La campaña #sinfiltro de Paloma

Silla Sur
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foto: Centro Democrático.

Para bien o para mal, la senadora es la candidata de la derecha de la era de Internet y eso es uno de sus grandes activos para competir por ser la ungida de Uribe para el 2018.

 

Hace dos semanas, el discurso de Paloma Valencia en la convención uribista no solo arrancó vivas y aplausos de los asistentes cuando habló de Álvaro Uribe, criticó las curules para las Farc y la situación económica del país, sino que se volvió viral en redes. Para bien o para mal, Paloma es la candidata de la derecha de la era de Internet y eso es uno de sus grandes activos para competir por ser la ungida de Uribe para el 2018.

A diferencia de los otros precandidatos de la derecha, Paloma representa los valores contemporáneos de la web: es transparente, tiene una identidad propia, lo que la hace fácilmente memeficable, habla desde la intimidad, y refleja tanto la indignación como la polarización que mueven las redes.

Paloma Valencia hace parte de uno de los linajes más poderosos de Cauca y Tolima. Por el lado paterno es bisnieta del ex congresista Guillermo Valencia, nieta del expresidente Guillermo León Valencia, hija del ex congresista Ignacio Valencia, prima del ministro santista Aurelio Iragorri Valencia y sobrina de la primera mujer ministra del país, Josefina Valencia. Por el lado materno es nieta del fundador de los Andes, Mario Laserna y sobrina del fallecido ex senador Juan Mario Laserna. Con el uribismo se acercó desde que trabajó en el programa La Hora de la Verdad, que maneja el dirigente uribista Fernando Londo?o y del cual su mamá, Dorotea Laserna, fue productora, y desde entonces ha defendido la causa uribista desde columnas en El Espectador y El País y como panelista en Blu Radio, cargo que dejó cuando Uribe la puso en su lista al Senado

Sin filtros

A diferencia de la época cuando la política estaba dominada por la televisión, en el ciberespacio se castiga el maquillaje de todo tipo y se premia la espontaneidad con viralidad.

Paloma se identifica con eso. Por eso, discursos como el que dio para defender a su jefe Uribe en el Senado en un debate por paramilitarismo que adelantaba Iván Cepeda o su intervención de 20 minutos en la convención uribista cuando volvió a usar ese tono veintejuliero fueron rápidamente satirizados por unos (incluso fue comparada con la loca de las naranjas de la campaña de Óscar Iván Zuluaga) y aplaudidos por otros. En cualquier caso, no pasaron desapercibidos.

"Es un estilo muy único que sirve para animar y es entusiasta", nos dijo Esteban Ramos, hijo del exgobernador Luis Alfredo Ramos, quien la conoce desde hace 10 años y dice que siempre ha tenido el mismo tono de voz.

"Paloma tiene un valor incalculable dentro del partido"

Alicia Arango

"Su discurso impacta pero no debería usarlo permanentemente, porque cansa", nos dijo una de sus compa?eras en el Congreso, quien quiso reservar su nombre para no generar molestias internas pero que es más de la era televisiva.

De todos modos, el tonito le gusta a Uribe ("dice que es aguerrido", nos dijo un congresista) y un consultado recordó hasta una vez que en Medellín, Paloma se le midió a trovar poesía con el expresidente, y salió aplaudida por la plaza donde estaban y por él.

Al natural

Más allá de los memes, Paloma se presenta sin censura: va a las plenarias al natural, habla con soltura a compañeros, periodistas y políticos de otros partidos, y trina detalles casuales de su vida privada en las redes sociales, como esta semana, en la que compartió el celular de su peluquero.

La era de internet hace que ahora la vida íntima y la pública no tenga divisiones y eso también lo tiene claro la senadora, aunque a veces tenga que explicar lo que trina como la vez que tuvo que salir a defenderse cuando puso un video en el que se veía un cuadro de Uribe con el sagrado corazón que le regaló un pintor payanés; o aunque eso exponga a su hija al comentario público como ocurrió la semana pasada, cuando Daniel Samper en su columna de Semana se burló de ella y de su hija Amapola (de cinco meses).

Después de que el satirista dijo que "nos pareció raro que la doctora le pusiera a su hija Amapola, con todo lo que ha sucedido con el cartel terrorista FAR, pero bueno, de grande será heroína como la mamá" recibió duras críticas desde el uribismo.

"Es evidente que la hija de brazos de Paloma Valencia fue objeto de maltrato, acoso y abuso por parte del humorista Samper Ospina, quien no se puede escudar en el derecho a la libertad de opinión para agredirla, como en efecto hizo", escribió Ernesto Yamhure, director del portal Los Irreverentes, uno de los medios de nicho más consultados por los militantes de la derecha.

 

De todos modos, estos hechos la acercan al votante, la identifican no solo como política uribista, sino como mujer y como mamá.

"Soy admiradora de Paloma, la quiero muchísimo, es de un valor incalculable en el partido, tierna, inteligente, noble", nos dijo su amiga, Alicia Arango, una de las mujeres que le habla al oído a Uribe, y actualmente es la jefe de campaña del posible competidor de Paloma, el también senador uribista Iván Duque.

El estilo Uribe

Como la búsqueda de información en Internet depende del usuario, éste busca posiciones muy definidas, que no solo nutran sus posiciones sino que les dé la munición para enfrentarse a los que piensan diferente.

Personajes tipo "tercera vía" como el presidente Juan Manuel Santos que no se cazan con una idea específica y en cuyo discurso tienen todo tipo de matices no logran calar en el mundo virtual. En cambio, políticas que plantean ideas en blanco y negro y transmitibles en 140 caracteres como Claudia López en la centro izquierda o Paloma en la derecha son predilectas de las redes.

Para Paloma, el fast track significa  "cerrar el Congreso de facto e imponer la dictadura", el gobierno de Santos es el "derroche de un gobierno corrupto" o las Farc son "los grandes terroristas de Colombia".

Sus trinos, sus discursos y salidas al público que generan alegría entre los uribistas y molestia y burla entre los que no están en esa línea, exaltan las emociones que dominan las redes: indignación y polarización. Más dentro del uribismo, que funciona como una iglesia.

En su último discurso público, el de la Convención, Paloma dijo por ejemplo que, a diferencia de sus otros competidores, no tenía un plan de Gobierno, pero que tenía claro que si lo tuviera sería mantener a los tres huevitos de los ocho años de Uribe (seguridad democrática, cohesión social, inversión) "es que acá no hay que inventarse que el agua moja, lo que nos funcionó, funcionó", dijo.  

Si a todo lo anterior se le suma que Paloma cumple con todos los demás requisitos para ser una candidata del Centro Democrático como ser una uribista "pura-sangre", odiar a las Farc, representar a la élite rural y ser disciplinada, su entrada en la baraja de candidatos de Uribe le mete a la carrera de la derecha un componente nuevo.

Ahora falta que acepte.