Gaviria va al cónclave del centro aferrado al partido Liberal y retando a César

Gaviria va al cónclave del centro aferrado al partido Liberal y retando a César
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Alejandro Gaviria va por firmas a la Presidencia.

Hoy Alejandro Gaviria aceptó la invitación a una nueva reunión con la Coalición de la Esperanza para volver a unir al centro. Reiteró que busca una alianza “sin vetos”. Mientras tanto, el exrector se sigue acercando al partido Liberal. Tanto que ahora se está moviendo para convertirse en su presidente, un puesto que ocupa hace 14 años César Gaviria. 

La apuesta ya aterrizó en la bancada liberal, tiene el guiño de César, y ratifica que Alejandro no está dispuesto a abandonar sus vínculos con el liberalismo, mientras busca espacio en una consulta de centro donde ese apoyo ha sido vetado.

Y si bien es una jugada que apenas se empieza a organizar, hay señas de que César sigue jugado por Alejandro, y Alejandro está cada vez más con el partido Liberal, luego de reticencias iniciales. El exrector incluso se ha acercado a políticos que tienen estructuras tradicionales, como la del representante Álvaro Monedero, aliado de Juan Carlos Abadía, el exgobernador destituido por la procuraduría en 2010. 

Sin embargo, la estrategia de Alejandro de acercarse simultáneamente al partido Liberal y a la Coalición de la Esperanza sigue generando tensiones en ambos bandos. En el grupo de políticos de centro que lidera Sergio Fajardo aún no hay señales de que ceda el veto hacia el liberalismo. Y, según una fuente que lo supo de primera mano, que Alejandro vuelva a las conversaciones con la Coalición de la Esperanza tampoco cayó bien en la dirección del partido Liberal. 

Tanto que César Gaviria amenazó anoche con quitarle el apoyo a la candidatura de Alejandro si insistía en negociar con Fajardo, según supo La Silla por dos fuentes. Alejandro insistió en que no se dejará imponer vetos ni de los miembros de la Coalición ni de César Gaviria. 

La propuesta de la sucesión

Después de haberlos dejado en visto, plantarlos en reuniones y de negarles las fotos en la recolección de firmas, Alejandro Gaviria ha empezado a recibir el apoyo de los congresistas liberales. 

Arrancó con un evento que le organizó el representante valluno Fernando Reyes Kuri, y lo ha seguido con reuniones que le han hecho Juan Carlos Losada en Bogotá o Álvaro Monedero, ficha del cuestionado Juan Carlos Abadía en Valle del Cauca. 

Gaviria va al cónclave del centro aferrado al partido Liberal y retando a César
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Representante Monedero y Alejandro Gaviria.

Y desde hace unos días se ha sentado de manera privada con otros congresistas en Bogotá. Por ejemplo, la semana pasada Gaviria se reunió con cinco representantes a la Cámara por invitación de Carlos Ardila, de Putumayo.

En ese encuentro el exministro de Salud les habló del avance de la campaña, les dijo que estaba disponible para hacer eventos en las regiones y les soltó la propuesta: que en la búsqueda del ideario Liberal creía que el candidato presidencial del partido debía ser a la vez el jefe del partido.

Gaviria afirmó, según dijeron tres congresistas, que él quería tener esa doble condición. Con eso, argumentó, el partido evitaba repetir el error de 2018, cuando Humberto de la Calle fue el candidato oficial, pero no logró juntar alrededor suyo a todo el partido que se mantuvo presidido por César Gaviria.

“Creo que sería un muy buen paso del partido Liberal para pelear el voto de opinión, darle la relevancia que se merece Alejando, traerlo oficialmente al partido. Y construiría un proceder histórico del partido en el que el candidato a la presidencia asuma la presidencia del partido”, le dijo a La Silla el representante Juan Carlos Losada.

“Sería buenísimo”, le comentó a La Silla, el representante Reyes Kuri.

“El hombre quiere, se le nota el interés. La propuesta apunta a volver a la metodología anterior en la que el presidente del partido era el candidato. Porque así, él puede ir a otros sectores en búsqueda de una alianza más amplia”, le dijo a La Silla otro representante que asistió a la reunión y pidió no ser nombrado por el temor de molestar al expresidente Gaviria.

La propuesta que llevó Alejandro a los congresistas, según una fuente que lo sabe de primera mano y pidió no ser nombrada, ya la discutió con el expresidente Gaviria, a quien le sonó: “Gaviria le dijo que ponía su cabeza a disposición”, aunque eso se daría luego de que Alejandro logre solidificar su candidatura y pasen las inscripciones de Congreso. 

Horacio Serpa (QEPD), en 1998, fue el último jefe-candidato presidencial que tuvo el partido Liberal.

Para darle vuelo a su jugada por la presidencia Alejandro Gaviria está buscando que un grupo de congresistas que lo apoya la haga oficial en voz de la bancada. Por eso les ha pedido a los congresistas con los que ha hablado que lleven el mensaje a los congresistas y presionen el debate.

“Él quiere que la bancada sea la que planteé esa idea, pero yo le dije que tenía que ser una cosa que lidere él personalmente con el jefe del partido. César es el jefe, si no lo quisiéramos ahí para eso lo habíamos sacado en la convención del año pasado”, le dijo a La Silla un representante quien pidió, de nuevo, no ser citado para evitarse líos con el presidente César Gaviria.

Por eso la propuesta aún está lejos de cuajar, especialmente cuando el poder de César Gaviria está en pleno furor. El partido Liberal tiene abiertas hasta el 26 de noviembre las inscripciones de candidatos a Senado y Cámara y debe definir las listas antes del 17 de diciembre.

Hay representantes que quieren dar el salto al Senado, o congresistas que quieren heredar sus curules a amigos y familiares, y dependen del visto bueno de César. En los avales, el poder del bolígrafo, radica el poder real del presidente, y se da por descontado que no lo va a ceder antes de ejercerlo en la conformación de la alineación para el 2022.

Un poder que los congresistas más veteranos no le quieren entregar a Alejandro Gaviria por temor a que los vete. 

“Los congresistas no aceptarían de ninguna manera que la presidencia de Alejandro fuera antes de dar los avales”, comentó otro representante.

A eso se suma que, aún entre las disidencias del liberalismo que chocan con César Gaviria, no ven con buenos ojos la manera en la que Alejandro arrancó su campaña y ahora quiera asumir la dirección nacional.

“Para ser ateo, el doctor Alejandro ha hecho la del apóstol Pedro. Negó tres veces al partido, y ahora sale con el cuento de que quiere ser su director. Eso no es serio”, dice el senador Luis Fernando Velasco, evocando el sentimiento de varios líderes del partido.

Ante el temor de los congresistas de enfrentarse a César, la propuesta alterna es que Alejandro dé esa pelea, pero después de las inscripciones de listas al Congreso, es decir sobre finales de diciembre.

En las manos del César

Para que esa propuesta sea viable, debe tener el visto bueno de César Gaviria. “El candidato debe plantearse al jefe del partido, y si dice que sí, pues que nos citen. Y nos vamos a convención nacional”, dijo uno de los representantes que sabe de la movida.

La movida tiene, además, ese reto logístico, porque necesitaría de un congreso nacional del partido, que en plena campaña electoral no es fácil de montar. El mandato de César Gaviria fue renovado en una convención que se hizo en agosto de 2020, de manera virtual, que podría ser un antecedente que facilite una eventual reunión de esa envergadura. 

El lío es que aún si César cediera su cargo a un año de haber sido reelegido, la campaña de Alejandro no ha logrado recoger y alinear al partido. Cuatro congresistas le dijeron a La Silla que ante la indecisión de Alejandro y el desprecio que les mostró en el arranque de la campaña, algunos en la bancada han tenido acercamientos individuales con Gustavo Petro, Federico Gutiérrez o Alex Char.

“Es que a Alejandro no lo veo despegar, a mi me han buscado del petrismo, directamente he hablado con Petro. Me contó lo que quiere, lo que busca, que su intención es que le llegue buena parte del partido Liberal. Pero pues estamos prevenidos porque la relación de César y Petro es distante, y uno no se puede arriesgar mientras no se aclare el panorama”, nos comentó un congresista.

Petro ha ido montando liberales al Pacto Histórico. Por ejemplo el representante tolimense Ángel María Gaitán le organizó un evento masivo en Ibagué. Petro aprovechó para decir que tiene el respaldo de las bases rojas. 

Hace una semana, el senador Luis Fernando Velasco hizo un encuentro de “liberales sin vetos”, y dijo que quería ir a una consulta con el Pacto en nombre del partido Liberal.

El bloque hacia Federico Gutiérrez, según tres congresistas consultados, lo está liderando Simón Gaviria. Como contamos, Simón y Alejandro tuvieron una tensa conversación telefónica. Simón le reclamó a Alejandro que se reuniera con congresistas liberales sin tener el aval del partido, y el exrector le recriminó a Simón haber llevado a congresistas liberales, del ala más cercana al Gobierno Duque, donde Federico Gutiérrez. 

Y los vínculos con Char se podrían reactivar, después de que el exalcalde de Barranquilla dijo que sí va y que va a recoger firmas. En la bancada Liberal hay senadores costeños, como Mauricio Gómez, que se sienten identificados con la Casa Char.

A favor de Alejandro está que César sí sigue jugado con su candidatura, tanto que alineó a la bancada para que le recojan firmas. Muestra de ese apoyo es que hasta los que se han reunido con otros candidatos y no están tan convencidos de apoyar a Alejandro, aceptaron ese llamado.

César da la mano con las firmas de Alejandro

Cuando se lanzó a la campaña por firmas hace dos meses, Alejandro Gaviria marcó distancia con el liberalismo.

“Ellos han dicho que tienen simpatía y que quieren apoyar la campaña, pero esta es una apuesta ciudadana principalmente. Hemos tenido con el grupo de campaña unas seis reuniones y en ninguna ha existido una persona del partido Liberal”, dijo.

Esa postura enfrió las relaciones con los congresistas liberales que querían entrar a la campaña de entrada. “Cualquier candidato quisiera tener el partido más grande, Petro nos recibiría sin dudarlo. Y el señor del 3 por ciento en las encuestas (Gaviria) diciendo que no”, dijo entonces un representante poderoso en la bancada

La apuesta de hacer viable su campaña desde las firmas para no tener que hacer concesiones con los políticos ha empezado a flaquear. Porque además de que Alejandro se ha venido reuniendo con ellos, las estructuras que representan están siendo claves para el remate de su recolección de firmas.

César Gaviria ha sido clave para eso. Los representantes liberales consultados en esta historia confirmaron que hace unas semanas el presidente Gaviria los llamó uno a uno para pedirle que ayudaran a recoger firmas. No les puso una cuota mínima, sino que, en algunos casos, le preguntó con cuántas se podían comprometer.

Unos no dieron cifras, otros sí, y unos más apenas están en el proceso de arrancar. Pero sienten que conseguir firmas les ayuda a sumar puntos pensando en los avales, las posiciones en las listas y el permiso para hacer alianzas regionales.

“Todos estamos recogiendo firmas, César nos llamó uno a uno preguntando cómo podíamos ayudar, cada uno se comprometió con un número puntual de firmas. Yo me propuse un número y ya llevo más de las que pensé. Pero hay otros que están poniendo 5 mil o 10 mil firmas”, le dijo a La Silla un congresista.

“Recomendó que le ayudáramos. Apenas voy a empezar a recoger porque lo de Juanita Goebertus (como coordinadora de las firmas) arrancó mal. Ayer por ejemplo había un muchacho que estaba recogiendo firmas solo en la entrada de Los Andes. Eso da pena, en ese punto deberían poner muchas personas para darle peso a la recolección”, comentó otro congresista.

Algunos han hecho visible ese apoyo. Por ejemplo, Jhon Jairo Roldan en Antioquia.

Por ahora, desde la campaña de Alejandro han reportado que tiene unas 600 mil firmas. Les queda un mes para cumplir la meta del millón 200 mil que se propusieron. Seguramente el empujón liberal le ayudará en ese propósito.

Lo que no es claro es cómo será recibido su renovada cercanía con el liberalismo para lograr una unión del centro con Fajardo y la Coalición de la Esperanza, donde sigue habiendo rechazo y desconfianza alrededor de la figura del expresidente Gaviria. Por otro lado, que Alejandro haya aceptado volver a la mesa con Fajardo, Galán, Cristo y demás miembros de la Coalición, también generó rechazo de parte de César Gaviria, según una persona cercana al expresidente liberal, que pidió no ser nombrada.

El desencuentro terminó con César tirándole el teléfono a Gaviria, tras un día tenso de reuniones. Sin embargo, aún no es claro si se trata de un desencuentro coyuntural o una ruptura de fondo, teniendo en cuenta el carácter impulsivo del expresidente Gaviria. 

En esto el exrector está en el verdadero centro de dos tensiones que aún parecen difíciles de reconciliar.

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