La sombra del uribismo desinfla la revocatoria del alcalde de Cali

La sombra del uribismo desinfla la revocatoria del alcalde de Cali

Desde que en junio empezaron a aparecer pendones con frases como “Si Ospina se va, el uribismo se toma a Cali”, la fuerza que traían los comités de revocatoria del alcalde se fue desvaneciendo.

Lograr las casi 90 mil firmas que necesitaban los comités para iniciar el proceso de revocatoria del alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, parecía algo posible en mayo cuando arrancaron a recogerlas. En ese momento, la capital del Valle era epicentro del paro nacional y, el único consenso que existía entre los que estaban en contra como a favor de la movilización, era que al alcalde se le había salido la ciudad de las manos.

Ospina venía de una racha de impopularidad y durante los días más álgidos del paro, Cristóbal Navia, representante del comité de revocatoria #SOSCali revocatoria ya! —uno de los cuatro comités pro revocatoria inscritos en la Registraduría— alcanzó a recibir cientos de mensajes al correo electrónico solicitando el formulario para recoger firmas.

Otro de los comités pro revocatoria no daba abasto atendiendo a los cientos de personas que hicieron cola frente a la carpa del comité Cali Primero para poner su firma durante la llamada “Marcha del silencio”, la primera reacción ciudadana en contra de los bloqueos.

Ahora, aunque Ospina sigue siendo de lejos el alcalde más impopular de las ciudades capitales, según la encuesta Invamer Poll, conseguir las firmas se ha vuelto más complicado.

La razón principal, explica Elmer Montaña, abogado y veedor ciudadano, es que “la revocatoria huele a uribismo”.

Es el resultado de una exitosa estrategia de desinformación, que vía mensajes de whatsapp, vallas y grupos de Facebook, ha posicionado la idea de que tumbar a Ospina equivale a tener a María Fernanda Cabal en su reemplazo y a entregarle la ciudad a Duque.

El rumor del uribismo detrás de la revocatoria

A principios de junio, después de consolidarse la unión de tres de los cuatro comités pro revocatoria, y aún en medio del paro nacional, aparecieron en Cali varios pendones en vías principales que decían: “Centro Democrático promueve la revocatoria”, “Si Ospina se va el uribismo se toma a Cali” y “Bienvenido el uribismo con la salida de Ospina”.

A la vez, empezaron a rotar en Facebook,Whatsapp y Twitter, principalmente, mensajes como estos que decían que de completar las firmas para la revocatoria, la actual senadora uribista María Fernanda Cabal aspiraría o se convertiría en alcaldesa de Cali:

Los mensajes fueron retuiteados cientos de veces. Por ejemplo, la publicación anterior fue retuiteada más de 300 veces. Varios de los usuarios que la repostearon tienen en su descripción que son “Antiuribistas” y suelen retuitear posts de personas cercanas a la Colombia Humana y al petrismo. Al igual que la persona que la publicó inicialmente y que tiene como nombre #ProgresistaSigueProgresista.

El mensaje caló.

Once personas con las que habló La Silla al azar cerca a los puestos de recolección de firmas en diferentes zonas de la ciudad nos dijeron que creían en esos rumores.

“Yo si quise firmar para que se fuera (Ospina), luego me di cuenta de que el uribismo escogía el que quedaba de turno y se me pasaron las ganas”, explicó Luis Castaño, comunicador y gestor social de 25 años.

“¿Usted sabe que para ellos llegar a una curul deben recoger un montón de firmas? eso es pa’ eso. Yo no firmo, ya el Senado de Ospina se va a acabar y lo que quiere Duque es traer uno de sus marranos de Bogotá para acá”, dijo Miguel Ángel Velásquez, un trabajador informal de 44 años que ayuda a parquear carros afuera del estadio Pascual Guerrero.

Nancy Viviana Gómez, vendedora ambulante de 43 años, dice que no se mete en política pero que sí ha escuchado que el Centro Democrático estaría detrás de la revocatoria. “Yo no lo puedo asegurar, pero uno escucha que lo que quieren es traer a alguien de Duque, del Centro Democrático, para que sea el alcalde acá”.

Sólo tres de las 11 personas no habían escuchado esos rumores.”Yo firmé para llenarles el requisito a esos muchachos, por ayudarlos. No he escuchado nada de que el uribismo esté detrás, pero, ¿en dónde no mantiene Uribe? —se pregunta Reinaldo Sánchez de 54 años, compañero de Miguel Ángel, y se responde— excepto en misa los domingos”.

El uribismo en Cali

Aunque algunos militantes del Centro Democrático o afines al uribismo sí han mostrado su apoyo a la revocatoria, como María Fernanda Cabal y el abogado Jaime Arizabaleta, La Silla no encontró ningún vínculo entre los promotores de la revocatoria y el partido de Álvaro Uribe.

Álvaro Contreras (líder del comité Decide) es presidente del Sindicato de Comerciantes de Colombia; Claudio Botina (Todo por Cali) trabaja en una empresa de seguridad; Cristobal Navia (#SOSCali revocatoria ya!) se lanzó a la alcaldía de Cali por firmas en 2019; y Harold Viáfara (Cali Primero) es funcionario de Emcali y presidente de la Unión de Sindicatos de Emcali (USE).

A excepción del último, los otros tres comités se unieron y a esa coalición, también llegó la iniciativa Firmá por Cali, compuesta por estudiantes, empresarios y ciudadanos.

Los tres comités y la iniciativa ciudadana no tienen una militancia visible en el uribismo y un político del Centro Democrático nos aseguró, a condición de no ser citado, que el partido no participaba en esa revocatoria. “Nosotros sabemos que en Cali no nos quieren, tenemos un nicho, una audiencia propia, pero sabemos que no vamos a sacar ni a poner alcalde”, comentó.

En efecto, en las últimas dos elecciones presidenciales, ninguno de los candidatos uribistas ganó en Cali.

En las regionales tampoco, aunque ha ganado terreno: en 2014 el uribismo fue el cuarto partido más votado en la Cámara en la ciudad y el segundo en Senado. Cuatro años después, pasó a ser el partido más votado en el Senado y el tercero en Cámara, logrando la curul del representante caleño Christian Garcés. Y en contienda por la Alcaldía en 2019, quedó de segundo apoyando a Ortiz, que no viene de la entraña del uribismo.

En todo caso, María Fernanda Cabal está aspirando a la Presidencia, no a la Alcaldía de Cali, y la idea de que con solo conseguir las firmas la ciudad queda en manos del uribismo es falsa.

Recoger un equivalente en firmas al 30 por ciento de los votos que eligieron al Alcalde es solo el primer paso de un largo proceso para tumbar a Ospina. La Registraduría tiene que validarlas y convocar una consulta popular para que la gente diga si quiere o no cambiar al Alcalde. Luego, debe votar como mínimo un equivalente al 40 por ciento de los ciudadanos que lo eligieron; y de ellos, la mitad más uno elegir la revocatoria. En otras palabras, es casi imposible que prospere. Hasta el momento, sólo el alcalde de Tasco, un municipio en Boyacá, ha sido revocado.

El viernes, los comités se reunieron con el ministro de Justicia y actual alcalde ‘ad hoc’ para la revocatoria de Ospina, Wilson Ruiz, para pedirle que les de garantías. Dicen que se sienten perseguidos por la Alcaldía. Por ejemplo, que en puntos como la Plaza de Caicedo, en el centro de Cali, les han dicho que deben retirarse sin ninguna razón.

Con esas dificultades, hasta el momento solo llevan más de 30 mil firmas recolectadas por Firmá por Cali, según su página web, una tercera parte de las firmas validadas que requieren entregar en noviembre. Aunque aún está lejos de las 130 mil que tienen como meta entregar ese mes. No contaban con que los fake news se convirtieran en el principal aliado de Ospina.

Compartir
0