La U cambia de cara con Ibargüen, pero recicla viejas estructuras políticas

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El evento fue pensado por Toro para presentar a Ibargüen como cabeza de lista a Senado.

Hoy La U pasó de ser el partido de la Unidad Nacional, a llamarse el partido de la Unión por la Gente. De La U que fue clave en 2006 para reelegir a Álvaro Uribe Vélez con un discurso de derecha, La U que reinó entre 2010 y 2018 con Santos y la aprobación del andamiaje del Acuerdo de Paz, a La U de Dilian Toro que se quiere pintar de centro para sobrevivir en el 2022

La presidente de la colectividad y ex gobernadora del Valle, Toro, define al centro político como “el lugar de encuentro del sentido común”.

Un sentido común que, además del cambio del eslogan, arranca con la presentación de la medallista olímpica Catherine Ibargüen como cabeza de lista de La U al Senado. Una movida que sorprendió porque Ibargüen no ha tenido ninguna experiencia en política electoral, pero empata en la estrategia de Toro de intentar cambiar la cara del partido.

Para Toro, La U ahora representa tres pilares: transformación social, seguridad y la defensa de la paz. “Propuestas reales para problemas reales. Este centro es de escuchar para cambiar, ni a la izquierda ni a la derecha”, añade.

Pero ese triple salto, fuera de los extremos y una imagen fresca como la de Ibargüen, no deja de lado la marca tradicional de estructuras, caciques y maquinarias que ha caracterizado a ese partido y su presidenta Toro.

Así se ve en la conformación del resto de las listas al Congreso, que recoge a herederos de políticos cuestionados, como los Ñoños de Córdoba o estructuras con líos judiciales de Cundinamarca. Como contamos, en el partido también hay movidas como la del excongresista corrupto, Eduardo Pulgar, que desde la cárcel busca reelegirse en cuerpo ajeno por medio de su esposa, Ana Ucrós. Y también en las decisiones que ha tomado La U como bancada para apoyar al Gobierno de Iván Duque en temas polémicos como la eliminación de la Ley de Garantías.

El evento al ritmo de papayeras y estructuras

La U es el primer partido en estrenarse oficialmente para las elecciones de 2022 con un evento presencial y masivo. Fue en el centro de convenciones Ágoras, en el corazón de Bogotá. Un tipo de convención nacional porque para ingresar se necesitaba estar acreditado.

Dos bandas de música tropical dieron la bienvenida a las cerca de 1.500 personas que asistieron al evento. Algunos, como una delegación de unas cien personas que trajo la campaña del candidato Diego Caicedo, llegaron desde Zipaquirá en buses contratados. 

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Buses que vinieron desde Zipaquirá con gente en apoyo a Caicedo. (Foto Juan Carlos Hernández)

Caicedo es candidato a la Cámara de Cundinamarca. Es hijo del excongresista de La U, José Edilberto Caicedo, a quien en junio pasado la Corte Suprema de Justicia le profirió orden de captura por delitos relacionados por corrupción de cuando fue alcalde de Zipaquirá entre 2004-2007.

Para el momento de su captura Caicedo era representante a la Cámara. Renunció a esa curul para que su proceso pasara a la Fiscalía. Ahora su hijo quiere heredar ese capital político. Y llevar gente al evento del relanzamiento de La U lo mostró fuerte.

El representante a la Cámara Alejandro Linares, quien asumió la curul de Caicedo, repartió camisetas con su nombre entre un grupo de unas 50 personas que lo acompañó. Entre esos, los músicos de una banda musical que contrató. Al final del evento, todos pasaron por un refrigerio.

El senador Juan Felipe Lemus, que busca reelegirse y fue clave esta semana en el hundimiento de una parte de la Ley de Garantías, llevó un grupo de 20 personas que tenían carteles con su nombre.

Ediles de Bogotá, como Jaime Camargo de la localidad de Puerto Aranda también uniformaron a sus líderes con camisetas de la selección Colombia.

Todas esas barras que le pusieron color al evento fueron ubicadas en la parte de atrás del auditorio. Los puestos de adelante estuvieron reservados para los congresistas, y los que van a entrar en las listas. Ahí también hubo maquinaria presente.

Por ejemplo, en primera fila estuvo el candidato al Senado Julio Alberto Elías Vidal, hermano del condenado y destituido exsenador Bernardo 'el Ñoño' Elías. “Vamos bien, tenemos con qué dar la pelea en Córdoba que es donde somos fuertes”, le dijo Elías Vidal a La Silla sobre cómo va su campaña.

Elías es la punta de lanza para revivir la ‘Ñoñomanía’, el movimiento que llevó a su hermano a ser uno de los senadores más votados del país gracias a la mermelada que recibió durante el Gobierno de Juan Manuel Santos. La ‘Ñoñomanía’ fue clave en la reelección de Santos en 2014. 

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Julio Elías Vidal, hermano de Bernardo 'Ñoño' Elías. (Foto Juan Carlos Hernández)

El otro ‘Ñoño’, el también destituido exsenador Musa Besaile, mantiene su presencia en La U porque su hermano Jhonny que actualmente es senador buscará reelegirse.

Otra cara visible en el evento fue la diputada de Santander, Ángela Hernández, conocida en el país político como la diputada ‘anti-gay’. Ella también va para el Senado. En julio de 2016 Hernández levantó una polvareda en todo el país cuando promovió un debate contra la ley de convivencia escolar que salió del Ministerio de Educación a la cabeza de la exministra de Santos, Gina Parody, y que contemplaba la promoción de la igualdad de género en los colegios a través de unas cartillas.

Al denunciar la supuesta ideología de género que contenían estas cartillas salió del anonimato y saltó a ser una de las voceras de las comunidades cristianas en el país. Y en 2018 se convirtió en la punta de lanza de la campaña a la presidencia del exprocurador Alejandro Ordoñez, una de las figuras de la derecha política del país. Su presencia en la lista de La U refleja que la apuesta de centro de Dilian tiene un buen grado de flexibilidad ideológica.

Otros políticos con trayectoria tradicional que se mostraron en el evento y van para Senado son Antonio José Correa, que fue congresista de Opción Ciudadana (el viejo Pin), hace parte del equipo político que fundó Emilse López 'La Gata', y salió investigado por presunta corrupción, o Alfredo Molina que fue congresista por La U de Cundinamarca entre 2014-2018 y es cercano a la Gobernación de Nicolás García.

También hay apellidos conocidos de la costa. Elber Chagui, hermano de la senadora uribista Ruby Chagui y esposo de la representante Sara Piedrahita Lyons, está en el listado de candidatos al Senado. Lo mismo que el exsenador cristiano Edgar Espíndola.

Los representantes Norma Hurtado, Alfredo Deluque y Jhon Jairo Cárdenas, que quieren dar el salto al Senado, también movieron comitivas.

Ese tras bambalinas no apareció en cámaras ni en la transmisión del evento que hizo La U en sus redes sociales. De hecho, los herederos políticos cuestionados no fueron mencionados durante el evento. La apuesta fue mostrar a Catherine Ibargüen como la imagen y la cabeza de la lista, porque es a través de ella que Dilian Francisca Toro quiere mostrar a La U como un partido renovado, fresco y de centro.

Ibargüen, a diferencia del resto de la lista, no tiene experiencia en política electoral. Pero eso, de entrada, no parece ser un problema porque los votos se los va a ayudar a conseguir Toro.

Ibargüen pone la cara, Dilian los votos

Durante mes y medio, la directora del hoy rebautizado partido Unión por la Gente, Dilian Francisca Toro lideró varias reuniones con la deportista Catherine Ibargüen buscando que se lanzara al Congreso por su colectividad. El primer acercamiento lo hizo Toro cuando llamó a Juan Luis Zapata, expresidente de la Liga Vallecaucana de Atletismo, parte del Comité Ejecutivo del Comité Olímpico Colombiano y amigo en común de ambas.

Fueron cuatro reuniones privadas entre las dos que transcurrieron entre Cali y Bogotá. En septiembre dio la respuesta definitiva: “Fue a pensarlo, consultó con algún consejero muy cercano a ella, y muy pronto dio el sí”, nos dijo una persona que conoció los acercamientos.

Llegar a esa respuesta no fue tan difícil porque, según nos dijo la exgobernadora Toro, Ibargüen le contó que desde antes de los Olímpicos ya estaba pensando en entrar a la política. “Cuando hablamos me decía que quería aportarle al país y al deporte desde un eje transversal, y ella sentía que podía hacerlo desde la política”, nos comentó Toro, quien también aclaró que desde septiembre que Ibargüen aceptó la candidatura se está preparando para asumir ese reto.

La candidatura de Ibargüen puede jugarle a favor a la imagen, ahora renovada, del partido y puede acercarlo más a la gente porque representa varias de las banderas del partido y de la directora del mismo.

“Ella cumple con algunos aspectos claves que quiere mostrar la directora (Dilian Francisca Toro), como la inclusión. Además tiene una representatividad interesante en el país y es un referente para los jóvenes, las etnias y quienes han tenido una vida difícil”, nos dijo el secretario de la colectividad, Jorge Jarava.

En ese mismo sentido nos habló Toro sobre su decisión de invitarla al partido: “Es una mujer, afro, que empezó desde abajo, con disciplina. Ella cumple con todos los requisitos para ser cabeza de lista”.

Al interior del partido, según tres personas con las que hablamos, la medallista olímpica ha sido bien recibida y el anuncio de su candidatura va en la línea de los cambios que propuso Toro. “Me parece que el partido está tomando un segundo aire, está buscando acercarse a la gente, que es el deber ser del partido”, nos dijo Víctor Manuel Salcedo, precandidato a la Cámara por el Valle.

Ibargüen también es clave porque representa el sector del deporte que ha sido uno de los campos en el que Toro, y su grupo político Nueva Generación, han hecho gran parte de su carrera política.

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Toro junto Ibarguen al finalizar el evento de relanzamiento. (Foto Juan Carlos Hernández)

Y no sólo porque vean al deporte “como política pública que impacta todo: la salud, la educación, la seguridad, la economía”, entre otros, como nos dijo una fuente cercana a Toro, sino porque también les ha servido para mover votos y maquinaria. En este caso, podría estar al servicio de la nueva cabeza de lista de La U, Catherine Ibargüen.

El ejemplo más claro es que Toro terminó su periodo como gobernadora del Valle con la imagen de ser la que puso la plata e infraestructura, vía el programa Valle Oro Puro, para preparar a los deportistas que ganaron los Juegos Deportivos Nacionales en 2019. Ese programa buscaba ser un símbolo del liderazgo nacional que debía recuperar el departamento. Toro lo logró poniendo a su gente más cercana a manejarlo y reafirmando que el deporte es un fortín de Nueva Generación.

El grupo de Toro también ha impulsado proyectos relacionados con el deporte. Por ejemplo, la representante Norma Hurtado, del grupo de Toro, fue autora del proyecto para crear la tasa que tiene como fin impulsar y fomentar el deporte y la recreación. Por su parte, el senador Roosvelt Rodríguez fue ponente del proyecto de ley que transformó Coldeportes en el Ministerio del Deporte.

Y, como contamos, en las elecciones locales de 2019, Toro se reeligió en cuerpo ajeno dejando como su sucesora en la gobernación del Valle a Clara Luz Roldán, quien fue directora de Coldeportes - antes de que pasara a ser Ministerio del Deporte-. En su candidatura a la gobernación Roldan recibió el respaldo de dirigentes de las ligas deportivas y contratistas de Indervalle (Instituto del Deporte, la Educación Física y la Recreación del Valle) le hicieron campaña.

Su poder va más allá de lo deportivo.

Como madrina política de Roldán, Toro ratificó su poder con los más de 940 mil votos que obtuvo la actual gobernadora sin depender de alianzas y con maquinaria propia, mientras que la segunda votación más alta no alcanzó los 150 mil votos.

Toro y su grupo, Nueva Generación, controlan nueve de las 42 alcaldías del Valle y han logrado abrirse espacio a nivel nacional. En las elecciones de Congreso de 2018, siendo gobernadora, montó bancada propia con cinco congresistas y uno cercano (Ritter López, Roosvelth Rodríguez, Norma Hurtado, Jorge Tamayo, Elberth Díaz y John Arley Murillo -cercano a Toro-) una bancada propia que solo supera el exalcalde de Barranquilla, Alex Char, con 10.

A todo esto se suma que Toro llegó como directora del partido con una votación unánime (99% de los votos), con la esperanza de que uniera la colectividad y de que se perfilara como candidata presidencial para 2022.

Lo primero lo está logrando porque actualizó los estatutos del partido, cambió la imagen institucional, y ya montó y presentó listas al Congreso con una figura de mostrar, como Catherine Ibargüen. Lo que está por verse es si le alcanza para cumplir la expectativa de dos millones de votos en la lista al Senado para mantener las curules actuales. Eso, teniendo en cuenta que ya no están dos de las votaciones más altas del 2018: los neopetristas Roy Barreras y Armando Benedetti.

Lo segundo sigue en espera. De hecho, en el evento no habló de su precandidatura presidencial, sino de la opción de armar una coalición con otros actores como los exalcaldes Federico Gutiérrez y Enrique Peñalosa. “El Partido decidió que va a tener candidato, pero no hemos definido quién será. Yo no he tomado ninguna decisión en lo personal porque estoy concentrada en las listas del Congreso”, dijo Toro. 

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