La historia de cómo Mockus dejó a Petro y se acercó a Parody

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Daniel García-Peña, mano derecha de Gustavo Petro, fue quien inicialmente arrancó los contactos con Adriana Córdoba, la esposa de Antanas Mockus. Pero estos no prosperaron.
Adriana Córdoba, la esposa de Antanas Mockus, fue el puente entre su esposo y Gina Parody. Las dos se habían conocido en el 2007 cuando Gina trabajó desde el Congreso en la Ley de Infancia y Adriana trabajaba en ese tema desde Unicef.
Paul Bromberg, quien reemplazó a Mockus cuando abandonó la Alcaldía en su primer mandato, fue quien se convirtió en el canal de la campaña de Antanas con la de Petro para explorar una alianza. Ante la sorpresiva noticia que esta era con Gina, adhirió a Petro.

Como ya se ha contado, la historia de amor entre Gina Parody y Antanas Mockus comenzó con una llamada por equivocación de Mockus a Gina y luego con una llamada intencional de Parody a Antanas en la que le proponía matrimonio. Lo que no se ha contado es cómo Gustavo Petro, con quien Antanas había mantenido coqueteos hasta que apareció Parody, quedó con los crespos hechos.

La relación entre Petro y Mockus ha sido larga y llena de encuentros y desencuentros. Petro fue quien convenció a Mockus de lanzarse a la política luego de la bajada de los pantalones cuando era rector de la Universidad Nacional; en 2007, Petro invitó a Mockus a ser precandidato del Polo para la Alcaldía de Bogotá cuando estaba empeñado en hacer de ese partido un movimiento más moderno y pluralista, pero Mockus finalmente decidió no apostarle a esa opción; luego, cuando se discutió la idea de ‘los quíntuples’, Petro formaba inicialmente parte de esta idea, pero quedó por fuera cuando entraron Enrique Peñalosa y Marta Lucía Ramírez. Y el año pasado, en las últimas elecciones presidenciales, Petro buscó una adhesión con Mockus bajo unas condiciones que finalmente fueron rechazadas por el Partido Verde. 

Para estas elecciones, Petro volvió a buscar a Mockus, después de que Antanas se salió del Partido Verde y antes de que decidiera lanzarse con la ASI. Daniel García-Peña, mano derecha de Petro, se reunió con Adriana Córdoba, la esposa de Mockus, y le ofreció encabezar la lista de Progresistas al Concejo. El concejal Carlos Vicente de Roux, incluso, accedió a no encabezar la lista si la alianza se daba, según contó García-Peña a La Silla Vacía.

Después de esa reunión no salió nada en concreto y no se volvieron a reunir formalmente, aunque García-Peña y Córdoba se encontraban en actos del colegio de los hijos. 

Adriana Córdoba dijo a La Silla que que se trataron de “conversaciones de contexto” que no avanzaron mucho más luego de esa aproximación inicial.

Una nueva línea

Mockus decidió, entonces, lanzar su propia candidatura. Pero, ya como candidato, se abrió otra línea de comunicación entre la campaña de Mockus y la de Petro.

Paul Bromberg, quien reemplazó a Mockus como alcalde cuando éste abandonó la Alcaldía en 1997, tuvo la iniciativa de trabajar en pro de esta alianza. Bromberg es uno de los pocos interlocutores que discuten de igual a igual con Mockus y era quien había redactado partes del programa del candidato para esta contienda a la Alcaldía. Y estaba convencido que una unión entre Petro y Mockus sería lo único que detendría el triunfo de Peñalosa y Uribe.

“Antanas nunca puso objeción expresa a que se llegara a un acuerdo con Petro y que se haría a través de mí”, dijo Bromberg a La Silla.  En la campaña de Petro dijeron a La Silla que, así como Mockus había decidido que fuera Bromberg quien manejara este canal, Petro designó como interlocutor a Daniel Winograd, el publicista paisa que está acompañando la campaña del candidato de Progresistas.

Durante tres semanas, Bromberg y Winograd produjeron documentos que buscaban acercar a los dos candidatos, tanto en sus propuestas programáticas como en la misma táctica de un eventual acuerdo. En la última semana, los documentos apuntaban incluso a fijar reglas conjuntas sobre criterios de gobierno y sobre cómo garantizar la transparencia de un eventual gobierno. Estos documentos Bromberg los llevaba donde Mockus y Winograd donde Petro.

“Petro tenía ganas de sentarse a hablar con Mockus, pero no se concertó que se sentaran a hablar. En todo caso, Antanas mantenía su respaldo a Petro. Pero un día supe por La Silla Vacía que la cosa era con Gina Parody”, dijo Bromberg, quien tras la sorpresiva alianza con Parody, decidió adherir a la campaña de Petro.

¿Qué falló?

La Silla Vacía tuvo dos versiones diferentes sobre qué fue exactamente lo que llevó a Mockus a abandonar la idea de la alianza con Petro e interesarse en Parody. 

Una de ellas dice que la ansiedad de la campaña de Petro frustró todo el acuerdo. Que una filtración en el programa Caracol 6 AM de Darío Arizmendi lo arruinó todo. Según esta noticia, la campaña de Petro habría acordado con Adriana Córdoba que ella tendría una secretaría en una eventual alcaldía del candidato de Progresistas.

Esta noticia molestó mucho a Córdoba porque ella nunca discutió con García-Peña, ni con nadie, acuerdos burocráticos y en la campaña de Mockus se asumió que esta información había salido de la campaña de Petro.

Tanto García-Peña como Bromberg dijeron a La Silla que los acuerdos burocráticos jamás formaron parte de la discusión entre ambas campañas y en las toldas de Petro niegan que ellos hubieran filtrado esa información sobre una posible secretaría para Adriana por la sencilla razón que ese tema jamás se tocó.

Adriana dijo a La Silla que aunque ella se molestó mucho con ese episodio, este nada tuvo que ver con la decisión de Mockus de no entablar una alianza con Petro. “Antanas no actúa por lo que dicen o no dicen”, dijo.

“Con Gustavo Petro hay una comunión de principios anti-corrupción y de independencia, pero en lo programático hay divergencias sobre todo en lo que tiene que ver con la responsabilidad fiscal”, dijo Córdoba.

Las diferencias programáticas entre Mockus y Petro se reflejaron en los debates. Petro dijo que no estaba de acuerdo con restricciones horarias como la hora zanahoria; no estaba de acuerdo con la privatización de la ETB; ofrecía universidad gratis; universalizar la jornada única. Temas que desde la perspectiva de Mockus, que ya había gobernado la ciudad, no eran responsables fiscalmente, pues no explicaba de dónde saldría la plata para tanta generosidad.

La llamada de Gina

Mientras este proceso de coqueteo y desencanto se daba por el lado de Petro, en la campaña de Gina Parody habían llegado a la conclusión, después de analizar las encuestas, que la candidata no tenía opciones de ganar si las cosas seguían como iban.

Parody había conocido a Adriana Córdoba en 2007, cuando la esposa de Mockus trabajaba en Unicef y Gina, como congresista, estaba trabajando en la Ley de Infancia. Y a través de mockusianos que habían llegado a su campaña, Parody sabía que no había mejor puente con el candidato que su esposa.

Por eso, una semana antes de que se concretara el acuerdo, Gina llamó a Córdoba y le dijo: "quiero proponerles matrimonio".

Mockus estaba convencido de que el país necesitaba una renovación política y un proyecto político con futuro en el que cupieran las personas que creen en una forma de hacer política independiente y sin clientelismo. También le parecía importante apoyar un proyecto de gobierno liderado por una mujer. Aliarse con Parody, para Mockus, era la forma de mostrar con el ejemplo esas convicciones, dice su esposa.

En otras campañas ha corrido el rumor de que, fuera del acuerdo programático entre los dos candidatos, también hubo un acuerdo económico que incidió en el desenlace final. El portal Verdadypoder.com lo dio por un hecho: “Parody se comprometió no solo a garantizar la participación de Adriana Córdoba en el gabinete sino en pagar las deudas de la campaña de Mockus calculadas en mas de 200 millones de pesos”, dijo.

Pero Parody negó a La Silla categóricamente que esto fuera cierto y dijo que demandaría por injuria y calumnia a la próxima persona que le preguntara al respecto, pues claramente buscaban enlodar el “gesto más generoso de la política colombiana”.

La Silla Vacía confirmó con la ASI que con ellos no había habido ningún acuerdo económico. El único acuerdo es que Parody se comprometió a apoyar la lista de la ASI al Concejo y a las JAL y a reflejar esto en su publicidad. En la campaña de Petro dijeron que ellos tampoco tocaron jamás el tema de la plata de la reposición de votos con Mockus. Y gente de la campaña de Antanas dijo que dada la austeridad del ex candidato es imposible que se hubieran gastado ni siquiera una fracción de los 200 millones de pesos.

De la campaña de Gina dijeron que demandarán a Verdadypoder.com (si es que descubren quién está detrás, pues es un portal 'fantasma' por el que nadie da la cara y el rumor en los círculos políticos es que pertenece a un congresista de la U o incluso a J. J. Rendón, a quien se le atribuirán de ahora en adelante todo lo malo que ocurra en esta campaña).

Lo único que se sabe con certeza es que, en una semana de encuentros cara a cara y de intensa correspondencia, se cocinó la alianza que le permitió a Parody consolidar una tercería en esta campaña. Una alianza que, al que menos terminó beneficiando fue a Petro, que se quedó plantado.

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