Flores, silleteros y la antioqueñidad agitan la revocatoria a Quintero en Medellín

Flores, silleteros y la antioqueñidad agitan la revocatoria a Quintero en Medellín

“Yo no entiendo por qué Quintero odia a los paisas”, dijo Héctor Alonso Ramírez, un empresario de 56 años que pasó a dejar su firma frente a la iglesia del parque Belén. Es uno de los 12 puntos de recolección de firmas de uno de los dos comités de revocatoria al alcalde Daniel Quintero. 

En Medellín nunca antes se había organizado una revocatoria a un alcalde, pues es una ciudad que suele tener largos amoríos con sus mandatarios. Y en esta primera ocasión, la campaña ha tomado fuerza a partir de un debate sobre la antioqueñidad.   

“Hay que firmar por la humillación a los silleteros”, dice Jorge Montoya, de 22 años, el voluntario que recoge las firmas por Pacto por Medellín, como se llama este comité, compuesto por personas cercanas al uribismo. 

Se refería a la polémica alrededor del desfile de silleteros el domingo pasado, el evento principal de la Feria de las Flores de Medellín, donde Quintero, supuestamente, había humillado a algunos silleteros. 

Jorge dice que ya tenía otras razones para estar a favor de la revocatoria, pero lo que lo que lo llevó a ser voluntario en la recolección de firmas fue el tema de los silleteros. “Eso me ofendió en mi antioqueñidad”, dijo.

Para poder convocar a elecciones para la revocatoria el requisito es recoger 91 mil firmas válidas, para luego convocar a una elección. Los promotores de la revocatoria tienen hasta diciembre para cumplir esta cifra. Ninguna capital grande de Colombia ha podido llevar una revocatoria hasta las urnas.

“Que sean capaces de recoger la firmas es probable”, estima el profesor Juan Carlos Arenas, del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad de Antioquia. “Pero realmente lo más difícil es lograr el número de votos en el momento de la revocatoria”. 

El movimiento tras las firmas

En el parque de Belén es dónde más firmas se recogen. Esto afirma Miguel, otro voluntario  de 30 años. Agrega que se han logrado llenar 3.500 planillas en poco menos de un mes. Recogen ocho firmas por planilla, y sí la cifra de Miguel es correcta, esto equivale a 28 mil firmas. 

Ese martes, durante un hora, desde las 11 de la mañana hasta las 12 del mediodía, se acercaron 10 personas a firmar. Personas mayores, en su mayoría, que pasaban por el parque o que salían de la iglesia. También, sobre la calle al frente de la carpa del comité, las personas preguntaban desde sus carros información sobre la revocatoria. 

Los firmantes tenían diversas razones para hacerlo. Desde que había mucha basura en la calle hasta cuestionamientos a las gestiones del alcalde con la gerencia de EPM. Pero ese día fue recurrente “lo que le hicieron a los silleteros” y “la ofensa de la antioqueñidad”. 

Daniel Quintero es de Medellín, nació y se crió en la ciudad, estudió en la Universidad de Antioquia, e hizo política en Medellín antes de ser funcionario del Gobierno Nacional en Bogotá. Aún así estas frases son muestra de un discurso en el que algunos lo ven como un extranjero que vino a cambiar las tradiciones. 

El discurso regionalista de los promotores de la revocatoria no es nuevo, pero se recarga en la primera Feria de Flores de Medellín después del confinamiento por la pandemia. 

La pelea por el símbolo

Las silletas son armazones de madera con grandes arreglos florales, que según su tamaño, pueden pesar entre 50 y 90 kilos. Son cargados en la espalda por campesinos, en su mayoría del corregimiento de Santa Elena de Medellín, que se visten de alpargatas, carriel, poncho, sombrero aguadeño para los hombres y pañoleta para las mujeres. 

El desfile es un despliegue de lo antioqueño: creatividad, tesón y exuberancia tropical. “Las silletas son el símbolo del valor, resistencia y capacidad humana para vencer y dominar el entorno”, según explica Corporación de Silleteros de Santa Elena en su página web. 

En la Feria de las Flores los silleteros tradicionalmente recorren las calles de la ciudad. Este año, por temas de pandemia, y para evitar el desfile por las calle, se decidió pedirle a los silleteros llegar a las 8 de la mañana a los alrededores del Estadio, para luego en la tarde hacer el desfile adentro. 

La polémica arrancó a las 5 de la tarde, a raíz de un video que circuló en redes sociales, en el que se veía a varios silleteros cargando sus silletas para marcharse. La razón, como dijo Angelica, una silletera entrevistada en el vídeo, “es que el señor alcalde no nos va dejar desfilar adentro como nos lo prometió”. 

Quintero intentó parar  una crisis que se desató. “Cuando pasa un silletero es Antioquia la que pasa”, trinó el día del desfile. Esta publicación fue a las 8:31 pm, después del evento y en respuesta a sus contradictores políticos, que afirmaban que este no había dejado desfilar a todos los silleteros, sino solamente a los ganadores. 

Durante esa noche y los días posteriores circularon varias versiones de lo sucedido. La del alcalde, la de sus contradictores y la de los silleteros. Lo que ha quedado claro hasta ahora es que todos los silleteros sí pudieron ingresar finalmente, pero que muchos se sintieron humillados por la organización del evento. 

Este hecho fue utilizado políticamente para volver a mostrar a Quintero cómo alguien ajeno a las tradiciones de la ciudad. 

Andrés Rodríguez, empresario de maquinaria y cercano al uribismo, es uno de los promotores principales de la revocatoria desde el comité Pacto por Medellín. Publicó el video en sus redes con el hashtag #QuinteroRespeteLosSilleteros. Además, al día siguiente anunció una jornada de recolección de firmas para la revocatoria en Santa Elena el 28 de agosto. 

Otro que se manifestó, compartiendo una imagen sobre “el maltrato a Antioquia”, fue el excandidato a la alcaldía, Juan David Valderrama, cercano a empresarios de la ciudad y quien también se sumó a apoyar la revocatoria. 

Otras voces críticas al alcalde, desde el otro espectro ideológico, se sumaron a la indignación. La exconcejal, Luz María Múnera, del partido de izquierda Polo Democráctico. Ella compartió el vídeo y trinó “Que tristeza ver cómo su alcaldía desprecia el trabajo histórico de nuestra gente! Cómo se nota que usted ya no es de aquí”.

Al día siguiente, el lunes, en una rueda de prensa, Quintero, de sombrero, desmintió nuevamente la situación y dio el balance de la Feria. En un audio, dirigido a los silleteros, Quintero les agradeció a todos participación en el desfile y les dijo: “Siempre habrá cosas que mejorar, (...) siempre habrá quienes quieren criticarlo todo y quieren que a Medellín le vaya mal porque están en campaña”

En enero, cuando empezó el proceso de la revocatoria, Quintero la vio como una iniciativa útil para tener un contrincante que le diera visibilidad. “El futuro se parece a nosotros. Medellín ya no les pertenece. Colombia ya no les pertenece”, dijo desafiando a la campaña y a las élites tradicionales de la ciudad.

Ahora, el comentario ha sido utilizado por sus contradictores como muletilla para tergiversar su significado. En una cadena que circuló en grupos de WhatsApp, que invitaba a no asistir a la Feria de la Flores, se afirmaba que Quintero había dicho que: “Medellín NO es de los paisas”(sic), en alusión al trino. Además, se daban algunos datos falsos, como que las flores de las silletas habían sido traídas de la Sabana de Bogotá, lo cual no es cierto.

Esta postura de que Quintero es una persona extraña a Medellín no solo está reforzada por cadenas de WhatsApp con información falsa o parcial, sino por políticos en oposición y que se han sumado a la revocatoria. 

El concejal del Centro Democrático Gabriel Dib se sumó en junio a la revocatoria y la última semana trinó 10 razones por las que sé debe revocar al alcalde. En su última publicación dice: “Medellín nos pertenece a los paisas”. 

Dib le dijo a La Silla Vacía que “la formación política del alcalde ha sido desde Bogotá. Trajo mucha gente porque él no tenía equipo acá. Si vos vas a una sesión del Concejo que haya gente de EPM ya no sentís acentos paisas. A mi no me importa que llene esto de gente de Bogotá, ¿pero habiendo tanta gente buena en Medellín?”.  

Varios nombramientos claves en su gabinete y en la dirección de entidades estatales descentralizadas han sido de personas fuera de la región y alimenta esta idea de Dib. El actual gerente de EPM, Jorge Andrés Carrillo, es bogotano y fue viceministro de Aguas en el Gobierno Santos. El actual director ejecutivo de Ruta N es Iván Castaño, quien era decano de Ingeniería de la Universidad EAN, en Bogotá, y hermano del liberal caldense Mario Castaño. 

Esta idea ha calado en algunos ciudadanos. “¿Por qué trae tanta gente de Bogotá?”, preguntó María Dolores Herrera, de 67 años, pensionada, al dar su firma para la revocatoria en el punto de recolección de firmas en el parque de Belén. 

Una tensión de fondo

“Esa identificación paisa la oposición la ha utilizado muy frecuentemente para decir que este es un hombre políticamente formado en Bogotá, que vino a correr la butaca del liderazgo antioqueño. Pero eso lo que esconde es la disputa por los recursos cuantiosos de Medellín”, opina Juan Carlos Arenas, profesor del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad de Antioquia. 

El profesor Arenas plantea que el discurso regionalista es el barniz de la discusión y que debajo está, más allá de si es bueno o malo, la pregunta “¿A quién desacomodó Quintero y a quién está acomodando?”. 

Quintero pateó el matrimonio público - privado que fue modelo del establecimiento y la forma de gobierno de Medellín por varios años. Cuatro políticos que están a favor de la revocatoria dieron esté argumento como una de sus causas para apoyar este proceso. 

A pesar de que Quintero llegó a la Alcaldía como alguien diferente a los partidos políticos, su movimiento se llamó Independientes, durante su alcaldía también ha favorecido a sus aliados políticos tradicionales. Un ejemplo, es el caso del contrato para el mantenimiento de zonas verdes de la ciudad. Este estaba en manos de el Jardín Botánico, pero fue adjudicado a empresa estatal Metroparques, la cual subcontrató una empresa de un aliado político de Quintero. 

Están también a quiénes les preocupa quién se está acomodando, en un escenario político preelectoral de cara a 2022. De Quintero se conoce su cercanía al candidato presidencial Gustavo Petro, por el cual hizo campaña en 2018 en segunda vuelta. Además durante la Feria de Flores se le vio al lado de Camilo Romero, precandidato presidencial del Verde. 

Estos acercamientos a la centroizquierda asustan a sectores uribistas y a un sector de la ciudadanía de Medellín. Andrés Rodríguez, promotor de la revocatoria, es uno de ellos, que ve que detrás de la llegada de Quintero hay una apuesta de la izquierda por ganar en Medellín. 

Rodríguez, dice que esperaban recoger 300 mil firmas para septiembre. Mientras salía de la casa matriz de la revocatoria, un local arrendado del hotel Inntu en Laureles, un conocido le dijo de paso: “aprovechen esta papaya que les dio Quintero”. 

También puedes leer

Compartir
0