La justicia cojeó...pero llegó a Kiko

Imagen

La captura anoche del gobernador de la Guajira, Francisco Gómez Cerchar, por parte del CTI de la Fiscalía llegó meses –incluso años- después de lo que esperaban sus presuntas víctimas. También la expulsión por parte de su partido Cambio Radical. Pero, podría ser el primer paso, para comenzar a desmontar el sueño mafioso del Magdalena Grande.

?

Francisco Gómez salió de sus casa a altas horas de la noche en una ambulancia porque supuestamente estaba enfermo. Salió después de que en su casa fueran golpeados varios agentes del CTI por parte de su esquema de seguridad. Al parecer, la Policía trató de evitar su captura. Finalmente fue capturado por el CTI en Barrancas. Foto cortesía de Andrés Torres -  El Espectador.

La captura anoche del gobernador de la Guajira, Francisco Gómez Cerchar, por parte del CTI de la Fiscalía llegó meses –incluso años- después de lo que esperaban sus presuntas víctimas. También la expulsión por parte de su partido Cambio Radical. Pero, podría ser el primer paso, para comenzar a desmontar el sueño mafioso del Magdalena Grande.

‘Kiko’ Gómez, como se conoce al gobernador, fue capturado en el municipio de Barrancas por la presunta comisión del delito de concierto para delinquir agravado. La decisión, según explicó la Fiscalía, se tomó con base “en suficientes indicios para establecer su relación con la banda criminal dirigida por Marcos de Jesús Figueroa, alias Marquitos, y el bloque norte de las aAutodefensas, dirigido por alias Jorge 40 y Salvatore Mancuso”.

Según el Fiscal General Encargado, Jorge Perdomo, también se indagará al gobernador por la ejecución de tres homicidios: del concejal de Barrancas Luis López Peralta, ocurrido el 26 de febrero de 1997; y de Luis Alejandro Rodríguez y Rosa Mercedes Cabrera, cometidos el 7 de julio de 2000, en Fonseca.

Esta captura en principio no está relacionada con las sospechas basadas en inteligencia del propio Estado de que el Gobernador estaba detrás de las amenazas a los analistas León Valencia, Claudia López y Ariel Ávila y al periodista Gonzalo Guillén.

Sin embargo, Perdomo explicó que ese proceso estaba en “curso” y es evidente que la queja pública hecha por López y Valencia al principio de este mes sobre la inoperancia de la Fiscalía en este caso, pese a las abundantes pruebas que existen en contra del Gobernador, pusieron suficiente presión para que esta entidad se moviera. Sobre todo, porque volvieron a ser amenazados, luego de que habían tenido que salir del país en mayo por las mismas razones.

Los indicios
 
León Valencia, cuando era el director de Nuevo Arco Iris, lideró la investigación contra 'Kiko'.  Foto: Juan Pablo Pino.
El polémico gobernador Kiko Gómez fue rodeado por la gente de Barrancas para que no se lo llevaran los del CTI. 

El poder del Kiko Gómez se comenzó a menguar no por acción de las autoridades, que parecían “ciegas, sordas y mudas” a lo que estaba pasando en la Guajira.  Su primer golpe lo sufrió a manos de la Corporación Arco Iris, que en un informe contratado por el entonces Ministro del Interior Germán Vargas Lleras para evaluar el pasado de los candidatos a las entidades territoriales denunció las conexiones entre 127 candidatos a esas elecciones y mafias. En esa lista que causó conmoción y que fue desmentida por casi todos los involucrados, aparece el nombre de Kiko Gómez.

Parte de esa información fue publicada por primera vez acá en la Silla Vacía, en un artículo de López, quien participó en la investigación de Arco Iris.

“A Kiko Gómez se le relaciona con Marcos ‘Marquitos’ Figueroa, brazo armado de narcotraficantes locales con gran control social en La Guajira y norte del Cesar, a través de amenazas individuales, asesinatos selectivos y acciones de ‘limpieza social’”, advirtió en su momento el informe de Arco Iris, liderado por Valencia, López y Ávila.

Ese informe motivó a Carlos Fernando Galán, entonces director de Cambio Radical, para pedir que se le quitara el aval a Kiko Gómez, una pelea que terminó perdiendo Galán en medio de un debate por los “derechos adquiridos” del candidato. 

Es más, a pesar de que el líder natural de ese partido era Germán Vargas Lleras, que había contratado el estudio con Arco Iris, al final Kiko se quedó con su aval. Y en una de sus visitas a La Guajira, el presidente Juan Manuel Santos y el entonces ministro Germán Vargas Lleras se tomaron una particular foto con el Gobernador de La Guajira: los tres aparecen al lado de otro funcionario, sonrientes, con las manos una encima de la del otro, como una señal de trabajo en equipo.  

En mayo, sin embargo, la Revista Semana volvió a arremeter contra el Gobernador. En junio, la revista Semana sacó en su portada un artículo titulado ‘Un gobernador de miedo en La Guajira’, en el que detallan cómo Juan Francisco Gómez Cerchar ha sido señalado de vínculos con las bacrim y de varios homicidios en esa región, y usan en la investigación testimonios de algunos desmovilizados que hablan de una organización dedicada al tráfico de drogas, entre otros.

Ya en mayo, expertos que habían investigado al Gobernador de La Guajira le dijeron a La Silla que precisamente el contrabando de gasolina es una de las actividades a las que se dedica la oscura organización delictiva con la que relacionan a Kiko Gómez.

Incluso el informe de Semana revela documentos de la DIAN según los cuales el Gobernador “era uno de los jefes del contrabando en La Guajira que fue contactado por el Bloque Norte de las Autodefensas para que compartiera el poder y el negocio”.

En El Espectador el columnista Santiago Villa, que ha trabajado de cerca con Guillén, contó que el periodista (también amenazado) revelaría en su investigación sobre ‘Kiko’ que en Semana Santa hubo una reunión entre alias ‘Marquito’, los carteles mexicanos de los Zetas y el de Sinaloa, un delegado del Gobernador de La Guajira y un miembro de Los Curicheros -una banda con asiento en la vereda Curiche, en la Guajira- en la que se acordó pagar el contrabando de gasolina con cocaína y que los carteles internacionales puedan “arrendar” los puertos y las rutas del narcotráfico en La Guajira. Además, que se pague con cocaína a los asesinos de periodistas y demás “enemigos de la organización”.

La organización con la que se relaciona al Gobernador  -según investigaciones- no sólo se dedica al contrabando de gasolina y droga, sino que también tiene capturado al Estado desde adentro pues maneja contratos que se pagan con recursos de regalías.

Después de publicada la historia de Semana, el Gobernador de la Guajira finalmente habló públicamente. Sacó un comunicado en el que negó estar relacionado con estas amenazas. "Jamás he amenazado a nadie, porque para mí el respeto al ser humano y el respecto a la vida son sagrados. Corresponde a los órganos de control determinar el verdadero orígen de dichas amenazas y estos mismos órganos de control saben perfectamente que no soy yo el autor de tales improperios, pues soy un hombre de bien”.

A pesar de que el mismo Gobernador pidió ser investigado, los verdaderos investigadores del Kiko tuvieron que ser nuevamente amenazados para que la Fiscalía arrojara sus primeros resultados, aunque por otros motivos. También tuvo que ser capturado, para que el “comité ético” de Cambio Radical finalmente le pareciera que las denuncias que había hecho Galán hacía casi tres años tenían piso para expulsarlo.

Ahora que arrancará en firme el proceso –con la oportunidad de Gómez para defenderse- tocará ver cuánto se demora la justicia en alcanzar las mismas revelaciones hechas por los periodistas hace casi tres años. Mientras tanto, cientos de guajiros podrán respirar con cierto alivio, aunque los cesarenses no tanto.

Compartir
0