La revocatoria al alcalde Quintero está lista para agitar la campaña del 2022

La revocatoria al alcalde Quintero está lista para agitar la campaña del 2022
04112021_revocatoria_quintero.jpg

El comité de revocatoria al alcalde de Medellín, Daniel Quintero, anunció que ya terminó de recoger las firmas necesarias. Es más, dijo que consiguió el triple de las que necesitaba.

Si así lo certifica la Registraduría y Quintero no logra evitar que se lleve a las urnas como lo hicieron en su momento Gustavo Petro y Enrique Peñalosa, la campaña por la revocatoria de Quintero coincidirá con las campañas políticas al Congreso y la Presidencia, convirtiéndose en un factor clave e inédito de la contienda electoral.

Los cálculos de la revocatoria

El comité de revocatoria a Quintero se oficializó desde enero de este año, pero la recolección apenas empezó en julio, debido a problemas asociados a los protocolos de bioseguridad para recoger firmas en medio de una pandemia.

Esto alargó un proceso que normalmente debía quedar listo antes de mitad año y le abrió la puerta a lo que los promotores de la revocatoria, compuesto por personas cercanas al uribismo, ven como un escenario ideal: que la votación coincida con las elecciones al Congreso y las consultas de las coaliciones para la Presidencia.

La ley no niega esta posibilidad, pues no establece prohibición alguna para determinar su fecha más allá de que se hagan dentro de los dos meses posteriores a la certificación impartida por la Registraduría. Sin embargo, para que se den los tiempos que buscan los promotores de la revocatoria, nada podría retrasarse.

Por eso, el comité planea entregar las firmas a la Registraduría a mediados de este mes y esta tendría 45 días calendario para verificar efectivamente que haya el mínimo de firmas válidas para convocar la votación. Paralelamente, los promotores deben entregar un informe de la financiación al CNE, que también debe verificar que no se violen los topes, ni haya irregularidades.

Si se obtienen estos vistos buenos, la Registraduría y el Gobernador tendrán un plazo de dos meses máximo para convocar a elecciones. Si la Registraduría se toma hasta enero, la votación se haría en marzo y coincidiría con las legislativas.

“A mí me gusta por el lado del tema logístico, por facilitarle el trabajo al Estado y ahorrar los costos de convocar una votación”, explica Andrés Rodríguez, empresario, miembro del comité promotor de la revocatoria y cercano al uribismo.

Pero esta coincidencia tiene un trasfondo político. 

Un escenario para la política

“A mí me parece bueno que (la revocatoria) caiga en ese ambiente electoral porque en diciembre y enero los ciudadanos están fríos. Pero en el primer semestre van a estar pendientes de la política y eso enriquece la democracia”, nos dijo Julio Gonzalez, concejal del Centro Democrático, cercano al grupo político de Luis Alfredo Ramos, y uno de los cinco miembros del comité promotor de la revocatoria.

En esto coincide Juan David Valderrama, excandidato a la Alcaldía de Medellín, que no hace parte de los promotores de la revocatoria pero ha estado al frente de la recolección de firmas. “Sería una garantía del umbral porque la gente saldría a votar masivamente en Medellín”, dijo Valderrama, quien es primo del candidato Sergio Fajardo y se ha acercado a uno de los partidos de la Coalición de la Esperanza, el Nuevo Liberalismo.

Igualmente, Valderrama admite que la revocatoria va a ser utilizada como herramienta electoral: “Con seguridad, los cercanos al alcalde la utilizarán para conseguir votos en los temas que él representa, como el antiuribismo. Y aunque para mí Quintero no es de izquierda, hay muchos sectores que ven en él esa figura y el uribismo puede aprovechar eso”.

Para los aliados de Quintero estás son las verdaderas intenciones políticas detrás de la revocatoria.

“Esta tiene unos fines electorales muy importantes, porque es una estrategia política que utiliza la oposición de Quintero para recuperar su caudal electoral que perdieron en las pasadas elecciones en Medellín”, le dijo a La Silla Juan Camilo Ortega, director del movimiento Medellín Imparable, el cual hace parte del Pacto Histórico y está detrás la iniciativa de la Casas Petro en Medellín.

Ortega se define como un fan de Quintero y creó Medellín Imparable, en septiembre del año pasado, con el objetivo de defender la gestión del mandatario.

“Del resultado de la revocatoria depende que Medellín y Antioquia sean la región que suma votos a favor del uribismo o en contra”, dice Ortega sobre lo que está en juego.

En las elecciones presidenciales de 2018, Antioquia pusó un poco más de 2 millones y medio votos, de los cuales Medellín aportó casi la mitad, con un millón. Tanto en el departamento como en la ciudad ganó Iván Duque.

Esto se alinea con la visión del Alcalde Quintero, que ha profundizado su pelea con el uribismo en los últimos meses. Y también le hace juego a la narrativa que ha planteado el sector de la revocatoria, cercano al uribismo, de mostrar a Quintero como la representación de una administración de izquierda.

Para Juan Carlos Arenas, profesor investigador del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad de Antioquia, en el escenario que se está configurando ambas partes juegan el mismo juego y a quién favorece está por verse.

“Lo cierto es que esta competencia local está alineada con fuerzas de carácter nacional”, explica el académico. 

Compartir
0