Las ternas de Santos pueden llevar a una Corte menos activista

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De las dos ternas que presentó Santos, una es de una y la otra sí pinta competida. En las dos hay una candidata fuerte y cercana a la visión del derecho que defienden los empresarios.

Hoy el presidente Juan Manuel Santos anunció sus dos ternas para que el Senado elija magistrados de la Corte Constitucional. La primera es una terna de una: dos académicas liberales sin opción y su secretaría jurídica, que es conservadora. La segunda sí es de tres, y en ella compiten dos académicos, uno de ellos con roce político, y la directora de la Agencia de Contratación Pública Colombia Compra Eficiente.

Aunque tenía de dónde escoger, y los seis elegidos tienen una hoja de vida que promete si salen elegidos, el Presidente mandó un mensaje de centralismo: los seis ternados son bogotanos, de universidades bogotanas y han hecho toda o casi toda su carrera en la ciudad.

Con excepción de la directora de Colombia Compra Eficiente, María Margarita ‘Paca’ Zuleta, son constitucionalistas; y solo su ex secretaria jurídica Cristina Pardo Schlesinger, no es liberal.

Justamente ellas dos, que han trabajado en su gobierno, han demostrado tener una visión del derecho cercana a la que defienden los empresarios, que es de menos activismo y más seguridad jurídica. Es decir, la misma mirada del otro magistrado que ternó Santos, Alejandro Linares, de que la Corte debe buscar limitar su intervención en decisiones del Congreso y el Ejecutivo, lo que parece ser el legado que quiere dejar el Presidente con sus tres magistrados en esa Corte.

La terna de Pretelt, terna de una

La terna para reemplazar al ex magistrado conservador Jorge Pretelt es solo de mujeres, de las que solo una tiene esa misma tendencia ideológica. Por eso, y porque es la única con algún grado de cercanía al Gobierno y a los congresistas, pinta como futura magistrada.

Se trata de Cristina Pardo Schlesinger, Secretaria Jurídica de Santos en el Presidencia desde su llegada en agosto de 2010 y hasta el 27 de febrero de este año, cuando renunció por esta aspiración.

Pardo es constitucionalista: fue magistrada auxiliar en la Corte de tres magistrados conservadores (Vladimiro Naranjo, Marco Gerardo Monroy y el mismo Pretelt) entre 1996 y 2010, y en 2000 fue magistrada encargada durante dos meses, mientras se nombraba un nuevo magistrado. En esa trayectoria se mostró poco proclive al activismo judicial y más bien una defensora de la seguridad jurídica, algo que reclaman los empresarios.

 

Pardo ya ha sido ternada a la Corte, siempre como conservadora, y por eso tiene experiencia en ese tipo de elecciones, lo que se suma a que los congresistas la conocen por su trabajo en Presidencia.

En 2001, el entonces presidente Andrés Pastrana la ternó, junto con Manuel José Cepeda y Álvaro Tirado Mejía, para reemplazar a Eduardo Cifuentes. Aunque parecía que Pardo tenía buenas opciones y que Cepeda estaba en mala posición porque había apoyado un referendo que buscaba revocar al Congreso, finalmente el Senado lo eligió en una cerrada votación con Tirado. Pardo quedó tercera.

En 2007, Álvaro Uribe la incluyó en una terna conservadora junto con su amiga, la después Procuradora delegada para la adolescencia, la familia y la infancia, Ilva Myriam Hoyos, y el entonces secretario jurídico de Palacio, Mauricio González Cuervo. Pardo y Hoyos renunciaron a la terna porque consideraron que era una 'terna de uno' por el cargo que tenía González (el mismo al que renunció Pardo hace un mes para integrar una terna de uno), y éste terminó elegido.

Por eso, puede tener el mismo problema que tuvo González, y es que seguramente deberá declararse impedida en el estudio de las leyes y decretos que revisó como secretaria jurídica de Presidencia.

Esta trayectoria contrasta con la de Natalia Ángel Cabo e Isabel Cristina Jaramillo, sus dos competidoras y ambas abogadas y profesoras de la Universidad de Los Andes, con posgrados en derecho en Harvard y 20 años menores que Pardo. Con ellas Santos hace un gesto amable a Los Andes (de donde salió Linares), pero no las pone realmente en competencia.

Ángel, profesora desde 2005 con interrupciones, ha hecho la mayor parte de su carrera entre la Corte y su alma máter. En la primera fue abogada sustanciadora de Carlos Gaviria y Manuel José Cepeda, dos magistrados progresistas, y magistrada auxiliar de Cepeda y Clara Elena Reales.

En la segunda ha sido profesora desde 2005, con pausas como la de su maestría en Harvard y el doctorado que tiene en curso en la universidad de York (Canadá), y fue fundadora y directora de Paiis, un programa para hacer activismo legal contra situaciones de desigualdad, como las malas condiciones de las minorías sexuales, las personas con discapacidad o los adultos mayores. Trabaja en el aterrizaje de derechos constitucionales en el territorio.

Jaramillo, quien nación en Medellín y creció en Estados Unidos y Bogotá, es directora del doctorado de Derecho en la Universidad de Los Andes. Es profesora allí desde 1997, con algunas interrupciones mientras hizo su maestría y su doctorado en Harvard, es reconocida como académica feminista, y tiene 7 libros, artículos y compilaciones en asuntos constitucionales, especialmente en asuntos de familia, género y posconflicto. Además, ha asesorado a varias entidades públicas como los ministerios de Salud y Justicia, la Unidad de Víctimas o la Unidad Nacional de Protección.

En la Corte fue auxiliar judicial de Carlos Gaviria, ha sido conjuez (también lo ha sido del Consejo de Estado), y ha hecho intervenciones ciudadanas relevantes.

A pesar de su conocimiento del área y su hoja de vida, no tienen mayores opciones. Y esa parece ser la intención de Santos, a juzgar por un cambio en la composición de la terna.

Hasta hace dos semanas, cuando Luis Guillermo Vélez salió de la Secretaría General de Presidencia, la terna incluía a la también constitucionalista y profesora de Los Andes Julieta Lemaitre (quien es blogger de La Silla).

Lemaitre tiene una hoja de vida semejante, de académica sin experiencia en lides políticas y además es experta en temas de sociología jurídica y paz, asuntos que le interesan a Santos para proteger su legado, pero no es bogotana sino cartagenera. Y ante los rumores de que sería ternada empezó a correr el rumor de que la poderosa bancada costeña en el Senado podría apoyarla, lo que podía enredar el camino de Pardo.

Por eso, al terminar por fuera de la terna, Santos refuerza la señal de la terna de uno. Algo que contrasta con la otra carrera, la del reemplazo de la ex magistrada liberal María Victoria Calle.

Terna de tres para reemplazar a Calle

La segunda terna que presentó Santos, para ocupar una plaza que ha sido liberal, sí tiene unidad ideológica, por lo menos en términos amplios. Y también promete una carrera más reñida.

Quizás la más conocida de las ternadas es la Paca Zuleta, a quien Santos encargó de Colombia Compra Eficiente desde su creación en  2012, y ya había sido viceministra de justicia de Fernando Londoño Hoyos entre 2002 y 2003, y directora del programa presidencial anticorrupción de Álvaro Uribe entre 2004 y 2005.

Zuleta, que es abogada uniandina, también tiene una trayectoria larga en el sector privado. Fue abogada de Acerías Paz del Río, asociada y luego socia de Brigard Urrutia entre 1992 y 2002, y gerente jurídica de la minera de carbón Prodeco entre 2005 y 2012.

Esa combinación de conocimiento de lo público y lo privado, más su cercanía a Santos, la dejan bien posicionada en la carrera. Además, dada su trayectoria similar a la de Linares, sería la carta para que la Corte tenga magistrados conocedores de las preocupaciones y los intereses del empresariado, distantes del activismo judicial pero con posturas liberales en temas morales.

Sus dos competidores son constitucionalistas del Externado con doctorado de la Universidad de Salamanca y trayectoria académica. Con ello Santos le envía un guiño a una universidad Externado, de raigambre liberal (y que ya tiene dos magistrados en la Corte, Gloria Stella Ortiz y Alberto Rojas), pero, a diferencia de las dos uniandinas de Harvard de la terna de Pardo, con candidatos opcionados.

El primero es Néstor Osuna, profesor del Externado desde 1990, cuando se graduó de pregrado. Como director del departamento de derecho constitucional de esa universidad entre 1999 y 2014, ha sido muy representativo de ella y es cercano a su rector, el ex magistrado y ex asesor de Santos en La Habana, Juan Carlos Henao.

Osuna fue magistrado de la sala disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura entre 2015 y 2016 y tiene apoyos en la bancada liberal, especialmente a través del ex ministro de Justicia Alfonso Gómez Méndez. De hecho, La Silla supo que el ministro de Interior Juan Fernando Cristo impulsó su nombre ante Santos.

Con esa suma de conocimiento del tema y respaldos políticos, Osuna le puede dar la pelea a Zuleta.

El que arranca de atrás es Carlos Bernal Pulido, profesor de derecho constitucional del Externado desde 2001 y consultor internacional. Bernal es experto en argumentación jurídica constitucional con una perspectiva pragmática pero progresista del derecho constitucional.

Hasta ahora no se le ven mayores apoyos políticos, más allá del institucional del Externado. Pero, dado que Zuleta y Osuna sí tiene chances, una tercería puede surgir.

Ahora esas dos ternas pasan a la discusión en el Senado, donde habrá audiencias públicas antes de votar. Y se pueden sumar a las dos de la Corte Suprema, si es que después de casi un semestre hay humo blanco.

Si al final quedan Zuleta y Pardo, se podrían sumar al polo de los actuales magistrados Luis Guillermo Guerrero y Alejandro Linares para estar a un voto de tener una Corte mucho menos activista.

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