Las insistencias de Pretelt

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El magistrado Jorge Pretelt, que hoy se encuentra en el ojo del huracán por haber sido denunciado ante la Comisión de Acusaciones por supuesta corrupción por uno de sus colegas, fue objeto de cuestionamientos casi desde su llegada a la Corte Constitucional por sus insistencias y por el tipo de tutelas que selecciona.

El magistrado Jorge Pretelt, que hoy se encuentra en el ojo del huracán por haber sido denunciado ante la Comisión de Acusaciones por supuesta corrupción por uno de sus colegas, fue objeto de cuestionamientos casi desde su llegada a la Corte Constitucional por sus insistencias y por el tipo de tutelas que selecciona.

Como contó El Espectador, el magistrado de la Corte Constitucional fue acusado por el magistrado Mauricio González después de que el apoderado de Fidupetrol, una entidad financiera en proceso de liquidación, le contara al magistrado Luis Ernesto Vargas que en la casa de Pretelt éste supuestamente le había pedido 500 millones de pesos para “hablarle al oído” a su amigo González para influir en el fallo de una tutela a favor de su cliente.

Al final, la tutela de Fidupetrol fue seleccionada por la sala de revisión integrada por los magistrados Jorge Iván Palacio y el polémico Alberto Rojas y fallada en contra por González.

Pretelt reconoció que el abogado Pacheco había visitado su casa en algunas ocasiones y que le había comentado sobre la tutela pero que él le había dicho “categóricamente que no contara conmigo porque era un tema sobre el cual la Contraloría había puesto su empeño y había ya un fallo de la Corte Suprema”, según relató Pretelt a Semana.com ayer.  El magistrado considera que se trató de un “complot” en su contra para evitar que lo eligieran Presidente de la Corte a principios del mes pasado.

Aunque Néstor Humberto Martínez, el Ministro de la Presidencia, pidió a nombre de Santos a la Comisión de Acusaciones que investigara el caso con la mayor celeridad, dada la poca efectividad que ha demostrado este órgano es probable que el caso tarde años en aclarar la inocencia o culpabilidad de Pretelt en este caso.

 Sin embargo, este magistrado, desde su misma llegada a la Corte, ha dado de qué hablar por su particular interés en resolver temas que conciernen a empresas privadas y a particulares, sobre todo políticos.

“No se sabe si fallan en derecho o si están movidos por otra razón”, dijo el año pasado el magistrado Nilson Pinilla al referirse a Pretelt y a Rojas. “Esas razones pueden ser de amistad. Hay personas como el doctor Jorge Pretelt, que es un valiosísimo amigo y es muy generoso, pero debería estar ubicado al sur de la Plaza de Bolívar y no al norte”. 

Uno de los argumentos que esgrimió Pinilla para sembrar dudas sobre Pretelt era la cantidad y el tipo de insistencias que hacía.

Las insistencias

Como lo investigó La Silla en su momento, sin haber terminado su primer año como magistrado, Pretelt ya había conseguido el récord de ser el magistrado que más insistencias había radicado en menor tiempo.

De hecho, en solo tres meses que revisamos tras poner un derecho de petición, este magistrado había radicado el mismo número de insistencias que otros seis magistrados sumados en el mismo período.

Es una tradición en la Corte que los magistrados solo usan muy excepcionalmente la facultad discrecional de insistir en que la corporación seleccione casos que no fueron escogidos por una sala de selección.

 

Por ejemplo, algunos magistrados insisten solo cuando pueden ayudar a sentar nueva jurisprudencia o a unificarla. Otros, más proteccionistas, lo hacen en casos en los que está en grave riesgo un derecho fundamental que no puede ser protegido de otra manera.

Pretelt, en cambio, en esos tres meses que revisó La Silla (entre agosto y octubre de 2009), había insistido 23 veces.  El magistrado que más había insistido después de él, lo hizo solo 10 veces.

Pero lo que en esa época tenía a varios magistrados sorprendidos no era la cantidad de insistencias de Pretelt sino los temas que insistía (ver cuadro comparativo) y el poco fundamento que aportaba para hacerlo.

A diferencia de la sala de selección, donde los magistrados pueden seleccionar tutelas de manera discrecional y sin mayor explicación, a la hora de insistir son más exigentes, pues tienen que poner por escrito los fundamentos constitucionales por los que recomiendan revisar un caso que no fue seleccionado.

Usualmente, en los casos revisados por La Silla, Pretelt solo pidió de manera genérica que se seleccionara el proceso para ver si se estaba ante “alguna de las causales de la acción de tutela contra providencia judicial”.

En esos tres meses, el magistrado insistió cinco casos de tutelas de empresas y particulares, que habían perdido peleas de negocios ante jueces ordinarios o tribunales de arbitramento. Eran casos similares al que tenía Fidupetrol con la Corte Suprema.

Aparte de las insistencias de temas de procesos de empresas, el despacho de Pretelt también insistió durante ese período en varios procesos de políticos o ex funcionarios públicos, varios de ellos en líos con la justicia que tutelaban una decisión en su contra.

Y es que la relación de Pretelt con los políticos, sobre todo con muchos de los congresistas costeños, es estrecha y el magistrado la ha sabido capitalizar, incluso a favor de la elección de algunos de sus compañeros de Corte.

Junto con el ex magistrado la Corte Rodrigo Escobar Gil, Pretelt le hizo campaña y consiguió el apoyo de los políticos costeños para el magistrado conservador Luis Guillermo Guerrero, quien trabajó durante años como magistrado auxiliar de Escobar Gil.

También se empleó a fondo para conseguirle votos en el Congreso al polémico y anulado magistrado Alberto Rojas, con quien era muy cercano y compartió Sala de Revisión mientras Rojas estuvo en la Corte.

Rojas fue quien seleccionó la tutela de Fidupetrol y coincidencialmente Escobar Gil era asesor jurídico de Fidupetrol para la época en que presentó la tutela ante la Corte.  Según contó Noticias Uno, Escobar Gil ayudó a reforzar los argumentos ante la Corte, pero Escobar Gil dice que no realizó ninguna gestión ante la corporación.

Escobar Gil ahora está en el ojo del huracán porque según reveló RCN La Radio, en la declaración del abogado Pacheco él alega que Escobar Gil y un hermano de Pretelt habrían servido de intermediarios para el pago de sobornos a magistrados de la Corte para desviar el fallo de la citada tutela. Escobar Gil negó que esto fuera cierto.

Con este escándalo, el trabajo de Pretelt durante su paso por la Corte estará bajo escrutinio público y serán sus decisiones en la sala de selección de tutelas y sus insistencias las que seguramente servirán como rasero para medir sus actuaciones como magistrado, mientras la Comisión de Acusaciones decide estudiar su caso, si es que ese improbable día llega.

Si tiene información sobre este magistrado, envíela a jleon@lasillavacia.com

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