Juan Carlos Vélez: "Yo seré el representante del presidente Uribe en el Congreso"

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Juan Carlos Vélez: "Yo seré el representante del presidente Uribe en el Congreso"

Juan Carlos Vélez es uno de los uribistas más pura sangre que aspiran llegar al Congreso.

Juan Carlos Vélez: "Yo seré el representante del presidente Uribe en el Congreso"

Juan Carlos Vélez es uno de los uribistas más pura sangre que aspiran llegar al Congreso.

Juan Carlos Vélez, oriundo de El Poblado, en Medellín, fue concejal de Medellín y director de la Aeronáutica Civil entre 2001 y 2005. Fue senador hace cuatro años y ahora quiere volver para mantener el legado del Presidente Uribe. En la pasada legislatura fue el ponente del nuevo Código de Justicia Penal Militar. Defendió el Impuesto al Patrimonio y promovió el hundimiento de la Ley de Víctimas. También defendió la ley de la custodia compartida. Y fue uno de los que más promovió la inclusión del artículo de 'la silla vacía' para que los para y farcpolíticos y los políticos condenados por delitos contra la participación electoral no pudieran ser reemplazados por otras personas de sus listas.

Ahora aspira a volver al Senado por la U, con la bandera de ser uno de los uribistas más uribistas del Congreso. La Silla Vacía lo entrevistó sobre su visión del uribismo y su influencia en el próximo Congreso.


LSV: ¿Con qué banderas quiere llegar al Congreso?

Juan Carlos Vélez: Llego con la bandera del Partido de la U y la política del Presidente Uribe. Yo seré un representante del Presidente Uribe en el próximo Congreso. Busco impulsar las políticas que él desarrolló durante su mandato: la Seguridad Democrática, sus programas sociales, un manejo de las relaciones con Venezuela acorde con la intención que siento que tiene Chávez de traer su proyecto político a este país.

¿Cómo piensa impulsar la Seguridad Democrática desde el Congreso? Eso parece más una política del Ejecutivo.

En primer lugar, apoyando a la Fuerza Pública, para que exista la institucionalidad en todas las regiones del país. En el Congreso hay debates donde se critican políticas de gobierno, y ameritan la defensa del Gobierno en su actuar. Pienso defender el Gobierno en los debates en donde personas critican los avances de la Seguridad Democrática, cuando dicen que no ha habido resultados.
Por otra parte, está la defensa de la Fuerza Pública, tomar las medidas para que ellos puedan actuar de mejor manera, como lo hice cuado fui ponente del Código de Justicia Penal Militar. Por ejemplo, defendiendo que haya recursos para la que la Fuerza Pública pueda seguir actuando como la del Impuesto al Patrimonio, para seguir manteniendo la Seguridad Democrática. También hay debates que van en su contra como el de la Ley de Víctimas.

¿Cómo atentaba ese proyecto contra la Seguridad Democrática?

Es la posición ideológica que hay respecto al tema de las víctimas por parte de la oposición. La oposición trata de mostrar que las víctimas de la violencia se deben en ciertos casos a la omisión de la Fuerza Pública, o en algunos casos, a actuaciones de la Fuerza Pública. El gran debate cuando llegó ese proyecto de ley a la Comision I del Senado es que trataban de incluir a aquellas que habían sido atropelladas por la Fuerza Pública. Pero para eso la ley ya contempla unas indemnizaciones en el Código Contencioso Administrativo.

¿Por qué ese tema era tan sensible para los uribistas? A mi me suena lógico que las víctimas de miembros del Estado sean tan reparadas como las de los grupos ilegales.

Cuando el Estado actúa en contra de una persona, y se da una responsabilidad del Estado en el homicio de un ciudadano, el Estado tiene los procedimientos para reconocer la indemnización. Lo que pasaba es que los de la oposición querían que además tuvieran derecho a la indemnización como víctimas. Llevaba a igualar la Fuerza Pública a los grupos al margen de la ley. Nunca compartimos esa posición.


Cambiando un poco de tema, ¿qué programas sociales le gustaría mantener?
En los recorridos que he hecho por el país, me he dado cuenta del gran impacto que ha tenido Familias en Acción. Ha generado un gran beneficio a muchas mujeres de este pais, que con esos recursos han logrado sobrellevar la pobreza. Es un tema que hay que seguir impulsando. El subsidio a la tercera edad es un avance muy importante, ojalá pudiera llevarse a un salario mínimo. El programa de las madres comunitarias se está consolidando en las comunidades. Hay que seguir defendiendo la cobertura en educación básica.

¿Cree que el hundimiento del referendo tendrá algún impacto en el éxito del uribismo en las urnas este 14 de marzo?

El uribismo tendrá las mismas curules o aumentará. En las regiones, ha habido un gran rechazo a la decisión de la Corte. Y como forma de reaccionar a ese rechazo, va a recibir un apoyo muy grande la U. A la gente del común no le importaba si era constitucional o no el referendo. Lo que me han dicho es que la Corte no permitió que fuera la gente la que decidiera mediante su voto si estaba de acuerdo o no. La gente siente que la Corte les volteó la espalda, y decidió en contra de lo que querían los ciudadanos. Esa gente votará por la U o por el Partido Conservador.

¿Está de acuerdo con los que piensan que con esto terminó la ‘era Uribe’?

Uribe no se muere el 7 de agosto. Marcará la pauta en los próximos 10 o 15 años. El próximo Presidente tendrá que tener cercanía con el presidente Uribe para garantizar su gobernabilidad. El gran interrogante es si él querrá seguir influyendo o si se va a mantener al margen. Pero es muy difícil que ante cualquier decisión que el próximo gobierno tome, la opinión no se pregunte que opinará el presidente Uribe. Por eso, uribismo va a haber por muchos años.

¿Le parece bueno que el Presidente Uribe mantenga esa influencia?

Yo creo que él no la va a querer mantener, pero el país lo va a presionar para que siga siendo como una especie de ‘papá’ del próximo presidente, un alter ego del próximo presidente. Hay mucho uribismo. El país quedó muy marcado por Uribe, uno lo ve en las regiones. En los Llanos Orientales, por ejemplo, es muy fuerte. En Antioquia también es muy marcado el uribismo.

¿Pero la gobernabilidad no se la da al Presidente tener el Presupuesto Nacional de su lado?

Es cierto que el que tiene los puestos y el presupuesto está en capacidad de orientar la coalición, no sólo en el Congreso sino en varias entidades del Estado. Si llega un presidente no uribista, a través de esas dos herramientas podrá cuadrar la coalición, pues el Congreso sigue estando en condición de inferioridad. El Ejecutivo siempre va a lograr imponerse mediante la estructura presidencialista.

¿Cree que el recorte de los poderes de las cortes estará en la agenda uribista?

Si el que gana la Presidencia es de corte uribista, esos temas continuarán en la agenda legislativa. Si no, posiblemente no avanza. El país se ha derechizado mucho. No es de ahora. Como decía alguien, este es un país conservador que vota liberal. La esencia del país es de derecha, sobre todo mientras existan gobiernos de izquierda en el vecindario, la centro derecha va a estar muy marcada en la ciudadanía. En la medida que cambien los vecinos, podría haber un viraje.

¿Considera que las exenciones tributarias para empresarios y otras medidas de la confianza inversionista se mantendrán en el próximo Congreso?

Depende de quién sea el próximo presidente. Si es Santos, Noemí o incluso Fajardo, que tiene mucha cercanía con el empresariado, se mantendrán. Si es Petro la cosa sería distinta. Si cae en estas tres personas, la política frente a la empresa privada va a seguir siendo la misma.
¿Usted personalmente defiende esa política de incentivos a la empresa privada, incluyendo exenciones tributarias?
Tiene mi total apoyo. En Colombia hay que incentivar la empresa privada, como generadora de empleo. El Estado debe ser el que genere las condiciones para que haya empresa privada y para que a los empresarios les vaya bien, porque la empresa privada puede generar más recursos y más empleo. Que el Estado sea el orientador de las política que propicie el establecimiento de nuevas empresas y más empleo.

¿Y todo esto a través de exenciones?

Exenciones pero sobre todo acceso al crédito. Y a condicones favorables para vender sus productos. Hay que facilitar las exportaciones, firmar más tratados comerciales, propiciar la protección a la propia industria y crear las posibilidades para que el consumidor pueda acceder a crédito. Lo importante es que propicie la empresa privada y sea un facilitador de la inversión privada.

¿Cree que con el pacto que hizo la U y los cristianos, se verá en la próxima legislatura una conservadurización de la agenda en temas como el aborto y las uniones homosexuales?

No veo que haya temas que puedan avanzar fácilmente en el Congreso, ni siquiera en este próximo periodo, no sólo por lo de los cristianos sino por la misma influencia de la Iglesia Católica en el Congreso y la gente del común. La eutanasia no va a avanzar.

La dosis mínima, de la que yo fui el ponente, he visto que ha gustado entre los ciudadanos del común y corriente. No hablo de los generadores de opinión en los medios, pero estos pasos que se han dado en ese sentido han estado muy acordes con lo que la gente quiere. Temas como los derechos adquiridos para las parejas homosexuales y el aborto, se podría avanzar un poco más.

Cuando dice avanzar, ¿quiere decir que se despenalizará más el aborto o que se echarán para atrás las excepciones que permitió la Corte?

No veo la posibilidad de que haya condiciones para que se expidan normas prohibiendo el aborto. La Corte ya ha dado lineamientos muy claros al respecto. Lo mismo con los derechos adquiridos de parejas homosexuales. En eso no se irá en contravía de las decisiones de la Corte.

¿Cree que como dice la revista Semana se acabó la ‘Era Uribe’?

Creo que hay programas sociales que son difíciles de desmontar. Familias en Acción nació en el gobierno de Pastrana pero tuvo un impulso muy importante con el Presidente. La política de Seguridad Democrática se tiene que mantener, el próximo presidente tiene que ser muy cuidadoso, cualquier descalabro de la Fuerza Pública puede ser entendido como un avance de la subversión y un resquebrajamiento de la política de Seguridad Democrática.

¿Cree que la Seguridad Democrática ha sido tan exitosa a pesar del resurgimiento de las bandas emergentes?

Lo de las bandas criminales son manifestaciones del narcotráfico, son grupos delincuenciales motivados por el combustible del narcotráfico. Lo que los colombianos tenemos en nuestra mentes, en nuestra conciencia, y que nos da mucho temor es que sea la guerrilla o los grupos paramilitares tradicionales los que puedan resurgir. Lo otro es meramente delincuencial. La Seguridad Democrática lo que nos ha dado es la posibilidad de volver a los campos. Las bandas emergentes pueden ser intervenidos a través de la propia policía. El temor es volver a ver la guerrilla en las puertas de las ciudades, y ad portas de volverse este país marxista-leninista.

¿Cree que haría alguna diferencia qué presidente gane mientras sea uribista?

Sí, yo creo que hay diferencias muy marcadas. Si es Arias, sería una persona que le consultaría mucho al presidente Uribe. A Noemí la veo consultando muy poquito. Santos tampoco consultaría mucho, lo vería más bien buscando conceptos favorables o desfavorables, pero no consejos de qué decisión tomar como lo vería en el caso de Andrés Felipe Arias. A Noemí no la vería ni conceptuando ni pidiéndole consejos.

¿Y usted a cuál de esos estilos prefiere?

Prefiero a Uribe.

¿Está de acuerdo con la Corte en que el trámite del referendo en el Congreso fue totalmente irregular?

Para nada. Acato la decisión de la Corte porque me corresponde hacerlo pero no la comparto. El trámite se cumplió a cabalidad. El decreto que convocó a extras se hizo como se ha hecho siempre. Lo del transfuguimos no tiene peso. La violación de los topes sí es una irregularidad, pero para eso hay sanciones específicas que no tenían por qué invalidar toda la iniciativa.

¿Tiene la percepción que está corriendo mucha plata en esta campaña como se han quejado candidatos no uribistas?

Siento que en Colombia siempre ha habido plata corriendo en las campañas. Hay regiones, como Córdoba, donde el 90 por ciento de los votos son comprados en todas las elecciones. La vez pasada hubo campañas al Senado que costaron 5 mil millones de pesos, y a la Cámara 1.500 y 2 mil millones. Me da risa cuando ahora salen a rasgarse las vestiduras. Cuando en el Congreso propuse que tuvieramos la financiación total por parte del Estado y el voto obligatorio, nadie me acompañó.

Me siento orgulloso, y los senadores Petro y Héctor Elí me acompañaron, de que hay una silla vacía no solo cuando es congresista es condenado por la participación de un grupo al margen de la ley en su elección sino por la comisión de delitos como la compra de votos, el constreñimiento el elector. Eso fue una norma que metí en la Constitución y los partidos no se han dado cuenta de ello. Tienen que advertirle a los candidatos que cuando hay compra de votos, van a perder la curul. Es tan grave como pertenecer a un grupo paramilitar. Me costó una discusión dura con Valencia Cossio, pero logramos incluirla en la plenaria del Senado. Y estoy muy orgulloso de eso.

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