Esteban Ramos, anuncia orgullosamente en su página de Twitter que “De frente con Arias… lo acompaño 200%”.

Por eso, aunque Arias y Rendón se conocieron relativamente hace poco -según Rendón, cuando él era ministro de Agricultura y ella fue a su oficina con alcaldes de Antioquia y con lecheros-, cuando él le pidió ayuda para su campaña, ella decidió apoyarlo. Seguramente él, queriendo devolverle el favor, no perdió esfuerzos para aconsejarla de cómo no echar su ascendente carrera política por la borda. Y esas palabras no parecieron un chiste.

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