La candidatura de Francia Márquez, más allá del afiche

La candidatura de Francia Márquez, más allá del afiche

El afiche de Francia Márquez fue un boom en las redes. Guache, un artista urbano de Bogotá, se lo regaló a Francia Márquez para su campaña presidencial, y evoca el de Barack Obama en Estados Unidos en 2008 y el cartel de We Can Do It, de 1943.

Lo compartieron cientos de personas celebrando la llegada de Márquez a la carrera electoral para 2022, justo el mismo día que Alejandro Gaviria lanzó su logo de campaña, y en cambio recibió críticas. Los respaldos de Márquez incluyeron a influencers e intelectuales bogotanos, lejos de su base política regional.

La precandidatura de Francia Márquez, impulsada por el movimiento Soy Porque Somos, es una fuerza distinta en estas elecciones. Como los referentes de esa imagen, la aspiración de ella pretende ser un mensaje renovador en la política y de empoderamiento de las mujeres y de los afro. “Hice el afiche porque es histórico ver una voz ambientalista, lideresa, mujer, que es diferente a lo que presenta la política”, dijo el artista.

Poco después Márquez fue invitada a una conversación, que se transmitió en vivo, con Angela Davis, una de las feministas más importantes del mundo. “De todos los candidatos, ella es la que tiene más alcance internacional, porque es la ‘Nobel’ ambiental del mundo”, dijo Maite Misas, cercana a Márquez e integrante del Polo Democrático.

La de Márquez es una apuesta distinta en un panorama electoral en el que predominan los hombres con carreras de años en la política nacional. Después de Piedad Córdoba, es la segunda mujer negra que aspira a llegar a la presidencia, y lo hace sin el apoyo de un partido.

Márquez recogerá firmas para impulsar su movimiento y competirá en marzo con los candidatos del Pacto Histórico, la coalición de izquierda liderada por Gustavo Petro y donde también compite Roy Barreras. Si logra recoger las firmas, su candidatura animará esa consulta, donde Petro tiene el triunfo asegurado, y podría competir con Barreras para ser la fórmula vicepresidencial de la izquierda. 

La campaña

Luisa María Dussan tiene 14 años y hace parte del equipo de Francia Márquez en Puerto Tejada, Cauca, un municipio cercano al de la candidata, Suárez. Con otros integrantes de Soy Porque Somos empezó a recoger firmas, puerta a puerta, para lograr el 1.200.000 que se pusieron como meta para el 1 de diciembre.

“Desde muy niña la admiro. En mi municipio quieren mucho a Francia. Lo que pasa es que aquí la política hay que hacerla puerta a puerta”, dice.

Según varios integrantes de su equipo de campaña, la apuesta de Márquez está precisamente centrada en la ruralidad y en el Cauca, aunque tendrá que enfrentar las dificultades logísticas de llegar a las zonas más apartadas del país.

“No estamos centralizados en Bogotá, hemos hecho nuestras reuniones en Cali –donde vive Márquez–, pero nuestra fuerza más importante está en el Cauca”, contó Maury Eliana Valencia, una de las integrantes del principal comité recolector de firmas de Soy porque somos. Su círculo más importante son las personas de su región, donde Márquez se hizo visible como lideresa ambiental.

Francia Márquez fue representante del Consejo Comunitario de La Toma, un corregimiento de Suárez, Cauca, en 2009. Desde ahí acompañó a la comunidad y se opuso a su desalojo luego de que el Gobierno Nacional permitiera la explotación minera en la zona. Ese liderazgo le costó después amenazas de grupos paramilitares.

Luego de años siendo lideresa de la población afrodescendiente, se hizo visible a nivel nacional en 2014, gracias a una movilización de mujeres negras que caminaron desde el Norte del Cauca hasta Bogotá para visibilizar el impacto de la minería en el Cauca. Por todo eso, su liderazgo fue reconocido con el premio Goldman en 2018, una especie de premio Nobel medioambiental. Es un respaldo de instituciones que trabajan en temas medioambientales, más de 100 expertos ambientales y cerca de 70 países distintos.

En campaña, en sus discursos, Márquez evoca siempre su región y no toma grandes decisiones sin el espaldarazo de su comunidad. “Mi decisión de aspirar a la presidencia no es un capricho, es un sentir de los pueblos y un sentir de la naturaleza”, dijo el martes pasado durante la conversación con Davis. En ella también profundizó sobre uno de los pilares de su campaña, que es la reparación de los efectos de la esclavitud y el racismo del que han sido víctimas las poblaciones negras.

Su equipo lo conforman sobre todo jóvenes, ambientalistas, profesores y los amigos que la han acompañado por años en su ejercicio de liderazgo. Hay personas como los profesores Hildebrando Vélez y Arturo Grueso, y otros con más experiencia en lo público como Andrés Idárraga, quien hasta junio fue director de Derechos Humanos de la alcaldía de Claudia López en Bogotá. Además de ellos, su comité de recolección de firmas son jóvenes, la mayoría universitarios, que por primera vez están participando en política.

La propuesta de campaña tiene seis puntos principales, que son los que el movimiento de Márquez tendrá que negociar en la agenda programática del Pacto Histórico, que todavía está en discusión. Entre ellos, la redistribución de la riqueza, la reparación de las víctimas, la transformación del modelo extractivista, la preocupación por las poblaciones negras e indígenas y la abolición del modelo carcelario.

En palabras de Márquez, “Soy porque somos es saber que no es posible pensarnos como individuos. Nos toca pensarnos con la naturaleza, entre humanos, como una gran familia”.

La puja dentro del Pacto Histórico

Su llegada a la coalición de izquierda fue un movimiento poco sorpresivo desde que Márquez hizo pública su aspiración de ser presidenta, porque ella es cercana al espectro político que representa el Pacto Histórico y apoyó a Petro en 2018. Pero le trajo cuestionamientos.

Ha tenido encontrones con algunos miembros de la coalición, como Gustavo Bolívar, muy cercano a Petro.

Por ejemplo, durante una entrevista en el programa Zona Franca, en abril de este año, Márquez dijo que no iba a participar en el Pacto para “cargarle la maleta a ningún candidato”, refiriéndose a Sergio Fajardo y a Petro. Bolivar respondió en un trino diciendo que él “sí le cargaría la maleta” y abrió la puerta a una discusión entre ambos. 

Al respecto, Márquez dice que “no he tenido choques con nadie del Pacto Histórico. He tenido posturas diversas y distintas” y que esa diversidad es lo que más le interesa del proceso.

Según Arturo Grueso, profesor e integrante del comité de recolección de firmas de Francia Márquez en Bogotá, “casi todos los grupos políticos del Pacto Histórico le han dicho a Francia que no se lance sino que se prepare primero”.

Márquez es abogada y nunca ha ocupado un cargo público. Fue candidata a la Cámara en 2018 por la circunscripción afro y se quemó con apenas ocho mil votos. Pero ella ha sido férrea en que no está dispuesta a ceder en su aspiración presidencial, a pesar de que algunos partidos le ofrecieron ser cabeza de lista al Senado, como el Polo Democrático. “Vamos hasta el final. Voy hasta la consulta y a ganar esa consulta”, dice Márquez.

De entrada, Márquez tiene el apoyo de su comunidad, su equipo de trabajo y de varios grupos feministas. De hecho, en la Convención Nacional Feminista, que convocaron organizaciones de mujeres y el movimiento político paisa Estamos Listas, las mujeres le dieron un espaldarazo a esa aspiración y a la de Ángela María Robledo, que hasta ahora está frenada.

Pero Márquez no está dispuesta a renunciar a su propio movimiento político. Eso ha generado ciertas divisiones dentro del Pacto Histórico, porque grupos de mujeres del Polo Democrático y de la Colombia Humana quieren impulsar su candidatura incluso por encima de la de los candidatos de sus partidos.

Dos mujeres que hacen parte del Polo Mujeres, y que pidieron no ser citadas para hablar con tranquilidad, nos confirmaron que están impulsando la candidatura de Francia dentro del partido. “Yo quiero que ella sea mi candidata y coinciden varias mujeres del Polo Mujeres. Que Francia recoja firmas es un desgaste y queremos que el Polo le dé el aval”, dijo una de ellas.

Para el 17 de diciembre –una semana antes de que se cierren formalmente las inscripciones–, Soy Porque Somos tendrá que recoger por lo menos 600 mil firmas válidas para avalar la candidatura de Francia Márquez y su lista al Senado. Aspiran a recoger el doble, más de un millón, para cumplir la cuota, pues muchas firmas son descartadas en la Registraduría.

Es un reto enorme, sobre todo para un movimiento nuevo, sin una estructura, recursos limitados y una candidata poco conocida.

Pero si lo logra, su candidatura le daría emoción a la consulta del Pacto Histórico. “Nuestro plan es acompañar su candidatura dentro de la consulta. Dentro de la matemática, seguramente Gustavo es imbatible. Por eso, vamos a apoyar que Francia sea candidata vicepresidencial de Petro”, le dijo a La Silla Andrés Charry, integrante del Pacto Histórico y exasesor de Petro.

La competencia directa de Márquez es Roy Barreras. Mientras él tiene las maquinarias y una experiencia de años moviéndose por varios partidos, Márquez sería la cara de los movimientos sociales, las mujeres, los afro y el ambientalismo. Bien ilustrado, como en su afiche de campaña, podría desatar un fenómeno poderoso dentro de la izquierda.  

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