Lucho, perdido en tierra de Santos

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La semana pasada varios medios rumoraron que el director del Partido Verde 'Lucho' Garzón pasará a ocupar un nuevo cargo en Presidencia: la Alta Consejería de Tierras. Y aunque todavía no se ha confirmado oficialmente, su nombramiento ha comenzado a generar dudas dentro del Gobierno.

“No sabría por qué se crearía ese cargo, la institucionalidad de tierras ya está,” dijo a La Silla un alto funcionario del Gobierno. Lucho entraría en un momento en el que todos los cargos relacionados con la restitución de tierras ya están ocupados y, además, Garzón no tiene el perfil técnico o la experiencia que tienen los funcionarios que ya trabajan en el tema. Además, justo cuando los Altos Consejeros cada vez tienen más tensiones con los Ministros.

Lucho no ha dicho si aceptará el cargo. Si lo hace deja a los Verdes mal parados después de que él mismo fue el que más insistió en entrevistas que su partido estaba en la Mesa de Unidad Nacional para debatir, pero no en el Gobierno de Santos porque no aceptaría puestos. 

Los técnicos de Santos

Luis Eduardo Garzón dirige actualmente el Partido Verde, que tendría que cambiar su vocería si este es elegido Alto Consejero de Tierras. Hasta el momento, la bancada del Partido no ha sido avisada sobre este posible cambio. 

El Presidente Juan Manuel Santos creó varias Altas Consejerías cuando se posecionó. Los Altos Consejeros son los miembros del gabinete más cercanos al Presidente. Foto: Juan Pablo Pino

El sociólogo Alejandro Reyes es uno de los asesores estrella de Santos en el tema de tierras, y quién hoy en día trabaja junto al Ministro de Agricultura. 

“El equipo que hay en este momento dedicado a las tierras es excelente”, dijo a La Silla un funcionario en la Superintendencia de Notariado y Registro.

Desde que el Presidente Santos decidió hacer de la Ley de restitución de tierras una de sus banderas, nombró personas con trayectoria en el tema: uno de los más cercanos asesores al Ministro de Agricultura Juan Camilo Restrepo es el sociólogo Alejandro Reyes, una de las personas que más sabe del tema de tierras en el país y que recientemente publicó el libro Guerreros y campesinos, el despojo de la tierra en Colombia.

Y aunque el mismo Ministro Restrepo ha sido reconocido por su trabajo político, también es un técnico. Y aunque es más técnico en economía que en asuntos agrarios, fue uno de los mayores críticos de la política agraria del Gobierno Uribe y conoce el mundo cafetero desde cuando fue representante de Colombia ante la Organización Internacional del Café durante el gobierno de Misael Pastrana.

Una vez fue sancionada la Ley de Víctimas y Restitución de tierras, el abogado Ricardo Sabogal fue nombrado director de la Unidad de Tierras. Sabogal venía de trabajar ocho años en el Proyecto Protección de Tierras y Patrimonio de la Población Desplazada ejecutado por Acción Social y que contó con el apoyo de la cooperación Internacional (el Proyecto identificó las tipologías de despojo en el país).

Y en la Unidad de Víctimas fue nombrada Paula Gaviria, ex magistrada auxiliar de la Corte Constitucional del magistrado Eduardo Cifuentes. Gaviria trabajó en la Defensoría del Pueblo de 2002 a 2005 y luego pasó a ser la directora de Derechos Humanos en la Fundación Social donde trabajó en el tema de Justicia y Paz, Justicia Transicional y en la Ley de Víctimas.

En el Incoder, que es la entidad encargada de la adjudicación de tierras baldías, además, Santos nombró a Juan Manuel Ospina quien conoce muy bien el sector agropecuario desde que fue secretario general del Ministerio de Agricultura en 1982 y luego presidente de la Sociedad de Agricultores (SAC) y de la Federación de Ganaderos (Fedegán).

Por eso, sorprende que con un equipo técnico conformado por Reyes, Gaviria, Ospina y Sabogal, ahora esté Lucho en el medio.

Hasta el momento, ni Gaviria ni Sabogal entienden qué rol jugaría Lucho como Alto Consejero de Tierras, porque la Ley de Víctimas es muy clara sobre las funciones que juega cada institución y nunca menciona la necesidad de una Alta Consejería para coordinar a las distintas instituciones que trabajan el tema de tierras (Incoder, Igac, Unidad de Tierras, Superintendencia de Notariado y Registro y más).

Es más, la Ley de Víctimas creó un Comité Ejecutivo que reúne a todas estas entidades y es presidida por el Ministro de Agricultura precisamente para coordinar el tema de tierras. Hasta ahora, según funcionarios consultados por La Silla Vacía, la coordinación no ha tenido problemas. 

 

¿Qué viene a hacer Lucho?

Ya que su rol no es claro como Alto Comisionado de Tierras (porque no es un técnico en la materia, ni se necesita un coordinador en este momento), hay dos hipótesis que han comenzado a manejar algunos funcionarios sobre su llegada.

La primera es que en realidad Lucho viene a reforzar la Ley de Víctimas políticamente. “Creo que Santos quiere llevar a alguien de la izquierda que maneje el tema, porque la izquierda más dura, la de Robledo o el Movice por ejemplo, han sido muy críticos de la ley”, dijo a La Silla uno de ellos. Aunque Garzón hace parte del Partido Verde, durante mucho tiempo militó en la izquierda cuando fue presidente de la Unión Sindical Obrera (USO) y luego de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y fundó varios partidos y movimientos de izquierda, incluyendo el Polo Democrático Independiente.

El punto débil que tiene esta hipótesis es que actualmente las centrales obreras, y sobre todo la CUT, son más cercanas al Polo que a Lucho, que abandonó el partido hace unos años. “Pero políticamente, a nivel internacional, puede ser bien visto que un sindicalista acompañe la Ley de víctimas” dijo uno de los funcionarios a La Silla.

La segunda hipótesis es mucho más arriesgada. “Mi impresión es que al final no va a trabajar como consejero de tierras, sino de paz”, dijo a La Silla un asesor de varios funcionarios del Gobierno. “Yo creo que detrás lo que está pasando, es que se está moviendo una puerta muy grande en el tema de paz. Pero como ahorita no hay negociaciones, no pueden nombrarlo Consejero de paz”.

El problema que tiene esta hipótesis es que las Farc nunca se sentarían a hablar con Garzón. La única experiencia del ex alcalde en negociaciones de paz con las Farc fue en 1991 durante el gobierno de César Gaviria, cuando Garzón fue veedor de las consverasciones en Tlaxcala y Caracas en nombre del Partido Comunista. Las negociaciones fracasaron y, después de salirse del Partido Comunista y comenzar a ser más crítico de las acciones de la guerrilla, Lucho es visto como un ‘volteado’ de la izquierda. Por eso no tendría mucho juego en una mesa con los altos comandantes las Farc. 

Mientras que se decide qué funciones tendría Lucho, el peligro es que termine siendo más un palo en la rueda para la restitución de tierras y no un facilitador.

Hasta ahora la figura de los altos consejeros ha demostrado ser difícil de manejar en el gabinete más cercano a Santos (se sabe por ejemplo que tienen ciertos roces el Alto Consejero para la Seguridad Sergio Jaramillo y el Ministro de Defensa Juan Carlos Pinzón y lo tenían el Alto Consejero para la Pobreza Samuel Azout y Diego Molano, cuando estaba en Acción Social, y la ex Alta Consejera de Medio Ambiente Sandra Bessudo y la entonces Ministra de Ambiente Beatriz Uribe), porque aunque son más cercanos al presidente que los ministros -están a pocas puertas del Presidente- los altos consejeros no tienen ningún poder de ejecución y, más que cooperación entre ellos y los ministros, hay un pulso de poder. 

Si Luis Eduardo Garzón no llega con un mapa claro sobre el despojo que han sufrido miles de campesinos, las funciones que ya cumple cada institución para restituirles sus derechos y cuál sería su papel en esta difícil tarea, lo más probable es que termine perdido en medio de las tierras de Santos.