Redes y emociones, las estrategias de los nuevos electores de Bogotá

Silla Cachaca
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Edward Rodríguez, Inti Asprilla, Juanita Goebertus, María José Pizarro y Samuel Hoyos

Así fue que cinco de los candidatos más votados a la Cámara en Bogotá sacaron votaciones inéditas en las legislativas.

El triunfo en Bogotá del voto de opinión sobre las maquinarias en las elecciones legislativas catapultó a seis políticos jóvenes del Centro Democrático, la Alianza Verde y la Lista de la Decencia como los mayores electores de la ciudad. Y aunque cada lista estuvo impulsada por las principales figuras de esos partidos (Álvaro Uribe, Antanas Mockus y Gustavo Petro) los candidatos desplegaron estrategias propias que demuestran la importancia que han adquirido a la hora de hacer política las redes sociales y la explotación de las emociones.

Juntos sumaron cerca de 470 mil votos (casi lo que sacó la lista uribista, la más votada en Bogotá) y tres superaron los 80 mil, una barrera inédita para la Cámara en la ciudad, que les alcanzaba para ser senadores.

Hablamos con cinco de ellos para entender cómo estructuraron sus estrategias (Katherine Miranda, la fórmula de Mockus, no pudo atendernos por cuestiones de agenda).

(Haga clic en cada pestaña para desplegar la estrategia de cada político)

Votos: 104 mil.

Edward Rodríguez, del Centro Democrático, volverá a la Cámara como el representante más votado por Bogotá luego de encabezar la lista.

Su principal mensaje fue #SantrichAsesino. Trató de posicionarlo luego del enfrentamiento verbal que sostuvo en el Congreso el año pasado con Jesús Santrich, líder de la Farc, durante una sesión en la que Rodríguez se salió reclamándole airado por el asesinato de su hermano a manos de esa guerrilla.

Esto, según él, le apuntó directamente a captar votos de las víctimas de esa guerrilla que sienten el mismo odio. Además, logró un gran apoyo de exmilitares y expolicías que se opusieron al proceso de paz y se han declarado uribistas.

A esa bandera agregó la defensa de la seguridad, de penas más fuertes para los delincuentes, en contra del microtráfico y la corrupción y en defensa de los empresarios.

Y ligó su primer lugar en la lista a la Cámara al de Álvaro Uribe en el Senado, para lo cual invirtió en propaganda sobre todo en Youtube y radio.

Su jingle lo distribuyó masivamente por celular, a partir de una base de datos que armó con los datos de los asistentes a sus campañas. Y, nos dijo, le dio su número a esas personas para que se sintieran cercanas a él.

Con el mensaje claro y las redes y whatsapp como canales privilegiados para distribuirlo, quedaba el trabajo en la calle: con su gerente de campaña, José Luis Aponte, definió que aunque el discurso que él movía podía calar en toda la ciudad, era necesario tener un puesto de campaña permanente en Unicentro. Y contó con el respaldo de la concejal Ángela Garzón (hija de Angelino Garzón, con quien Rodríguez trabajó cuando era vicepresidente de Uribe) y el edil de Tunjuelito Alejandro Jaramillo, que lo acercaron a votantes nuevos.

 
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