Lo que hay detrás de la molestia de Vargas con su minSalud

Lo que hay detrás de la molestia de Vargas con su minSalud
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Desde su columna dominical en El Tiempo el exvicepresidente Germán Vargas Lleras tira línea, levanta ampolla y ‘aprieta’ a su bancada y a sus aliados políticos. Así pasó hace nueve días cuando llamó “rechimbas” las reformas a la justicia y a la Procuraduría que aprobó el Congreso –incluida la bancada de su partido, Cambio Radical,– al final de la legislatura. Y cuando se fue lanza en ristre contra la tributaria.

Pero ninguna ha sorprendido tanto como su más reciente columna “El Paquetazo”, dedicada en su totalidad a la gestión del ministro de Salud, Fernando Ruiz, quien fue su directo recomendado a Palacio. 

Primero, porque Cambio Radical tiene una partida burocrática dentro del Gobierno de tres ministerios (Salud, TIC y Comercio) y dos viceministros en Salud y Ciencias. Y lo más probable es que ahora obtenga un ministerio más con Deportes. 

Pero sobre todo, porque Vargas la emprende justamente contra el ministro con el que él mismo trabajó y que su partido recomendó a la Casa de Nariño cuando Duque estaba recomponiendo y ampliando su coalición antes de la pandemia, en febrero de 2020.

Ruiz y Vargas fueron compañeros de gabinete durante el gobierno Santos. Hasta enero de 2020, Ruiz fue director científico del proyecto del Centro de Tratamiento e Investigación sobre Cáncer del multimillonario Luis Carlos Sarmiento Angulo, que dirige otro apadrinado de Vargas Lleras: el exministro de vivienda, Luis Felipe Henao. Y fue Ruiz quien escribió la propuesta de salud de Vargas, que era una de las banderas de su campaña en 2018.

Las críticas de Vargas a Ruiz no eran tangenciales. Arremetió por la labor del ministro en los frentes clave de su cartera: el bajo ritmo de vacunación del país, en el que 5.3 millones de colombianos hasta ahora tienen la inmunización total con dos dosis; la deuda que mantiene el Gobierno con las EPS que suman casi 7 billones de pesos; la decisión de abrir completamente la economía en medio del tercer y más mortal pico de la pandemia que hasta ayer contaba 105.326 muertes. También por el supuesto amiguismo en entidades como Invima y la Superintendencia de Salud.

¿Qué provocó la arremetida? 

Entre los seis congresistas consultados de Cambio, entre vargaslleristas y charistas, encontramos tres explicaciones que explican las diferencias recientes entre el exvicepresidente y el Gobierno.

Desde hace varios meses vienen creciendo las quejas de un sector de la bancada, puntualmente la de Cámara, con la gestión del Ministro. “No los atiende, no los recibe en el despacho, cuando va a viajes a regiones no les avisa para que mojen pantalla con él”, nos dijo un senador.

Otro senador nos dijo que por esas quejas de la bancada y las críticas de Vargas, el ministro Ruiz “le mandó decir que era (cuota) del presidente Duque y no de Cambio”. Entonces, según una fuente amiga de Vargas Lleras, el exvicepresidente le quitó el apoyo “porque no le copia”.

La segunda razón de la molestia de Vargas es la caída de su reforma a la salud.  A ese proyecto, Vargas le gastó dos columnas seguidas el 1 y el 8 de mayo. En una de ellas incluso le proponía a Ruiz que renunciara al cargo luego de que el Ministerio de Hacienda cuestionara el alcance fiscal del proyecto. 

Hundir este proyecto se volvió una causa del Paro, luego de retirada la tributaria, por las críticas que dentro del sector salud había sobre el cambio en el sistema que proponía la reforma.

“Germán viene muy molesto con la caída de la reforma”, nos dijo un senador de la bancada. Ese congresista y el senador Carlos Motoa, de la comisión séptima que tramitó la reforma, nos dijeron que hubo “falta de maniobra política de parte del Gobierno”.

“¿Qué piensa uno? pues que un proyecto de ley con mensaje de urgencia con tanta difusión, pues uno pensaría que por lo menos deberían darle debate y eso no se logró”, sentenció Motoa.

El proyecto tuvo un trámite accidentado e incluso no logró todo el apoyo del sector salud. Gremios como el de las EPS grandes, Acemi, no estaba conforme y varios colegios médicos mostraron su oposición.

Seis meses después de su radicación con mensaje de urgencia de Duque (que haría el trámite más rápido) hubo ponencia para el primer debate. En marzo, los ponentes retiraron el texto para incluir normas para sancionar a los colados en el Plan de Vacunación. Entre abril y mayo hubo modificaciones al proyecto –incluso algunas sin consultar a los ponentes– y a finales de mayo se archivó con los votos de la mayoría de la coalición, exceptuando Cambio.

“Cuarenta o 50 por ciento de lo que había en el proyecto se lo cambiaron. Era un proyecto completamente diferente”, nos dijo el senador Motoa, quien salvó dos normas de la caída reforma en otros proyectos que sí pasaron, como la licencia parental compartida para las madres del régimen subsidiado.

Cambio no tiene previsto presentar un nuevo proyecto.

Finalmente, Vargas en su columna hizo eco de críticas que venía haciendo su hermano Enrique de las fallas dentro del sector salud: la deuda del Estado con las EPS. 

Vargas habla en su columna de “el no pago de los 7 billones de pesos que el Estado le adeuda al sistema de salud, pago al que está obligado, en aplicación de la llamada ley de punto final”, una norma que Duque sancionó finalizando 2019 y que vendió como una ley clave para modernizar el sistema.

El 23 de junio, cinco días antes de la arremetida del exvicepresidente Vargas, su hermano Enrique Vargas Lleras había hablado de estas mismas críticas en un reportaje con Juan Gossain sobre las fallas del sistema de salud. 

Enrique Vargas es desde abril el presidente de la junta directiva de Nueva EPS, la entidad que reemplazó al Seguro Social. Es la segunda vez que está en el cargo, un hecho casi inédito en esas juntas en las que normalmente hay rotación en sus cabezas, lo que muestra su poder dentro de la entidad.

En el reportaje, Enrique le contó a Gossaín que la razón por la cual las EPS no pueden pagar completamente lo que les adeudan a los hospitales es porque el Estado no les paga a las entidades lo que les debe por medicamentos y tratamientos. Una labor que está a cargo del MinSalud y la Adres (Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud), que, dice Enrique, no han auditado las cuentas. 

“A la Nueva EPS le deben 1,5 billones de pesos”, dijo Enrique. “Hace apenas un mes, al cierre de abril, ninguna de las EPS de Colombia, ninguna, había recibido pagos por concepto de lo gastado en la pandemia, que empezó hace ya más de un año”.

Esas críticas fueron recogidas por Germán, quien también arremetió contra la Adres. Dijo que no pagan “por culpa de una partida de burócratas del Ministerio y la Adres incapaces de auditar unas cuentas”.

Según constató La Silla con dos fuentes del sector salud y que conocen esa movida, las declaraciones de Enrique molestaron al Gobierno. La razón es que dentro de las EPS hay un acuerdo tácito de no quejarse públicamente de los retrasos sino de trabajar con el Gobierno en alternativas de pago. 

En su andanada de críticas, Germán Vargas también arremetió contra el Centro Democrático. Específicamente, contra el superintendente de Salud, Fabio Aristizábal, quien llegó al cargo como cuota del uribismo tras quemarse en su candidatura al Senado. 

“Entre tanto, la Superintendencia de Salud interviene de manera muy discrecional a las EPS y entrega su manejo, curiosamente siempre a la misma persona”, dijo Vargas. Aunque no dio su nombre se refería a Felipe Negret, un conocido abogado e interventor de ocho EPS, incluidas Saludcoop y Coomeva. Que, además, es amigo de Vargas. 

Una relación ambivalente

El partido de Vargas ha tenido una relación ambivalente con el Gobierno Duque. Por un lado, un pilar del partido como es la poderosa Casa Char, ha sido cercano al presidente: tiene ministra propia con Karen Abudinem en TIC, que es además amiga de Duque y una funcionaria que creció regionalmente desde la Alcaldía de Barranquilla.

Solo hace unos meses Duque nombró como viceministra de Ciencia a Ana Aljure, quien es una de las manos derechas del exalcalde Alex Char. Y desde 2020, Duque nombró como viceministro de Salud a Alexander Moscoso, otro exfuncionario de Char y quien sonó como Ministro en su momento.

Con Vargas, la situación ha sido diferente. A pesar de que fue del “ala vargasllerista” que salió el nombre de Ruiz para minSalud, y la propuesta de salud de Vargas en campaña fue la columna vertebral de la reforma que terminó hundida este mes, el exvicepresidente ha sido abiertamente vocal contra las propuestas del Gobierno que no le gustan.

Ya en 2019 Vargas acusó a la Presidencia y a sus copartidarios, la casa Char de Barranquilla, de ofrecer y aceptar puestos a cambio de avalar el Plan Nacional de Desarrollo, la hoja de ruta del gobierno Duque. Eso puso a Presidencia a dar explicaciones y negar señalamientos. Mientras que los Char, con su voto a favor a ese proyecto, ratificaron que no son subordinados del exvicepresidente.

Pero para la reforma tributaria de este semestre ambas alas se unieron en contra del proyecto. 

Por un lado, Germán dedicó entre marzo y abril cuatro columnas a la fallida reforma tributaria, a la que llamó un “despropósito nacional”. Y luego, como contamos, Vargas se reunió con el jefe de la familia, Fuad Char, para cerrar filas contra la tributaria y después, el exvicepresidente fue hasta Miami para hablar con Arturo Char, el presidente del Senado . Eso marcó el inicio del fin de la iniciativa que luego Duque retiró. Cambio, inclusive, al inicio de las movilizaciones sacó cuñas radiales apoyando la protesta. 

Tener a Cambio Radical y al exvicepresidente en contra debilitó aún más al gobierno en un momento en que las calles estaban en total ebullición. En medio de las reuniones que Duque tuvo con buena parte del país político e institucional para atajar la crisis, recibió a Vargas en Palacio el viernes 7 de mayo en la noche. 

Dos semanas después de ese encuentro, Duque nombró a la abogada Ximena Lombana, amiga de Vargas y exfuncionaria de su campaña, en el minComercio.

Con ese nombramiento, Cambio Radical quedó con una de las participaciones burocráticas más grandes dentro del gobierno Duque: los ministerios de Salud, TIC y Comercio y los viceministros de Salud y Ciencias.

“Es su modus operandi: aprieta en la columna a quienes no le caminan”, nos dijo un curtido político que pidió no ser mencionado para no tener problemas con el exvicepresidente. “Germán es Germán, le llegan quejas de todo el mundo, no consulta a nadie y escribe lo que quiera”, nos dijo el senador vargasllerista Carlos Abraham Jiménez. 

Dentro de la bancada consideran que esas posturas muestran que, pese a la repartija burocrática, siguen actuando como independientes del Gobierno. “Cambio ha sido independiente y así lo hemos demostrado: hemos acompañando al minDefensa, pero al mismo tiempo no apoyamos la reforma tributaria”, nos dijo el senador Motoa. 

Esa “independencia” no es tolerada en Palacio. No se pueden dar el lujo de perder a Cambio Radical que les ayuda a armar la mayoría de la coalición en el Congreso.

Ayer el presidente Duque respaldó públicamente a su Ministro. Dijo sentirse “bendecido” por tenerlo en el gabinete y se adjudicó su nombramiento enteramente a él y no a Cambio.

“A usted se le podría llamar el ‘señor de las epidemias’. Le tocó el chikungunya, el h1n1, le tocó esta pandemia como epidemiólogo, reconocido a nivel mundial (...) Hay que hacerle un gran reconocimiento a quienes basados en la ciencia y no en la politiquería están tomando decisiones”, dijo Duque, en un gesto que fue tomado como un espaldarazo al Ministro y una respuesta velada a Vargas. 

A Vargas Lleras le conviene marcar esa distancia política ante un gobierno de baja aprobación, y con un ministro que tiene una ejecución poco exitosa en un tema tan clave como la reactivación y para que Colombia no sea uno de los cinco países con más muertes per cápita en el mundo como la vacunación masiva. 

El exvicepresidente ha dicho que no le interesa lanzarse a la Presidencia de nuevo, pero siendo el candidato preferido del establecimiento, es posible que no haya cerrado la puerta con llave para 2022.

“Alguien que no quiere hacer política no opina –sobre todo– contra el gobierno cada ocho días”, nos dijo un amigo del exvicepresidente Vargas Lleras.

Dentro de la bancada, de todos modos, seguirán apoyando al Ministro. 

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