Los impedimentos del Ministro de Hacienda

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A finales de octubre de 2007, un decreto del Ministerio de Hacienda le abrió la posibilidad a las sociedades portuarias públicas de acogerse a los beneficios de las zonas francas. Con esta norma, muchas empresas que cuentan con puertos pueden beneficiarse con descuentos tributarios. Entre ellas, la de la familia del Ministro Oscar Iván Zuluaga.

 

 

A finales de octubre de 2007, un decreto del Ministerio de Hacienda le abrió la posibilidad a las sociedades portuarias públicas de acogerse a los beneficios de las zonas francas. Con esta norma, muchas empresas que cuentan con puertos pueden beneficiarse con descuentos tributarios. Entre ellas, la de la familia del Ministro Oscar Iván Zuluaga.


La familia materna de Zuluaga, en cabeza de su tío Mario Escobar Aristizábal, es la principal accionista de Puerto PIMSA, una sociedad portuaria ubicada en el Parque Industrial Malambo, en el Atlántico. Gracias al puerto, las empresas que se instalan en el Parque reducen sus costos de exportación e importación.

Puerto Pimsa aún no es zona franca, pero después de que el decreto le dio luz verde para serlo, Alfredo Caballero, Gerente General del Parque Industrial Malambo, dijo el año pasado al periódico El Heraldo de Barranquilla que prepara un proyecto para constituir una Zona Franca cerca a Puerto Pimsa, en el oriente del Atlántico, y así ofrecer mejores condiciones tributarias a las empresas que se instalen allí. (Lea el artículo del Heraldo)
 

 

El Ministro de Hacienda Óscar Iván Zuluaga está impedido para conocer y expedir decretos sobre sociedades portuarias y puertos privados.
Puerto Pimsa en Malambo Atlántico es propiedad de la familia del Ministro de Hacienda Óscar Iván Zuluaga.
 PIMSA es una sociedad portuaria y tiene también funciones de operador portuario. 

De constituirse una zona franca de Pimsa en el Atlántico, la familia del Ministro tendría acceso a dobles beneficios: además de constituir una zona franca, tendría los de convertir a su puerto en zona franca.


La historia del decreto

 

En el 2005, cuando salió la ley de las zonas francas no se incluyó la posibilidad de que los puertos tuvieran este beneficio. Sólo lo obtuvieron dos años después, cuando la Viceministra de Hacienda, Gloria Inés Cortés Arango, y el Viceministro de Comercio, Eduardo Muñoz Gómez, mediante el decreto 451 del 2007, incluyeron a las sociedades portuarias entre las empresas que podían acogerse a las zonas francas.

Dos semanas antes de la firma de este decreto, y casi diez meses después de haberlo posesionado, el Gobierno aprobó el impedimento del Ministro Zuluaga para pronunciarse en cualquier tema relacionado con sociedades portuarias, y por eso fue su Viceministra quien lo firmó. Por este impedimento, el Ministro no habló del tema con la Silla Vacía, según dijo su jefe de prensa.

Al acceder a los beneficios de las zonas francas, los puertos no pagan impuesto por la maquinaria que importan y tienen la deducción del 40 por ciento por reinversión de utilidades en activos fijos. Además, reducen su impuesto a la renta a menos de la mitad.

“Se tomó la decisión de que los puertos quepan en la figura de las Zonas Francas especiales”, explicó el presidente Uribe en la presentación de los logros y desafíos para mejorar en el Doing Business en octubre del 2008. “Eso le da a los puertos la posibilidad de incorporar los equipos sin pagar arancel, sin pagar IVA, y de pagar una tarifa de renta no del 33 (por ciento), sino una tarifa especial del 15 por ciento.”

Hasta ahora, la Sociedad Portuaria de Santa Marta, Contecar y Terminar de Contenedores de Buenaventura TCBUEN se han acogido al beneficio de zonas francas, según el Ministerio de Comercio Exterior.

A comienzos del segundo mandato del presidente Uribe, Oscar Iván Zuluaga, que para ese entonces era Consejero del Departamento Administrativo de la Presidencia, también se declaró impedido para conocer sobre la construcción del viaducto Pumarejo, que conecta a Malambo con Sabana Grande, en la Costa Atlántica.

Esta obra, que tiene un valor de 140 mil millones de pesos y fue incluida en el Plan de Desarrollo 2006-2010, beneficiará las empresas de su familia cuando se termine de construir.


Vea También: Tomás y Jerónimo Uribe no son los únicos afortunados que accedieron a las zonas francas. La Silla Vacía analiza los mitos alrededor de esta figura.

Porque “la palabra del paisa vale oro”, el Gobierno está maniatado para desmontar las gabelas tributarias que ya otorgó
 

 

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