Petro pone la implementación del Acuerdo al servicio de la Paz Total

Petro pone la implementación del Acuerdo al servicio de la Paz Total
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El 13 de octubre, Gloria Cuartas se posesionó como directora de la Unidad para la Implementación del Acuerdo de Paz, que está adscrita a la Oficina del Alto Comisionado para la Paz. Una unidad recién creada y que entra a reemplazar a la Consejería para la Estabilización y la Consolidación en la transformación de la estructura de la Presidencia a la medida del nuevo presidente.

Aunque fue un nombramiento que pasó por debajo de la mesa y que no causó el revuelo que han tenido otros desde la llegada de Gustavo Petro a la Casa de Nariño, sí fue bien recibido entre organizaciones y grupos relacionados con la implementación de los Acuerdos de Paz con Farc. Sobre todo, porque su llegada quiere poner la implementación como un ejemplo de que el Gobierno Petro sí cumple, y convertirla en una herramienta para negociar con otros grupos armados en el marco de la Paz Total. Su llegada también reafirma el peso del senador Iván Cepeda en temas de paz en este gobierno.

Una mujer víctima y cercana a la paz

Gloria Cuartas empezó a sonar en el panorama nacional en la década de los noventa cuando, siendo alcaldesa de Apartadó, en el Urabá antioqueño (entre 1995 y 1997), denunció el aumento de la violencia en la zona, en una época en la que se estaba consolidando el paramilitarismo en la región y el resto del país.

Luego de salir de la Alcaldía, fue consejera latinoamericana para Asuntos de la Mujer de la UNESCO (1999 – 2000) y fue senadora, con el aval del Polo Democrático, en 2010. En 2011, con Gustavo Petro como alcalde de Bogotá, fue directora del Instituto Distrital de la Participación y Acción Comunal.

Su recorrido y las denuncias que realizó hicieron que fuera amenazada en 2005. En 2018, se declaró víctima ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).

Ese perfil, de defensa de derechos humanos, pero también de cercanía con el petrismo, hace que sea vista con buenos ojos entre quienes están involucrados en temas de la implementación. Es el caso de Pastor Alape, delegado de Comunes en el Consejo Nacional de Reincorporación, quien resalta que Cuartas “tiene una experiencia bastante amplia en temas de paz. Conoce el territorio y tiene un compromiso firme con la implementación del acuerdo”.

En esa misma línea, Jorge Restrepo, director del Centro de Investigación y Estudios sobre Conflictos Armados, Violencia Armada y Desarrollo (CERAC), señala que su nombramiento va en línea con los intereses del Gobierno: “tiene la representatividad y el compromiso político y una capacidad de entrada a las comunidades que, por ejemplo, no tenía Emilio Archila”.

Y llega en un momento clave para la implementación. Luego del freno que tuvo durante el Gobierno de Iván Duque, los Acuerdos de Paz cobraron un nuevo impulso con la promesa de Petro, durante su discurso de posesión, de que sería una de sus diez prioridades como presidente.

Uno de esos temas claves en la implementación será el de la reforma rural integral, con el reciente anuncio del compromiso de compra entre el Ministerio de Agricultura y Fedegán de tres millones de hectáreas de tierra. “En ese compromiso con los ganaderos, que es supremamente significativo, la Unidad para la Implementación tendrá que contribuir de manera muy estrecha, porque no es solo comprar y entregar las tierras, sino que implica darles garantías a quienes lleguen a esos predios”, dice el senador del Polo Democrático Iván Cepeda.

“La Política de Paz Total, que es tan compleja, requiere que haya la mayor unidad en la dirección. Que esté clara esa coordinación. El comisionado (Danielo Rueda) va a tener, además de la Unidad para la Implementación, otras entidades como la Agencia para la Reincorporación y Normalización (ARN). Ese diseño contribuye a que haya más presencia y centralidad”, agrega Cepeda.

El nombramiento de Cuartas también muestra la influencia de Cepeda en temas de paz en este gobierno, por la cercanía política e ideológica de ambos. Cuando a comienzos de septiembre el excomisionado de Paz Sergio Jaramillo criticó que se hubiera "descuidado la implementación", el senador del Polo respondió diciendo que era eje de la Paz Total. Y agregó que ya estaba lista "la designación de la persona que estará a cargo del trabajo de implementación del acuerdo, y la formalización de su nombramiento está surtiendo los trámites, refiriéndose a Cuartas, que llegó un mes después a la Unidad.

Cuartas tendrá temas álgidos en su Unidad, además de su papel en el tema de tierras. Por un lado, el Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos Ilícitos (Pnis), que se vuelve la apuesta principal de Petro para reducir los cultivos ilícitos, luego de haber limitado la erradicación forzada. Según la Fundación Ideas para la Paz, el Pnis mostrará cómo cambia realmente la política de drogas de Petro.

Además, también tendrá bajo su cargo la administración de los Pdets, la apuesta principal de desarrollo territorial del Acuerdo. No solo se trata de proyectos en 170 municipios, sino de una inversión que en el Gobierno pasado llegó a los 12 billones de pesos.

Ahora con Petro, el éxito de la implementación que logre Cuartas quiere ser mostrado como la piedra angular para que el Gobierno saque adelante otros procesos, como el que se reactivó hace pocas semanas con el ELN. Pero aún no se sabe qué tanto margen de acción tendrá Cuartas como subordinada del alto comisionado para la Paz, Danilo Rueda.

La implementación queda debajo de la Paz Total

El mismo día en el que Cuartas, a quien La Silla Vacía buscó sin obtener respuesta, se posesionó al frente de la Unidad para la Implementación –un nombramiento que se rumoraba desde comienzos de septiembre–, el Departamento Administrativo de la Presidencia (DAPRE) anunció varios cambios con la intención de disminuir la plata que se va en cargos públicos. Una de las medidas tomadas, explicó Mauricio Lizcano, director del DAPRE, fue la eliminación de ocho consejerías presidenciales.

Una de las que se decidió eliminar fue la de la Estabilización y la Consolidación (que antes del Gobierno de Iván Duque se llamaba Consejería para el Posconflicto y fue encabezada por Rafael Pardo). Esa dependencia se encargaba de todos los temas relacionados con la implementación de los Acuerdos firmados en 2016 en el Teatro Colón. El argumento para eliminarla y que sus tareas pasaran a una dirección adscrita a la Oficina del Alto Comisionado para la Paz es que así habrá más coordinación respecto a todo lo relacionado con la paz.

“La implementación es la mejor garantía de buscar nuevos acuerdos, porque las grandes quejas de los grupos irregulares es que les da miedo iniciar nuevos procesos porque la implementación falló. Precisamente, tener dos entidades diluidas donde una persona hablaba con grupos y otra implementaba, generaba duplicidad de funciones (…) Gloria Cuartas queda al frente de la implementación y la estabilización, pero bajo un solo liderazgo, en una unidad más robusta y coordinada”, dijo Lizcano en entrevista a La W.

En esa misma línea, el senador Cepeda, quien estuvo en el equipo de empalme en temas de paz y es cercano a Cuartas, resalta que “la institucionalidad en el sector paz se asemejaba a un archipiélago. Había muy poca coordinación entre las distintas instancias y era necesaria una articulación mejor”.

Sin embargo, hay voces que aseguran que esa reestructuración podría complicar el trabajo de Cuartas. Restrepo, de Cerac, explica que, con los años, la dependencia encargada de los temas de implementación ha perdido jerarquía.

Cuando el presidente era Juan Manuel Santos, esta era una Alta Consejería, por lo que tenía participación directa en los consejos de ministros. Sin embargo, cuando con Duque se convirtió en una Consejería por lo que el consejero, que durante esos cuatro años fue Archila, solo participaba en los consejos de ministros si era invitado. Aun así, dice Restrepo, se fortaleció porque tenía capacidad para ordenar y aprobar el gasto, es decir, tenía autonomía para decidir cómo gastar la plata.

“Gloria Cuartas es una mujer eficiente, comprometida, con entrada en las regiones”, insiste Restrepo, “pero más importante que eso es que se mantengan sus funciones. Que tenga poder para hacer, incluyendo ordenamiento del gasto”. Y agrega que, de cara a la formulación del Plan Nacional de Desarrollo, “tiene que estar empoderada cuando se definan los recursos con los que contarán las instituciones para la implementación del Acuerdo”.

Sin embargo, aún no se conoce el decreto que transforma el DAPRE ni si la Unidad de Cuartas mantendrá la autonomía para ordenar el gasto. Tampoco es claro aún cuál será la asignación específica para la implementación, pues el presupuesto no ha sido desglosado y la paz tiene recursos en varios sectores, como el agro y Hacienda. En todo caso, su nombramiento es una apuesta porque haya una cabeza que sea capaz de coordinar los esfuerzos de la implementación (en temas como la reforma rural integral) y que esta tenga protagonismo en tiempos de Paz Total.

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