Gilinski vs. el GEA: así va la disputa empresarial que ya escaló a la justicia

Gilinski vs. el GEA: así va la disputa empresarial que ya escaló a la justicia
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En la foto, Jaime y Gabriel Gilinski.

Este mes se cumple un año desde que empezaron las Ofertas Públicas de Adquisición (OPA) del grupo Gilinski para ser accionistas mayoritarios de varias compañías del Grupo de Empresarios Antioqueños (GEA). Y lo que empezó como una disputa empresarial se agrió tanto que desembocó en una batalla legal que incluso involucra hasta a la Fiscalía. 

Los Gilinski son dueños del Banco Sudameris, Yupi, y la revista Semana, entre otros negocios. Jaime y Gabriel Gilinski, padre e hijo, han lanzado siete OPAs para ser accionistas mayoritarios de dos grupos clave del GEA, Nutresa y Sura. A través de esas compañías, y por el esquema de propiedad cruzada del GEA, buscan tener el control de otros negocios como Bancolombia, el banco más grande de Colombia, Grupo Argos y Protección, entre otros.

¿Dónde comenzó la pelea que los tiene en los estrados judiciales?

La última jugada que hicieron los socios de los Gilinski fue la OPA lanzada por la International Holding Company (IHC) para adquirir hasta el 31,25 por ciento del Grupo Nutresa. Los que están detrás de ese negocio son unos árabes amigos de los Gilinski y que le prestaron además la plata para lanzar las otras OPA.

Tahnoon bin Zayed Al Nahyan dirige IHC y es hermano del jeque Mohamed bin Zayed Al Nahyan, presidente de los Emiratos Árabes Unidos. Él también es presidente del Royal Group de Abu Dhabi, que es la compañía que respaldó las ofertas que hizo Jaime Gilinski por las empresas del GEA.

¿Por qué llegó esto a una pelea legal?

Porque como Sura tiene acciones de Nutresa, su junta directiva tenía que decidir si le vendía o no su participación de Nutresa a los árabes.

Por las OPAs anteriores de los Gilinski ya habían comprado 38 por ciento de Sura. Eso les daba para que en esa junta directiva de siete miembros, tres fueran de los Gilinski. Los otros cuatro iban en representación del GEA. Con eso, en principio, los paisas tenían una mayoría con la cual podían rechazar la OPA.

El problema fue que dos de los que representaban a los empresarios antioqueños fueron inhabilitados por la Superintendencia de Sociedades porque tenían conflictos de intereses, porque son familiares de otros miembros de junta de Nutresa.

Los que iban a nombre de los Gilinski eran Angela María Tafur, María Ximena Lombana, exministra de Comercio de Duque, y Andrés Bernal. En representación de Sura estaban Pablo Londoño Mejía, de Corbeta, Sebastián Orejuela Martínez, Sebastián Cuartas Tamayo y Luis Javier Zuluaga Palacio.

Cuando se anunció la inhabilidad de dos de ellos, los representantes de los Gilinski manifestaron que aún con solo cinco miembros la junta podía tomar decisiones. Y como los representantes de los Gilinski ahora eran mayoría, con tres votos, firmaron un acta aprobando la venta de acciones que tiene Sura en Nutresa.

Eso no le gustó a los otros cuatro miembros que representaban y renunciaron. Con eso, solo quedaron los tres que habían sido elegidos por los Gilinski.

Según las normas que aplican para el manejo de las juntas directivas y el código de comercio, una junta no puede deliberar si no tiene la mayoría de miembros. Sin embargo, los Gilinski argumentaron que como había dos inhabilitados, la mayoría podría ser mínimo de 3 y no de 5.

Como el argumento de los Gilinski es que ya había una mayoría, aprobaron en esa junta la venta de la OPA de Nutresa para que los árabes compraran entre un 25 y un 31 por ciento de esa compañía.

Pero el Grupo Sura salió a negar esa información en sus redes sociales y en comunicados oficiales. 

Luego de que los tres miembros de la junta de Grupo Sura votaran a favor de la OPA, llegaron a un juzgado tres demandas civiles: una de un accionista minoritario de Sura, otra de Cementos Argos y otra del Grupo Sura.

Las tres demandas fueron admitidas por el Juzgado Quinto Civil del Circuito de Medellín. Como resultado de esa acción judicial, el juez dictó medidas cautelares en contra de Lombana, Tafur y Bernal, los miembros de la junta puestos por Gilinski.

Con esa medida judicial, la gerencia de Sura frenó las decisiones de la junta y quedó congelada la posibilidad de vender entre un 25 y un 31,2 por ciento, que era la expectativa de los árabes.

Esa intervención de la justicia hizo que se ofreciera la venta de apenas el 7 por ciento de las acciones de Grupo Nutresa, mucho menor de lo que esperaban los árabes. Por eso, finalmente, la OPA se cayó.

¿Por qué la Fiscalía entró a investigar?

Luego de la decisión del juez en Medellín, la Fiscalía anunció que abrió una investigación por presuntos delitos en el trámite judicial de dos demandas civiles que interpusieron por aparte Cementos Argos y Grupo Sura.

Según la Fiscalía, el delito que entrarían a investigar es el de corrupción judicial porque pudo haber malos manejos en el juzgado y en el sistema de reparto, que es cuando se decide a qué casos darles prioridad y a cuáles no.

¿A quién favorecen los delitos que presuntamente se cometieron?

De acuerdo con la Fiscalía, la presunta corrupción judicial pudo haber beneficiado al GEA, porque por el freno de mano que se puso por las medidas cautelares, los árabes amigos de los Gilinski no lograron comprar entre el 25 y el 31 por ciento de Nutresa.

Actualmente, los Gilinski tienen el 30,8 por ciento de Nutresa, empresas que a su vez son accionistas de otras empresas del GEA. Si los árabes lograban comprar hasta el 31 por ciento de Nutresa, los Gilinski podrían tener, ahora sí, el control mayoritario de Nutresa.

¿Y no hay también un cuestionamiento a los representantes de los Gilinski?

Sí, pero no son judiciales. Uno involucra a Lombana, la ministra de Comercio de Duque y miembro de la junta directiva del Grupo Sura de los Gilinski. Como ministra, ella fue la que posesionó al Superintendente de Sociedades, Billy Escobar, quien es jefe del funcionario que inhabilitó a los dos miembros que iban en representación de los paisas. Ese funcionario trabajó como abogado para la firma Gómez & Pinzón, que es la firma que asesora a los Gilinski en las OPAs.

¿Por qué en este pleito han sido claves los medios?

En medio de los pleitos legales, uno de los medios que ha tenido un papel es Semana, que ha jugado a defender los intereses de los Gilinski y ha publicado información sesgada.

Por ejemplo, cuando se había firmado el acta de la junta directiva del Grupo Sura que aprobaba la venta de las acciones a los árabes, circuló información en redes sociales y en Semana que indicaba que el Grupo Sura había decidido aceptar la OPA. “Gonzalo Pérez juega con candela y desconoce decisión de su propia junta directiva en el Grupo Sura”, tituló lo Semana. Pero luego la misma compañía en varios espacios lo negó. 

El otro jugador ha sido El Colombiano, un medio regional antioqueño. Aunque no ha publicado desinformación, sí ha tenido una mirada más crítica a las OPA de los Gilinki y le ha dado tribuna a los argumentos del GEA. 

¿Por qué Petro se reunió con los Gilinski y los árabes?

En medio de los pleitos legales, el Colombiano reveló que Petro tuvo una reunión a puerta cerrada en Casa de Nariño con los Gilinski y representantes de empresas árabes, entre ellas IHC.

La noticia la dio el Colombiano y luego la confirmaron otros medios. Se reunieron a un almuerzo en Casa de Nariño con los ministros Germán Umaña, de Comercio; Irene Vélez, de Minas y Cecilia López, de Agricultura. Los temas de conversación estaban relacionados con el agro, exportación de alimentos y el desarrollo de infraestructura para el comercio exterior en el sector agroalimentos.

La Silla consultó con Presidencia y señalaron que esa reunión no estaba en la agenda.

¿Los Gilinski y los paisas no tuvieron ya una pelea judicial eterna?

La disputa viene desde hace tres décadas. Jaime Gilinski compró en 1993 el Banco de Colombia, que hoy es Bancolombia. Después de eso logró que el banco fuera la segunda entidad financiera más grande del país.

Pero en ese entonces el GEA le hizo una oferta por el Banco y la familia Gilinski vendió el 51% del banco. Luego de eso, empezó un pleito legal que terminó en 2006. 

“Yo nunca pierdo, soy un guerrero”, dijo en 2007 Isaac Gilinski, el papá de Jaime y patriarca de la familia, en medio del pleito con el GEA por Bancolombia. “Estamos como David y Goliat, solo nos falta darle una vez más con la honda al gigante para que caiga”, añadió, en medio de la agria disputa que llegó a tribunales en Colombia y Estados Unidos. Al final, no cayó, y los Gilinski perdieron Bancolombia en 2010.

Quince años después, los guerreros están de regreso y no son el David de entonces. Los Gilinski lanzaron la primera OPA en noviembre por el Grupo Nutresa y luego otras seis para controlar la mayoría de Sura, Argos y Nutresa. Con eso, podrían llegar más fácil a adquirir Bancolombia, que es propiedad de esas compañías combinadas del GEA.

¿Qué va a pasar?

Con la entrada de la Fiscalía arranca un proceso judicial largo que podría dar sorpresas. Determinar si hubo o no corrupción judicial para tumbar la OPA con Nutresa abrirá un debate sobre si se deben o no vender las acciones a los árabes.

Será un frente adicional en las que los Gilinski jugarán para lograr ser accionistas mayoritarios en Nutresa. Como Nutresa tiene acciones en Sura, sería una vía para conseguir el poder en Bancolombia, una empresa del Grupo Sura.

El GEA, por su lado, también mostró intenciones de seguir una línea más judicial. De hecho, después de la salida de cuatro miembros, eligió a dos abogados y dos financieros para la junta del Grupo Sura. Uno de ellos es Jaime Velásquez Botero, quien fue Vicepresidente de Estrategia y Finanzas de Bancolombia y fue testigo del pleito con los Gilinski, que empezó en los noventas. 


*Advertencia: La Silla Vacía recibió en el pasado financiamiento de Fundación Sura para el podcast El futuro del futuro y para 40 capítulos de Huevos revueltos con política y tres episodios en vivo. Los apoyos de todas las empresas del GEA a La Silla representan el 3 por ciento de sus ingresos.

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