Estados Unidos pone la migración en la agenda de un reticente Gobierno Petro

Estados Unidos pone la migración en la agenda de un reticente Gobierno Petro
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“El Estatuto Temporal para Migrantes es una iniciativa histórica que ha convertido a Colombia en un modelo para la región y para el mundo” dijo el Secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, durante la rueda de prensa que compartió con el presidente Gustavo Petro. El mismo Estatuto había estado casi totalmente ausente de la agenda de Gobierno de Petro.

Eso cambió después de la cita con el canciller estadounidense, una muestra del reacomodo de la política del Gobierno Petro para alinearse con Washington, incluso arriesgando, con la ruptura del silencio, generar fricciones con el gobierno de Nicolás Maduro.

Aún así, su postura sigue siendo ambigua, y ningún funcionario del Gobierno ha reconocido que el chavismo es responsable de la crisis migratoria. De hecho, según la vicecanciller Laura Gil, ese es un término que será eliminado de su vocabulario y reemplazado por el de “olas migratorias”. 

El silencio de Petro con la migración

Petro recibió un país con cerca de 2,5 millones de migrantes venezolanos y solo había hablado de migración en tres ocasiones durante toda la campaña y los primeros meses de su Gobierno. En ninguna de ellas hizo mención a que el éxodo viene de Venezuela, ni a que fue causado por la desastrosa gestión del chavismo, que desató una crisis humanitaria en el vecino país.

En febrero del 2021 Petro estuvo de acuerdo con el Estatuto Temporal de Protección de Iván Duque, pero ni en sus discursos ni en su Programa de Gobierno explicó qué pasaría con esta política en su eventual Gobierno.

“El único avance en materia migratoria que hizo el presidente Petro en campaña” dice Daniella Monroy, investigadora del Observatorio de Venezuela, “fue incluir a la población migrante como población vulnerable en el Programa de Gobierno”.

En las 54 páginas que tiene el Plan, se hace mención a la población migrante en solo siete ocasiones, mientras que la palabra “migración” no figura ni una sola vez.

Según Mauricio Jaramillo Jassir, profesor de la Universidad del Rosario, Petro dejó la migración por fuera de la agenda porque es un tema “polémico con las autoridades venezolanas”. “El régimen de Maduro ha mantenido una narrativa negacionista sobre la migración, por eso Petro quiso empezar por temas más sencillos como comercio, la situación de Monómeros, la seguridad en la frontera y dejar la migración para después” dice Jaramillo.

Según Txomin Las Heras, presidente de la Asociación Diálogo Ciudadano Colombo-Venezolano, “La migración es un tema que causaría discrepancias con el régimen de Nicolás Maduro, por eso el Gobierno Petro, eventualmente, querría manejarlo con pinzas, pero por imperativo de la realidad tendrá que ser asumido”.

La primera vez que Petro habló de migración fue 50 días después de su posesión. Fue durante la intervención del presidente en la reapertura de la frontera con Venezuela, el 26 de septiembre. Pero la migración ni siquiera tuvo un rol importante.

En los 10 minutos que habló el presidente solo tuvo una mención y fue para criticar el Estatuto de Duque: “Puedan hoy tener calma las personas que deseen vivir en Colombia, pasar de simplemente un carnet a una real vivencia de derechos plenos” dijo.

Según las primeras palabras del presidente, la migración era una cuestión de “deseos”. ”Petro no quiere reconocerle de frente a Maduro que su país está en crisis” le dijo a la Silla una fuente que ha trabajado en la frontera y ha estado cerca del nuevo Gobierno, pero pidió guardar su nombre en reserva.

Blinken le pone a Petro la migración sobre la mesa

La posesión de Fernando García, un ex M-19, como cabeza de Migración ocurrió solo tres días antes de la visita del secretario Blinken. Y más allá de que Petro lanzó de nuevo pullas a su antecesor, por primera vez dio algunas puntadas adicionales sobre el tema migratorio.

Habló de usar recursos internacionales para enfrentar la migración “con un tratado que hay que impulsar a nivel latinoamericano, a nivel de la Comunidad Andina, ojalá” dijo. Se trató del primer reconocimiento de que la comunidad internacional ha invertido cientos de miles de dólares en la crisis migratoria.

Esa mención coincidió con el interés declarado de Estados Unidos de tocar el tema durante la visita del secretario de Estado Blinken. En el comunicado, ya había anunciado que en su viaje se enfocaría en “respaldar los esfuerzos regionales ante la migración irregular”.

Durante la rueda de prensa que dieron Petro y Blinken después de su reunión, el presidente habló de los problemas que tenía el Estatuto y cómo la normalización de las relaciones con Venezuela permite “al menos, que los títulos educativos puedan ser homologados rápidamente y eso haría saltar el estatus del inmigrante venezolano”.

“Estados Unidos estaba muy preocupado porque no había aproximación a la migración, porque hay una inversión muy importante de dinero estadounidense para la integración” le dijo a la Silla Ronal Rodríguez, investigador del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario. Solo el año pasado, Estados Unidos donó 336 millones de dólares a los países receptores de migrantes.

La migración es uno de los ejes de política exterior de Estados Unidos hacia la región, y especialmente del gobierno Biden. Eso quedó claro desde junio de este año, cuando más de 20 países firmaron la Declaración de los Ángeles en la Cumbre de las Américas, en la que se comprometieron a hacer un esfuerzo conjunto para “crear condiciones para una migración segura, ordenada y regular”.

La Cumbre le sirvió a Iván Duque para sacar pecho de su gestión migratoria. El Estatuto Temporal de Protección a Venezolanos que adelantó su Gobierno fue reconocido por el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden y Colombia se convirtió en el líder de protección temporal y regularización de migrantes en la Declaración.

Por eso el continuismo en esta área le crea problemas políticos a Petro. Sin embargo, el empujón de Blinken fue evidente.

El Canciller Álvaro Leyva dijo desde la bienvenida de Blinken a la Casa de Nariño que el país esperaba continuar liderando “espacios de migración hemisférica, junto con Estados Unidos y otros socios de la región, materializado en la Declaración de Bogotá de 2021 y en la Declaración de Los Ángeles de 2022”. Y el mismo secretario Blinken resaltó la importancia para Estados Unidos del Estatuto de Duque, “Estados Unidos valora el Estatuto de Protección Temporal para Migrantes Venezolanos (Eptmv), como un modelo de integración de migrantes irregulares para el continente americano” dice.

“Esta visita fue muy simbólica en materia de migración” dice Diego Chaves, gerente senior del Migration Policy Institute, “Blinken reafirmó el rol protagónico de Colombia en la implementación del Acuerdo de Los Ángeles, reconoció al Estatuto Temporal de Protección como un modelo a seguir y visitó centros Intégrate”.

Estos últimos son nueve centros financiados por plata estadounidense, que Colombia recibe a través de Usaid, para la integración de los venezolanos que han llegado al país. Claudia López, quien ha sido criticada varias veces por comentarios xenófobos en contra de la población migrante, le dio la bienvenida al Secretario de Estado a un centro “integrador no para los venezolanos, no para los migrantes, sino para los nuevos bogotanos, eso es lo que son, así es como los sentimos, así es como los tratamos”.

La gira de Blinken por Latinoamérica llevó a la migración a la agenda de Cancillería de la Asamblea General de la OEA que tuvo lugar en Lima. Durante su intervención, el Canciller Leyva incluyó la migración dentro de los dos ejes que orientan la política exterior del Gobierno: la Paz Total y el cambio climático. “No dejan de ser las mismas que atribulan a la mayoría de la humanidad: calentamiento de la tierra, crisis alimentaria, inflación, migración desbordada” dijo Leyva.

La vicecanciller Laura Gil, además, participó en la reunión de seguimiento de la Declaración de Los Ángeles en donde habló de responsabilidad compartida y la necesidad de regularización masiva de los migrantes. Sin embargo, Gil planteó que la expresión crisis migratoria se deje de utilizar, porque “la migración no puede tener una connotación negativa, a partir de ahora, Colombia solo hablará de olas migratorias” dijo.

Además, y en contra de las críticas del presidente Petro al Estatuto de Duque, la Cancillería afirmó que Colombia “tiene toda la autoridad para hablar en la materia [migratoria], pues ha regularizado a más de 1.4 millones de migrantes venezolanos”.

Mientras tanto, en Bogotá, el otro vicecanciller, Francisco Coy –que además hizo parte de la Cancillería de Duque– se reunió con la viceministra adjunta para temas de migrantes y refugiados de Canadá. Coy habló sobre nuevas oportunidades de cooperación entre los dos países. 

Las dudas que quedan sobre la agenda de migración de Petro

Quedan tres preocupaciones grandes sobre cómo avanzará el Gobierno Petro en materia migratoria.

La primera es sobre la ambigüedad con la que el presidente y el Gobierno siguen manejando el fenómeno migratorio y su causa principal en la crisis económica y política que hay en Venezuela. Eso va del uso de neologismos que borran las responsabilidades de Venezuela, como el de Gil, hasta el uso de hechos incorrectos sobre la migración usados también por el régimen de Maduro.

“En la rueda de prensa con Blinken, Petro dijo que el flujo migratorio se había invertido de Colombia a Venezuela, eso es incorrecto” dice Las Heras, de la Asociación Diálogo Ciudadano Colombo-Venezolano. No es solo Petro, su embajador en Caracas, Armando Benedetti, ha ido mucho más lejos en comprar discursos del chavismo sobre la migración..

Según cifras de Migración Colombia, a febrero de este año había cerca de 2,5 millones de venezolanos en el país y el número de migrantes que entró al país en lo corrido de este año –280 mil– supera la cifra de 260 mil venezolanos que hizo lo mismo el año pasado.

La segunda son las pullas que Petro ha lanzado en contra del Estatuto Temporal para Migrantes. “Es bueno que Petro tenga las necesidades del Estatuto en la cabeza, pero no debería menospreciarlo. El Estatuto es el primer paso para que los migrantes se conviertan en sujetos de derechos” dice Daniella Monroy, del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario. A febrero de este año, más de un millón de migrantes venezolanos se encontraban en proceso de ser regularizados por el Estatuto.

Otro tema que preocupa es el futuro de la Gerencia de Fronteras, que según le contaron a la Silla tres académicos que estudian el tema, pasaría al control de Cancillería. “El andamiaje institucional de Cancillería está pensado hacia afuera, no hacia la integración de migrantes. Para esto es la oficina de Gerencia de Fronteras” dijo Chaves del Migration Policy Institute, “si se le pasa esta responsabilidad a Cancillería, necesitará un apoyo mayor del Gobierno nacional, actores internacionales que estudien el fenómeno migratorio y ayuden con el perfeccionamiento del modelo de arquitectura institucional para la integración de la población migrante en el país”.

Hasta la publicación de esta nota ni la Cancillería, Migración Colombia, ni la consejería de comunicaciones de Presidencia respondieron acerca de qué pasará con esta oficina. 

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