Reforma a la Justicia agudiza caída en popularidad de Santos

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Si el Presidente tuvo una mala semana, la encuesta Gallup que salió ayer se la terminó de amargar.  Juan Manuel Santos sufrió la caída más fuerte en popularidad de todo su mandato, aunque ya venía la tendencia a la baja desde el año pasado. No solo los colombianos están más pesimistas ahora y más desconfiados de las instituciones sino que le achacan a la gestión del Presidente los principales males del país.

Si el Presidente tuvo una mala semana, la encuesta Gallup que salió ayer se la terminó de amargar.  Juan Manuel Santos sufrió la caída más fuerte en popularidad de todo su mandato, aunque ya venía la tendencia a la baja desde el año pasado. No solo los colombianos están más pesimistas ahora y más desconfiados de las instituciones sino que le achacan a la gestión del Presidente los principales males del país. Estas son las principales conclusiones:

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Santos agudiza su caída

 

Juan Manuel Santos alcanzó en la última encuesta Gallup realizada en las cinco principales ciudades entre el 21 y el 27 de junio su peor nivel de popularidad. Las personas con una opinión favorable del Presidente bajaron del 64 al 48 por ciento y las que tenían una imagen desfavorable se dispararon del 27 al 43 por ciento. Su caída en popularidad viene cayendo desde octubre de 2010 y la debacle de la Reforma a la Justicia agudizó su caída. Ya está 15 puntos por debajo del nivel más bajo que alcanzó Uribe durante sus dos períodos.

Lo más grave es que no solo más gente piensa que las cosas están empeorando sino que le achacan estos problemas a la gestión del Presidente. La debacle de la Reforma a la Justicia, el atentado contra Fernando Londoño y las críticas tanto desde la derecha como desde la izquierda le hicieron mella.
 

 

¿Caldo de cultivo para una Constituyente?

 

La indignación generada por la Reforma a la Justicia aprobada por el Congreso la semana pasada y hundida ayer se reflejó en las encuestas. Los ciudadanos le pasaron su cuenta de cobro al Congreso, cuya imagen desfavorable pasó del 50 por ciento al 69 por ciento; a la Rama Judicial, que alcanzó su peor punto en siete años con una desfavorabilidad del 70 por ciento. La Corte Suprema, que con los juicios contra la parapolítica había alcanzado en el 2008 una imagen bastante favorable perdió 15 puntos de favorabilidad e incluso la Corte Constitucional bajó su imagen favorable de 61 a 48.  Esta crisis de confianza institucional es peligrosa porque crea un caldo de cultivo favorable para iniciativas como una Asamblea Constituyente.
 

 

 

La batalla anti-corrupción, un bumerán

 

Aunque el presidente Santos se ha esforzado por esgrimir la bandera anticorrupción y en destapar ollas podridas del anterior gobierno, la gente que cree que la corrupción está aumentando sigue creciendo, esta vez pasó del 64 al 77 por ciento, en una tendencia a empeorar que se ha registrado desde que recibió el mandato. Lo curioso es que, pese al gran despliegue mediático de los 'destapes' de la corrupción, la gente que desaprueba su manejo del tema pasó del 55 al 63 por ciento.

Evidentemente, la aprobación inicial de la Reforma de la Justicia, que facilitaba la impunidad de los corruptos, no favoreció su discurso anticorrupción.

Esta cifra es una alerta naranja para Carlos Fernando Galán, encargado del tema en el gobierno.
 

 

Los rivales de Santos le sacan ventaja

 

Un dato preocupante para Santos de esta encuesta es que haber prometido regalar 100 mil casas no le generó réditos de popularidad. Cuando le preguntaron a la gente si creía que la construcción de vivienda popular estaba mejorando no hubo cambios significativos en la opinión aunque la gente que aprueba su gestión en este campo sí aumentó de 63 a 72 por ciento, casi el único sector donde hubo una mejoría. Aunque esto no mejoró la popularidad de Santos ni tampoco la de Vargas Lleras, que está todos los días en los medios hablando de esto, la popularidad del Ministro de Vivienda se mantuvo 16 puntos por encima de la de su jefe. La del vicepresidente Angelino Garzón es aún mayor con el 68 por ciento. Ambos son potenciales rivales de Santos en una eventual reelección.
 

 

Juan Carlos Pinzón, ¿en la cuerda floja?

 

La gente sigue sintiendo que la inseguridad está empeorando, una tendencia a la baja que arrancó desde el finales del primer semestre de Santos y que se agudiza en este período, seguramente por el atentado contra Fernando Londoño, que la Fiscalía cree que fue obra de las Farc.

El porcentaje de encuestados que desaprueba el manejo de la guerrilla por parte del Presidente aumentó del 51 al 69 por ciento y los que la aprueban bajaron del 45 al 29, casi una cuarta parte de los que aprobaban el manejo que le daba Uribe. A esto se suma un profundo rechazo al manejo de la reintegración de los desmovilizados e incluso del narcotráfico. Estas cifras en nada benefician al Ministro de Defensa Juan Carlos Pinzón, cuyo reconocimiento por parte de los encuestados es mínimo pese a su constante presencia mediática. Lo peor es que esto solo refleja la opinión urbana, donde la situación de seguridad es mejor.
 

 

Uribe, feliz


El expresidente Uribe mantuvo su popularidad en el 64 por ciento, 16 puntos por encima de Santos. Además, la encuesta revela que las críticas del expresidente han calado, ya que la desaprobación al manejo de seguridad, de la guerrilla e incluso de la corrupción por parte del Presidente Santos ha subido. El rechazo a una eventual negociación de paz o a la legalización de la droga también se mantiene alto.

Aunque en los medios tradicionales Uribe es cada vez tratado más como un twitero intenso, entre los colombianos se mantiene el cariño por su gestión.

 

A Santos le toca empezar a gastar

 

Aunque las cifras económicas del Gobierno son muy positivas, el desempleo ha bajado y la inversión extranjera está disparada, los encuestados no han sentido el 'boom' del que hablan los ministros.

Los encuestados consideran que la economía está empeorando, así como el desempleo (la gente que siente que ha empeorado pasó del 48 al 61 por ciento) e incluso la pobreza (aunque con menor intensidad). Si el Gobierno quiere reversar esta tendencia tendrá que comenzar a gastar ya que, por ejemplo, la plata de las regalías ni siquiera ha llegado a los municipios. El que haya un superávit en las cuentas oficiales no parece alegrar a ninguno de los encuestados.
 

 

El optimismo del Presidente no es contagioso

 

Una de las alertas rojas de esta encuesta es el tema de la salud, donde de persistir esta tendencia le estallará la próxima crisis a Santos. El porcentaje de gente que considera que el cubrimiento de salud empeora pasó del 54 al 73 por ciento.

En general, el pesimismo aumentó de manera drástica estos dos meses, al pasar del 37 al 54 por ciento la gente que cree que las cosas están empeorando. La fe en que el Presidente podrá sacar adelante sus promesas también viene en descenso: de un 64 por ciento de personas que al principio de año consideraban que sería capaz de devolverle las tierras a los desplazados ya va en 55 por ciento. Y los que creen que una negociación es la mejor forma de lograr la paz pasaron del 60 al 52 por ciento. 

La falta de ejecución de hechos concretos –más allá de sacar leyes- comienza a golpear seriamente la credibilidad en que Santos hará un gobierno histórico. Tocará ver cómo reacciona el Presidente a esta encuesta dado lo sensible que es a estas mediciones.
 

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