La crecida de Óscar Iván

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Después de más de un mes sin encuestas, este fin de semana se reactivaron las mediciones. Y los resultados vuelven a castigar al presidente-candidato. La encuesta aplicada a 1208 personas en todo el país de manera personal y telefónica, entre el 21 y el 23 de abril, refleja que la distancia entre Juan Manuel Santos y los candidatos hombres se ha venido acortando. De todos, el que más creció fue Óscar Iván Zuluaga, cuya campaña sí recogió un impulso del triunfo de Uribe en las legislativas.

Después de más de un mes sin encuestas, este fin de semana se reactivaron las mediciones. Y los resultados vuelven a castigar al presidente-candidato. La encuesta aplicada a 1208 personas en todo el país de manera personal y telefónica, entre el 21 y el 23 de abril, refleja que la distancia entre Juan Manuel Santos y los candidatos hombres se ha venido acortando. De todos, el que más creció fue Óscar Iván Zuluaga, cuya campaña sí recogió un impulso del triunfo de Uribe en las legislativas.

Estas son las tendencias más interesantes de esta encuesta (que también es coherente con las tendencias de la última encuesta de Datexco, que tiene una nueva metodología de entrevista personal y una muestra que refleja mejor el electorado):

1. La campaña de Óscar Iván despega

En la campaña de Óscar Iván Zuluaga confiaban en que pasadas las elecciones legislativas, su campaña despegaría. A juzgar por la reciente encuesta Ipsos-Napoleón Franco, tenían razón. De los cinco candidatos fue el que más creció. Subió seis puntos, quitándole a los indecisos y a los que habían dicho que votarían en blanco. Y se ubica ligeramente por encima de Enrique Peñalosa como principal rival de Juan Manuel Santos. La principal conclusión de esta encuesta es que su campaña comienza a rendir frutos.

2. Entre más conocen a Zuluaga, mejor le va

Zuluaga tuvo un cambio de estrategia publicitaria e hizo una gran inversión en televisión, que se ve reflejada en que se remontó en los estratos uno y dos, y creció en todas las regiones, sobre todo en Bogotá (donde pasó de tener el 9 por ciento de intención de voto al 17), en la Costa Atlántica y en la Central. Pese a que en los grandes medios la campaña no es muy notoria, Óscar Iván se dio a conocer (el desconocimiento pasó de 52 al 47 por ciento) y los que lo conocieron mejoraron su opinión de él (imagen positiva pasó de 21 al 29 por ciento y la negativa se redujo tres puntos a 24 por ciento)..

3. Zuluaga le roba al voto en blanco

Ayer hubo un encuentro cerca de Girardot sobre el voto en blanco organizado por Gustavo Bolívar, quien también lideró el tema para el Congreso. Estuvieron presentes unas 120 personas, de varias ciudades, quienes siguen convencidas en apostarle al blanco. Sin embargo, la tendencia no los beneficia. El voto en blanco perdió 5 puntos y cae en todos los estratos y sobre todo, entre los conservadores y los del Centro Democrático, que ahora parecen más convencidos con su propio candidato. Lo mismo entre los más jóvenes. Zuluaga tendió a subir donde bajó el voto en blanco, salvo en los estratos altos, voto que capitalizaron Santos y Peñalosa. Su potencial sigue estando entre los que no tienen partido y los de “otros partidos”. Es decir, entre los verdes y los de izquierda, en donde uno de cada cinco todavía no sabe por quién votar o lo haría en blanco.

4. Las legislativas le ayudaron a Zuluaga y a Peñalosa

Una de las apuestas de la campaña uribista es que unos buenos resultados de Uribe en el Congreso impulsarían a su candidato. Esta encuesta demuestra que Zuluaga se ha ido consolidando como el candidato de su propio partido, el Centro Democrático, donde subió 16 puntos.

Enrique Peñalosa también conserva el empujón de las legislativas. Entre los que dicen pertenecer a “otro partido”, el candidato de la Alianza Verde ganó diez puntos, lo que significa que su propio partido comienza a creer en él.

5. Bogotá castiga a Santos y mira a Zuluaga

Como ya lo había dicho La Silla, el affaire Petro le pasó la factura a Santos. Y su muy publicitado Plan de Choque, durante el mes que estuvo su encargado Rafael Pardo en el poder, no compensó. De hecho, Santos se descuelga nuevamente en Bogotá, y pasa de 24 a 15. Esos nueve puntos los recoge el candidato uribista, que pasa de tener el 9 por ciento de intención de voto al 17 por ciento, lo que refleja más o menos la votación del Centro Democrático en Bogotá en las pasadas legislativas. Peñalosa también sube en Bogotá y se ubica de primero. Santos queda de tercero, seguido de Clara López, que también sufre un revés en la capital de la cual fue alcaldesa encargada.

 

6. No va a tener el impulso del ganador seguro

Aunque las tendencias no benefician a Santos, el presidente-candidato seguiría siendo Presidente si las elecciones se dieran hoy. Le saca a cualquiera de sus eventuales rivales casi diez puntos en el segundo round. Una cosa interesante es que los que en marzo habían dicho que de enfrentarse Santos y Zuluaga no votarían (el 20 por ciento), hoy bajó al 5 por ciento. Y en cambio, crecieron los indecisos. Ese dato es relevante porque no es claro de llegar a este escenario por quién se inclinarían. Lo que sí se sabe es que no todo el 34 por ciento de las personas con intención de votar que dicen “que nunca votarían por Santos” se han decidido a hacerlo por alguno de sus rivales. En todo caso, lo que llaman la “viabilidad” de Peñalosa y Zuluaga ha mejorado pues ahora hay más gente que cree que podrían ganar, mientras que la invencibilidad de Santos ha bajado.

7. Peñalosa tiene más potencial que campaña

Aunque en esta encuesta, Zuluaga es el ganador, Enrique Peñalosa tiene algunas características que le crean oportunidades. Por ejemplo, los que votaron por Mockus lo apoyan más a él mientras que Clara López perdió a muchos de ellos y estos aparecen subrepresentados en la muestra; los independientes -que son a los que más les cala el discurso antipolítico de Peñalosa- son los que menos saben por quién votar; Peñalosa es el que más ha reducido la resistencia que produce (ahora es del 17 por ciento, mientras que la de Santos es del 34 por ciento); también es el candidato que menos emociones negativas genera y que más emociones positivas produce (Aunque a decir verdad, ninguno emociona). Pero, lo que también muestra esta encuesta, es que Peñalosa no tiene campaña, no va a debates, no aparece. Su nivel de reconocimiento en cambio de subir ha bajado (de febrero a abril 4 por ciento menos dice conocerlo).

8. Más emoción genera el hielo

Ipsos estrenó en esta encuesta una metodología que ha desarrollado mundialmente que busca medir las emociones y realizó un perfil emocional de los candidatos. Y encontró, que en general, los candidatos son más bien homogéneos en la poca emoción que generan, salvo dentro de sus propios partidos, y Clara López, además, entre los indecisos. Ya cruzando todas las variables, lo que se percibe es que Zuluaga y Peñalosa emocionan a los estratos más altos, donde Santos genera rechazo. A Peñalosa no lo quieren en la izquierda ni los más jóvenes. A Santos y Zuluaga no los quieren en Bogotá. Clara emociona a los indecisos. Y todos solo emocionan a los de sus propios partidos.

9. Se escogerá entre el menos malo

En esta encuesta, Ipsos también innovó con una sección sobre las características ideales que la gente busca entre los candidatos. En todas las características a Santos le va mejor que a todos los demás, pero no mejor que a “ninguno de los candidatos”, respuesta que gana en todas las categorías. A la mayoría de los encuestados les parece que ninguno es honesto, ni les cabe el país en la cabeza, ni tienen la preparación para gobernar, ni tienen sensibilidad social, ni tienen un carácter fuerte, ni son lo suficientemente conciliadores. En conclusión, los colombianos escogerán entre los que consideran el menos malo, pero no su ideal.

10. La paz sigue perdiendo

Aunque el presidente Santos ha decidido que la paz sea el tema de campaña, y todos los grandes medios han decidido apostarle al tema con foros y campañas de reconciliación, el optimismo frente al proceso de paz sigue bajando. El pesimismo pasó de 58 a 53 por ciento, con caídas más drásticas en la región suroriental, en Bogotá y en la Costa Atlántica. También creció la cantidad de gente que cree que los guerrilleros deberían pagar cárcel. La Silla no sabe qué pasó en la región Suroriental (Tolima, Huila y Meta), pero allí el rechazo al proceso de paz de Santos está creciendo de manera marcada frente al resto del país.

Para ver toda la encuesta haga click acá
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