Las verdades que nos han 'Hurtado'

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Las verdades que nos han 'Hurtado'

 

 

 

El asilo que el Gobierno de Panamá concedió hoy a la ex directora del DAS, María del Pilar Hurtado, alborotó las redes sociales y los medios de comunicación con llamados para que sus actuaciones al frente del organismo de inteligencia no queden en la impunidad. Según los testimonios de sus subalternos, entre 2007 y 2008 Hurtado conoció y dirigió los seguimientos e interceptaciones ilegales a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, defensores de Derechos Humanos, el periodista Daniel Coronell y los ex senadores Gustavo Petro y Piedad Córdoba.


Las organizaciones de víctimas se reunirán esta tarde para decidir cómo van a protestar por la decisión del Gobierno panameño, y ya en twitter está rotando una convocatoria para ir a protestar a la sede de la Embajada de Panamá en Bogotá.

Por ahora es claro que el Gobierno de Panamá respondió a una solicitud hecha directamente por Hurtado al canciller Juan Carlos Varela, en Ciudad de Panamá. Argumentó que es víctima de una persecución política.

En la mañana de hoy, la representación diplomática panameña había aceptado que la solicitud existía y dijo que esta estaba en trámite. Pero la mayoría de twitteros ya daban por descontado que se iba a otrogar el asilo, porque exactamente así ocurrió cuando el golpista venezolano Pedro Carmona pidió asilo en Colombia. La Cancillería de la época confirmó que se dijo que existía la solicitud, cuando en realidad el asilo ya había sido concedido.

En el país se sabía que la Exdirectora del DAS sí estaba en Panamá. Así lo había confirmado Hurtado a Daniel Coronell el fin de semana, pero afirmó que estaba en un viaje de negocios. Su salida del país no fue irregular porque sobre ella aún no existía entonces, ni existe en este momento ningún impedimento legal.

En la Fiscalía confirmaron a La Silla Vacía que la petición de asilo no es un delito porque todavía no está vinculada formalmente a la investigación de las chuzadas. Solo un Juez de Garantías puede ordernarle que permanezca en el país. Como su caso debe adelantarse por el nuevo Código Penal, la Fisclía sólo puede iniciar la investigación formal cuando tenga todo el acervo probatorio que permita solicitar su captura. Y sólo entonces puede el Juez de Garantías prohibirle su salida del país.

Unas horas después de conocerse el asilo, el fiscal (e) Guillermo Mendoza Diago confirmó que está previsto que la próxima semana se produzca una decisión sobre la Exdirectora del DAS. Según Mendoza, si la decisión es ordenar su captura, el Gobierno colombiano podría solicitar la extradición.

En lo que han coincidido muchos expertos en Twitter, como el ex magistrado de la Corte Constitucional José Gregorio Hernández, es que el asilo solo aplica para delitos políticos y que el caso de María del Pilar Hurtado se refiere a delitos comunes. La investigación en su contra tendría que ver con los delitos de concierto para delinquir, uso indebido de bienes del Estado con las interceptaciones ilegales y abuso de poder. Conceder un asilo bajo estas circunstancias podría ser una grave violación del Derecho Internacional.

También por las redes circulan historias de quienes han intentado evadir la justicia a través de esta figura del Derecho Internacional que pretende proteger a los perseguidos políticos. Uno de esos casos es el de Vladimiro Montesinos, el hombre que estuvo detrás del régimen de persecución del ex presidente peruano, Alberto Fujimori, quien también se escondió un tiempo en su natal Japón.

De igual forma, rota la historia del ex senador Mario Uribe quien, al enterarse de que la Fiscalía había proferido en su contra orden de captura, llegó hasta la Embajada de Costa Rica a solicitar asilo. En el caso del primo del expresidente Álvaro Uribe la solicitud fue negada, pero ese no siempre ha sido el final de la historia.

Por eso La Silla Vacía decidió recordar algunos casos de personas investigadas que han huido del país para evadir la justicia y otros que fueron extraditados antes de que se conociera la verdad. Algunas de las deudas pendientes que probablemente nunca serán saldadas.
 

 

Juan LozanoJaime Michelsen


Aunque terminó sus días en Bogotá en 1998, el banquero Jaime Michelsen Uribe vivió fuera del país, huyendo de la justicia, por casi dos décadas.

Michelsen se hizo uno de los hombres más poderosos del país al frente del Grupo Grancolombiano, la unión de un grupo de entidades financieras entre las que se contaban el Banco de Colombia, Granfinanciera y Grancolombiana, entre otras.

Bajo su gestión, que comenzó cuando apenas pasaba los 20 años, los bancos que su familia había levantado se convirtieron en el grupo financiero más importante del país. Y también bajo su gestión ocurrió el escándalo financiero más grave del país. Él mismo y su grupo fueron acusados de millonarios autopréstamos después de que fuera proferida una ley del gobierno de Belisario Betancour que los prohibía. También fueron culpados por operaciones especulativas amparadas en propiedades, muchas de las cuales sólo existían en el papel.

El Grupo fue intervenido por el Gobierno y ante una inminente orden de captura, Michelsen huyó a Miami y tiempo después se trasladó a Panamá donde se dedicó a diversos negocios. En 1988 regresó a Bogotá donde fue capturado y recluido por poco tiempo, pues consiguió su libertad condicional y huyó de nuevo a Panamá. Dos años después volvió al país y volvió a quedar libre por una orden judicial, pero en esta ocasión salió directo al hospital donde murió a los 68 años.

Rodrigo LaraYair Klein


Hoy en la tarde se supo que las autoridades en Rusia dejaron en libertad a Yair Klein, un mercenario israelí que fue condenado en 2002 por el Tribunal Superior de Caldas por instrucción y confirmación de grupos paramilitares. Klein saltó a la fama en junio de 1989 cuando un noticiero de televisión mostró imágenes de los cursos que había dictado a las autodefensas que operaban en el Magdalena Medio. Klein trabajó luego con panameños que querían tumbar al general Augusto Noriega. También estuvo en África, donde quería comprar una mina de diamantes y hacerse rico. En Sierra Leona fue capturado y acusado de tratar de estafar al gobierno en la compra de un helicóptero de guerra a los rusos, pero logró fugarse a Israel en 2002.

Klein fue finalmente detenido en Rusia en 2007 y el gobierno de Colombia pidió su extradición. Pero él y su abogado argumentaron ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos que Klein no tendría garantías en las cárceles colombianas. Una prueba que utilizaron en su defensa fueron unas declaraciones de Francisco Santos, entonces vicepresidente: "Klein debería pudrirse en una cárcel colombiana". Sin Klein en Colombia, se quedó en Europa información clave sobre el nacimiento del paramilitarismo en el Magdalena Medio.
Lucho Garzón

Los investigados por parapolítica


Carlos Arturo Marulanda estuvo fuera de Colombia entre 1997 y 2002, escapando de las investigaciones en su contra por la masacre de la Hacienda Bellacruz. Quizás fue el primer parapolítico que trató de huir, pero no fue el único.

El político cesarense Álvaro Araújo Noguera estuvo vinculado a la parapolítica porque supuestamente había participado del secuestro de Víctor Ochoa Daza, otro político de su región. Araújo estuvo oculto en Venezuela por más de un año, después de que la Fiscalía ordenó su detención. Fue capturado en Maracaibo, extraditado a Colombia y estuvo detenido poco menos de un año. La Fiscalía precluyó la investigación por secuestro contra él y su hijo luego de encontrar que los testigos se contradecían, coincidiendo así también con el fallo de la Procuraduría. En julio de 2009 salió libre. Su hijo y heredero político, Alvaro Araújo Castro, está encarcelado, condenado por la Corte Suprema de Justicia por parapolítica.

Jorge Luis Caballero huyó del país a principios de 2007, cuando la Corte Suprema lo llamó a indagatoria por la parapolítica. Aunque inicialmente alegó que estaba fuera del país por razones de salud, estuvo en Alemania, de donde es nacional y no sería extraditado. Sin embargo, a finales del mismo año se acogió a sentencia anticipada y se entregó.

José Eduardo ‘Pepe’ Gnecco Cerchar, político cesarense, éstuvo fuera del país hasta agosto del año pasado, cuando la Fiscalía precluyó una investigación por parapolítica en su contra. Gnecco había salido en marzo de 2008, cuando la Fiscalía le dictó orden de captura por parapolítica.
Iván Moreno

Guerrilleros de las Farc


Por décadas las Farc han tenido una presencia importante en el exterior. Desde que el gobierno de Álvaro Uribe decidió desarticular estas redes, el tema de la existencia de simpatizantes más o menos cercanos a esta guerrilla ha sido ampliamente debatido. Varios casos han llamado especialmente la atención y han sido discutidos ampliamente en los medios. La siguiente es sólo una breve reseña de algunos de esos casos en los que las verdades sobre las Farc están afuera de Colombia.

‘Marcos Calarcá’ (Luis Alberto Albán) manejó por una década la oficina de las Farc en Ciudad de México. Fue expulsado en 2002 por el gobierno de Vicente Fox. Salió por Costa Rica con rumbo incierto. Se ha dicho que estuvo en Bolivia (de donde fue deportado a México en 1998) y Venezuela, y que actualmente se encuentra en Cuba. Esta información no ha sido confirmada.

Francisco Antonio Cadenas Collazos, conocido como ‘Padre Oliverio Medina’ o ‘Cura Camilo’, fue capturado por la policía brasileña en 2005. Este vocero de las Farc en Brasil no fue extraditado, como solicitó el gobierno colombiano, y recibió el estatus de refugiado. Hasta el momento, no ha contado nada sobre el trabajo de las Farc. Por lo menos no a las autoridades colombianas.

Varios de los sobrevivientes del ataque al campamento de ‘Raúl Reyes’ están en Nicaragua. Además de la mexicana Lucía Morett, quien vivió en ese país por un tiempo con visa de turista, las colombianas Doris Torres y Martha Pérez obtuvieron asilo en 2008. Y, especialmente, Nubia Calderón, que era la representante de las Farc en Ecuador.

‘Olga Marín’ es el alias de Liliana López Palacio, de quien por años se dijo erradamente que era la hija de ‘Tirofijo’. Marín era la compañera sentimental de ‘Raúl Reyes’ y fue representante de las Farc en México y Venezuela. Su paradero actual se desconoce, pero se ha rumorado que está en Venezuela o en Cuba.
Juan Manuel Galán

Fernando Botero Zea


Este político liberal fue condenado primero por enriquecimiento ilícito a favor de terceros y falsedad en documento privado y luego por hurto. Según las autoridades, Botero ayudó a la infiltración de dineros del narcotráfico en la campaña Samper Presidente, de la que Botero era jefe. Además, la justicia lo encontró culpable de haberle robado 800 millones de pesos a la misma campaña.

Botero estuvo encarcelado en la Escuela de Caballería por la primera condena, pero nunca estuvo en la cárcel por la segunda. En enero de 2007 la Corte Suprema de Justicia confirmó su condena por el robo, y en febrero viajó a México, donde se quedó trabajando. Botero tiene la nacionalidad mexicana, y por ello pudo escampar su condena en ese país. Una vez se agotó el plazo legal que tiene la justicia para hacer cumplir la pena, Botero regresó a Colombia. Hoy vive entre México y Bogotá, se alejó de la política y argumenta su inocencia.
Iván Moreno

Los Nule


Ninguno de los primos Nule tiene en este momento orden de captura o investigación abierta. La Silla Vacía se comunicó con la Fiscalía y no se descarta que puedan ser citados por las investigaciones que se están llevando a cabo por la Unidad Nacional Antiocorrupción y por el Fiscal Delegado ante la Corte Suprema por las irregularidades en la entrega de contratos. La Contraloría y la Procuraduría están investigando a los funcionarios públicos que les cedieron los contratos. Y dos de las empresas de los Nule están siendo investigadas por la Superintendencia de Sociedades: MNV y Gas Kpital, por captación irregular de recursos.

En este momento, cada uno de los hermanos Nule están fuera del país. Miguel Nule en Miami, Manuel Nule en Buenos Aires, y Guido Nule en Roma. Aunque legalmente podían salir país, la pregunta con ellos es si van a volver cuando las investigaciones avancen y sus testimonios sean necesarios. Y de acuerdo a sus últimas declaraciones, saben mucho.
Lucho Garzón

Los jefes paramilitares


El martes 13 de mayo de 2008, el gobierno de Álvaro Uribe ordenó sorpresivamente la extradición de 14 líderes paramilitares entre quienes se cuentan Salvatore Mancuso, "Jorge 40" y "Don Berna", los máximos líderes de las autodefensas que habían negociado con el Gobierno dentro del proceso de Justicia y Paz. Si nada hubiera cambiado, con esos acuerdos habrían logrado penas de ocho años de prisión por todos los delitos cometidos.

Desde su reclusión en diversas cárceles de Estados Unidos, la Fiscalía y la Corte Suprema de Justicia han solicitado declaraciones de los exparamilitares dentro de los procesos que por parapolítica y crímenes de lesa humanidad se adelantan en su contra y aquellos en los que sirven como testigos. Sin embargo, con la excusa de las precarias condiciones de seguridad de sus familias, incumplimiento de los compromisos y razones personales, muchos de ellos se han negado a declarar.

Organismos internacionales de protección de los Derechos Humanos, organizaciones de víctimas e incluso las autoridades judiciales del país han dicho en diversas ocasiones que con la extradición se truncó el proceso de investigación y juzgamiento de graves crímenes.

Además se ha dicho que cierra las posibilidades de participación directa de las víctimas porque mientras los líderes paramilitares se encontraban en el país las víctimas podían asistir a las audiencias y sus abogados tenían la posibilidad de confrontarlos. Mejor dicho, acá la verdad también está enredada.
Iván Moreno

Carlos Lehder


Lehder fue el primer gran capo del narcotráfico capturado en Colombia. En 1987 cayó en Guarne, Antioquia, y fue inmediatamente extraditado a Estados Unidos. Desde entonces ha estado encarcelado allá, aunque existe el rumor de que fue liberado en 1995 como parte de sus beneficios por haber testificado contra el expresidente panameño Manuel Antonio Noriega.

Ledher conocía el funcionamiento del narcotráfico, sus rutas y sus aliados políticos. Pero nada de eso se lo contó al Estado colombiano, debido a que todo su proceso judicial se realizó en el extranjero. Esa información pudo ser utilizada por la CIA o la DEA. Y lo que conocieron las autoridades nacionales fue lo que las agencias estadounidenses les compartieron.
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