La paradójica historia del voto en blanco en Bello

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La paradójica historia del voto en blanco en Bello

 

 

Bello, Antioquia, decidirá a su alcalde este domingo después de que el voto en blanco ganara en las elecciones de octubre. 

 

 

 

Bello, Antioquia, decidirá a su alcalde este domingo después de que el voto en blanco ganara en las elecciones de octubre. 

 

En octubre Bello se convirtió en el fenómeno democrático de las elecciones, pues el voto en blanco ganó por segunda vez en la historia del país, después de que en 2003 esto ocurriera en Susa, Cundinamarca. Sin embargo, el voto en blanco, que sirvió para derrotar al candidato de los Suárez Mira (que fue el único que se lanzó) y que emocionó a muchos en el país, esta vez, podría terminar ayudando al candidato del polémico cacique paisa.

Bello, un municipio del Valle de Aburrá de unos quinientos mil habitantes -el segundo más poblado de Antioquia- donde varias empresas e industrias paisas ahora tienen su sede, está empapelada con la propaganda política de los seis candidatos que se disputarán la alcaldía del municipio este domingo y que han tenido menos de dos meses para hacer campaña.

En prácticamente todas las esquinas hay una valla, un pasacalle, o un afiche y es difícil avanzar más de una calle sin que algún militante de alguna campaña le ofrezca a uno un panfleto o un periódico proselitista. Pero, además, es difícil caminar sin encontrarse con publicidad o grupos de personas que nuevamente abogan por el voto en blanco. Las inversiones en todas las campañas -incluida la que no favorece a ningún candidato- han sido cuantiosas.

Esto, a pesar de que la ley especifíca que este tipo de elecciones sólo puede ser repetida una vez por lo que, si el voto en blanco vuelve a ganar, el candidato que obtenga la mayor cantidad de votos se convertirá en el nuevo alcalde.

Lo curioso es que nadie sabe con certeza quién está ahora detrás de la promoción del voto en blanco. Y, mientras una campaña acusa a la otra de ser secretamente la promotora de esta opción, los votos que terminen en blanco en cambio de ir por algún candidato, podrían decidir estas elecciones.

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Carlos Muñoz es el candidato conservador. Su publicidad es la que más abunda en el municipio.

Cunde el escepticismo

A pesar del esfuerzo publicitario de los candidatos, la mayoría de los ciudadanos de Bello parecen escépticos para estas elecciones. Por fuera de las sedes de campaña es difícil ver a personas entusiasmadas con las elecciones del domingo. En cambio, muchos rechazan los panfletos y periódicos o los botan directamente a la basura.

Los candidatos creen que por ser repetición de las elecciones y por ser época navideña, el número de personas que saldrá a votar será inferior al de la vez pasada. Así que cada voto, en un municipio donde pueden votar 280 mil personas y en octubre lo hicieron 125 mil, cuenta.

En octubre, el voto en blanco derrotó al candidato del “suarismo”, el grupo del ex congresista Óscar Suárez Mira (detenido e investigado por parapolítica) y de su hermana, la actual senadora conservadora Olga Suárez Mira, quienes han ostentado la alcaldía del municipio durante los últimos dos períodos y se han convertido en el grupo político más poderoso de Bello.

Además, puesto que Óscar está siendo investigado por nexos con grupos paramilitares, existe la sospecha en el municipio de que es él quien coordina las bandas criminales de la zona (Bello ha sido tomado por bandas criminales, en particular, los de “Pachelly” y los de “La Meseta” que operan desde los barrios altos y prácticamente tienen extorsionados a todos los negocios del municipio) y que ha aprovechado su ayuda para afianzar su poder político.

El voto en blanco tuvo acogida hace mes y medio, en buena medida, gracias al rechazo que generaba una candidatura única en el tarjetón. Pero también gracias a que el grupo político que respalda a la actual candidata liberal Luz Imelda Ochoa -en el que están incluidos sectores del liberalismo, de Cambio Radical, del Polo y del Partido Verde del municipio- y quien es la alternativa al suarismo, abogó por el voto en blanco después de que su candidata no se pudiera inscribir por firmas en las elecciones de octubre.

Pero ahora, lo más probable es que el nuevo candidato conservador, Carlos Muñoz, también apoyado por los Suárez, se quede con la alcaldía, pues el poder político que lo respalda salta a la vista. No hay calle en Bello que no tenga publicidad política de Muñoz. La mayoría de carros que transitan apoyando a algún candidato están con Muñoz. El candidato conservador, además, tiene sedes en casi todos los barrios, donde colaboradores de su campaña pueden convencer a habitantes de todos los sectores de votar por él.

Pero la sede principal está en el centro, a pocos metros de la choza en la que nació el ex presidente conservador Marco Fidel Suárez -quien le da nombre a la mayoría de edificios públicos de Bello-, donde hay por lo menos tres edificios de unos cuatro pisos cada uno empapelados con el rostro de Muñoz y donde opera su campaña.

Desde ese punto y por todo el callejón que lleva hacia el parque central donde está la Alcaldía, prácticamente todos los transeúntes van con camisetas blancas y azules con el logo “Bello Avanza”, el eslogan de la campaña de Muñoz.

Muñoz ha militado siempre en el Partido Conservador y fue concejal durante los últimos dos períodos, siendo así cercano a los dos alcaldes más recientes, Olga Suárez Mira (2004-2007) y Óscar Andrés Pérez (2008-2011), aliado del suarismo. Antes, Muñoz había trabajado en la administración municipal durante 14 años como analista de impuestos en la Secretaría de Hacienda.

Desde su oficina en el centro de Bello, que está decorada con imágenes de la virgen y otras figuras católicas (pues se declaró “hincha de los ángeles”), Muñoz le dijo a La Silla Vacía que el apoyo de los Suárez Mira era tan solo uno de los muchos que ha conseguido entre los azules y otras corrientes políticas de la región.

Luz Imelda Ochoa es la candidata liberal, pero también cuenta con el apoyo de algunos verdes, algunas figuras de Cambio Radical como Mauricio Zuluaga y algunos polistas. También espera caprturar el voto de quienes la vez pasada votaron en blanco.

Muñoz también dijo que, a pesar de que su partido fue derrotado por el voto en blanco cuando el conservador Germán Londoño terminó siendo el candidato único, está confiado en los resultados del domingo. Cree que ese resultado no fue un rechazo a las políticas conservadoras, sino una protesta por la existencia de sólo una candidatura en el tarjetón de octubre.

Muñoz recuerda que en las elecciones de octubre el Partido Conservador obtuvo más concejales que hace cuatro años. De hecho, mientras que en 2007 los azules se quedaron sin representación en el cabildo (aunque Alas-Colombia -partido en el que militaban los Suárez Mira- tenía cinco concejales), este año obtuvieron seis curules.

Ahora Muñoz cuenta con el apoyo de todos los congresistas conservadores, de Cambio Radical y de La U de Antioquia, del Movimiento Bello Unido -que antes promovía el voto en blanco- y de sectores liberales encabezados por Jaime Meneses y los ex candidatos al Concejo Óscar Guzmán, Nidia Méndez y Gabriel Gómez.

Meneses, de cierta manera, fue protagonista de la victoria del voto en blanco. Su jefe político, el actual Representante a la Cámara John Jairo Roldán, perdió la alcaldía de Bello contra el grupo de los Suárez Mira en 2007 por un puñado de votos. Pero después de esto, los Suárez Mira se le acercaron y le prestaron su maquinaria política y económica para llegar al Congreso en 2010. Para las elecciones de octubre, Roldán había quedado en devolverles el favor y apoyar a su candidato a la alcaldía, aunque fuera de otro partido.

Roldán puso a Meneses de candidato, a pesar de que el entonces Director del Partido Liberal, Rafael Pardo, se inclinaba por la concejal Luz Imelda Ochoa. Y justo cuando se venció el plazo para que el Partido Liberal pudiera cambiar a su candidato, Meneses renunció y se adhirió a la campaña del candidato del suarismo. Así, evitó que el Partido Liberal pudiera tener candidato propio en esas elecciones.

Entonces, Luz Imelda Ochoa reunió el apoyo de los partidos que no estaban con Londoño y buscó lanzarse como independiente. Pero la Registraduría anuló el 60 por ciento de las firmas que recogió y no por eso no pudo inscribir su candidatura. Así, Ochoa y los sectores políticos que la acompañaban comenzaron a apoyar el voto en blanco.

Poco tiempo después de las elecciones de octubre, antes de que Pardo asumiera como Ministro de Trabajo, Ochoa fue a hablar con él y a pedirle que le otorgara el aval del liberalismo para las elecciones atípicas. Pardo, que estaba molesto con Roldán porque el Partido había terminado sin candidato en octubre, accedió.

Esta decisión molestó a los liberales del municipio -encabezados por Roldán- quienes sintieron que Ochoa se los había saltado al haber buscado a la Dirección Nacional del partido. Es por eso que ahora algunos liberales apoyan a Muñoz, a pesar de que es conservador.

Ochoa es pediatra y fue concejal por el Partido Liberal durante los últimos tres períodos. Ha sido señalada de contar con el apoyo de algunos liberales cuestionados, como el ex senador César Pérez (detenido por la masacre de Segovia)  y el ex alcalde de Bello Rodrigo Arango (destituido e inhabilitado por problemas con la compra de un lote). Pero ella ha negado rotundamente que estas personas tengan algo que ver con su campaña. Sí cuenta con el respaldo de otras figuras poderosas en Antioquia, como el ex congresista liberal Mauricio Parodi y el ex congresista de Cambio Radical Mauricio Zuluaga, así como del grupo del congresista liberal Eugenio Prieto.

La sede de campaña de Ochoa está cerca a la de Muñoz, también por la choza de Marco Fidel Suárez, que es el punto de reunión para la mayoría de ciudadanos de Bello. Ochoa también cuenta con varios pendones -aunque no tantos como Muñoz- y vallas en el municipio, incluidas varias que reflejan el apoyo de Sergio Fajardo a su campaña y otras que recuerdan que ella promovió el voto en blanco, con las que intenta capturar a los votantes decepcionados de las elecciones pasadas.

En un evento proselitista realizado el jueves por la noche, políticos del municipio expusieron varios de los argumentos por los que, según ellos, hay que votar por Ochoa. “Hay que acabar con la rosca” fue el más repetido. Esto, por supuesto, para ellos quiere decir que hay que sacar a los Suárez Mira y a su grupo político de la política de Bello.

Pero hay quienes creen que Ochoa no sería la solución a la rosca. 

Un grupo de personas en el parque central de Bello busca promover el voto en blanco con sombrillas y camisetas estampadas con la leyenda "el voto en blanco es nuestro de ningún candidato" y repartiendo volantes.

 

Por las mañanas, en el parque central se reúnen unas treinta personas con camisetas blancas y sombrillas rojas a promover el voto en blanco. Estas personas reparten panfletos y calcomanías que dicen “no legitimemos ningún partido, ninguna candidata (o) con nuestro sentir” por un lado y “Ni por el Partido Conservador, ni por el Partido Liberal” por el otro

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Miembros de este grupo le dijeron a La Silla Vacía que estaban recibiendo dinero por repartir volantes y promocionar el voto en blanco, pero no sabían con exactitud quién les estaba pagando, o si algún candidato estaba detrás de esto. Igual, dijeron que creían que cualquiera de los seis candidatos sería más de lo mismo y que querían sentar una voz de protesta contra la corrupción del municipio.

Además, varios de ellos dijeron que tenían acuerdos que les impedían revelar más sobre su trabajo y, ni siquiera, dejarse tomar fotos. Desde donde se congregaron en el parque, se dispersaron para repartir volantes en el resto de Bello, aunque no eran muchos y era difícil toparse con ellos. Lo que sí es fácil es encontrarse con vallas que abogan por el voto en blanco con el mismo mensaje de los volantes, aunque nadie tiene claro quién las puso y son costosas.

Promotores del voto en blanco están repartiendo estos volantes en Bello.

Los miembros de este grupo de sombrillas rojas también llevan una urna simbólica en la que le piden a la gente que deposite un papel si están de acuerdo con votar en blanco el domingo. Según un miembro de este grupo que habló con La Silla Vacía han tenido éxito, pues han repartido unos 250 mil volantes y han recogido unos 40 mil votos simbólicos en blanco. Teniendo en cuenta que el voto en blanco ganó en octubre por unos 14 mil votos, el voto en blanco puede volver a definir estas elecciones.

En la campaña de la candidata liberal Ochoa creen que esta vez el voto en blanco está orquestado por los Suárez Mira y la campaña de Muñoz, pues quienes votaron en blanco la vez pasada (y no por los conservadores) podrían estar más inclinados a votar por los liberales esta vez. Eso es, si no los convencen de volver a votar en blanco otra vez. Pero en la campaña de Muñoz dicen que esto es obra de la campaña de Ochoa, pues así pueden reforzar la idea de que Muñoz representa la continuidad del caciquismo del municipio. 

Así que el voto en blanco, que tanta ilusión generó en las elecciones pasadas, esta vez podría confirmar una vez más, la habilidad del poder político tradicional para ajustarse a las circunstancias.

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