Los Gilinski sacuden el tablero del Grupo Empresarial Antioqueño

Los Gilinski sacuden el tablero del Grupo Empresarial Antioqueño
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Jaime y Gabriel Gilinski quieren comprar el Grupo Nutresa, una de las empresas tradicionales del Grupo Empresarial Antioqueño (GEA).  Este sería uno de los negocios del año porque tendrían que desembolsar entre 6,9 y 8,6 billones de pesos, unos 2.000 millones de dólares, lo que, según Forbes representa más de la mitad de su fortuna.

El negocio lo harían en sociedad con el Royal Group de Abu Dabi, un fondo de inversión de la familia real, que entraría a Nutresa con una participación minoritaria.

De concretarse la compra, los Gilinski, que hoy tienen negocios en los sectores financiero, de alimentos, industrial y de medios con Semana, se quedarían también con participaciones claves en compañías estratégicas del GEA: Argos y Sura.

Pero no va a ser fácil: aunque ofrecieron a los accionistas de Nutresa comprar sus acciones a 7,71 dólares (29.879 pesos calculados al cambio de ayer), un 38 % por encima de lo que cotiza en bolsa, no negociaron antes con los accionistas, por lo que en los medios se habla de una oferta hostil. Y el negocio solo cerraría si los dueños aceptan vender por lo menos el 50,1 % de las acciones.

Como tres empresas del GEA tienen 50,3 por ciento de las acciones, los Gilinski necesitan el visto bueno de los antioqueños. Y si dicen que no, sus directivas deberán justificar ante sus accionistas por qué lo hacen.

Estas son las preguntas claves (y sus respectivas respuestas) de la movida:

  1. ¿Qué pasó anoche?: Ayer los Gilinski avisaron su interés en comprar la mayoría de las acciones de Nutresa a la Superintendencia Financiera de Colombia, el primer paso para comprar la empresa.

    Por ley, cualquier oferta con la que un inversionista quiera comprar más de 25 % de las acciones o quedarse con el control de una empresa que cotice en bolsa, como Nutresa, tiene quehacer una  Oferta Pública de Adquisición (OPA) que la Super debe avalar. Mientras tanto, la negociación de la acción en la bolsa se suspende, que fue lo que sucedió ayer. 

  2. ¿Qué pasará ahora?: La Superfinanciera tiene cinco días hábiles para decidir qué si avala la oferta como está o si le hace observaciones. Después, los interesados deben publicar la oferta en medios masivos de comunicación y darle un tiempo a los accionistas para definir si aceptan el trato.

    De acuerdo con el superintendente Jorge Castaño, el plazo para que acepten la oferta es de 10  a 30 días hábiles. Así que si el negocio se cierra será entre diciembre de este año y febrero de 2022.

  3. ¿Qué controlaría Gilinski si controla Nutresa?: Se quedaría con uno de los grupos empresariales más grandes del país, líder en el segmento de alimentos.

    Nutresa es una multinacional con plantas de producción en Colombia, Estados Unidos, Panamá, México, Costa Rica, Perú, Chile, Malasia y República Dominicana, y dueña de algunas de las marcas de alimentos más reconocidas del país, como Chocolatinas Jet y Pastas Doria.

    También es una empresa sólida desde el punto de vista financiero: de enero a septiembre de 2021 tuvo ventas por $9,1 billones y utilidades por $546 mil millones, ambas crecieron por encima de 11 % con respecto a los resultados de 2020.

    En la Bolsa la empresa venía teniendo un desempeño bueno. Cerró ayer en $21.740, cuando analistas estiman que la acción debería estar entre los $27.000 y los $30.000 pesos.

  4. ¿Gilinski se tomaría el GEA si controla Nutresa?: No, pero le abriría una puerta. Comprando Nutresa, entraría al enroque empresarial del GEA, que arrancó en los años 70 y hoy tiene como principales miembros tres holdings:  

    - Grupo Sura: Una empresa concentrada en el sector financiero y asegurador. Es dueña de la mayoría de Bancolombia, controla Seguros Sura y la administradora de fondos de pensiones Protección, y tiene el 35 por ciento de Grupo Argos y de Nutresa.

    - Grupo Argos: concentrada en el sector de infraestructura, controla Cementos Argos, Odinsa (dedicada a construcción de vías y concesiones aeroportuarias) y Celsia, empresa de energía. Tiene el 9,9 % de Nutresa y el 22 % de Sura.

    - Grupo Nutresa: tiene el 12,5 % de las acciones con voto en Grupo Argos y el 13 % en el Grupo Sura. 

    Es decir, comprando Nutresa los Gilinski se quedarían con el control de una parte significativa de las acciones de dos de los principales holdings del GEA, con la posibilidad de tener un puesto en sus juntas directivas.

    Según Davivienda Corredores, si se concreta la compra otros inversionistas o los mismos Gilinski podrían intentar ofertas similares por Argos y por Sura, por lo que el control de los grupos podría quedar a la deriva y el GEA, como se conoce, podría diluirse.                     

  5. ¿Qué tanto poder tiene el GEA en la negociación?: En este caso, tiene la sartén por el mango porque Gilinski puso como condición para hacer la compra que se la acepten los dueños de entre el 50,1 % y el 62,6 % de las acciones.

    Como entre Argos, Sura y los fondos administrados por Protección tienen el 50,3 % del total de acciones de Nutresa (según datos a junio), Gilinski necesita que el GEA esté de acuerdo.

    Pero es un poco más complicado que eso. 

  6. ¿Quién toma la decisión?: las juntas directivas de cada empresa del GEA que tiene acciones de Nutresa. Sus miembros son diferentes pero tienen la misma estructura: tienen 7 miembros, de los que 4 son independientes y 3 son gerentes de empresas del GEA.

    Esto quiere decir que la decisión está en manos de los miembros independientes, que tienen que poner en la balanza los riesgos y beneficios. Por un lado, el beneficio de recibir el efectivo que les entraría por vender las acciones y por encima del valor del mercado, para con eso aliviar deuda o hacer nuevas inversiones estratégicas. Y por el otro, el poder que perderían al permitir a un actor ajeno al grupo y al departamento ganar tanto poder. Jaime Gilinski nació en Cali, tiene nacionalidad panameña y tiene su residencia en Londres.

    Los miembros de la junta tienen la obligación de tomar decisiones buscando el mejor interés de la compañía en sí misma, no del GEA en su conjunto. Por eso, para el analista Felipe Campos, director de Investigaciones Alianza Valores y Fiduciaria, si rechazan la transacción deberán explicar muy claramente a los accionistas minoritarios por qué tiene sentido económico mantener el control de Nutresa.

    Para Corredores Davivienda, esto es particularmente complicado para la administradora de fondo de pensiones Protección: “se podría cuestionar su papel en el GEA versus su deber fiduciario de ofrecer las más altas rentabilidades a sus afiliados”, dice en este informe.

    Por otro lado, desde el punto de vista del negocio, puede tener sentido que Argos y Sura se concentren en las áreas de su experticia: inversiones e infraestructura. Un aspecto que deberán evaluar Sura y Argos a la hora de tomar la decisión.

  7. ¿Por qué ahora?: De esto hay poca información hasta el momento, pero hay una conjunción de eventos en la que el Grupo Gilinski tiene más liquidez y el Grupo Nutresa está subvalorado en la bolsa de valores.

    Por un lado, en febrero de este año el Grupo Gilinski no pudo comprar la mayoría accionaria del FirstCaribbean, el banco más grande del Caribe. La transacción estaba valorada en 797 millones de dólares, y se frustró porque las autoridades regulatorias no la avalaron.

    Por otro lado, las acciones de Nutresa se están cotizando tan por debajo de su valor objetivo que valdrían incluso más de lo que estaría pagando Gilinski, con todo y que está poniendo un 38 por ciento más por acción.

    Por último, el momento en que se hace la transacción es clave, porque alcanzaría a cerrarse antes de las elecciones del próximo año.

  8. ¿Además del GEA, qué accionistas minoritarios tienen juego?: uno de los grandes inversionistas de Nutresa es Porvenir, la administradora de fondos de pensiones de Luis Carlos Sarmiento Angulo que tiene el 7,6 % de las acciones. Las otras dos administradoras, Colfondos y Skandia, también tienen participaciones que no superan el 2 %.

    Y el 35 % de las acciones está en manos de cientos de accionistas minoritarios, entre personas naturales y empresas que tendrían tienen la oportunidad de vender sus acciones por encima de lo que se está cotizando en el mercado.

    Hoy también fue un buen día para los tenedores de acciones de las empresas del GEA: todas subieron en la Bolsa de Valores, tras la noticia de la oferta de los Gilinski.

  9. ¿Qué implica para el ambiente de negocios de Colombia?

    La transacción de Gilinski, en asocio con la familia real de Abu Dhabi a través del Royal Group, es una buena señal para Colombia cuando hay incertidumbre por las elecciones que se avecinan. Una persona que participa en la negociación, y pidió no ser identificada por el momento delicado de la OPA, afirmó que tanto el interés de los Gilinski como del Royal Group es profundizar sus inversiones en Colombia.

    Esto tiene unos efectos en el clima de inversión: “El proceso electoral en cualquier país genera incertidumbre, vemos un enfriamiento, pero el grueso de las inversiones se mantiene. La confianza de los extranjeros es más grande que la de los propios colombianos”, dijo a La Silla Wilson Tovar, jefe de Investigaciones Económicas de la firma inversionista Acciones y Valores.

    “Es positivo para fin de año. Así no se dé el negocio, es un voto de confianza enorme especialmente antes de elecciones. Pero el próximo semestre va a seguir la incertidumbre en la bolsa”, dice Felipe Campos.

También le daría más dinamismo a la Bolsa de Valores de Colombia, que tiene unos volúmenes de negociación relativamente bajos. 
  1. ¿Cuál fue el pasado entre los Gilinski y el GEA?: A finales de los 90, Jaime y su padre Isaac Gilinski le vendieron la mayoría de las acciones del Banco de Colombia al Banco Industrial Colombiano, del GEA, para una fusión que dio dio inicio a lo que es hoy Bancolombia.

    Sin embargo, los Gilinski le reclamaron al GEA que estaba manejando mal la empresa, reportando menos utilidades y haciendo préstamos entre filiales del grupo antioqueño en Panamá y Bancolombia, negocios que para ellos iban en detrimento de sus intereses y los de otros accionistas minoritarios.

    La pelea duró 11 años y se resolvió solo en 2010, cuando llegaron a un acuerdo de no seguir demandándose.

    La ñapa: ¿Cómo cubrirá Semana el negocio de sus dueños?:

Hasta el momento, Semana.com ha publicado varios artículos positivos sobre la oferta de los Gilinski a los dueños de Nutresa. En ninguno de ellos ha hablado de una “toma hostil” o ha aclarado que la revista es de propiedad de la misma familia Gilinski.

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