Fajardo arrancó su campaña de la mano del Polo

Silla Paisa
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El candidato presidencial de la Coalición de los Ni-Ní asume un riesgo político grande para no desinflarse en marzo.

Ayer en la tarde Sergio Fajardo, el candidato de la Coalición Colombia, empezó en San Andrés su gira electoral por varios departamentos. Lo hizo de la mano de los candidatos a la Cámara por el Polo en la isla, la médica cirujana Sissy Mitchell y Showad Stephenson, abogado defensor de derechos humanos. Fue la primera vez que Fajardo levantó la mano de los del partido de su coequipero Jorge Enrique Robledo, pero no será la última.

Para lograr que no sólo el acuerdo programático, sino también un ejercicio conjunto de campaña consolide la apuesta colectiva que hicieron Robledo por el Polo, y Claudia López en representación de los Verdes, los tres grupos están organizando todo para que sus respectivos candidatos al Congreso rodeen a Fajardo, y que éste, a la vez, los impulse.

Un comité integrado por miembros del Polo, los verdes y Compromiso Ciudadano están organizando toda la agenda de las giras.

En ese comité están el secretario General del Polo, Gustavo Triana, que es de la entraña de Robledo; Giovanny Quintero, asesor de Jaime Dussán, y el presidente del Polo Álvaro Argote, que es el concejal representante de los maestros sindicalistas de Bogotá. Es decir, están representados sectores clave del Polo, y no solo de Robledo.

Del lado de la Alianza Verde, en cambio, están además de la senadora Claudia López, gente totalmente de su línea dentro del Partido como Jaime Navarro (Secretario del partido y hermano de Antonio Navarro), y Duvalier Sánchez (excandidato a la Asamblea del Valle por Alianza Verde). No hay nadie del ala más tradicional del viejo Opción Centro.

Por Compromiso Ciudadano, están dos de las personas que trabajaron con Sergio Fajardo en la Gobernación de Antioquia, Jessica Stephenson, como subsecretaria de Parques y Ciudadelas Educativas y Santiago Londoño, que fue su secretario de Gobierno.

“Ya se venía trabajando en armar equipos conjuntos para todo lo de las listas y eso permitió la construcción de confianza”, le contó a la Silla Santiago Londoño.

Una fuente del Polo agregó que como no se pudieron hacer listas de coalición al Senado y tampoco en algunas cámaras, se decidió articular la agenda de Fajardo con el trabajo en las regiones que ya habían adelantado a lo largo de los años el Polo y los Verdes con sus respectivas bancadas y Compromiso Ciudadano. A lo que sumarán las figuras nuevas y las que regresan al ruedo en esta contienda como Antanas Mockus, Wilson Arias o Iván Marulanda.

Esa unidad en términos de agenda no desconoce, como le explicó a La Silla Antonio Sanguino, candidato al Senado de Alianza Verde y compromisario de ese partido para la construcción del acuerdo programático, que “cada candidato va a estructurar su estrategia y mensaje”.

“Las campañas al Congreso tienen sus lemas y pensamos buscar un llamado que las junte”, nos contó Gustavo Triana, miembro del comité de agenda por el Polo. “Sean listas en coalición o no, vamos a explotar la unión hacia la Presidencia”.

Incluso, piensan crear otro equipo encargado exclusivamente de pulir la estrategia de comunicaciones y medios, para alinear los mensajes de Fajardo con los de los candidatos al Congreso siempre teniendo como eje la lucha contra la corrupción, que fue el punto de partida para construir la alianza y elementos regionales que impulsen los candidatos.

Una muestra de ello fue lo que hizo la semana pasada en San Andrés Jorge Robledo en el lanzamiento de su candidatura al Senado y las de Sissy Mitchell y Showad Stephenson, las cartas del Polo en la Cámara para representar a la isla, que este jueves acompañaron a Fajardo.

En su intervención, Robledo hizo énfasis en el tema de salud. A propósito, dijo que “no es posible que la ley 100 –que es espantosa– se aplique igual en San Andrés, donde sólo hay un hospital, que no funciona bien, y donde no se puede tener un plan B”, según reportó un periódico local.

El reto

Que Sergio Fajardo haga campaña junto con los de la Alianza Verde, y sobre todo con los del Polo, implica un riesgo político grande pero, si no lo hace, también corre el riesgo de desinflarse en las elecciones del 11 de marzo como ya le pasó en el 2010.

Es un riesgo político porque el que logre conquistar el centro en estas elecciones tiene mayores probabilidades de pasar a segunda vuelta. Y por eso, ‘el nombre del juego’ es cómo empujar a los demás hacia la derecha o hacia la izquierda.

La apuesta de Fajardo es imitar la estrategia del presidente francés Macrón, que en una campaña polarizada, se metió por la mitad a pesar de no ser el favorito inicial. En esa medida, aparecer en la misma tarima con los candidatos del Polo facilitará que sus adversarios lo muevan a la izquierda o que incluso digan, como ya lo han hecho algunos, que es el gallo tapado del castrochavismo.

Sin embargo, si no le apuesta a consolidar realmente la coalición y se va como llanero solitario como lo ha hecho en el pasado y no tiene nada que mostrar en las elecciones legislativas ni congresistas que luego le ayuden a mover votos a su favor el riesgo de quedarse por fuera de la contienda también es muy grande. Sobre todo cuando todo el esfuerzo de candidatos como Germán Vargas Lleras o Iván Duque estarán centrados en salir como los grandes ganadores de las elecciones legislativas, que según varios expertos políticos, son en realidad la primera vuelta presidencial.

Consciente de eso, Fajardo propuso construir una lista cerrada al Senado como condición para aceptar ir a una consulta con Robledo y Claudia en marzo. Pero como al final no era claro sí se podía jurídicamente hacer listas de coalición para la Cámara Alta, al final acordaron hacer listas en coalición en 10 departamentos para la Cámara de Representantes en lugares donde ninguno de los tres partidos tenía un candidato particularmente fuerte: Tolima; Huila, Quindío, Risaralda, Santander, Norte de Santander, Magdalena, Córdoba, Bolívar y Meta.  

Sin embargo, la pelea para las legislativas será dura para la Coalición por dos razones.

La primera es que los actuales congresistas del Polo y del Verde no son fuertes en esos departamentos. Sólo Jorge Robledo y Jesús Alberto Castilla, que en 2014 obtuvieron la mayor votación amarilla en Tolima y Norte de Santander tienen un electorado asegurado.

Hace cuatro años, Claudia López, Antonio Navarro, el propio Robledo e Iván Cepeda concentraron la mayoría de sus votos en Bogotá; Jorge Prieto en Casanare, Jorge Iván Ospina y Alexánder López en el Valle; Senén Niño en Boyacá.

En la Cámara el escenario es similar. En 2014, los verdes obtuvieron tres de sus seis curules en Bogotá, las otras en Cauca, Valle y Boyacá. El Polo logró dos de sus tres escaños en el Distrito Capital y el otro en Antioquia.

La segunda razón es que el Polo, el Verde y Compromiso Ciudadano, aunque unidos en 10 departamentos, no sólo tendrán que competir contra el poder de partidos tradicionales como Cambio Radical, la U o Opción Ciudadana, o donde tiene mucha fuerza el Centro Democrático, sino también contra la ‘Lista de la Decencia’ que crearon en coalición los movimientos UP, Progresistas, ASI y MAIS, liderados por Gustavo Petro, Clara López y Carlos Caicedo.

Este grupo, así como la Coalición de los Ni-Ní, le apuesta a un voto de opinión con la narrativa de la política alternativa.

Por eso, así como Fajardo necesita que a los congresistas de los partidos que lo avalan les vaya bien, los respectivos candidatos de estos partidos también necesitan colgarse del candidato presidencial para tener la visibilidad mediática y el impulso que da estar con un posible caballo ganador. Así para varios de ellos seguramente sea difícil hacer campaña con un candidato que, por lo menos en los temas económicos y empresariales, está mucho más a la derecha que ellos.

Para el Polo será un gran reto mantener sus ocho curules en un escenario en el que también competirá la Farc y la lista de Petro. Y para los verdes, las 11 que hoy tiene, sobre todo porque Claudia López y Navarro, que obtuvieron las votaciones más altas en 2014 no van a aspirar nuevamente.

De esta manera, el matrimonio entre Fajardo, el Polo y los verdes se comienza a consolidar también desde abajo, con el condimento de la necesidad.

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