Las propuestas de seguridad de "Fico": una transformadora, el resto irrelevantes

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El candidato de la centroderecha, Federico Gutiérrez, tiene como su principal bandera la seguridad. Esta también fue el sello como Alcalde de Medellín, cuando le declaró la guerra a las estructuras criminales de la ciudad. Esto resultó en la captura de más de 160 cabecillas de estas organizaciones pero también en un aumento en la violencia durante esos años. 

Como parte de una serie en las que evaluamos los programas insignia de los principales candidatos a la Presidencia, La Silla le aplicó el “Carretómetro” a las principales propuestas en materia de seguridad de “Fico”. Hablamos con seis expertos en seguridad que coinciden en que sus propuestas escalan a nivel nacional su experiencia en Medellín y que la mayoría de ellas son una continuidad de lo que ya se ha probado en el país.

“La propuesta de seguridad urbana es mucho más específica porque Gutiérrez fue alcalde, entonces habla de su experiencia. En la propuesta de defensa interna es mucho menos específica y se mantiene en lo que se ha hecho hasta ahora”, dice Alberto Sánchez, quien ha asesorado a alcaldías como la de Bogotá en temas de Seguridad.

Por su parte, el coordinador programático de la campaña de “Fico”, Manuel Castro, dice que la propuesta de seguridad fue formulada por el candidato y un equipo grande. “Andrés Tobón (exsecretario de seguridad de Gutiérrez) jugó un rol importante en los temas de seguridad urbana. En los temas de control territorial y de combate al narcotráfico nos ayudaron varios generales retirados que estuvieron en cargos importantes en otros gobiernos”, dice Castro, pero no reveló los nombres de estos últimos.


Lucha contra el crimen organizado

Propuesta: “Construir y operativizar una política criminal que dirija su atención a la reducción de los diferentes delitos que afectan a la ciudadanía colombiana”.

Federico Gutiérrez propone que esta lucha sea impulsada por una batería de normas antimafia, medidas de política criminal como imputar a cabecillas por delitos cometidos por sus sicarios bajo el concepto de línea de mando y fortalecer la capacidad de extinción de dominio de los bienes de las organizaciones criminales. También ataca delitos puntuales como la extorsión o la explotación sexual de menores.

Calificación: irrelevante

Esta propuesta es central para Federico Gutiérrez y los expertos concuerdan que es la que mejor refleja su intención de escalar a nivel nacional la política de seguridad que implementó en Medellín.

Es una estrategia contra las estructuras criminales, a partir de neutralizar a los cabecillas. Su principal apuesta para atacarlos es promover una agenda legislativa para permitir la imputación judicial por línea de mando. Es decir, para que un cabecilla de una banda criminal pueda ser imputado por el delito que comete un sicario bajo su mando.

Esto es un concepto novedoso porque normalmente para imputar a los jefes de estructuras criminales se hace por concierto para delinquir, porque es difícil recopilar pruebas suficientes para imputarlos por la participación en delitos más graves.

“Esto funciona bien para estructuras de crímen organizado altamente estructuradas como las de Medellín, pero el problema es que no funciona tanto para la criminalidad más desorganizada en ciudades como Cali”, dice el asesor en seguridad Sánchez.

Frente a las otras medidas que propone “Fico”, el exsecretario de Seguridad de Bogotá, Daniel Mejía, dice que hay muchas propuestas que se han prometido antes como solucionar las trabas normativas de la extinción de dominio a bienes de narcos que enfrentan los alcaldes,

Para María Victoria Llorente, directora de la Fundación Ideas para la Paz (FIP), Gutiérrez insiste “en perseguir a los máximos cabecillas, que en realidad eso es más de lo mismo”. Una estrategia de seguridad que desde este tanque de pensamiento del conflicto han reevaluado porque ha probado no ser ya efectiva para reducir la violencia, un fracaso que quedó en evidencia durante el gobierno de Iván Duque.

Esto se debe a que las grupos criminales como las del Clan del Golfo o las mismas disidencias de las Farc, son mucho más horizontales. Esto hace que la captura incluso de la cabeza, como en el caso de alias “Otoniel'', no lleve a la desaparición del Clan del Golfo por ejemplo.

Esta propuesta de seguridad de “Fico” es lograble, como mostró su experiencia en Medellín donde capturó a más de 160 cabecillas y alrededor de 500 coordinadores de bandas criminales.

Pero, la propuesta de Gutiérrez de una “batería antimafia” --aunque trae iniciativas novedosas como la imputación por línea de mando– en líneas generales reitera una estrategia que durante cuatro años de gobierno de Duque ha mostrado su ineficiencia para brindar seguridad a los colombianos pues deja la tasa de homicidios más alta en siete años y una proliferación y fortalecimiento de organizaciones criminales. 

El mismo “Fico” desarrolló esta estrategia en Medellín, que fue exitosa en capturas de cabecillas, pero que no logró su meta de reducir la tasa de homicidios. Cuando este llegó a la Alcaldía en 2016 recibió una tasa de 20 homicidios por cada 100 mil habitantes y se propuso entregarla en 15. Al final, terminó con una tasa de 23,8, que él explica por las rivalidad interna que generó el descabezamiento de los grupos.

Unidad Nacional Contra Atracos

Propuesta: “Crearemos una Unidad Nacional Contra Atracos en la Policía Nacional, que tenga control sobre todas las unidades contra atracos de las Seccionales de Investigación Criminal (SIJIN) de las ciudades del país”.

Además de la creación de esta unidad de la Policía, Federico propone fortalecer las capacidades investigativas de las unidades de investigación criminal y de inteligencia, además de las unidades investigativas contra el hurto de la Fiscalía. Por último, dice que buscará atacar la reincidencia con Policía y Fiscalía para descongestionar los despachos judiciales, y proveer cupos intramurales para que los atracadores paguen su condena en la cárcel.

Calificación: Irrelevante

Las unidades, equipos o comandos de la Policía contra el hurto o atracos no son nuevos. Tan solo este año, en marzo, la Alcaldía de Bogotá lanzó un Comando Contra el Atraco para

enfrentar el aumento de este delito en la capital, pero según cifras de mayo el hurto sigue en aumento.

Tal y como lo plantea Federico Gutiérrez, la Unidad Nacional Contra Atracos está pensada como un “plan de choque” articulando esos esfuerzos locales a lo nacional. Esto tampoco es nuevo en el país. El mismo Iván Duque lanzó el famoso plan de choque “El que la hace la paga” al inicio de su gobierno articulando Policía y Fiscalía para combatir delitos como el hurto.

“Esa Unidad como está planteada en la propuesta no tendría mucha perspectiva de éxito, porque no se nota nada distinto a lo que han venido realizando desde los organismos de seguridad y justicia. Se puede realizar, pero el impacto de esto va a ser muy limitado”, explica Andrés Preciado, quien fue subsecretario de la Secretaría de Seguridad de “Fico”.

Un punto clave que Federico Gutiérrez identifica sobre el problema del hurto es la reincidencia de los delincuentes y propone que esta unidad aumente la tasa de condena efectiva al fortalecer la capacidad de investigación de la Fiscalía. Aquí se estrella con el hecho de que el hurto no es un delito priorizado por la Fiscalía.

“El problema son las personas que son reincidentes y que pasan una y otra vez por la cárcel”, dice el exsecretario de Seguridad de Bogotá, Daniel Mejía. Este es un tema que para él no se soluciona con la creación de la Unidad Contra Atracos, sino con una estrategia judicial que ataque a quienes vuelven a reincidir después de pasar por la cárcel.

Otra crítica a esta propuesta es que prioriza para esta unidad un solo delito que es el hurto, el cual tiene un impacto directo sobre la percepción de seguridad pero afecta esencialmente a los ciudadanos de las principales ciudades y no impacta a la población rural que sufre los peores estragos del conflicto. “Estamos en un país que tiene problemas complejos en la zonas alejadas en el rural disperso, donde se están despertando todo tipo de fantasmas como las masacres y el desplazamiento. Pero no, él propone una Unidad Nacional Contra Atracos”, dice María Victoria Llorente, directora de la Fundación Ideas para la Paz (FIP), sobre esta propuesta.

Si bien crear una Unidad Nacional Contra Atracos es lograble pues se puede hacer por decreto y daría resultados operativos, los expertos coinciden en que no es ni necesaria ni ambiciosa ni la política más efectiva para combatir lo que dice querer combatir. Por eso la calificamos de irrelevante.

Reforma y profesionalización de la Fuerza Pública

Propuesta: “Necesitamos que nuestras Fuerzas Militares y de Policía recuperen el sentido territorial, que vuelvan a las calles y veredas, que operen en contra de los criminales por fuera de las oficinas y cuarteles para la seguridad de nuestra ciudadanía”.

Federico Gutiérrez plantea formar y especializar la Fuerza Pública desde los Derechos Humanos hasta en investigación e inteligencia. También se propone aumentar el pie de fuerza como las capacidades de la Policía. Mientras que a las Fuerzas Militares se propone focalizarlas en la lucha contra los grupos armados organizados y enfocarlos en la lucha contra el narcotráfico.

Calificación: irrelevante

La propuesta de reforma de Federico Gutiérrez aunque promete una redistribución de las labores de la Fuerza Pública para que no cumplan labores distintas a las de seguridad, no ahonda en estrategias para lograrlo. Según nos dijo Manuel Castro, solo una vez ganen sabrán cuánto es el pie de fuerza que piensan devolver a las “calles y veredas”.

Los otros puntos de la reforma sí son mucho más claros, pero no son muy ambiciosos. Son planes de formación y entrenamiento, fortalecimiento de las capacidades y focalización de tareas que ya vienen realizando las Fuerzas Militares, como el combate a los grupos armados organizados.

“Ninguno de estos elementos requiere realmente un gran cambio y realmente él no está proponiendo una reforma”, dice Jerónimo Castillo, experto en políticas de seguridad de la FIP.

Frente a la propuesta de reformar la Policía, Andrés Preciado, investigador en temas de seguridad, dice:

“Federico se va con la línea de transformación que la Policía ha planteado y que viene desarrollando el actual gobierno con el Plan Integral de Transformación, Innovación y Eficiencia Policial. No es una propuesta muy novedosa, mantiene un esquema de fortalecimiento y no es realmente una transformación”, dice Preciado

Esto tiene que ver con la cercanía que tuvo su administración en Medellín con el general Jorge Luis Vargas, actual comandante de la Policía. Su mano derecha en temas de seguridad, Andrés Tobón, también fue codirector de la Mesa Asesora de Transformación de la Policía.

“La visión de seguridad de ‘Fico’ es sin duda un espaldarazo a la Policía”, coincide el profesor Preciado.

El único elemento transformador para los seis expertos consultados en esta propuesta es la promesa de Gutiérrez de quitarle a la Fuerza Pública tareas que la desvían de su servicio de seguridad, como las funciones de policía de tránsito. Pero no es claro cómo lo hará y qué alcance tiene

Esto tampoco es algo nuevo. Una directriz del Ministerio de Defensa de 2019 pidió el desmonté gradual de la Policía de Tránsito, que en Bogotá implica todavía liberar a por lo menos 1.000 agentes para que vuelvan a tareas de vigilancia por ejemplo.

Según coinciden tres expertos la propuesta general de reforma a la Fuerza Pública es lograble, pero poco ambiciosa. Mientras que el elemento transformador no tiene mayor desarrollo, no es claro cuántos uniformados se piensa ganar en pie de fuerza con dicha reforma. Además, como sigue la misma línea de la política de transformación vigente es irrelevante.

Lucha contra el narcotráfico

Propuesta: Para Gutiérrez, el narcotráfico es una práctica criminal que genera tanto violencia en los territorios donde hay producción de drogas, como problemas para la salud pública.

Por eso plantea una lucha frontal con cuatro puntos: 1. brindar seguridad y desmantelar las estructuras criminales del narcotráfico, 2. recuperar la legalidad y el control en los territorios afectados, 3. impulsar el desarrollo social, económico y ambiental en los territorios controlados por el narcotráfico, 4. fortalecer el Comando contra el Narcotráfico y Amenazas Transnacionales (Conat).

Calificación: Pff

La propuesta antidrogas de “Fico” varía un poco entre su plan de gobierno y la cartilla que profundiza en sus propuestas de seguridad. Tomamos de referencia la segunda por ser más específica en lo que plantea y de acuerdo con esta el candidato de la derecha continuará la lucha contra el narcotráfico casi de la misma manera como lo propuso e hizo el actual presidente Iván Duque.

Una gran diferencia es que Gutiérrez no insiste en erradicar cultivos ilícitos con fumigación con glifosato, algo con lo que sí había estado de acuerdo en el pasado. De resto, propone la misma receta antinarcóticos que Duque consolidó en la Rutas Futuro y fortalece iniciativas recientes como el Comando contra el Narcotráfico y Amenazas Transnacionales.

La fórmula es la de siempre: erradicación forzosa manual de cultivos de manera conjunta con programas de sustitución, fortalecimiento de la Fuerza Pública para recuperar el control territorial, articulación de las operaciones para desarticular la cadenas del narcotráfico, tratar el consumo desde una perspectiva de salud pública y aprovechar las oportunidades económicas de los territorios afectados.

Para Daniel Mejía, experto en economías ilícitas y en políticas de seguridad, la propuesta contra el narcotráfico de Gutiérrez es “más de lo mismo. Todo el mundo dice lo mismo y eso no ha funcionado”. El investigador Preciado opina en ese mismo sentido: “Es la misma idea que los gobiernos nacionales han aplicado durante años. Habla de reducir las hectáreas de coca y mantiene la línea del ataque al cultivo y la producción del narcotráfico.

Una línea roja de “Fico” es que no está de acuerdo con la regulación o legalización del consumo recreativo de las drogas, como lo dejó claro su coordinador programático, Manuel Castro. Tres de los expertos consultados coinciden que sin esa discusión de fondo es muy difícil combatir el problema del narcotráfico.

La propuesta de lucha contra el narcotráfico es una propuesta poco ambiciosa porque continua un modelo que ha tenido pocos resultados.

Programa “Parceros”

Propuesta: “Este es un modelo desarrollado durante nuestra administración en la Alcaldía de Medellín, que trabaja por la disminución de los factores de vulnerabilidad de la población joven objeto de instrumentalización y cooptación por parte de las estructuras criminales”.

Calificación: Transformadora

Como explica el candidato Federico Gutiérrez, su principal estrategia para prevenir el reclutamiento forzado de jóvenes se basa en la experiencia del programa “Parceros”, que ya desarrolló en Medellín

Se trató de un modelo de acompañamiento focalizado en los jóvenes con mayor riesgo de desescolarización y de caer en la ilegalidad. Fue un estrategia que se implementó desde la Secretaría de Seguridad y que benefició a 1.080 jóvenes de la ciudad que estaban en riesgo de ser reclutados por las bandas criminales y a quienes se les brindó un apoyo psicosocial, individual y familiar.

Para Daniel Yepes, que coordinó el Sistema de Información para la Seguridad y la Convivencia (Sisc), durante la administración de “Fico, el éxito del programa “Parceros” fue que: “Logró nacer, financiarse, identificar bien la población vulnerable y por último generar esa apuesta en una ciudad que descarta a los jóvenes cuando pisan la violencia”.

El reconocimiento de este programa no se quedó en Medellín, sino que ha sido reconocido como exitoso por expertos fuera de la ciudad. “Fue muy efectivo en buscar a los jóvenes que estaban en proceso de desescolarización para realmente hacer prevención focalizada con los jóvenes que estén en riesgo de vincularse a estructuras criminales”, dice Daniel Mejía, quien fue secretario de Seguridad de Bogotá, con Enrique Peñalosa.

Los expertos coinciden en que este programa es ambicioso porque se propone escalar el programa a nivel nacional que sirve para prevenir el reclutamiento forzado. También dicen que es lograble, especialmente porque “Fico” ya lo desarrolló con éxito. Por eso es una propuesta transformadora. 

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El Carretómetro evalúa dos aspectos de las propuestas de los candidatos: si son ambiciosas y si son logrables.

Después de investigar a profundidad sobre el tema, puede haber cuatro resultados:

  • Transformadoras: las que son ambiciosas y logrables.
  • Carreta: las que son ambiciosas, pero no logrables.
  • Irrelevantes: las que son poco ambiciosas y logrables.
  1. Pfff: las que son poco ambiciosas y además, tal como están planteadas, no son logrables.

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