La oposición manda en el Capitolio. ¿Cuáles son las consecuencias para Uribe?

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Con la elección de dos congresistas de la oposición en la Presidencia del Senado y en la Cámara de Representantes, el trámite del referendo se complica tanto que hasta los escuderos más fieles de Uribe dan por muerto el proyecto.

Con la elección de dos congresistas de la oposición en la Presidencia del Senado y en la Cámara de Representantes, el trámite del referendo se complica tanto que hasta los escuderos más fieles de Uribe dan por muerto el proyecto. “Con las nuevas mesas directivas, no hay ambiente. Ya no vale la pena ni poner el tema del referendo, hay que centrarse en buscarle un sucesor eficaz al Presidente”, le dijo Roy Barreras, representante de la U a La Silla Vacía.


La elección como las cabezas del Congreso del senador Javier Cáceres, de Cambio Radical, y Édgar Gómez, que aunque es de Convergencia Ciudadana está a un paso de irse al Partido Liberal, tendrá además otras consecuencias nefastas para el Gobierno.

Un "Chuzo" opositor y un liberal que vuelve al redil

Si el Presidente del Semado, Javier Cáceres, le es fiel a su partido Cambio Radical, Germán Vargas sale fortalecido para el 2010.

Pese a su cercanía con Uribe y a qué él como presidente de la Comisión Primera ayudó a la aprobación del referendo, Cáceres es considerado de la oposición. ¿La razón? Dentro del uribismo creen que Cáceres le será fiel a Germán Vargas, y no al Gobierno, pues necesita el aval de Cambio Radical para lanzarse al Senado en el 2010.

Cáceres no tiene opción de irse para la U porque allí entraría a pelear por los mismos votos en Bolívar -su fortín políco- que la senadora de esta colectividad Piedad Zucardi. Si compiten con las misma camisetas, en la misma región, estos dos senadores terminarían dividiendo los votos y ninguno ganaría.

Gómez, el nuevo Presidente de la Cámara, también es considerado un enemigo del referendo pues aunque fue elegido por Convergencia Ciudadana, ya tiene medio cuerpo en el liberalismo.

Como le confirmaron representantes de este partido a La Silla Vacía, Gómez acordó desde hace meses con César Gaviria que en este semestre se sumará al Partido Liberal, donde inició su carrera política y donde hará campaña en el 2010. (Ver detalles en Querido Diario)

Las armas de los Presidentes

Si Cáceres y Gómez juegan a la oposición no sólo pueden trastocar el cronograma del referendo, en caso de que decidan darle la palabra a decenas de congresistas de la oposición en las plenarias donde se votará la conciliación. También pueden poner a tambalear proyectos claves para el Presidente como la aprobación del presupuesto, la reforma tributaria y la reglamentación de la reforma política.

Cáceres y Gómez escogen quién habla en la Plenaria, cuáles proyectos merecen prioridad y deciden cuándo el quorúm es suficiente para empezar a discutir un proyecto. Si ellos se hacen los de la vista gorda y no cuentan los asistentes en el momento indicado, pueden hundir un proyecto.

Ademas, ejercen influencia sobre algunos congresistas,en la medida que definen cuáles senadores y representantes son merecedores de un cambio de carro o de algún arreglo en la oficina.

Este poder extra los convierte en el fiel de la balanza a la hora de elegir las mesas directivas de las comisiones. Esta semana se eligen las cabezas de las 14 comisiones del Congreso y los liberales y Cambio Radical, confian en que Cáceres y Gómez le ayudarán a desbancar al uribismo en tres de ellas. Rodrigo Lara, de Cambio, está peleando por la presidencia de la Comisión Séptima y Arturo Char, por la Quinta.

Y los liberales, que hasta ahora sólo habían visto vicepresidencias, podrían encabezar la Comisión Primera de la Cámara, con el representante Germán Olano. El debate de la segunda vuelta del proyecto para prohibir la dosis personal podría quedar en manos de este representante rojo.
 

El nuevo Presidente de la Cámara, Édgar Gómez, espera la reforma política para pasarse al Partido Liberal.

Una oposición más poderosa

Con el manejo de la plenaria y de algunas comisiones en manos de sus congresistas, César Gaviria y Germán Vargas suman armas que les son útiles en época electoral y que sabrán utilizar para darle visibilidad a sus candidatos al Congreso y a la Presidencia.

Por ejemplo, el liberalismo puede utilizar el poder de Gómez para darle un impulso definitivo al nuevo proyecto de ley de víctimas que su bancada presentó hace dos semanas en el Congreso, y que será un popular caballito de campaña para el 2010.

Y la oposición en general puede utilizar estas presidencias amigas para agendar debates de control político contra el Gobierno Uribe y así popularizar sus alternativas presidenciales.

Muchos se preguntan cómo fue que el Presidente perdió estos cargos tan claves en un momento tan crucial para el referendo. La explicación es la de siempre: resentimientos burocráticos de los partidos uribistas pequeños que se sienten abandonados por el presidente. También jugaron fidelidades soterradas de varios uribistas a candidatos como "Uribito" y Juan Manuel Santos, que terminaron fortaleciendo la oposición porque en el fondo quieren un cambio de terna.

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