Mientras la economía se desnarcotiza, se consolida la narcopolítica

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El mismo día que el director del Dane anunció que “Colombia se está desnarcotizando”, la Misión de Observación electoral advirtió que por lo menos 150 municipios elegirán mafiosos el próximo 30 de octubre.

El mismo día que el director del Dane anunció que “Colombia se está desnarcotizando”, la Misión de Observación electoral advirtió que por lo menos 150 municipios elegirán mafiosos el próximo 30 de octubre. Una posible explicación para que se pueda dar paralelamente este proceso de ‘desnarcotización’ de la economía y de narcotización de la política, es que los mafiosos necesitan ahora lavar el dinero que ganaron y que la mejor forma de hacerlo es a través de la administración pública. Por eso necesitan convertirse en gobernadores, alcaldes y concejales.

Según el reporte entregado por el Departamento Nacional de Estadísticas, con base en cifras reveladas por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, en diez años se redujeron en 101 mil hectáreas las áreas cultivadas con coca, que cayeron de 163 mil hectáreas en 2000 a 62 mil en 2010.

 
Jorge Bustamante, director del DANE (arriba); Alejandra Barrios, directora de la Misión de Observación Electoral (abajo).

Según Jorge Bustamante, Director del Dane, mientras la producción de pasta de coca tenía una participación del 1,7 por ciento del PIB en el 2000, ahora es del 0,4 por ciento. Y mientras la producción y transformación de los cultivos ilícitos era un negocio de 3,6 billones de pesos a principios de la década pasada, en 2011 cayó a 2,7 billones de pesos.

La conclusión del director del Dane coincide con la de Alejandro Gaviria, decano de Economía de la Universidad de Los Andes y compilador del libro “Políticas antidroga en Colombia: éxitos, fracasos y extravíos”, el estudio más completo que se ha hecho recientemente sobre este tema.  Solo que Gaviria dice que “la economía de Colombia nunca estuvo narcotizada”.

Los cálculos del estudio de Los Andes es que el peso de todo el negocio del narcotráfico en la economía colombiana es del 2,5 por ciento del PIB, pero que ni en su apogeo superó el 4 por ciento del PIB.

La narcopolítica

Esta evaluación positiva del director del Dane contrasta con la situación que se vive en estas elecciones, en la que políticos señalados de tener vínculos mafiosos tienen una alta posibilidad de acceder a gobernaciones y alcaldías este 30 de octubre.

Ayer, mientras Bustamante le daba la buena noticia al país, Alejandra Barrios, directora de la MOE, ONG que le hace seguimiento a las elecciones, identificó las zonas donde las elecciones tienen mayor peligro de ser cooptadas por grupos ilegales.

“En el corredor del Pacífico: Nariño, Cauca, Valle y Chocó, los Rastrojos pelean muy fuerte por salidas para las rutas del narcotráfico. Otro corredor va de Arauca a Catatumbo y continúa hacia Uribia, La Guajira. Allí las mafias que cooptan a los candidatos son los traficantes de gasolina, petróleo y los contrabandistas”, dijo. “La pelea por tierras se da en Montes de María, Sucre y Urabá”.

El fin de semana pasado, la revista Semana identificó nueve gobernaciones en las que existe la posibilidad de que personas con algún vínculo con actores armados ilegales o parapolíticos condenados sean elegidos, varios de estos casos ya denunciados previamente por La Silla Vacía.

Está el caso del Caquetá, del Casanare, del Magdalena, de Arauca, del Cesar, de Bolívar, de La Guajira, Chocó y Sucre.

Y a nivel municipal, la situación pinta aún más grave. Fuera de las amenazas y cooptación en todo el corredor del Pacífico (del Chocó a Nariño) por parte de las bandas criminales, como lo denunció La Silla Vacía, está el caso de Córdoba. En este departamento, la población denuncia casos concretos en los municipios de Tierralta, Montelíbano, San Jorge y Los Córdobas en donde la banda criminal de los Urabeños está intimidando a la gente para que vote por candidatos específicos de diferentes partidos. En el Valle cinco candidatos para Concejo y dos para Alcaldías han sido asesinados.

En algunos municipios familiares de paracos tienen una alta opción de convertirse en Alcaldes, a cargo de la policía local, como el hermano de ‘Macaco’ en Dosquebradas, Risaralda. Pero en otros casos, son los mismos ex paramilitares los que están postulados, tal como el candidato en Achí, Bolívar, Ánuar Nadjar Badrán, ex paramilitar del Frente Mojana, según lo denunció la revista Semana. Los parientes de los parapolíticos ya ni son noticia.

La corrupción, el último eslabón

Es cierto que las bandas criminales necesitan controlar los municipios por donde sacan la coca, pues así disponen de la policía local y de información sobre cualquier movimiento de autoridades judiciales en la zona. Pero más importante aún, es que los narcos necesitan blanquear la plata que ganaron cuando la economía estaba ‘narcotizada’. Los contratos públicos son una forma eficaz y simple de hacerlo.

“La corrupción se ha vuelto una forma de lavado de capitales del narcotráfico. Antes, construían un edificio con los dólares negros. Pero si logran hacer una troncal mediante una concesión, es mucho más eficiente para lavar dinero. Una zona franca puede lavar miles de millones de pesos y descubrirlo es muy difícil”, explicó Alejandra.

En conclusión, así la economía se ‘desnarcotice’ como el director del Dane ya lo está registrando, la política seguirá siendo el negocio de los mafiosos si los colombianos siguen votando por ellos.
 

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