“Fico” se hundió con el Gobierno Duque, las maquinarias y el miedo a Petro

“Fico” se hundió con el Gobierno Duque, las maquinarias y el miedo a Petro
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"Fico" asumió la derrota y adhirió con Hernández (Foto Juan C. Hernández)

Con Federico Gutiérrez como candidato todas las fichas del establecimiento, desde el presidente Iván Duque hasta los partidos tradicionales, terminaron siendo los grandes derrotados de las elecciones del 2022. Por primera vez desde que existe el esquema dos vueltas, quienes han tenido el poder durante las últimas décadas, incluyendo al uribismo, participarán de la elección del presidente como extras.

“Fico” solo ganó en un departamento, el suyo, Antioquia, cuando la apuesta era mantener los votos del arco uribista que comprende el interior del país. Pero ahí, la derecha popular prefirió a Rodolfo Hernández, el exalcalde que con menos plata, sin plaza pública, y sin políticos, quien le ganó el pulso a la maquinaria política. Incluso en Vichada, el departamento con gobernador del Centro Democrático del que Rodolfo no sabía de su existencia, ganó con su discurso en contra de la “robadera” de los políticos que, apuntó varias veces, estaban representados por “Fico”.

Pero más allá de la humillación que representa esta derrota, desde el Cubo de Colsubsidio donde “Fico” recibió la derrota se respiró algo de alivio. La poca vergüenza que los votantes le cobraron a este establecimiento hizo que rápidamente se tomara la decisión de adherirse a Rodolfo.

El miedo a Petro no le alcanzó a “Fico”

El objetivo central de “Fico” apenas coronó la consulta de la derecha fue convertirse en la mente de los colombianos en aquel que podía frenar a Petro para derrotarlo en la segunda vuelta con todos los que le temen. De resto, tuvo problemas para mostrarse como un candidato con ideas propias y conocimiento del Estado, más allá de ser "el de la gente". Eso salió a relucir cuando su comentario de "plata es plata", en una conversación con La Silla Vacía, se volvió un meme de la campaña.

Por eso "Fico" eligió a Petro de sparring de principio a fin. Lo señaló de liderar el supuesto Pacto de La Picota para recibir el apoyo de presos y cuestionados a cambio de posibles beneficios jurídicos; lo acusó de infiltrar su campaña y en cada discurso en plaza pública dijo que él representaba un salto al vacío para el país.

Tratando de buscar el voto conservador hasta dijo que mientras él tenía un pacto con Dios, Petro se había aliado con el diablo.

Los resultados mostraron que la campaña de primera vuelta no giró exclusivamente en el miedo por Petro, sino en narrativas de cambio que “Fico” no logró posicionar. Su apuesta de cambio siempre fue moderada porque insistió en hacer ajustes sobre la marcha: construir sobre lo construido.

Luis Fernando Duque, asesor estratégico de la campaña, lo resumió así antes del domingo. “La prioridad de este modelo es construir desde lo construido, pasando desde Gaviria hasta Uribe, incluyendo el Sí de Santos y hasta cargando con el peso, no liviano, del presidente Duque”.

En ese camino nunca marcó distancia del lastre del Gobierno de Duque, del que desde el principio calificó como bueno y dijo le daría continuidad a lo que venía funcionando. “Fico” y su fórmula vicepresidencial, Rodrigo Lara, tienen un convencimiento de que no había que irse lanza en ristre contra Duque para poder mostrarse como independiente.

“Y si lo hubiera hecho, si lo hubiera atacado a Duque, era muy difícil que la gente lo creyera”, dice Bernardo Ordoñez, líder del Nuevo Liberalismo quien entró a reforzar la campaña de “Fico” en Bogotá.

Al centrarse únicamente en Petro, la campaña descuidó el factor Rodolfo Hernández. Recién hasta 10 días de las elecciones, cuando las encuestas pintaban un empate técnico por el segundo lugar, “Fico” volvió a hablar de Hernández en plaza pública y a mover contenidos en redes para cuestionarlo y tratar de mantener de su lado esa derecha popular.

Antes de las consultas, Hernández sí fue blanco de ataques por Gutiérrez, quien lo acusó en varios debates de ser el único de los candidatos en tener activo un escándalo por corrupción. Pero ese frente se cerró tras la victoria de la consulta y recién se reactivó a días de las elecciones.

El Gobierno Duque hundió a “Fico”

Gutiérrez ganó la consulta de la derecha siendo un desconocido para la mitad de los colombianos. La estrategia pensó, entonces, que en la medida en que ese reconocimiento aumentara mayores serían las probabilidades de sumar votos.

Para eso plantearon crecer en tres frentes.

Primero en el de su coalición Equipo por Colombia, donde estaban barones electorales como Dilian Toro, Alex Char y David Barguil. Figuras claves en regiones con miles de votos como el Pacífico y el Caribe. Los tres activaron sus estructuras para armar grandes y masivas reuniones políticas en Cali, Montería y Barranquilla. Ahí, “Fico” tuvo el protagonismo y demostró ser un candidato carismático y popular.

Segundo buscaron el voto de la derecha popular mediante su discurso contra la corrupción y a favor de los valores de la familia.

Y finalmente apuntaron a conseguir los votos de Fajardo, para lo que fue clave la elección de la fórmula vicepresidencial, el exalcalde de Neiva, Rodrigo Lara, quien venía de la Alianza Verde y siempre había acompañado a Fajardo en sus apuestas presidenciales.

Así, “Fico” llegó a la primera vuelta con un reconocimiento de más del 85 por ciento. El lío, para él, es que en la medida en que creció también aumentó su rechazo. Su imagen negativa, 42 por ciento, terminó siendo mayor que la positiva con el 38 por ciento. Contrastó con la de su rival inmediato, Rodolfo Hernández, quien siendo aún menos reconocido con el 68 por ciento, tuvo una imagen positiva, 44 por ciento, que casi que triplicó la negativa 17 por ciento.

Hay varias razones que explican ese imagen negativa que pesó a la hora de los votos. Lara, la fórmula vicepresidencial, señala a la campaña negra. “Fue sucio todo, juntar su nombre con cosas graves como el narcotráfico (líderes del petrismo jugaron con la palabra narcotrá-FICO), decir que era el candidato de Uribe, del uno o del otro, cuando se trató de una campaña independiente”, dice Lara.

También que al tener en la espalda a todos los partidos políticos posibles (Liberal, La U, Conservador, Cambio Radical y Centro Democrático), Gutiérrez fue visto como el candidato del establecimiento, el mismo al que los colombianos rechazaron en los recientes paros y en las últimas mediciones sobre el pulso del país.

Y, no menos importante, tener la chapa que le pusieron las demás campañas, desde Petro hasta Hernández pasando por Fajardo, de ser el candidato del continuismo, el Duque 2.0. Aunque “Fico” tiene sus matices con el presidente, en el papel sí representaba lo mismo que Duque en la versión 2018.

Teniendo en cuenta, además, que Duque metió mano en las elecciones para tratar de favorecerlo a él y al establecimiento, todo terminó siendo un efecto boomerang. “Esta es una cuenta de cobro al Gobierno”, resumió la senadora uribista María Fernanda Cabal.

La confianza en las maquinarias que no prendieron

Aún con el crecimiento súbito de Hernández, en la campaña de “Fico” tenían fe que en el día D, las cosas iban a salir bien. La razón, la confianza en que los partidos políticos y las maquinarias se iban a activar para mover votos en zonas claves.

El viernes pasado, el presidente del partido Conservador, Omar Yepes, le dio a La Silla este cálculo: si los partidos movían los mismos votos que sacaron sus listas al Senado, Gutiérrez no iba a tener problema en pasar a segunda vuelta. Calculaba entre 8 y 10 millones de votos. 

El domingo, esa maquinaria no se activó. No hubo buses transportando gente en el Caribe, tampoco denuncias de compra de votos, y sí pocos líderes trabajando. 

Hay dos versiones al interior de la campaña para explicar esa inactividad. Primero, que no hubo plata en las regiones para aceitar esas maquinarias. En algunos eventos públicos, los dirigentes locales - que estaban casi resteados porque venían de financiar sus propias apuestas electorales al Congreso- tuvieron que financiar los gastos de logística y publicidad. Eso, a pesar de que la campaña tuvo el respaldo de poderosos gremios empresariales, incluso algunos hicieron ‘vacas’ para aportar.

Segundo, que “Fico” no se aventuró a firmar acuerdos burocráticos de entrada, que motivaran la activación de esas maquinarias. Cuando logró la alianza con el partido Conservador y el Liberal, por ejemplo, Gutiérrez dijo que lo hacía bajo unos puntos programáticos sin compromiso a burocracia, que en lo único que podía hacer promesas era en elegir la gente buena que estuviera en esos partidos.

Sin maquinarias, los cálculos fallaron en puntos claves como el Eje Cafetero, donde el Liberal y el Conservador, tenían la responsabilidad. “Fue un fracaso. Ganar Rodolfo, y Petro quedar de segundo, no se trabajó allá. No hubo trabajo”, dijo el senador uribista Carlos Fernando Mejía cuando vio los resultados en esa región.

En Caldas ganó Hernández, mientras que en Risaralda y Quindío venció Petro.

En Huila y Tolima, históricamente uribistas, y donde Rodrigo Lara se había concentrado porque jugaba de local, Hernández y Petro también quedaron en los dos primeros puestos.

Con Rodolfo por la puerta de atrás

Desde las 5 de la tarde, con el quinto boletín de la Registraduría, la campaña asumió la derrota. Pero solo a las 7:11 de la noche, “Fico” salió a aceptarla y a tirar línea de lo que viene: su apoyo a Rodolfo Hernández.

“El país ya habló”, arrancó Gutiérrez, quien tuvo a su lado a un compungido Rodrigo Lara.

El exalcalde de Medellín leyó dos páginas que escribió en compañía de su fórmula y aliados como Enrique Peñalosa y David Barguil, quienes lo acompañaron en el salón VIP del Cubo de Colsubsidio.

“No hemos hablado con Rodolfo, ni necesitamos hacerlo. Pero no vamos a poner el riesgo el futuro de Colombia, ni de nuestras familias, ni hijos. Por eso, votaremos por Rodolfo y Marelen el 19 de junio”, dijo ante un centenar de periodistas y camarógrafos, que inicialmente lo esperaron en un auditorio del cuarto piso que había sido decorado para celebrar el paso a una segunda vuelta.

Al final, la campaña dispuso hacer el pronunciamiento en el salón Creemos del primero piso, y permitir solo el acceso a los medios.

“Fico” justificó ese apoyo más en sus reparos a Petro que en su convicción por Rodolfo. ”Petro por todo lo que ha dicho y hecho no le conviene a Colombia, sería un peligro para la democracia, libertades, economía, nuestras familias”.

Lo hizo también pensando a futuro porque aunque le cantó el respaldo a Hernández, dejó entrever que seguirá metido en el escenario político nacional con una postura vigilante del próximo gobierno.

“Aclaramos que serán Rodolfo y su equipo quienes respondan por su gobierno, y dejamos claro que ni Rodrigo ni yo haremos parte de su gobierno. Tendremos posición de veeduría, buscando unir a Colombia que es el propósito más urgente”, añadió.

En un salón contiguo, donde estaban empresarios, integrantes de la campaña y políticos como el senador Mejía del Centro Democrático, hubo aplausos y vivas cuando “Fico” hizo público lo que en ese momento ya era evidente.

Al tiempo, varios políticos y sectores que lo acompañaron, también empezaron su tránsito hacia la campaña de Hernández sembrando la idea que el perdedor de la jornada no fue “Fico”, sino Petro quien no logró ganar en primera vuelta. Y que, con la señal de Gutiérrez, sus cinco millones de votos se van a ir con Hernández y así van a vencer al candidato del Pacto Histórico.

El problema para ellos es que Hernández no los quiere recibir abiertamente, aunque sabe que los necesita para dar el salto final. En sus primeras declaraciones post resultados, el exalcalde de Bucaramanga ha dicho que no hará alianzas y que se dedicará a las bases.

“Nosotros no vamos a hacer alianzas, yo me inscribí independiente y yo no puedo ir a inscribirme, jurar allá en la Registraduría donde me dicen independiente y luego buscar alianzas porque ese no es mi compromiso, vamos a recibir los apoyos a la filosofía de gobierno. Bienvenidos todos los colombianos que quieran apoyar esa filosofía para ver si sacamos adelante a este país que tanto queremos”, dijo Hernández en entrevista con Patricia Janiot.

Para “Fico” y el establecimiento político es suficiente con que ataje a Petro. De eso ya había dado señales Óscar Iván Zuluaga, la principal carta del uribismo y el gobierno Duque, cuando declinó su aspiración para darle más vuelo a la de “Fico” rápido y sin nada a cambio. 

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