La puja por Bogotá la ganó La U

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La puja por Bogotá la ganó La U

Las elecciones del domingo pasado son el primer termómetro de lo que será la contienda por la Alcaldía de Bogotá el próximo año. Y si la tendencia se mantiene, La U tendrá una oportunidad grande de gobernar la capital en el próximo período.

La puja por Bogotá la ganó La U

Las elecciones del domingo pasado son el primer termómetro de lo que será la contienda por la Alcaldía de Bogotá el próximo año. Y si la tendencia se mantiene, La U tendrá una oportunidad grande de gobernar la capital en el próximo período.

La U aumentó tres curules en la Cámara por Bogotá, duplicó su votación en la ciudad y se consolidó para poner un candidato en el partidor de la Alcaldía en el 2011.

El Polo y Cambio Radical fueron los dos grandes perdedores de Bogotá y el Partido Verde demostró que Antanas Mockus, Enrique Peñalosa y Lucho Garzón son contendores de peso en la ciudad que gobernaron.

Paradójicamente, los puestos en el Distrito terminaron ayudando más a los candidatos de La U que a Iván Moreno, el hermano del Alcalde. Los concejales de La U, que se han ganado puestos por votar en coalición con Samuel Moreno y en contravía de los discursos públicos de sus jefes en contra del Polo, capitalizaron esta lealtad al burgomaestre en las buenas votaciones que los cabildantes les pusieron a los candidatos a la Cámara.

La U se llevó el premio mayor

El partido de la U en el 2006 había sido la mayor votación en Bogotá. Pero este domingo creció aún más gracias a Juan Lozano, a la llegada de los cristianos que abandonaron Cambio Radical, y al fortalecimiento de las redes políticas de los concejales de la U, que han capitalizado políticamente su participación en la coalición de Gobierno de Samuel Moreno.

Pese a que en esta lista al Senado no había figuras como Gina Parody y Marta Lucía Ramírez, dos candidatas muy fuertes en Bogotá en términos de opinión, el ex Ministro de Medio Ambiente logró la más alta votación del país para esta corporación.

Los 193.817 votos de este escudero del Presidente, más el aumento en los sufragios a favor de Armando Benedetti y Efraín Torrado, ayudaron a equilibrar la balanza.

La llegada del movimiento cristiano de Claudia Rodríguez de Castellanos, que es una de las tránsfugas de Cambio Radical, también jalonó a los candidatos de La U. Claudia Wilches fue la ficha que lanzó Rodríguez en su reemplazo y sacó 40.911.

Pero el fortalecimiento del partido de Uribe, se ve sobre todo en la Cámara de Representantes, donde duplicaron sus apoyos. Pese a que en la Cámara perdieron a quien había sido su más alta votación de 2006, Sandra Ceballos, quien murió en el 2008, y a Telésforo Pedraza, que se fue con sus 15 mil votos para donde los conservadores, La U en Bogotá aumentó tres curules.

Mantuvieron a Lucero Cortés, quien esta vez duplicó sus votos (30.675). Pero tuvieron interesantes relevos: dos ex representantes de Cambio Radical (uno de ellos cristiano del movimiento de Rodríguez), el candidato de uno de los concejales más votados de la U, y Miguel Gómez Martínez.

Gómez, ex embajador en Francia y nieto de Laureano Gómez nunca antes había hecho política electoral. Pero le dio opinión a la lista que encabezó y sacó la mayor votación.

Samuel Moreno ayudó a construir su enemigo. Varios de los 13 concejales del Partido de La U en Bogotá han recibido parte de la torta del Distrito, pues como son la bancada más grande, el Alcalde no puede aprobar sus proyectos sin ellos. Por eso le ha dado a Hipólito Moreno representación en el Instituto de Desarrollo Urbano, lo que seguro le sirvió para que su candidato a la Cámara Wilson Gómez, fuera la segunda votación más alta de la lista.

El concejal Severo Correa, quien también ha sido señalado como uno de los beneficiarios de las “mieles del Distrito”, se pasó del Partido Conservador a La U y lanzó a su hijo Carlos Arturo Correa a la Cámara, quien quedó elegido. (Ver al respecto)

La herencia de Cambio Radical

La falta de una figura visible en Bogotá, que le pusiera votos al Senado a este partido originalmente capitalino, le salió caro. En el 2006, Germán Vargas Lleras era la cabeza de la lista al Senado y con 223 mil votos fue la mayor votación en el país. Pero ahora, como candidato a la Presidencia, no puso a ningún candidato con este perfil. Le ofreció este puesto al actual concejal Carlos Fernando Galán, pero él no aceptó.

Por eso terminó apostándole a un costeño, a Fuad Char, que con 65.783 votos no logró jalar la lista en Bogotá.

Este partido perdió casi 80 mil votos en la Cámara por Bogotá que se repartieron entre los ganadores de la jornada del domingo. Antes tenía cuatro curules, ahora sólo quedó con una.

Por un lado se le fue para La U el representante cristiano Luis Felipe Barrios, con 25 mil votos y Angel Custodio Cabrera, con 17 mil votos. Falleció Fernando Castro Caycedo, que tenía 18 mil votos. Y el representante Juan Manuel Hernández decidió saltar de la Cámara al Senado, y no dejó heredero de sus votos en esta corporación. Lo peor fue que se quemó.

El Polo debilitado

Aunque este partido tiene la Alcaldía de Bogotá y la segunda bancada más grande en el Concejo, sacó casi la misma votación de hace cuatro años.

Se chamuscaron sus figuras más capitalinas: Jaime Dussán, Wilson Borja y Venus Albeiro Silva (los dos últimos no fueron capaces de pasar de Cámara a Senado).

Iván Moreno, que con cuatro candidatos a la Cámara y la Anapo, era uno de los favoritos, sacó lo que se esperaba. A la Cámara por Bogotá eligió a Alba Luz Pinilla y su votación en la capital no fue nada especial. Una hipótesis es que lo afectó la impopularidad de su hermano.

El vacío de votos de opinión que dejó Gustavo Petro, que ahora aspira a la Presidencia, fue capitalizado por Jorge Enrique Robledo. El Polo mantuvo las cuatro curules que hace cuatro años sacó a la Cámara, gracias a Germán Navas Talero y a la entrada de Iván Cepeda, el representante de la víctimas del paramilitarismo.

La opinión de los verdes en Bogotá

Los verdes, para sorpresa de muchos analistas, lograron superar el umbral y consiguieron cinco senadores y dos representantes a la Cámara por Bogotá. A los verdes les ayudaron sus candidatos de opinión y el voto castigo contra la gestión del alcalde Samuel Moreno. También la afortunada coincidencia de que la consulta interna fuera el mismo día que las elecciones al Congreso, lo que le permitió a Antanas Mockus, Enrique Peñalosa y Lucho Garzón arrastrar sus listas al Congreso.

Para muchos electores, votar por el Polo era sinónimo de apoyar a la Alcaldía. Mientras que marcar verde era reconocer el buen trabajo de las alcaldías anteriores, que habían transformado la ciudad. Muchos antiguos polistas prefirieron utilizar su voto para castigar a Samuel Moreno y a lo que representa la Anapo como nueva corriente dominante en la izquierda. Eso pudo impulsar los 145,907 votos que le permitieron a Alfonso Prada y a Angela Maria Robledo llegar a la Cámara por Bogotá.

Lucho Garzón ya no tiene concejales que lo sigan en la capital, y las redes que solía tener Peñalosa se fueron en parte con Simón Gaviria, quien después de estar en el País que Soñamos se pasó al liberalismo. Sin maquinaria en Bogotá, a los Verdes sólo les quedó su reputación y el fenómeno de Gilma Jiménez; quien como líder del proyecto de referendo para dar cadena perpetua a violadores de niños, logró arrastrar 188.416 votos.

¿Le alcanzará para el candidato a la Alcadía?

Del bipartidismo sólo el liberalismo está aún vivo en Bogotá. Los conservadores apenas sacaron una curul a la Cámara, mientras el liberalismo con su candidato Simón Gaviria fue la mayor votación a esta corporación en el país. Los rojos sumaron una tercera curul a las dos que tenían en 2006.

Crecieron 60 mil votos que seguro les servirán para la campaña a la Alcaldía de Bogotá, en la que muy posiblemente apoyen a David Luna, uno de los candidatos que ya empezó a hacer ruido en el sonajero. Y en el Senado, dos de sus tres primeras votaciones también tuvieron un buen desempeño. Juan Manuel Galán, actual presidente del directorio local de Bogotá, sacó gran parte de sus 78 mil votos en la capital y Piedad Córdoba también tuvo sus apoyos de opinión en esta ciudad.
 

Mira prometía pero quedó igual

A este partido independiente de tendencia cristiana el sistema electoral le jugó una mala pasada. El ex concejal Carlos Baena, quien era la ficha clave del Mira en Bogotá, no logró una curul en el Senado. 

El Mira aumentó 61 mil votos pero de se quedó con las mismas dos curules que en 2006. Su lista era cerrada y entraron los actuales parlamentarios Alexandra Moreno Piraquive y Manuel Antonio Virguez Piraquive. Y a Baena no le alcanzó, pese a que con los mismos votos, en un partido grande, hubiera entrado de sobra.

Algo similar pasó en la Cámara donde el Mira sacó 23 mil votos más, pero sólo le alcalzó para una curul. La que tenían hace cuatro años y que volvera a ocupar Gloria Stella Díaz.