Los Char, factor común de los mencionados por el Fiscal

Silla Caribe
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Aída Merlano, Lilibeth Llinás y Julio Gerlein.

En sus esperadas revelaciones sobre corrupción electoral “nauseabunda”, Néstor Humberto Martínez no tocó casi a ningún pez gordo del Caribe, pero sí a varios aliados de éstos.

En sus esperadas revelaciones sobre corrupción electoral “nauseabunda” en las legislativas de marzo, el fiscal Néstor Humberto Martínez dijo ayer lo que muchos ya sabían y en La Silla Vacía y sus sillas regionales hemos pormenorizado: que en el país hay redes criminales dedicadas a comprar votos, y anunció algunos avances y medidas en casos que ya se conocían.

 

En lo que respecta al Caribe, esas medidas (imputaciones, compulsas de copias a la Corte en los casos de congresistas y llamados a interrogatorio) no tocan prácticamente a ningún pez gordo o gran dirigente.

Sin embargo, en la mayoría de los casos encontramos un factor político común: los mencionados en líos son casi todos aliados del clan Char de Barranquilla.

Eso es importante porque ese es nada menos que el clan regional más poderoso del país que, precisamente, va a engordar aún más su estructura con varios de los políticos que están hoy en problemas judiciales por presunta compra de votos en las elecciones a Congreso.

En esas elecciones, los Char lograron sacar 10 congresistas de su cuerda, lo que les permitirá tener una gruesa bancada propia a partir del próximo 20 de julio que se instale el nuevo Congreso.

Esa hazaña política los convirtió en fenómenos electorales más grandes que los llamados Ñoños: los exsenadores de La U Bernardo ‘el Ñoño’ Elías y Musa Besaile (hoy presos por los casos de Odebrecht y el cartel de la toga, respectivamente), que en las legislativas de 2014 sorprendieron al país con una megavotación conjunta que los volvió determinantes en las presidenciales de ese año.

Hoy dos de esos congresistas aliados del charismo (los senadores electos Fabián Castillo de Cambio Radical y la detenida conservadora Aída Merlano) están salpicados por las denuncias del Fiscal, al igual que otras personas cercanas a ellos de todos los niveles.

Lo que dijo el Fiscal

Aunque también mencionó presunta corrupción electoral en otras regiones, el anuncio de ayer del Fiscal se centró en el Caribe y, puntualmente, en el caso de la senadora atlanticense electa por el Partido Conservador, Aída Merlano.

Merlano fue capturada luego de que en las legislativas de marzo pasado fueran encontrados en su sede de campaña varios millones de pesos, armas y documentos que en palabras del procurador Fernando Carrillo evidencian “una organización criminal al servicio del fraude electoral”.

Como avance en ese caso, el jefe del organismo acusador informó que la “empresa criminal” establecida para buscarle votos a Merlano también estuvo integrada por otros dirigentes y políticos, grandes y pequeños, que se sirvieron de la misma.

Entre ellos:

La excandidata de Cambio Radical a la Cámara por el Atlántico, Lilibeth Llinás, quien no salió electa.

También, los diputados del departamento: Jorge Rangel y Margarita Balén (conservadores). Los concejales de Barranquilla: Juan Carlos Zamora y Aissar Castro Bravo (conservadores). Y los exconcejales: Aissar Castro Reyes y Vicente Támara.

2.323 líderes barriales y locales que fungían como mercaderes de los votos, sobre todo entre la población más vulnerable y necesitada.

Y, en calidad de posibles financiadores, el conocido mega contratista: Julio Gerlein Echeverría y Mauricio Gerlein Echeverría.

A la excandidata Llinás, a los diputados, a los concejales y a los exconcejales les serán imputados el próximo 30 de julio los delitos de concierto para delinquir y corrupción de sufragante en concurso homogéneo y sucesivo.

A 26 de los líderes barriales y locales, en fecha por definir, les serán imputados delitos como corrupción al sufragante, tráfico de votos y concierto para delinquir.

A otra persona, llamada Edwin Rafael Martínez Salas, quien había sido capturada en la primera fase de la operación contra Aída Merlano (que la Fiscalía bautizó como operación ‘Casa blanca’), le imputarán fraude procesal y falsedad en documento privado.

Y en cuanto a los Gerlein Echeverría, ellos serán llamados  a interrogatorio de indiciado por su presunta participación en esta organización y el financiamiento electoral, como dijo textualmente el Fiscal.

Aparte del caso ‘Casa blanca’ en el Atlántico, en su rueda de prensa Néstor Humberto habló de otros dos casos de la región Caribe referidos a presunta corrupción electoral en las elecciones de Congreso.

El primero es la imputación por presunto tráfico de influencias contra el alcalde de Ciénaga, Magdalena, Edgardo ‘el Nene’ Pérez, de Cambio Radical, porque presuntamente el Nene buscó al director seccional de la Fiscalía en Santa Marta para interceder por un hombre que había sido capturado el día de las elecciones con siete millones de pesos, un aparente listado de votantes y propaganda política del hoy senador electo Fabián Castillo (también de Cambio Radical).

En ese caso, también informó que, justamente, compulsará copias ante la Corte contra el congresista Castillo.

Y el otro caso tiene que ver con una presunta alteración en el procedimiento de selección de jurados de votación en Soledad (Atlántico), y sobre él el Fiscal dijo que serán imputados el registrador especial de Soledad (Édgar Lubo Pinedo) y la coordinadora de asuntos electorales del mismo municipio (Marbe Luz Pizarro) por el delito de prevaricato por omisión. Y también será imputadala señora Sheyla Alí Barrios por el delito de falsedad en documento privado.

(Ayer la Fiscalía también anunció que indaga la presunta contratación de transporte en Santa Marta para movilizar votantes de Gustavo Petro en la segunda vuelta presidencial, con supuesto apoyo de la Alcaldía, pero de eso no habló Néstor Humberto en la rueda de prensa que se centró sólo en las legislativas. La Silla Caribe hará una historia diferente al respecto).

Los vasos comunicantes con los Char

Casi todos los involucrados en posible corrupción electoral en el Caribe mencionados ayer por el Fiscal están relacionados políticamente con la casa Char, como lo ha contado La Silla Caribe en varias historias.

Comenzando por Aída Merlano, con quien ese grupo se asoció políticamente con miras a las legislativas en las que Merlano decidió dejar la Cámara para aspirar al Senado.

Esa sociedad política entre la hoy detenida senadora electa y los Char tenía como bisagra precisamente a uno de los nuevos nombres que resultó salpicado tras la rueda de prensa de Néstor Humberto Martínez.

Ese nombre es el de la excandidata a la Cámara por Cambio Radical, Lilibeth Llinás.

Llinás era una de las cartas con las que los Char apostaron en las legislativas para convertirse en el nuevo súper poder del Congreso.

La excandidata es hermana del diputado, también de Cambio Radical, Adalberto Llinás, quien tiene un grupo político propio que es a su vez aliado del charismo.

Adalberto Llinás aparece en el listado de líderes que la Policía encontró en la sede de Aída Merlano el día de las elecciones.

Según documentación encontrada en la sede de Merlano, el diputado habría recibido cerca de 76 millones de pesos por comprar 1.757 votos para la Representante saliente y por estos hechos es investigado por la Fiscalía.

El pacto político entre los Char y Aída Merlano, como lo revelamos en La Silla Caribe desde el año pasado, consistió en que Merlano iría a Senado por el Partido Conservador, pero no llevaría cámara en el Atlántico por esa colectividad, sino que informalmente (por debajo de la mesa, para no ser acusada de doble militancia) le pondría votos a Lilibeth Llinás.

Esa es la posible razón por la cual la Fiscalía ayer anunció que compulsaba copias ante el Consejo Nacional Electoral para que ese ente las investigue a ambas por posible doble militancia, además de la imputación contra Lilibeth Llinás por concierto para delinquir y corrupción de sufragante.

El empresario Julio Gerlein también tiene un vínculo político con los Char, pues fue él quien apadrinó la candidatura de Aída Merlano y -según nos contaron en su momento fuentes que lo vieron- la respaldó en su alianza política con los jefes de ese clan y hasta se sentó con ellos en reuniones privadas para hablar de la fórmula con los Llinás.

Julio Gerlein es hermano del senador conservador saliente Roberto Gerlein y siempre respaldó a ese Congresista para el Senado.

Sin embargo, para las legislativas de este año el mega contratista se separó políticamente de su hermano y decidió apoyar a Aída Merlano, con quien tiene una cercana amistad reconocida en todos los círculos políticos de Barranquilla.

Los diputados y concejales que, según el anuncio de ayer del Fiscal,  serán imputados dentro del caso ‘Casa blanca’ hacían parte del grupo de Roberto Gerlein, pero lo abandonaron para irse con Aída Merlano y con su padrino Julio.

La diputada Margarita Balén, para más señas, es la viuda de Jorge Gerlein, el difunto hermano de Roberto y Julio Gerlein, y fue en su casa, en octubre del año pasado, en donde se realizó la reunión política en la que ella y varios de los principales líderes del gerleinismo abandonaron a su patriarca Roberto y se unieron a la naciente campaña de Merlano al Senado.

Por último, también está relacionado con los Char el senador del Magdalena Fabián Castillo, mencionado ayer porque la Fiscalía compulsará copias en su contra ante la Corte Suprema dentro del caso de presunta compra de votos en Ciénaga.

Castillo es del grupo del exgobernador y dirigente de Cambio Radical en el Magdalena, Luis Miguel ‘el Mello’ Cotes, uno de los principales socios políticos de los Char en el Caribe. Y como lo contamos, hace parte de la bancada charista que llegará al nuevo Congreso.

Es probable que esta lista de nombres de involucrados en corrupción electoral, tanto en el Caribe como en el resto del país, aumente, pues el Fiscal recalcó ayer que las investigaciones siguen y que hay más dirigentes e intermediarios involucrados, puntualmente en la red de compra de votos de Aída Merlano en el Atlántico.

Habrá que esperar a ver, por ejemplo, si en las fases que vienen la Fiscalía menciona a los también congresistas de la casa Char, con aval de Cambio Radical, Lucho Díaz Granados y José Amar, cuyas campañas compraron votos el día de las legislativas, como lo reveló La Silla Caribe hasta con registro fotográfico.

Como dijimos ayer en La Silla, así la compra de votos sea un asunto que ya no escandaliza porque todo el mundo lo sabe en las regiones, si los procesos prosperan podría quedar el mensaje de que por fin estas prácticas serán combatidas penalmente.

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