Quintero lanza un plan para atender el estallido social pero nace desfinanciado

Quintero lanza un plan para atender el estallido social pero nace desfinanciado

El primero de junio el alcalde de Medellín, Daniel Quintero, anunció el Plan Joven y de Reactivación Económica para atender las demandas sociales de la juventud en el paro nacional y la crisis económica generada por la pandemia. 

“Uno tiene que reconocer que esta no es solo una crisis económica y una crisis social. Es una crisis emocional”, dijo Quintero en la presentación.

Dos semanas después del lanzamiento de su plan de choque, comienzan a aparecer evidencias de que nace desfinanciado. 

Un salvavidas desinflado

La propuesta de Quintero pasa por reabrir todos los sectores económicos de la ciudad justo cuando lleva más de un mes con la ocupación de UCI por encima del 95 por ciento, darles fuerza a proyectos que ya había planteado en el Plan de Desarrollo –y que tenían un presupuesto asignado–, y conseguir nuevos recursos para realizar proyectos para la juventud. 

Ese último es un fondo de tres billones de pesos que, según anunció Quintero, se invertirán así: dos billones de pesos, que conseguiría a través de una reorganización de los recursos del Plan de Desarrollo, para recuperar el tejido social. Y un billón de pesos para proyectos para la juventud que obtendría a partir de “la venta de activos no estratégicos. Ahí está planteada la posibilidad de salir de UNE o de ISA”, dijo Quintero durante la presentación. 

Mientras la decisión la celebraron la mayoría de sus secretarios de despacho, los gremios económicos dijeron que no los tuvieron en cuenta en algunas de las decisiones en las que son protagonistas, y algunos concejales cuestionaron que fuera una cortina de humo.  

Dos días después, el 3 de junio, la plenaria del Concejo de Medellín fue sobre la reactivación económica, pero el anuncio de enajenar los activos de ISA o vender la mitad de UNE de la que es dueña el municipio pasó de agache. 

Esa propuesta no es del todo nueva. Federico Gutiérrez ya había echado mano de esa posibilidad en 2018 para responder a la crisis creada por la debacle de Hidroituango y el Concejo le autorizó vender las acciones de ISA y utilizar ese dinero para solventar la crisis de EPM. Pero estas finalmente no se vendieron y caducaron las facultades del alcalde.

Hace una semana Quintero lanzó el mismo salvavidas.  Pero esta vez públicamente, sin proyecto de acuerdo en curso, y para financiar un ambicioso plan para la juventud que garantizará la matrícula cero, becas de estudio, oportunidades de empleo, entre otras. 

El anuncio recibió aplausos. Sin embargo, algunos opositores de Quintero advirtieron que varias de ellas ya estaban en el Plan de Desarrollo y no eran nuevas, como las becas de bilingüismo que ya estaban financiadas en el programa Semilla bilingüe para Valle del Software. Además, varias personas consultadas por La Silla también advirtieron que no era claro de dónde iba a salir la plata.

“No hay claridad de dónde sale el dinero”, dice Dora Saldarriaga, concejala del movimiento político Estamos Listas. “Nos preocupa mucho que la financiación de ese plan sea a través de venta de activos, no hay un plan B”, explicó por su parte Daniel Duque, concejal de oposición del Partido Verde. 

Hoy EPM tiene el 9 por ciento de las acciones de ISA. Además, es dueña de la mitad de UNE en una administración compartida con la empresa privada Millicom. Si Quintero quiere vender las acciones que EPM tiene en ISA deberá pasar un proyecto de acuerdo al Concejo en el que de cuenta de la finalidad de esos recursos. 

Si, en cambio, la intención es vender la mitad de UNE de la que es dueña, no solo debe encontrar un comprador sino ponerse de acuerdo con la empresa privada y esperar que el Concejo avale la propuesta. 

Y hoy el escenario es distinto al de 2018 porque el alcalde no tiene mayorías en el Concejo. 

“Hoy el alcalde tiene ocho concejales de los 21. La venta de las acciones pasa por la Comisión Primera, donde son siete. Póngale que hay tres que son amigos del alcalde, pero eso no quiere decir que se va a aprobar el tema. Yo no lo veo tan claro”, dijo uno de los concejales que apoya a Quintero, pero pidió no ser nombrado para evitar conflictos con él. 

La ruptura de Quintero con el Concejo se hizo explícita en la última votación de uno de los proyectos bandera de esta administración. Fue el del Central Park, que pretendía convertir el actual aeropuerto de Medellín en un parque ecológico. Lo tumbaron 12 votos en contra. 

Varios de los concejales cercanos a Quintero o que lo habían apoyado en otros proyectos, se le torcieron. Siete de los ocho uribistas se alinearon contra el alcalde y Luis Bernardo Vélez, del mismo movimiento político de Quintero, también votó en contra.

En principio, pareciera que ese panorama se mantiene, porque incluso concejales que apoyan al alcalde ven con malos ojos que nos les haya anunciado esa forma de financiación del plan de choque antes de anunciarla. De hecho, no se reunió con ninguno para hablar del tema o pedir el voto, según le aseguró uno de ellos a La Silla.

Y, aún si el Concejo aprobara la venta de los activos en ISA o el porcentaje de UNE que le pertenece, lo que se avecina es un proceso largo. 

"El concejo primero tiene que tener claridad y mayor precisión de los anuncios del Alcalde. Necesitamos mucha más precisión porque no hay mucho rigor jurídico, ni financiero, ni técnico frente al anuncio de él. Tenemos que mirar más de qué está hablando y sobre todo dónde está la financiación de esto", le dijo a La Silla Luis Bernardo Vélez.

Quintero pelea con los empresarios pero los necesita

Como parte de la propuesta para la juventud Quintero también prometió 20 mil empleos en el sector privado para jóvenes, pero una vez más, salió a la luz la pelea que tiene con los empresarios de la ciudad. 

La semana pasada varias empresas entre las que están Comfama, Bancolombia y Proantioquia presentaron una alianza empresarial que dará dos mil empleos nuevos para mujeres y jóvenes en Medellín y Antioquia. 

No son los mismos que Quintero anunció el martes de la semana pasada.

Un día después de la presentación del Plan Joven y de Reactivación Económica, Nicolás Posada, director del Comité Intergremial de Antioquia, dijo en Caracol Radio que el alcalde no había socializado la propuesta de los empleos con los empresarios y puntualizó que crear esa cantidad de vacantes no era tarea fácil. 

“Si no hay mesas de trabajo ni compromisos públicos ni privados con empresas, de dónde van a salir los 20 mil empleos. ¿De dónde salió la cifra tan grande?”, le dijo Posada a La Silla. 

Esas declaraciones las usaron varios concejales, la mayoría de oposición, para señalar la falta de claridad sobre el plan para la juventud que lanzó Quintero. Me preocupa la desarticulación de la Alcaldía y el sector empresarial”, dijo Sebastián López, concejal del Centro Democrático. 

“Simplemente es un anuncio. Es irresponsable. Es jugar con las ilusiones de la gente”, dijo a La Silla Simón Molina, del mismo partido. 

Otros concejales de orillas políticas reaccionaron de igual forma.

Como contamos, el paro nacional ha revelado las necesidades estructurales que atraviesan los jóvenes del país, y Quintero los ha puesto en el centro de su discurso. Pero esta vez, para favorecerlos, lanzó una propuesta que hoy no es claro cómo podrá financiar. 

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