La buena hora de ‘Charo’ Guerra

Silla Caribe
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Con la llegada de su amigo Iván Duque al poder, la Senadora sucreña fortalece su figura con nombramientos de personas cercanas y se vuelve más influyente.

Uno de los asuntos que ha quedado claro estos días de aterrizaje del nuevo Gobierno uribista es que, a menos que algo drástico suceda, la senadora sucreña del Centro Democrático, María del Rosario ‘Charo’ Guerra de la Espriella, será segura protagonista durante los próximos cuatro años.

Eso no sólo fortalecerá su figura, sino que le pondrá gasolina y dará visibilidad a la casa política de su familia, integrada por sus hermanos excongresistas.

Ellos son Antonio ‘Toño’ Guerra, exsenador de Cambio Radical, quemado en los escrutinios; y Joselito Guerra, condenado dentro del proceso 8.000 en un trámite en el que, según el Comité de Derechos Humanos de la ONU el Estado no le dio debidas garantías y debe repararlo, aunque la Corte Constitucional se negó a reabrir el caso y dejó en firme su castigo.

En concreto, dos puntos evidencian el protagonismo que viene adquiriendo Charo Guerra en el arranque de la era Iván Duque: sus pronunciamientos de frente contra algunos de los nombramientos del nuevo Presidente y la llegada al alto Gobierno de varias personas que, aunque no podrían ser señaladas como cuotas burocráticas de ella, sí son cercanas a la Congresista o de su cuerda.

Los pronunciamientos tienen que ver con cuatro trinos que Guerra puso el pasado 8 de agosto, y que fueron calificados por algunos medios incluso como “fuego amigo” y “guerra” interna.

En uno de ellos, la Senadora cuestionó al ministro de Hacienda entrante, Alberto Carrasquilla, uno de los hombres de más confianza de Duque, cuando éste habló de la posibilidad de aumentar las tarifas a los usuarios del operador de energía en el Caribe, Electricaribe, para que esa empresa pueda hacer las inversiones que se necesitan y que el servicio mejore.

El mismo día, Charo Guerra reclamó públicamente al nuevo ministro de Vivienda, Jonathan Malagón, cuando éste anunció en twitter la designación como su viceministro del economista Víctor Saavedra, quien en 2014 había sido nombrado viceministro de Educación por la entonces jefa de esa cartera, Gina Parody.

La crítica a Malagón, sobre todo, evidenció la tensión que se ha desatado entre el uribismo 1.0 o purasangre, en el que está la Senadora Guerra, y el uribismo 2.0 más moderado y abierto, que representa Duque y se puede leer en nombramientos como el de Víctor Saavedra.

“(Álvaro) Uribe (el jefe político del Presidente) no quiere ejercer de jefe del partido y le dijo a Iván (Duque) que no se metía en nada, cada ministro hace y nombra al que le da la gana… grave para las regionales”, le dijo al respecto a La Silla Caribe un uribista 1.0, cercano a Charo Guerra.

Esa posición, sin embargo, no le ha traído ningún problema a la Congresista con el Presidente, quien, de hecho, cinco días después de esos trinos posesionó como viceministro del Interior a un abogado vallenato, considerado técnico, que viene de ser pupilo de la Senadora.

Se trata de Juan Manuel Daza, quien estará encargado de las relaciones políticas del Ministerio.

Daza, radicado en Bogotá desde hace 10 años y quien se quemó a la Cámara por la capital en las pasadas legislativas, contribuyó con la fundación del Centro Democrático de la mano de Charo Guerra, a quien asesoró en el Senado hasta que Álvaro Uribe se lo llevó a su equipo en el Congreso

Ya a fines de julio, Duque había designado en un alto cargo a otra persona de la cuerda y amiga de la política sucreña.

Es el caso del nuevo director del Dane, Juan Daniel Oviedo, un académico de la Universidad del Rosario, en donde es profesor de planta y director de la escuela doctora de economía, cercano a María del Rosario Guerra de la Espriella, no sólo porque fue su asesor (en el Ministerio de TIC entre 2006 y 2010), sino también por haber sido su socio (junto a Gustavo Valbuena fueron los tres socios de Leico Consultores entre 2011 y 2013).

Pero acaso la persona de más alto cargo aliada de Charo Guerra a la que ha nombrado Duque es el ministro de Comercio, José Manuel Restrepo, exrector de la Universidad del Rosario desde 2014, tras serlo del Cesa y de la Fundación Empresarial de la Cámara de Comercio de Bogotá.

Como lo contamos en La Silla, Restrepo es cercano a la Senadora, a quien reemplazó en la Vicerrectoría del Rosario en 2002.

Más allá de eso, Charo Guerra ha sido clave en la carrera de Restrepo: como directora de Fonade del gobierno de Ernesto Samper lo nombró su director de planeación en 1997.

Luego de eso, cuando cambió el Gobierno, se lo llevó de nuevo, justamente a la del Rosario como subdirector y luego director de planeación.

Que se sepa, ningún otro congresista uribista tiene más amigos cercanos en el alto Gobierno que María del Rosario, de quien una fuente conocedora nos dijo: “Duque la respeta y aprecia”, y otra nos aseguró: “Hoy es una de las personas más visibles e influyentes para tirar línea (en el Gobierno)”.

Y es que, además de su cercanía con Duque, Guerra es, sobre todo, amiga y aliada de Uribe, quien, como el país sabe, le dio el peleado segundo renglón de su lista cerrada la primera vez que el Centro Democrático se midió en unas legislativas, hace cuatro años.

Además de eso, uno de los mejores amigos del expresidente es Joselito Guerra, el hermano mayor y una de las personas que le habla al oído a Charo.

Por no haber demostrado ningún talante clientelista, y ser reconocida más bien como una técnica, por ahora podría decirse que todo este protagonismo la va a fortalecer a ella en su figura, y no necesariamente a sus hermanos que sí son más políticos tradicionales.

No obstante, habrá que ver cómo se mueve la casa Guerra de la Espriella en Sucre en las regionales del año entrante, en las que suena una posible candidatura a la Gobernación de Toño Guerra, ahora que se quedó sin curul.

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