Minvivienda ¿en manos de Vargas Lleras pero en cuerpo ajeno?

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El Ministerio de Vivienda se ha convertido en un gran fortín político y en una plataforma con mucha visibilidad, por lo cual la U le tiene los ojos encima pero todo indica que Cambio Radical, y para ser más exactos, Germán Vargas Lleras, seguirá con el control de esa cartera.

El Ministerio de Vivienda se ha convertido en un gran fortín político y en una plataforma con mucha visibilidad, por lo cual la U le tiene los ojos encima pero todo indica que Cambio Radical, y para ser más exactos, Germán Vargas Lleras, seguirá con el control de esa cartera.

Como contó La Silla, hace varios días Roy Barreras le hizo saber al gobierno que La U quiere ese Ministerio, que está muy valorado por la visibilidad que tiene el programa de las cien mil casas gratis. La semana pasada el senador estuvo en Presidencia, al parecer reiterando esa solicitud, y usando el argumento de que Cambio Radical es un partido muy pequeño, con poca representación en el Congreso, y que La U se merece más representación.

Sin embargo, una fuente de Cambio Radical le dijo a La Silla que parte del acuerdo entre Santos y Vargas era que éste dejaba a alguien de su confianza en el Ministerio, aunque otra fuente de ese mismo partido dijo que en realidad no hubo acuerdo en ese punto.  

En lo que las dos fuentes coinciden es que el candidato de Cambio es el viceministro de Vivienda Luis Felipe Henao, quien aunque no tiene la estatura política de Vargas sí tiene todo su apoyo, conoce el proyecto desde su nacimiento y ha interactuado con todas las partes que hay que alinear para que la política salga bien.

Además, los rumores apuntan a que La U, que es el partido que más ha alzado la voz, especialmente a través de Roy Barreras, podría recibir el Icbf, una entidad nada despreciable y que lleva ya más de un mes sin jefe desde que Diego Molano renunció para irse a dirigir la Fundación Bavaria: tiene un presupuesto de 4,5 billones de pesos para este año y llega a cientos de miles de familias a través de las madres comunitarias.

Con miras a las elecciones, el Icbf es más atractivo que el Ministerio de Vivienda por varios motivos. Uno es que Vargas dejó contratada la construcción de casi todas las 100 mil viviendas.

Otro es que Vargas ya recorrió todo el país anunciando la construcción de las casas, y será difícil desvincular su imagen de las viviendas.

Y el tercero es que el programa de las casas gratis ha tenido tal relevancia pública que está en la mira de los organismos de control y la oposición, mientras que el Icbf tiene muchos más contratos pequeños y que pueden ser entregados con mayor discreción.

Por todo lo anterior, lo más probable es que Cambio mantenga el Ministerio, y que Luis Felipe Henao sea quien asuma la cartera. Henao es un joven político de Cambio Radical, que fue secretario general del Ministerio de Interior y de Justicia de Vargas, y luego su viceministro para la Participación. Cuando Vargas se fue a Vivienda, se llevó a Henao con él. Antes, ya había sido Secretario General de Minambiente en 2006 y 2007, cuando Juan Lozano era el Ministro y la cartera de Cambio Radical en el Gobierno de Uribe, y también fue su Viceministro de Vivienda. Es decir, Henao siempre ha estado ligado a Vargas Lleras.

Lo que se viene en el Ministerio

El mandato del nuevo ministro o ministra será meterle aún más el acelerador a la política de vivienda, que incluye las cien mil casas gratis pero va más allá.

Su primer gran reto será lograr que las cien mil viviendas se entreguen bien y a tiempo. Aunque ya son pocos los contratos que faltan por entregar (solo faltan por definir los constructores de 9.500) y el Estado solo va a pagar contra la entrega de las casas (lo que presiona a los constructores para cumplir con los plazos), no es evidente que todas las casas vayan bien.

En el portal del Ministerio dedicado a ese proyecto se ve que algunas obras contratadas hace meses ni siquiera han empezado, como las más de dos mil casas en Sincelejo. La capacidad de meterle presión a los contratistas y de asegurarse de que todas las instituciones públicas le caminen a las obras complementarias de los proyectos, como vías y escuelas, son fundamentales para que la apuesta sea exitosa y el Gobierno pueda entregar las cien mil casas antes de que entre en vigencia la ley de garantías, en noviembre.

El nuevo encargado también deberá asegurarse de que los 740 mil millones que le ha metido el Ministerio para el programa de acueductos y alcantarillados termine en obras, y no en elefantes blancos como el famoso acueducto construido cuatro veces en El Carmen de Bolívar.

Por último, tendrá que lograr que los recursos del plan de choque ‘Pipe’ y la rebaja en las tasas de interés para la compra de vivienda se traduzcan en un impulso a la economía y en una sensación de bienestar para quienes puedan comprar casa con intereses subsidiados. Para eso va a manejar, junto con el Ministerio de Hacienda, 1,7 billones de pesos en subsidios.

Por otro lado, el ministro va a heredar las tensas relaciones con el gobierno de Gustavo Petro por la posibilidad o no de construir nuevas viviendas en Bogotá. Aunque la decisión depende de las dos partes, ahora que Petro parece haber abierto la puerta a colaborar con otros partidos, como quedó explícito con la designación de su nuevo secretario de movilidad, recomendado aparentemente por el partido de la U, una cara nueva en el Ministerio podría facilitar esas relaciones.

Y es que construir casas de interés social en Bogotá no solo podría beneficiar a las personas que las reciban y a Petro, sino que sería un impulso importante para la reelección en una plaza clave.

Con tantos frentes abiertos y la herencia del ministro estrella del gobierno, quien reemplace a Vargas Lleras tiene un peso grande en sus espaldas. El gasto de su ministerio sigue siendo clave para que el gobierno muestre resultados y la reelección vaya sobre ruedas. La pregunta es si un ministro con menos fuerza política que Vargas logrará sacar todo esto adelante.

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