Los números que rajan a Santos en la Gallup

Imagen

Juan Manuel Santos sigue en la mala. En la encuesta trimestral de Gallup publicada anoche se mantienen las tendencias negativas respecto al Presidente y todo su gabinete, respecto al desempeño de su gobierno y respecto al proceso de paz.

Juan Manuel Santos sigue en la mala. En la encuesta trimestral de Gallup publicada anoche se mantienen las tendencias negativas respecto al Presidente y todo su gabinete, respecto al desempeño de su gobierno y respecto al proceso de paz. 

Esta encuesta que se realizó por teléfono entre el 22 de abril y el primero de mayo a 1200 personas en Bogotá, Cali, Medellín, Barranquilla y Bucaramanga trae quizás solo una buena noticia para el Presidente (y el país): en esas ciudades, un eventual plebiscito a favor del acuerdo de paz pasaría raspando pero se aprobaría.  Estas son las cifras que lo rajan:

 

74%

El porcentaje de pesimistas sobre el rumbo del país sigue en las nubes

Desde diciembre, cuando se anunció el acuerdo sobre víctimas y justicia transicional en la Habana, el pesimismo sobre el rumbo del país ha aumentado 25 puntos. Seguramente influyó que pasara el plazo del 23 de marzo fijado por el Presidente para la firma del Acuerdo Final con las Farc y no pasara nada. También que la negociación con el Eln se haya quedado en el anuncio, que la economía no pinte bien mientras la inflación y el costo de los alimentos aumenta y que desde el Gobierno se mantenga el mismo mensaje como si todo estuviera bien

 

 
90%

El porcentaje de encuestados que ya sienten las vacas flacas

La última encuesta reflejaba que los colombianos ya anticipaban la destorcida de la economía. Sin embargo, la 'crisis' no había tocado su puerta. Esta encuesta, en cambio, refleja que ya la sintieron en el bolsillo. De cada 10 encuestados, 9 creen que el costo de vida está empeorando; 8 que la economía está peor que antes; 7 que el desempleo aumenta. Y lo que es más grave, aumentó en más de 11 puntos la gente que está descontenta con su 'estándar' de vida.

 

 
21%

La popularidad del Presidente: su punto más bajo

El presidente Santos que arrancó su primer mandato con una popularidad del 82 por ciento ha perdido desde entonces más de 60 puntos de respaldo a su labor alcanzando su peor nivel histórico, más bajo incluso que cuando se aprobó y desaprobó el 'Frankestein' de reforma a la justicia en su primer gobierno. Este dato es preocupante considerando que todavía falta tomar decisiones costosas políticamente como la asignación de curules directas para los guerrilleros en el Congreso; la asignación de zonas de concentración donde lo más probable es que haya más población civil de la que Santos definió como 'una línea roja'; y todo el tema de las zonas de reserva campesina.

 

 
1%

La diferencia entre el respaldo de Santos y el peor momento de Pastrana

Si solo se compararan las cifras, una conclusión de esta encuesta es que Santos se 'pastranizó'. El respaldo a su gestión hoy está solo un punto por encima del peor momento del muy poco popular gobierno de Andrés Pastrana (sin tener en cuenta el margen de error de la encuesta) y el nivel de pesimismo es semejante al que se vivió durante el gobierno conservador.

 

 
56%

La popularidad de Uribe: mantiene su teflón y casi triplica a Santos

Los que conocen al Presidente de cerca dicen que su obsesión con Álvaro Uribe es notoria y creciente. Hasta el punto que no son pocos los que le han criticado a Santos que pareciera que el principal interlocutor de su comunicación pública fuera el ex presidente y que sus acciones estuvieran mas motivadas por vencer la oposición uribista que por inspirar a los demás. Si esa percepción es correcta esta encuesta es otro baldado de agua fría pues mientras el Presidente y su gabinete siguen cayendo en picada, Uribe mantiene su teflón con el mismo respaldo del que ha gozado desde principios del 2015. 

 

 
17%

Los puntos que ha perdido Vargas desde su operación

Con la inclusión en la terna para Fiscal de Néstor Humberto Martínez -que provocó la salida del gobierno de la hasta entonces mano derecha de Santos, María Lorena Gutiérrez, y grandes fisuras en la Unidad Nacional- quedó claro que el Presidente por ahora le tiene fe a su vicepresidente Germán Vargas como su más viable sucesor para el 2018 o que, como mínimo, no tiene ninguna intención de atajarlo. Sin embargo, esa apuesta hoy parece menos segura que el año pasado. La favorabilidad de Vargas pasó del 60 por ciento en diciembre cuando salió del escenario público para operarse un tumor benigno en el cerebro a 47 por ciento, su nivel de popularidad más bajo desde que arrancó el primer gobierno de Santos. 

 

 
70%

El porcentaje de encuestados que no cree en la lucha contra la pobreza de Santos

Cuando Santos asumió su segundo mandato, cambió el concepto de las 'locomotoras' con las que había intentado articular el mensaje de su primer gobierno por los 'tres pilares': educación, paz y equidad. En el de equidad, quizás por los recientes escándalos de desnutrición de niños indígenas en la Guajira y los escándalos de los refrigerios escolares, es donde más se registra un salto negativo en la percepción de desempeño del gobierno. En contravía de los datos de la realidad, la percepción de que la lucha contra la pobreza empeora subió 22 puntos y el rechazo a la gestión del gobierno en la atención a los niños y a los viejos registró los peores niveles históricos en 8 años. 

En el otro pilar, la educación, y pese a que la ministra Gina Parody tiene anuncios mediáticos todos los días, el porcentaje de gente que considera que la calidad y la cobertura de la educación ha mejorado cayó de 62 a 44 y los que creen que empeora aumentó del 31 al 44 por ciento. 

 

 
2

El número de veces que duplican los que no están dispuestos a sacrificar justicia a cambio de la paz a los que sí

Una forma simplista de entender el proceso de paz es que a cambio de que los guerrilleros dejen las armas y cuenten la verdad, la sociedad se traga el 'sapo' de que no vayan a la cárcel y puedan hacer política. De ahí el acuerdo de justicia transicional que crea la posibilidad de que los guerrilleros rasos sean amnistiados y que los responsables de los crimenes más graves puedan pagar penas alternativas a la prisión si confiesan lo que hicieron y reparan a sus víctimas. El uribismo se ha opuesto a esta fórmula porque considera que habrá demasiada impunidad. La encuesta de Gallup refleja que en ese campo han ido ganando terreno pues los colombianos definitivamente en estos meses han 'endurecido' su corazón: los que dicen no estar dispuestos a ese sacrificio pasaron del 54 al 64 por ciento y por primera vez son más los que también dicen no estar dispuestos a pagar más impuestos para reparar a las víctimas. Esta es una muy mala noticia para la estabilidad del acuerdo de paz porque muestra que los colombianos urbanos están menos dispuestos a solidarizarse con sus compatriotas rurales.

 

 
0

Número de instituciones o ministros que ganan respaldo

En vísperas de la firma de un Acuerdo de Paz y del desafío que encarna el tránsito de las Farc de un movimiento armado a uno político, las instituciones atraviesan por su peor momento histórico de legitimidad de este siglo.  Desde las Fuerzas Militares y la Policía hasta los medios de comunicación -sin contar con todos los ministros que cuentan con algún tipo de reconocimiento- pasando por la Rama Judicial y el Congreso continuaron su tendencia a la baja en credibilidad. Esto es un campanazo para los líderes de este país pues si esta es la credibilidad de las instituciones en las cinco ciudades donde mejor funcionan, en el resto del país la rajazón sería peor. 

 

 
71%

El porcentaje de incrédulos frente a La Habana

Mientras en el Gobierno están pensando que se firmará un acuerdo de paz con las Farc comenzando el próximo semestre y se preparan desde ya para convocar la campaña a favor del plebiscito, que creen que se podría hacer alrededor de agosto o septiembre, los colombianos de las grandes ciudades le tienen cada vez menos fe al proceso en la Habana. Siete de cada diez encuestados no cree que se firme este año y el 66 por ciento considera que la negociación va mal. Disminuye la gente que cree que la mejor opción para solucionar el problema de la guerrilla es insistir en la negociación (aunque sigue siendo un poco más de la mitad de los encuestados, el porcentaje bajó en 15 puntos desde diciembre). Y hoy hay casi el doble de gente que cree que la guerrilla tendría alguna posibilidad de tomarse el poder por las armas que los que había en diciembre, cuando El Conejo no había ocurrido (pasó de 27 a 41 por ciento).

La única noticia alentadora de toda la encuesta para el Gobierno es que el 32 por ciento de los encuestados dicen que definitivamente sí participarían en unas votaciones para refrendar los acuerdos de paz, y de esos, el 66 por ciento lo harían a favor, un 13 por ciento más que en febrero. Aun con el margen de error del 7 por ciento, la tendencia en esa pregunta es favorable. Si esa tendencia reflejara la del resto del país, el plebiscito pasaría el umbral que se requiere para aprobar los acuerdos con las Farc.  "Esa era la única respuesta que realmente nos interesaba", dijo a La Silla un funcionario del Gobierno. 

 

 
Compartir
0