La segunda vuelta de Rodolfo: apagando incendios, errática y no convencional

La segunda vuelta de Rodolfo: apagando incendios, errática y no convencional
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El aterrizaje del estilo inédito y poco tradicional de campaña de Rodolfo Hernández en segunda vuelta terminó con un remate errático y desordenado de cara a las elecciones de segunda vuelta. Hernández no fue a debates, no hizo plaza pública, dejó de asistir a entrevistas, pautó poco en redes sociales y televisión, hizo pocas reuniones, y viajó poco.

“No entiendo qué quiso transmitir en la segunda parte. De pronto estoy equivocado y el domingo barre, pero no sé”, dice Alejandro Salas, quien ha sido consultor de varios candidatos de derecha, incluyendo Iván Duque.

“Fue una pésima segunda vuelta, no tuvo rumbo, perdió iniciativa, no tiene organización mientras Petro tiene mil brazos”, dice Camilo Rojas, quien trabajó con David Barguil en las consultas y ha sido consultor político de Cambio Radical.

Si bien entre los observadores es evidente que las últimas tres semanas no han sido positivas para Hernández, la sorpresa que dio en la primera vuelta y lo apretado de las últimas encuestas, hacen que ninguno descarte que su estilo poco ortodoxo de hacer campaña pueda resultar ganador.

Rodolfo perdió la iniciativa

Parte de los esfuerzos de su equipo pasaron de promocionarlo, a intentar atajar la avalancha de críticas que se le vino encima cuando los reflectores quedaron sobre él después de que derrotara a “Fico” en primera vuelta.

“Esta parte de la campaña se dio en un campo diferente porque nos tocó empezar a producir respuestas para defendernos. En primera vuelta todo se hizo en función de la imagen de Rodolfo”, dijo a La Silla un miembro de su equipo.

Pero el trabajo no ha sido solo para defenderse de ataques de afuera, sino para atajar las embarradas del propio Hernández.

El candidato tuvo que empezar a responder por sus declaraciones machistas, por insultar a la figura de la Virgen María para la comunidad católica, por el escándalo de corrupción por el que está en juicio y por declaraciones que mostraban su ignorancia sobre el país como cuando preguntó dónde quedaba Escazú (por el acuerdo internacional ambiental), o cuando dijo que no sabía cuál era el departamento de Vichada

Todos esos hechos estaban vivos antes de la primera vuelta, pero se volvieron parte importante de la agenda mediática en las últimas tres semanas.

A través de redes sociales, fiel a su estilo de campaña, Hernández intentó maniobrar con ellos. Publicó un video retractándose de sus declaraciones sobre la Virgen y fue a visitar a la de Chiquinquirá en Boyacá, empezó a incluir en su discurso a las mujeres, y a vender la idea de que él no tenía que saber todo sobre el país sino saber administrar.

Además, trató de minimizar el escándalo de corrupción sacando de contexto al fiscal que lo acusó y diciendo mentiras sobre el entramado que lo tiene en juicio

Al tiempo siguió desmarcándose de los políticos, con los que por ahora no tiene alianzas, aunque varios, entre esos, Federico Gutiérrez le empezaron a cantar su apoyo apenas pasó a segunda vuelta. Principalmente se desmarcó del respaldo uribista, por el que la campaña de Petro lo empezó a atacar. 

Durante la primera semana, dio entrevistas en el horario prime de las emisoras, pero nuevamente sus desatinos empezaron a resultarle costosos. El que quedó para la posteridad fue en el que le dijo a periodistas de Radio Nacional que no le preguntaran “estupideces”. “Perdió la capacidad de ser simpático y se volvió irascible”, dice el estratega político Rojas.

Así dejó de dar entrevistas a emisoras a los pocos días de entrar a la segunda vuelta. “Le dejó el escenario de los medios libre a Petro. Todo. Incluso los escenarios fáciles. Dejó metidos a los de Tropicana, una entrevista con imitadores y chistes”, agrega Rojas. “Ahí se equivocó y le costó con el estancamiento en su reconocimiento público, porque en redes llegó a un techo, y por capilaridad de los sistemas, le faltó lo de radio y televisión”, opina Salas, el consultor que trabajó en la presidencia de Iván Duque.

Del Rodolfo frentero al candidato que se escondió

En segunda vuelta la campaña de Hernández primero anunció que sí iría a debates, a través de su estratega Ángel Becassino, que luego fue desautorizado por el candidato, quien dijo que no iría. Luego, hacia el final, tras un fallo de tutela del Tribunal Superior de Bogotá, volvió a poner el tema de los debate sobre la mesa, pero con condiciones exóticas.

“Quedó la sensación de que le que no se sentía preparado para enfrentar los debates con Petro”, dice Salas. Para Rojas fue una oportunidad desaprovechada: “El debate es show, y Rofolfo mostró que podía hacerlo con “Fico”, Peñalosa, Echeverry y Barguil. Les dio susto.”

En cambio de los debates, Hernández anunció que explicaría sus propuestas en sus propias redes, algo que ha hecho desde entonces con videos promocionales (que empezó a mover con más intensidad en la última semana) y con entrevistas por Facebook Live en ambientes controlados y en los que sus interlocutores no son periodistas.

Por ejemplo, en la última semana habló de agricultura con el exgobernador de Boyacá, Carlos Amaya, de género con Catalina Ortiz y se sentó con Alexander Torrenegra, empresario que hace parte del panel de jueces del reality ‘Shark Tank’, para hablar de emprendimiento.

Sin embargo, el espacio que ocupó Hernández en redes sociales se estancó en la segunda vuelta. Según la medición que hace Atlas Intel, una encuestadora digital brasileña que ha observado las elecciones en Colombia, al corte de 13 de julio Hernández dejó de tener una tendencia ascendente. Se trata de una medida que calcula, en comparación con otros políticos, las interacciones de sus mensajes, el crecimiento de seguidores y el numero de comentarios en Facebook y Twitter.

Desde marzo, cuando en estas dos redes ocupaba un 2 por ciento del espacio entre los políticos, pasó a un pico de 27 por ciento en la primera semana de julio. Aunque Petro siempre estuvo por encima (ocupando un espacio sostenido de alrededor del 40 por ciento), Hernández tenía una tendencia ascendente importante que se detuvo.

El estancamiento en el espacio al que apostó la mayoría de su presencia se dio junto con la decisión de frenar su inversión en publicidad en redes, al menos en Instagram y Facebook, las dos compañías de Meta, empresa que reporta cuánto pagan los políticos en pauta. Hasta el reporte del 16 de junio no había invertido ni un peso, mientras que en segunda vuelta Petro había gastado casi mil millones. Esto cambió en los últimos días, donde Meta informa que sí hay una inversión, sin embargo, aún no da datos de cuánto ha gastado.

Aunque esta austeridad es coherente con el discurso de Hernández, en término de estrategia de campaña “no tiene sentido no gastar plata”, dice Salas. “Ahí es donde pierde. La campaña se trata de ocupar espacios, los que uno no ocupa son ocupados por otro”, agrega.

Una campaña entre Miami y Piedecuesta

Hernández tampoco salió a hacer correría para la segunda vuelta en el país.

Solo estuvo en Vichada, donde Amaya se sumó a su campaña, y en Barranquilla, donde una papayera lo recibió en el aeropuerto. Luego, cambió de escenario y viajó a Estados Unidos, donde el uribismo que le hizo campaña a Gutiérrez pasó a respaldarlo, y, entre otros, le ayudó a concretar una entrevista con Jaime Bayly, y a reunirse con congresistas republicanos.

En todo caso, esa visita quedó opacada mediáticamente porque su equipo (primero negó que tenía asesores en Estados Unidos y luego lo aceptó) interrumpió una entrevista en Telemundo, justo cuando le preguntaron por el escándalo de corrupción que afronta. Al final Hernández respondió, pero después de lo que pareció un intento de su equipo de evadir la pregunta.

Hernández terminó su viaje a Estados Unidos denunciando un supuesto plan para asesinarlo justo en la coyuntura de los videos filtrados de Petro. A las 4 de la tarde del 9 de junio dijo que no iba a volver al país, pero 2 horas después cambió de opinión.

Además de los ires y venires erráticos repetidos, el mensaje de todo el episodio en el que denunció que lo iban a acuchillar golpeó la imagen de un candidato que aspira a la presidencia. “¿No es usted el que nos va a cuidar?”, se pregunta Salas.

En adelante, la agenda de Rodolfo siguió como venía, entre redes y encuentros con públicos específicos. Como empezaron a rodar los “petrovideos” encontró una excusa para mantenerse fuera de la presión de salir a debatir con Petro.

“Petro y los politiqueros que lo rodean demuestran (en los videos) que son una banda criminal que no tiene límites. En este momento tengo la certeza de que mi vida está en riesgo”, dijo en un comunicado

Sin embargo, a su regreso a Colombia Hernández se movió poco. Recluido casi totalmente en su casa de Pidecuesta se encontró con influencers con los que hizo un video en vestido de baño, y se vio con empresarios sin salir de Santander.

A los empresarios les habló en varios momentos en la segunda vuelta. En estas tres semanas estuvo en el Congreso Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite, Seminario Internacional de Cacao en Bucaramanga y esta semana se vio con 300 empresarios de todo el país en Bucaramanga en un desayuno que cada uno tenía que pagar.

Ante la pregunta de si la campaña tuvo errores, Angel Becassino, su estratega, respondió en un mensaje escueto que “No hubo problemas: hubo ajustes para responder a complejidades presentes en el nuevo escenario. Los resultados se verán el próximo domingo”.

Si Hernandez gana, lo habrá hecho con una campaña como nunca había visto el país.  

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