La opinión después del paro: más apoyo al uso de la fuerza, sin sacrificar libertades ciudadanas

La opinión después del paro: más apoyo al uso de la fuerza, sin sacrificar libertades ciudadanas

La encuesta Invamer Poll, antes conocida como Gallup Poll, publicó la primera medición después del paro y en medio del peor pico de la pandemia. La encuesta se hizo entre el 18 y el 28 de junio, y alcanza a medir parcialmente el atentado al presidente Iván Duque en Norte de Santander.

Después de un periodo histórico de protestas, la encuesta —que refleja la opinión urbana de casi diez millones de personas— muestra que creció el apoyo al uso de la fuerza para enfrentar manifestaciones. Al mismo tiempo, los ciudadanos están menos dispuestos a ceder sus libertades ante la inseguridad. 

En el peor pico de covid, solo 3 por ciento dice que el coronavirus es el principal problema que tiene Colombia, la medición más baja desde que inició la pandemia. 

Aunque sale cada tres meses, de manera excepcional la encuesta se hizo durante el paro hace un mes, el 21 de mayo. Por eso esta versión es útil para comparar la opinión en algunos temas antes, durante y después del paro.

1. Crece apoyo al uso del Esmad y rechazo a los bloqueos

Durante el pico del paro hubo un rechazo mayoritario, si bien nunca muy amplio, al uso del Esmad frente a la protesta. Un mes después sucede lo contrario. Ahora hay más gente que apoya la intervención de la Policía. Además, creció 11 puntos el rechazo a los bloqueos.  Una opinión que, además, es coincidente con la caída de la favorabilidad de los alcaldes de Cali y Bogotá donde los manifestantes siguen ocupando el espacio público.

Aún así, la opinión frente a recurrir a la calle para protestar sigue teniendo un apoyo ampliamente mayoritario, apenas ligeramente afectado tras el mayor periodo de manifestaciones sociales de la historia reciente.

En cuanto a la Policía como institución, que ya venía con una opinión mayoritaria desfavorable, el paro amplió la brecha de rechazo de los colombianos en las ciudades creando un terreno fértil para la reforma a la Policía que comenzará a tramitarse en el Congreso.

 

2. Más libertad que orden

Luego de represión a las protestas, militarización, violencia, bloqueos y vandalismo los encuestados están menos dispuestos que nunca a perder libertades para ganar más seguridad. Un contraste frente  al ánimo en Colombia durante el mandato de Uribe con un conflicto más intenso.

El proyecto del gobierno para aumentar las penas al vandalismo va en dirección contraria y crea un desafío para los alcaldes.

3. Claudia López vuelve a caer 

En la última década ningún alcalde de Bogotá ha gozado de una luna de miel. Claudia López cambió eso. Durante un primer año atípico de pandemia mantuvo niveles altísimos de popularidad, que luego se fueron deteriorando. Eso empezó a cambiar con el paro, cuando tuvo un salto para arriba. Pero la medición la vuelve a poner en caída, una no menor, de 11 puntos en su favorabilidad.

Por primera vez la opinión de los bogotanos sobre su alcaldesa está totalmente dividida entre quienes aprueban y desaprueban su gestión. Si bien es su peor medición en un año y medio de alcaldía, sigue estando lejos de las mediciones desfavorables de sus dos antecesores.  Pero pareciera evidente que la persistencia de puntos de concentración y vandalismo en las Américas, Usme y Suba por parte de los manifestantes —sin que su Alcaldía haya podido controlar la situación — le está pasando factura.

4. Duque y Uribe

 

Duque mejora poco por encima del margen de error de la encuesta, después de haber llegado a los peores índices de desfavorabilidad de un presidente desde que se empezó la medición, en el gobierno de Andrés Pastrana. 

Después de ese 18 por ciento, al que llegó antes del paro, con el debate de la tributaria, el presidente vuelve a tener el favor de casi un tercio de los encuestados. 

Parece ser la base de opinión fiel del uribismo. Desde hace un año los números de Duque son casi un espejo de los del expresidente Álvaro Uribe. Y ambos, con una ligera mejora, están en un mal momento.

Así entra Duque a su tercer año y Uribe al debate preelectoral del 2022. Esto le crea un incentivo a escoger un candidato de la centro derecha que no venga de la entraña del Centro Democrático. 

5. Saldo para los candidatos 

A Sergio Fajardo lo mide esta encuesta desde el 2006, y por primera vez tiene una desfavorabilidad más alta que su favorabilidad. La tendencia de deterioro de su imagen que comenzó luego de las elecciones del 2018 parece haber llegado a un punto estable en el que el paro no tuvo impacto, como lo analizó La Silla. 

 

 

A la imagen de Gustavo Petro no le sirvió el paro a pesar de representar el inmenso descontento social. Ante los encuestados, Petro genera sentimientos divididos que permanecen a lo largo del tiempo. Y después de las protestas, la balanza se inclina hacia la desfavorabilidad. 

 

 

A la derecha el panorama de los candidatos, mucho más incierto, tuvo pocos cambios. Enrique Peñalosa, el que tiene más reconocimiento, mantiene la tendencia de impopularidad que traía. Lo mismo ocurre con políticos como Oscar Iván Zuluaga, que está próximo a anunciar su candidatura, y Federico Gutíerrez.  En todo caso, a Peñalosa y Fico les va mejor que a los uribistas.

6. Los sindicatos vuelven a ser impopulares

La encuesta no pregunta por el Comité del Paro, la organización que lideró las manifestaciones. Pero la imagen de los sindicatos, tuvo grandes saltos antes, durante y después del paro. Al final, vuelve al punto de partida poco favorable. Un aviso para las aspiraciones de los miembros del Comité que ahora buscarán suerte en la política electoral. 

 

 

7. El Congreso en sus mínimos históricos

 

 

El Congreso de Colombia nunca había sido tan impopular. 87 por ciento desaprueba, apenas 7 aprueba. El fenómeno de rechazo masivo que se disparó durante el Gobierno de Juan Manuel Santos en 2012 no para. Casi tres años de presidencia de Iván Duque no hicieron mella sobre la imagen que sigue acumulando el legislativo. 

Las protestas fueron un testimonio masivo de la incapacidad de senadores y representantes de representar a los colombianos, y la opinión lo refleja. La desfavorabilidad del Congreso entra dentro del margen de las Farc, el ELN y Nicolás Maduro.

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