Los cinco mensajes que envía Petro con sus ministros

Los cinco mensajes que envía Petro con sus ministros
050722_Portada5mensj.jpg

Hoy Gustavo Petro anunció tres nombres más de ministras que irán en su gabinete. Con ellas, ya van seis nombramientos que dan una idea de hacia dónde va su gobierno. Estos son los cinco mensajes que lanza con los nombramientos de Álvaro Leyva (canciller), Cecilia López (agricultura), Patricia Ariza (cultura), Jose Antonio Ocampo (Hacienda), Susana Muhamad (Ambiente) y Carolina Corcho (Salud).

Petro ha dicho que nombrará a Francia Márquez en el ministerio de la Igualdad, un ministerio que no existirá antes de seis meses por bien que le vaya al trámite en el Congreso.

Lee: “Petro debería apuntarle a un estado emprendedor más que a uno asistencialista”

1. No se va a rodear de yes men

Pocos candidatos han generado tal entusiasmo en los jóvenes como Gustavo Petro. Sin embargo, más de la mitad de los ministros que ha anunciado son bastante mayores. Álvaro Leyva, Cecilia López y Patricia Ariza superan los 75 años y José Antonio Ocampo ronda los 70. Y los cuatro tienen una larga carrera propia. Es decir, llegan al gobierno más a culminar una larga carrera exitosa que a aprender o a darse a conocer. Y precisamente por esa trayectoria ninguno de los cuatro estará ahí para secundar cualquier idea que tenga Petro.

Esto es importante porque el presidente electo no es una persona con la que sea fácil trabajar, solo suele escuchar opiniones de quiénes considera sus pares intelectuales, y es propenso a exigir sacrificios que pocos se sienten capaces de cumplir. Las preguntas son si aprendió de sus fracasos como administrador en la Alcaldía de Bogotá y cambió su estilo de gerencia, y si ministros de ese perfil le aguantan.

En todo caso, los cambios ambiciosos que está proponiendo Petro tendrán en el consejo de ministros gente de peso y de experiencia para debatirlos.

Así pinta el congreso para Petro

2. Va por el gabinete paritario

En campaña, Petro prometió que tendría un gabinete paritario, por encima de la ley de cuotas del 30 por ciento. Aunque solo ha anunciado la tercera parte de los ministros, el mensaje que da con los anuncios es que va a cumplir con esa promesa, y más cuando logre crear el ministerio de la Igualdad y su vicepresidenta, Francia Márquez, lo ocupe.

3. Mezcla experiencia en el Estado, roce internacional y conocimientos técnicos

Cecilia López, la nueva minagricultura, ya fue ministra de agricultura de Ernesto Samper en 1996, después de serlo de medio ambiente, y fue parte de los expertos de la Misión Rural creada por el gobierno Santos a comienzos de 2014. También fue senadora y directora de Planeación Nacional. Es decir, no solo sabe del tema sino que conoce el Estado por dentro. También trabajó por fuera en la OIT.

Álvaro Leyva, el canciller, fue Ministro de Minas y Energía de Belisario Betancourt y luego Constituyente en 1991. Ha formado parte de sendas comisiones de paz y ha jugado un rol clave en los diversos acercamientos que ha tenido el Estado colombiano con las guerrillas: desde el M-19 hasta las Farc. Leyva también fue representante a la Cámara y Gobernador. Conoce los vericuetos del poder como pocos. Y fue a la vez uno de los tres juristas nombrados por las Farc para diseñar el capítulo de justicia transicional como uno de los canales que usó Santos para que avanzara el proceso.

Aquí: La cumbre de Petro: Técnicos, burócratas en los pasillos y arengas en la calle

Por su experiencia en los temas de paz y acceso a los círculos internacionales de izquierda, Leyva jugará un papel clave en una eventual negociación con el ELN.

José Antonio Ocampo fue Ministro de Agricultura de César Gaviria y luego director del Departamento Nacional de Planeación. Fue nombrado por Juan Manuel Santos en la junta del Banco de la República y dirigió también la Misión Rural. Y, además, ha tenido varios cargos internacionales, incluyendo la Secretaria General Adjunta para Asuntos Económicos y Sociales, la posición más alta de un colombiano en la historia de las Naciones Unidas.

Pocas personas en Colombia han tenido una trayectoria más completa que él en cargos importantes para el manejo de Hacienda. Aunque es una persona más de centro que sus compañeros de gabinete, tiene una mirada sobre la economía mucho menos ortodoxa que Alberto Carrasquilla o Juan Carlos Echeverry.

Patricia Ariza no tiene experiencia en el Estado pero ha sido una gestora cultural importante como fundadora del Teatro la Candelaria junto con su esposo, Santiago García, que fue muy vanguardista en su momento.

Susana Muhamad, mucho más joven que los anteriores, tiene la experiencia de haber sido Secretaria de Medio Ambiente de Petro. Como concejal ha estado del lado contrario a la alcaldesa Claudia López, siguiendo la línea petrista.

La excepción es Carolina Corcho, la nueva ministra de Salud, quien es médica pero ante todo una activista. Tuvo un cargo de tercer nivel en la alcaldía de Petro y trabajó con otras personas en el diseño de la ley estatutaria de la salud que se aprobó durante el gobierno de Santos. Su falta de experiencia gerencial y del Estado le puede pasar factura a Petro si decide embarcarse en la megareforma del sector que ha propuesto y que refuerza con el nombramiento de Corcho.

Francia Márquez tampoco tiene ninguna experiencia en el Estado ni administrativa. Tiene la experiencia de su propia vivencia y la representación de un sector grande de excluidos.

Lee también: El círculo paisa de Quintero se vuelve un anclaje de la gobernabilidad de Petro

4. No les está dando cuotas a políticos (todavía)

En cuestión de días Gustavo Petro pasó de ser pintado por la mayoría de fuerzas políticas como una de las mayores amenazas a la democracia que había enfrentado Colombia, a armar una coalición política más grande que la de Iván Duque e incluso Juan Manuel Santos.

Aunque tiene el paraguas del Acuerdo Nacional, dado que no se conoce su contenido, hay serias dudas de que lo haya logrado sobre la base de una identidad programática. Sin embargo, los nombramientos que ha anunciado hasta ahora no indican que sean el fruto de una negociación política pues ninguno de los nombres tiene vínculos directos con casas políticas.

Quizás el político más contento hasta ahora sería Ernesto Samper ya que tanto Ocampo como López han sido cercanos a él, pero Samper no tiene una representación en el Congreso como para pensar en que sus nombres salieron de una componenda política.

Hay que ver si la negociación burocrática se da sobre los 12 nombres que no ha anunciado.

5. Son ministros que han planteado rupturas con el Establecimiento

Los seis nombramientos que ha hecho Petro hasta ahora, además de Francia Márquez, comparten una cosa: nunca han sido totalmente parte del Establecimiento.

Cecilia López ha trabajado con varios gobiernos, pero siempre en el borde disidente del Establecimiento, tanto en términos políticos como en los de su visión económica, que es más a la izquierda de la tecnocracia económica uniandina que ha manejado la economía en los últimos gobiernos. Siempre formó parte del ala samperista del Partido Liberal en contravía de César Gaviria, el presidente del Partido.

Renunció a la dirección del Seguro Social de Gaviria en octubre de 1992, en medio del cisma entre los funcionarios que estaban de acuerdo con una apertura de la economía muy rápida y con reformas neoliberales más profundas, encabezados por el entonces ministro de Hacienda, Rudolf Hommes, y por los que preferían unos cambios más graduales y moderados, encabezados por el entonces ministro de Desarrollo, Ernesto Samper.

López, en concreto, renunció por estar en desacuerdo con la reforma pensional que creó los fondos privados de pensiones, cuya existencia no criticaba, pues defendía un sistema mixto en el que podían coexistir con una cotización simultánea para el ISS.

Luego, como senadora, no sólo planteó duros cuestionamientos sobre las desventajas del TLC con Estados Unidos para campesinos y agricultores, sino que fue una de las primeras en denunciar el escándalo de Carimagua (el Ministerio de Agricultura iba a entregar tierras de desplazados a empresas privadas).

Leyva, aunque nació en el seno de la élite bogotana, ha estado siempre en la orilla contraria por sus acercamientos con los grupos guerrilleros. Estuvo exiliado varios años, acusado injustamente de haber recibido dinero del Cartel de Cali, de lo que lo absolvió la Corte Suprema de Justicia. Y sus gestiones por la paz siempre fueron vistas con recelo por el Establecimiento.

Ocampo ha ocupado todos los cargos importantes económicos, pero tampoco es de la rosca de los Andes que ha manejado la Hacienda del país desde Gaviria.

Encuentra aquí: Es una nueva esperanza': Líderes frente a diálogos regionales de Petro

Compartir