La U se resigna a no tener candidato pero le apuesta a poner presidente

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Santos recompone su partido con miras a que sea clave para la elección de 2018, así como lo fue en 2010 y 2014.

La colectividad se bajó de la candidatura presidencial. La próxima puja será por a quién le darán los más de dos millones de votos que tienen. 

En la reunión del presidente Juan Manuel Santos con los 57 congresistas de La U, ese partido dejó claro que las elecciones de 2018 van a revelar su cara de federación de caciques electorales regionales.

Eso se nota porque su objetivo será no perder las mayorías en el Congreso con el uribismo y, en vez de buscar la Presidencia con un candidato propio, buscan superar sus tensiones internas para negociar en bloque ese caudal de votos con alguno de los candidatos que defiendan el legado santista.

 

“Si La U no está con el candidato a la Presidencia, ese candidato no podrá ser el Presidente”, dijo al final de la reunión esta mañana en Palacio el exdirector del partido, Armando Benedetti, para señalar que los 2,3 millones de votos que sacaron para Senado en 2014 son indispensables para ser Presidente.

Y es que el mensaje central de la nueva estrategia de La U es que quien quiera ser Presidente va a necesitar los votos de sus barones electorales como los Ñoños (Musa Besaile y Bernardo Elías) que sumaron 300 mil votos en 2014, los 100 mil de José David Name, José Gnecco y Dilian Francisca Toro (a través del senador Roosevelt Rodríguez), o los entre 80 y 90 mil de Mauricio Lizcano y Miguel Amín.

Eso significa que están unidos, que el partido ya no está al borde del fin y que no van a apoyar los amagos de buscar un camino para dejar libres a sus miembros para irse de forma individual a otros partidos.

Y es que si bien todavía no han definido a qué candidato apoyar, la apuesta es a que unidos pueden definir la balanza de las elecciones y vender más caro su respaldo, que si lo hace cada uno por su lado.

Mucho cacique, poco presidenciable: la receta de la unidad

Hoy, en menos de cinco horas, el partido se quedó sin sus dos precandidatos, el exministro Juan Carlos Pinzón que renunció al partido (aunque oficialmente nunca estuvo en él) para lanzarse por firmas, y el senador Roy Barreras que declinó su aspiración por petición expresa del Presidente, quien le dijo que dejara la candidatura y encabezara la lista al Senado.

“Cuando el jefe habla ya no hay nada que hacer. Ya tenemos la directiva de Santos y no vamos a tener candidato”, nos dijo un senador que estuvo apoyando a Pinzón.

Eso ocurrió en la reunión que arrancó a las 8 de la mañana en Palacio con 19 de los 20 senadores del partido (no estuvo Bernardo ‘El Ñoño’ Elías, uno de los últimos involucrados en el escándalo de Odebrecht), en la que Santos los recibió con la noticia que esperaban desde hace varias semanas: Aurelio Iragorri, ministro de Agricultura, será el nuevo director del partido.

Dos senadores asistentes nos contaron, por aparte, que la llegada de Iragorri se dará en menos de cuatro semanas, “una vez termine con el problema del brote de aftosa”, dijo uno. El otro dijo que el Presidente les dio su palabra “de que se encargaría de que llegara al partido”.

Iragorri, como contamos no quería dejar botado el Ministerio en medio de la crisis por el brote de aftosa en Arauca por reses provenientes de Venezuela y porque en el Congreso falta el aterrizaje del punto 1 del Acuerdo con las Farc que tiene que ver con lo relacionado con el agro.

Sin embargo tres cabezas del partido, los senadores Mauricio Lizcano (cabeza de un sector), Roy Barreras y Armando Benedetti (vocero del sector opuesto a Lizano, la llamada ‘disidencia costeña’) habían pedido públicamente que llegara a la colectividad, por lo que su aterrizaje parece ser bienvenido en todas las orillas. “Debe devolverle al partido que tanto le dio”, dijo Lizcano la semana pasada.

Iragorri ha hecho toda su carrera pública al lado del partido de La U. Su padre, el veterano ex senador Aurelio Iragorri Hormaza, se salió del liberalismo para fundar La U e Iragorri hijo llegó al Gobierno como cuota de La U.

Fue viceministro del Interior de Germán Vargas Lleras, manejó el computador de Palacio (las cuotas burocráticas) como Secretario General de Palacio en la primera Presidencia de Santos, fue Ministro de Agricultura desde la reelección y uno de los que más impulsó el plebiscito.

”Es hora que Iragorri le devuelva al partido”

Mauricio Lizcano, senador de La U

Como en la bancada lo ven como el ‘enviado’ del Presidente, su llegada puede ayudar a consolidar la naciente unidad y terminar los roces que tienen a La U partida entre los costeños y el grupo de Lizcano.

También ayuda a que el senador Armando Benedetti que, como contamos, era uno de los factores de división por su enfrentamiento con el sector de Lizcano, deje de causar divisiones. Aunque según tres senadores la Casa de Nariño ya no lo tiene como interlocutor (su principal fuente de poder era ser el puente entre Palacio y la bancada) sino que lo reemplazó por el senador y nuevo vicepresidente del Senado, Andrés García Zuccardi, fue Benedetti el encargado de dar las primeras declaraciones sobre la reunión de esta mañana. Además, mantiene alineados a 12 senadores de su partido, incluidos los 'ñoños'.  

De todos modos, que Lizcano y Benedetti, cabezas visibles de la división, hayan pedido la llegada de Iragorri, y que hayan anunciado, por aparte, que no apoyarán el proyecto de transfuguismo que estaba cocinándose en el Partido, muestra que prima la estrategia de sobrevivir y cotizarse para 2018.

Por eso la principal labor de Iragorri apenas llegue al partido es la conformación de las listas.

“Una vez fortalecido el Congreso, La U es capaz de poner un candidato presidencial”, nos dijo al finalizar la reunión el senador Ángel Custodio Cabrera, refiriéndose a que sus votos pueden decidir quién llegue a la Casa de Nariño el próximo año.

¿Todos los caminos conducen a Vargas?

Con la unidad ya sellada y la estrategia de ir con toda al Congreso ya definida, la siguiente puja será a cuál candidato de la Unidad Nacional le darán los votos. Y en esa pelea la unidad puede volver a quedar en duda.

Desde el año pasado el plan de Benedetti es apoyar la candidatura que saliera de una coalición de candidatos que apoyaron el proceso de negociación, como Humberto de la Calle, Juan Fernando Cristo, Juan Manuel Galán, Clara López y, si cuajaba su aspiración, Roy Barreras.

En esa apuesta ha tenido acercamientos con algunos sectores del liberalismo, mientras mantiene sus públicas diferencias con el exvicepresidente Germán Vargas Lleras, a quien critica permanentemente.

Hoy, según un asistente a la reunión, Benedetti volvió a mencionar esa posibilidad, que movería a La U hacia el centro del espectro político y evitaría que Vargas Lleras, con su posición de apoyo con críticas al Acuerdo, se quede con el grueso de la maquinaria política.

Pero hay otro sector del partido que preferiría justamente apoyar a Vargas, como lo dijo hoy el senador José David Name, quien apoyaba a Pinzón, a La W.

“Yo no descarto al doctor Vargas Lleras. Para mi es el ejecutor de obras más grande que tiene el país. Esa decisión (de apoyar su candidatura) la tomará el partido unido y yo tomaré la decisión con ellos. Si mejora sus relaciones humanas con otros partidos puede ser Presidente del país”, argumentó.

”La U es capaz de poner presidente”

Ángel Custodio Cabrera, senador de La U

Esas dos alternativas han alimentado la división entre Lizcano y Benedetti, quien acusó al primero de querer “meter por la puerta de atrás” a Cambio Radical al Partido, y por el la decisión puede reabrir heridas y alimentar divisiones.

Pero, mientras en la U se deciden, en Arauca, Antioquia y Cesar ya está ocurriendo lo que temía Benedetti: el vargasllerismo ha conseguido apoyos para el 2018 de exmiembros de La U.

En ese dilema la llegada de Iragorri a la jefatura del partido puede crear un puente con Vargas Lleras, dado que trabajaron juntos en el ministerio de Interior y tienen una buena relación personal.

El problema es que la oposición de Benedetti y Barreras, que suman más de 100 mil votos, a Vargas es muy fuerte, y por eso sería muy difícil que terminaran apoyando al candidato de Cambio.

Por eso el debate sigue abierto. Pero, mientras tanto, La U se va a enfocar en armar listas fuertes al Congreso con la intención de demostrar que sigue siendo una federación con muchos votos y negociar con los candidatos santistas que sigan en el camino ya con ese cace sobre la mesa.