Gerente de un gimnasio: la experiencia que avaló la entrada de Prada al CNE

Gerente de un gimnasio: la experiencia que avaló la entrada de Prada al CNE
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Para ser elegido magistrado del Consejo Nacional Electoral (CNE), el cuestionado abogado uribista Álvaro Hernán Prada necesitaba demostrar más de 15 años de experiencia profesional relacionada al derecho. La hoja de vida que presentó al Congreso, y que luego avaló en medio de dudas una comisión de acreditación, dice que Prada pasó raspando: 15 años y un mes. 

Además de su paso por el Congreso, la experiencia profesional más larga que certifica el abogado para llegar al máximo tribunal electoral en Colombia fue haber sido representante legal de un centro deportivo (gimnasio-spa) en Neiva, del que él y su mamá eran accionistas.

La ajustada experiencia de Prada, de 50 años, contrasta con la de otros de sus colegas magistrados y con la de otros candidatos que no consiguieron los votos necesarios para entrar al CNE. Aún así, y tras haber sido llamado a juicio en la Corte Suprema por presunta manipulación de testigos, Prada logró el apoyo del Centro Democrático para ser magistrado.

Desde ser gerente de un gimnasio a autoridad electoral

Una reforma de 2015 establece que un magistrado del CNE debe tener las mismas calidades de uno de la Corte Suprema de Justicia. Es decir, “haber desempeñado durante 15 años cargos en la Rama Judicial o en el Ministerio Público, o haber ejercido, con buen crédito, por el mismo tiempo, la profesión de abogado o la cátedra universitaria en disciplinas jurídicas en establecimientos reconocidos oficialmente”.

Una comisión del Congreso integrada por seis senadores y cinco representantes a la Cámara es la responsable de hacer esa valoración.  Aunque Prada no ha hecho carrera en la rama Judicial ni en el Ministerio Público, o la cátedra universitaria, esa comisión avaló su postulación en medio de dudas la experiencia que presentó.

Una primera revisión de las hojas de vida dejó a Prada, y 14 aspirantes más, por fuera de la convocatoria por falta de experiencia. Así quedó registrado en un informe preliminar que publicaron medios como Semana y La Nación, y que fue filtrado por integrantes de esa comisión de acreditación. 

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Informe preliminar.

Sin embargo, al día siguiente, cuando los integrantes de la comisión volvieron a revisar los documentos, Prada sí clasificó con lo mínimo. Del límite de 15 años y un mes avalado, quedó constancia en el dictamen que entregó la comisión.

Fue una una constancia específica porque a otros candidatos avalados les pusieron que cumplían con más de 15 años, sin los meses.

Inicialmente, de cara a su candidatura al CNE, el excongresista Prada había valorado en 18 años y 10 meses su experiencia cuando la envió a la comisión. La Silla buscó a varios congresistas de esa comisión para saber qué cambió de la evaluación preliminar que dejaba fuera a Prada, a la que aprobó a 15 años y un mes. O qué criterios tuvieron en cuenta para no aprobar los 18 años que dijo Prada sino 15 años.

El presidente de la comisión de Cámara, Juan Loreto Gómez, a través de un asesor comentó que en general tumbaron experiencias paralelas de varios candidatos. Pero no hubo una explicación puntual sobre la de Prada.

Añadió, además, que el informe preliminar no tenía alcance jurídicos y que, en todo caso, la comisión de acreditación no tiene competencias para entrar en la revisión detallada de las certificaciones aportadas. Solo en el trámite primario de recibir los papeles y ojearlos por encima.

Las dudas sobre la idoneidad de la experiencia

La primera certificación que Prada puso en su hoja de vida fue la haber sido representante legal de C.M.D Athletic entre octubre del 2000 y julio de 2004. Esa es una empresa que prestaba servicios de gimnasio, spa y valoración médica deportiva en Neiva y de la que Prada fue socio y accionista junto a su mamá, Lucy Artunduaga.

La segunda certificación es de un paso de 7 meses como director de Registro Civil de la Registraduría entre 2004 y 2005. La siguiente como asesor de gerencia de una constructora llamada Cromos entre 2005 y 2006, año de su primera incursión electoral al Congreso.

Entre 2007 y 2009 tuvo un paso por la oficina de control interno del Ideam, para luego trabajar en la Gobernación del Huila durante 16 meses. En 2012 llegó a la Superintendencia de Sociedades para estar ahí 17 meses.

De ahí pasó a ocupar el cargo que, según su hoja de vida, le da una de sus mayores experiencias profesionales: ser congresista entre julio de 2014 hasta abril de 2021 cuando renunció. Cerca de 51 meses.

La trayectoria profesional presentada por Prada cierra con una certificación laboral de la IPS Salud Vital del Huila. Esa entidad dice que el abogado le prestó asesoría jurídica entre mayo del 2021 hasta la actualidad.

Un vínculo particular por dos cosas. Por un lado, porque durante al menos la mitad de ese tiempo Prada estuvo en modo campaña al Senado haciendo correrías por todo el país hasta las elecciones de marzo.

Y, por el otro, porque la IPS Salud Vital del Huila es una empresa de la que es socia Lina María Rivas Dussán, con quien Prada tiene afinidades políticas. Rivas Dussán fue secretaria de Salud de la Alcaldía de Neiva de Gorky Muñoz como cuota política de Prada como nos los confirmaron tres concejales y dos funcionarios de la Alcaldía.

Prada es cercano al alcalde Muñoz. Le hizo campaña con la promesa de ayudarlo a conseguir viviendas gratis en el gobierno de Iván Duque, a pesar de que el Centro Democrático tenía candidata propia. 

La trayectoria de Prada: una colección de corbatas

Álvaro Hernán Prada es reconocido en el país por estar vinculado al escándalo de presunta manipulación de testigos que envuelve al expresidente Álvaro Uribe Vélez.

Prada salió involucrado en ese lío judicial siendo representante a la Cámara del Huila por el Centro Democrático. Al Congreso llegó por ese partido en una lista cerrada en 2014, luego de haber perdido en tres elecciones (2003-2006-2011) estando en igual número de partidos.

Se reeligió en 2018, pero en abril de 2021 renunció a la curul para que su proceso fuera a la Fiscalía, como ocurrió con el expresidente Uribe, pero la Corte se lo negó. En 2022 se lanzó al Senado y se quemó con 23 mil votos.

El pasado 22 de agosto, la Corte lo llamó a juicio por el presunto soborno de testigos. Esas circunstancias pusieron en entredicho su aspiración a ser elegido magistrado del CNE por los cuestionamientos que se hicieron al interior del Congreso. Pero el Centro Democrático se la jugó por él  y, en una alianza con el excandidato Rodolfo Hernández, consiguió 32 votos para garantizar su elección en una plancha aparte.

Lo que había pasado inadvertido hasta ahora es cómo Prada logró cumplir con los requisitos para ser elegido.

Además, como representante a la Cámara y miembro de la Comisión primera, Prada hizo parte de esa reforma de 2015 y pidió que el tiempo a demostrar no fuera de 25 años como se propuso originalmente (antes era de 10 años), sino que se bajara. “El Centro Democrático considera conveniente aumentarlos, pero sin restarle oportunidad a las generaciones jóvenes que brindan dinamismo, diligencia y laboriosidad a las actividades propias de las Cortes”, dijo en el debate.

Ahora, cumpliendo con el límite mínimo de laboriosidad, Prada llega a representar a esa nueva generación en el CNE. 

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