Los súper poderosos del arte nacional

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Siguiendo con la serie de tops de los más poderosos de nuestro país, le llegó el turno a los “más” del arte nacional. Específicamente a los de las artes visuales. Tomamos como elemento de medición la definición acuñada por el escritor Robert Kramer y sugerida por uno de los entrevistados: "El poder consiste en la posibilidad de definir lo que es real. La definición de la realidad es una construcción política".

Siguiendo con la serie de tops de los más poderosos de nuestro país, le llegó el turno a los “más” del arte nacional. Específicamente a los de las artes visuales. Tomamos como elemento de medición la definición acuñada por el escritor Robert Kramer y sugerida por uno de los entrevistados: "El poder consiste en la posibilidad de definir lo que es real. La definición de la realidad es una construcción política".  Con base en ese concepto, entrevistamos a artistas, gestores,  consultores de arte, académicos, curadores, coleccionistas y colegas con el fin de definir el listado final.

El poder en el arte nacional cambió de manos y ya no aparecen en los primeros lugares personajes que en el pasado encabezaban la lista como Gloria Zea o Eduardo Serrano, los cuales solo fueron mencionados por una de las personas consultadas. Otros nombres fueron mencionados varias veces, pero no alcanzaron a entrar en el ranking. Entre ellos, María Belén Saez de ibarra, actual directora de la  Dirección Nacional de Divulgación Cultural de la Universidad Nacional de Colombia; Claudia Hakim de NC Arte, a quien se le reconoce el esfuerzo y la labor hecha desde esta galería y fundación; Ana Sokoloff, quien asesora colecciones como Maraloto (de arte contemporáneo) y a quien uno de los entrevistados definió diciendo: “compran hasta performance”.

Dejando claro lo anterior, este es el top definitivo.

 

Los Gaviria: César y María Paz

Fueron mencionados juntos o separados por todos los entrevistados. En el caso del expresidente su inclusión tiene que ver con su papel de coleccionista, pues aunque arrancó comprando obras clásicas de grandes maestros, en sus épocas más recientes se ha convertido en uno de los más grandes coleccionistas de arte contemporáneo en el país de los años 90.

Además de su incidencia en el mercado desde ese rol, Gaviria es dueño de la Galería Nueveochenta, la cual tiene como clientes a algunos de los personajes más poderosos del ámbito nacional. Dada su influencia en general, lo que él compra termina algunas veces creando tendencias en el mercado. Adicionalmente, César Gaviria preside la Junta Directiva del Museo de Arte Moderno de Cartagena.

Su hija María Paz es desde hace un año la directora de ArtBo. La feria internacional de arte que se realiza anualmente en Bogotá y que se ha logrado abrir un espacio en la agenda internacional. La postulación de María Paz responde en parte a las expectativas que se generaron en torno a su nombramiento y la posibilidad de que ArtBo se redefina como espacio de muestra, pero también logre construir un carácter propio. Su nombramiento en general fue bien recibido, no solo porque la hija del expresidente tuviera formación en áreas artísticas y sea una apasionada del tema, sino porque restableció vínculos con diversos galeristas y artistas que habían armado toldo aparte . Aunque muchos dicen que el resultado de la versión 2013 evidenciará el resultado de su trabajo al frente de la feria, otros creen que este es apenas el primer paso de alguien que en cinco o seis años puede realmente estar en solitario a la cabeza de este top.

 

Catalina Casas

Es Directora de la Galería Casas Reigner, una de las más prestigiosas y conocidas del país. Hija del exministro de Cultura Alberto Casas, quien además comparte espacio en las mañanas con Julio Sánchez en La W, fue seleccionada no solo por su papel en esta galería, sino por la exposición mediática de su gestión y sus actividades en el programa Colombia es Pasión, el cual le permitió, entre otras cosas, invitar a diversos curadores internacionales a nuestro país.

Las mencionadas visitas tenían como uno de sus objetivos permitir a los curadores visitar los talleres de algunos artistas colombianos y conocer de cerca su trabajo. Solo definir el criterio de las visitas es ya una señal de poder pues al final la selección de los artistas y el tiempo destinado a cada visita define en mucho el interés de los curadores por ciertos nombres. Una de las últimas actividades de este estilo tuvo lugar en Cartagena a principios de este año y fue reseñada por Lucas Ospina en su blog en La Silla.

Así las cosas, Catalina Casas se consolida no solo como una de las galeristas más poderosas del país, sino más influyentes en lo que tiene que ver con el posicionamiento de algunos artistas colombianos en el panorama internacional.

 

Doris Salcedo

Está considerada como la artista colombiana más prestigiosa y más influyente no solo en el país, sino fuera de él. Además de haber expuesto en diversos espacios internacionales, entre los que se cuentan el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York, el centro Pompidou de París, el Art Institute de Chicago y la Tate Modern de Londres (Museo Nacional Británico de Arte Moderno), ha participado en eventos como la  Documenta XI de Kassel, la Bienal Internacional de Estambul y la Unilever Series de la Modern Tate Gallery .

Reconocida por la manera incisiva con que aborda algunas de las facetas de la realidad del país y su rigurosidad, su calidad e influencia como artista fue la primera razón que adujeron algunos de los que la nominaron. “Ella es quien definirá la memoria de la violencia de este país”, dijo uno de los entrevistados. A esto, agregaron razones como el papel que juega actualmente en el panorama nacional de las artes, pues se le considera una de las voces a la que mayor atención le prestan en diversas instancias del círulo artístico y cultural del país.

 

Beatriz González

Como artista, curadora, investigadora y asesora, Beatriz González ha jugado y sigue jugando un papel importante en el panorama artístico nacional. Aunque dejó su labor como curadora del Museo Nacional de Colombia hace ya varios años y hoy no ocupa cargos con tanta visibilidad pública, González sigue siendo una de las voces más escuchadas en diversas entidades relacionadas con el tema y los medios de comunicación. Hace parte, por ejemplo, de la junta que define las adquisiciones de la colección del Banco de la República y se dice que algunos personajes como la Ministra de Cultura le consultan sobre temas específicos, como el debate que tuvo lugar en 2011 en torno a las narrativas propuestas en la nueva etapa del Museo Nacional sobre la historia del país.

Aunque muchos extrañan la vehemencia demostrada por González en otras etapas de su vida para defender algunas posturas y agitar el debate en torno a las muchas facetas del arte, aún se le reconoce como una voz influyente y como una de las artistas más importantes de la historia del arte nacional.

 

José Ignacio Roca

Es el “curador” nacional por excelencia, como le llamaron algunos entrevistados. Estuvo vinculado por varios años a la biblioteca Luis Ángel Arango, primero como museógrafo y después como Jefe de Artes Plásticas. Más adelante, dejó ese cargo para irse a dirigir un museo creado por el Banco de la República. Desde esos cargos, Roca empezó a abrirse una carrera como curador y a generar espacios de reflexión en torno a “Columna de Arena”, escritos suyos en los que en principio la crítica era un aporte valioso, pero como señalaron algunos, luego fue convirtiéndose en un espacio más elogioso.

Roca abandonó hace ya varios años su trabajo en el Banco y la Biblioteca, y consolidó una carrera en el exterior como curador y jurado en algunos eventos de gran importancia, como la Bienal de Venecia. Actualmente es el conservador adjunto Estrellita B. Brodsky de arte latinoamericano para la Tate Modern de Londres, un cargo al que llegó el año anterior y en el que permanecerá por tres años.

Varios de los consultados coinciden en que donde Roca perdió poder fue en el campo de la crítica. Pues en sus publicaciones o participaciones recientes se extraña la voz de quien en realidad es capaz de correr riesgos y dejar atrás la postura políticamente correcta que sus nuevos intereses le exigen. Sin embargo, desde su estatus internacional, sigue siendo clave a la hora de mover los nombres de los creadores nacionales en otros mercados y espacios de muestra.

 

Lucas Ospina

Nominado para este top por casi todos los entrevistados, Lucas Ospina fue mencionado por su papel como Director del Departamento de Arte de la Universidad de los Andes, por su constante trabajo de crítica y análisis en medios como Esfera Pública, Arcadia y la Silla Vacía (en donde cuenta con un blog) y por su trabajo en la galería Las Edades y su producción artística.

Muchos lo destacaron como una de las pocas voces que aún generan debate en torno a las artes, sus poderosos y las estrategias que conducen a que vivamos así el presente. Con miradas ácidas, la mayoría de veces, Ospina es uno de los autores que más contenidos genera y que más impacto tiene entre las audiencias de estos temas en un país en donde los medios especializados y generales solo fueron mencionados una vez como posibles candidatos a entrar en el top. Lo que habla del poder perdido por la prensa y los tradicionales críticos o autores, y el posicionamiento de voces nuevas.

 

Jaime Cerón

Si bien su trayectoria profesional lo ha llevado por campos como la docencia, la investigación y la curaduría, su nombre se metió en este top por su labor como gestor cultural y su trabajo en diversas entidades oficiales. Su nombre se empezó a consolidar en 1997, cuando se vinculó al entonces Instituto Distrital de Cultura y Turismo de Bogotá, en donde arrancó siendo asesor de artes plásticas y terminó siendo gerente de la misma área. Desde ese cargo, fue uno de los que mantuvo la línea de fortalecer la galería Santa Fe, le dio continuidad al premio Luis Caballero (creado por Jorge Jaramillo durante su gestión) y se convirtió en promotor de nuevos nombres al dar vida y consolidar el Salón Nacional de Artistas Jóvenes que luego desapareció. Queriéndolo o no, a partir de su gestión pública, Cerón influyó en el posicionamiento de nuevos nombres, pero también en la nueva mirada de los salones nacionales, que si bien no estuvo a su cargo, al ser un proyecto del Ministerio de Cultura, si contó con su participación.

Actualmente es Asesor de Artes Visuales del Ministerio de Cultura, desde donde ha tratado, justamente, de consolidar el nuevo formato de los salones nacionales y sacar adelante otros proyectos e iniciativas referentes al sector.

Más allá de las calificaciones a su gestión, para muchos el tener estos espacios y recursos en el sector oficial permiten consolidar un poder que se mide de manera distinta, pues incide en las miradas y directrices que desde el Estado se establecen como camino de desarrollo, circulación y consolidación de las artes.

 

Óscar Muñoz

Más que por su trabajo artístico, el cual ya es reconocido y apreciado no solo en Colombia sino en diversos escenarios internacionales, Muñoz fue uno de los nombres más votados por su trabajo como creador y director de Lugar a Dudas en Cali.

Teniendo en cuenta lo que se definió como poder para efectos de este top, algunos indicaron que hoy es imposible imaginar a la capital del Valle sin ese espacio y, por tanto, tiene un efecto en la realidad de la ciudad misma y del circuito artístico que es innegable.

Concebido como un espacio “independiente sin ánimo de lucro que promueve y difunde  la creación artística contemporánea a través de un proceso articulado de investigación, producción y confrontación abierta”, Lugar a Dudas hoy no solo se propone como un lugar para residencias artísticas o para apoyar proyectos, sino que cuenta con un centro de documentación y genera varias de las actividades que han enriquecido el panorama cultural en Cali.

Por haberse metido en este proyecto corriendo todos los riesgos posibles, por apoyar a otros creadores y por incidir de manera directa en la ciudad que eligió para sacar adelante la idea, Óscar Muñoz ingresó a este top como uno de los pocos que no se mueven necesariamente en el centro del país, pero que influyen en los círculos nacionales. Y si bien algunos señalaron que todavía falta consolidar cosas, todos rescataron la labor hecha hasta hoy.
 

Celia de Birbragher

Es la directora y editora de Art Nexus, una revista de la que se publican cuatro números al año y que circula en algunos países de América Latina y en Estados Unidos. La revista, conocida en particular por el público interesado en las artes, contiene reseñas de diversas exposiciones y otros contenidos que rara vez son de carácter crítico, y que en muchos casos coinciden con publicidad paga sobre las mismas exposiciones o artistas.

El poder de Birbragher no solo radica en ser la directora y dueña de un medio que ya casi ajusta 40 años de existencia, sino justamente en esa capacidad para tener buenas relaciones con todo el mundo y en su profundo conocimiento sobre el engranaje del mundo artístico y sus diversas dinámicas.  Además de invitar a diversos coleccionistas al país, casi siempre está presente en las visitas de curadores internacionales – en la más reciente edición de ArtBo los invitó a los talleres de Las Nieves que ella creó - y tiene relación con la mayoría de poderosos del mundo artístico en nuestro país.

Es la creadora de los Talleres de las Nieves que en resumidas cuentas son eso, talleres de artistas que funcionan en el barrio Las Nieves, en el centro de Bogotá, en un edificio de propiedad de su familia. Allí, según comentó en un artículo de Arcadia, los artistas pagan 900 mil pesos de arriendo al mes, con el servicio de agua incluido.

Como dato curioso contado en El Espectador, Birbragher es la presidenta de los críticos en Colombia, por tanto es miembro de la Aica, una ONG bajo patronato de la Unesco. Según la publicación, quien quiera ingresar a AICA debe contactarla a ella y así podrá, entre otras cosas visitar las ruinas de todos los museos del mundo completamente gratis.

 

Jaime Iregui y su Esfera Pública

Pese a ser una de las nominaciones que más división generó (contó con los votos necesarios para triunfar sobre otros nombres propuestos, pero generó mucha polémica entre varios de los encuestados), al final Jaime Iregui y su Esfera Pública se apoderaron del último lugar de este top.

¿Las razones? El que Esfera Pública se siga sosteniendo como uno de los pocos espacios en que el debate y el análisis sobre temas vinculados a las artes visuales tiene lugar. Si bien muchos adujeron que ya no es tan respetada como hace unos años, reconocen que sigue siendo fuente para medios periodísticos, que en los últimos meses han cambiado los interlocutores que se habían apoderado del debate y que varias de las publicaciones aparecidas allí generan respuestas inmediatas en los involucrados, ya sean del sector público, de la academia o artistas.

Alguien señaló, incluso, que este proyecto del artista Jaime Iregui es la consolidación de un proceso que él ya habia arrancado como artista en algunas de sus obras geométricas y en otros ámbitos como Espacio Vacío en Chapinero, donde convocaba a eventos para conversar sobre temas relacionados con el ámbito artístico, debates que realizaba sin falta aunque solo asistieran tres o cuatro personas algunas veces.

Para resaltar además el poder que sigue teniendo Esfera Pública en el debate nacional, según citaron algunos, está el caso de lo ocurrido recientemente con la fuerza pública en La Peluquería, que sin Esfera habría terminado siendo un tema aislado, difundido por correos entre artistas.

 

 

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