Santos y Uribe, cada vez más lejos

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Hoy la Cancillería confirmó que el gobierno colombiano invitó oficialmente a los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, y de Ecuador, Rafael Correa, a la toma de posesión del presidente electo, algo que Juan Manuel Santos dijo hace un par de semanas que esperaba que ocurriera y a lo que el Presidente Uribe le tenía mucha pereza.

Este es el último gesto de varios en los que Santos ha comenzado a desmarcarse de Uribe, desde el mismo día de su victoria. La Silla Vacía hizo la selección de los más dicientes.

 

 

 

 

Unidad Nacional y Tercera Vía

El mismo día de su victoria, Santos invitó a los colombianos a ‘voltear la hoja de los odios’ y ratificó su invitación a un gobierno de ‘unidad nacional’. Desde entonces, cada vez se oye menos al presidente electo mencionar la Seguridad Democrática y más veces el ‘Acuerdo de Unidad Nacional’ y la Tercera Vía. La Tercera Vía es lo que Santos lleva defendiendo hace más de diez años y en principio es una postura de centro izquierda, bastante alejada de la derecha que promovió Uribe.

Reunión con Baltasar Garzón

Juan Manuel Santos se reunió en Madrid con el juez español para reiterarle su interés en que Garzón preste a Colombia una asesoría jurídica. "El juez Garzón ha sido una persona muy positiva en todo este proceso de la aplicación de la Ley de Justicia y Paz […] Y va a continuar ayudándonos en varios frentes", dijo Santos.  Garzón es actualmente consultor externo de la Corte Penal Internacional, que es el ‘coco’ de Uribe. Y aunque en un principio se la llevaron bien, después Garzón criticó la extradición de los jefes paras y su enfrentamiento con la Corte Suprema de Justicia, lo que enfrió las relaciones entre los dos.

Apoyo a Simón Gaviria

El nombre de Simón Gaviria fue el primero en sonar para la Presidencia de la Cámara de Representantes, cuando Juan Manuel Santos aún era candidato y no se conocía de manera oficial el respaldo que recibiría del ex presidente César Gaviria y, por lo tanto, tampoco había ocurrido el agarrón entre Gaviria y Uribe. En privado, Santos apoyó la aspiracion de Simón e invitó a los congresistas más fieles de la U para que lo respaldaran y él, a cambio, aseguraba la presidencia del Senado para su partido. Esto no le gustó nada al Presidente Álvaro Uribe y por ello fue Andrés Felipe Arias, su más fiel escudero, quien se atravesó en las aspiraciones del representante Gaviria. Cuando los conservadores decidieron pelear por la Presidencia de la Cámara, la única respuesta pública y privada de Santos fue decir que él no se involucraría en las decisiones del Congreso.

La invitación a Chávez y Correa a la posesión

Cuando era Ministro de Defensa quien más avivó la pelea con los países vecinos fue Juan Manuel Santos. Su enemistad con Chávez viene desde que apoyó al golpista Carmona y con Correa desde que autorizó el bombardeo del campamento de las Farc en el Ecuador, pero le mintió diciendo que habían disparado desde territorio colombiano. Aún así, ya elegido, Santos ha tratado de cambiar el tono, los invitó muy especialmente a su posesión y anunció que los visitará a mediados de esta semana. Estos gestos no le han caído bien a Uribe: "la diplomacia colombiana no debería regresar a las apariencias hipócritas", dijo el presidente.

El nombramiento del profesor de Jerónimo

 

En febrero de 2006, Jerónimo Uribe, el hijo menor del Presidente, fue acusado de plagio en la Universidad de los Andes. Jerónimo contrató al abogado Jaime Lombana para que lo defendiera y finalmente se evitó su expulsión de la facultad de Economía. El decano en ese entonces y quien tuvo que lidiar con el escándalo fue Juan Carlos Echeverry, el nuevo Ministro de Hacienda. Aunque finalmente Jerónimo pudo terminar sus estudios, al parecer Uribe no le perdonó a Echeverry el manejo que le dio al asunto.
Aceptar la adhesión de César Gaviria

Después de la primera vuelta, el ex presidente César Gaviria dijo que votaría por Santos. Pero aprovechó para invitarlo a deslindarse del gobierno Uribe, al que calificó con todo tipo de adjetivos. Esto obviamente enfureció al mandatario, que llamó a Gaviria a insultarlo. Le dijo que era un cobarde y un oportunista, a lo que el ex Presidente le ripostó que era un incompetente y que su gobierno ‘era un asco’. Juan Manuel Santos rechazó y lamentó la forma como el ex jefe de Estado desconocía y demeritaba “los contundentes resultados demostrados por el gobierno del presidente Álvaro Uribe Vélez, del que se siente orgulloso de haber pertenecido como Ministro de Defensa”, dijo el comunicado, pero aceptó la adhesión y el Partido Liberal finalmente entró a su coalición unas semanas después.

Visita a las Cortes

Tres días después de su elección, Juan Manuel Santos se reunió con los presidentes de las Cortes para comprometerse personalmente con ellos a defender la independencia y autonomía de la Justicia. Sería un gesto protocolario, obvio si no fuera porque el presidente Uribe ha hecho todo lo contrario durante los últimos ocho años. Ese mismo día, Uribe cuestiónó el papel de jueces y fiscales y pidió a la Justicia que se depure y saque sus “ovejas negras”. “Yo respeto mucho a los jueces de Colombia, pero ellos van a tener que sacar unas ovejas negras que han servido para que penetren los bandidos, lo mismo los fiscales”, dijo el primer Mandatario.

Saca del ostracismo a Juan Camilo Restrepo

Pocas personas fueron tan críticas del gobierno de Uribe como lo fue el nuevo ministro de Agricultura. Restrepo criticó desde el aumento del precio de la gasolina hasta el enfrentamiento con la Corte Suprema de Justicia. Pero sobre todo, las gabelas tributarias entregadas a los más ricos y todo el escándalo de Agro Ingreso Seguro. Su nombramiento por parte de Santos fue muy elogiado  por expertos en el sector, pero seguramente no le cayó bien a Uribe y mucho menos a Andrés Felipe Arias, quien fue duramente criticado por Restrepo.

María Ángela Holguín, como canciller

En 2004, Uribe nombró a Holguín Embajadora de Colombia ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), pero en 2005 ella renunció sonoramente en protesta por el nombramiento de tres hijos de políticos - Gustavo Dájer Barguil, Álvaro Londoño y Jorge Hernán Betancur- en su embajada, como pago de favores por parte de Uribe. Su valiente denuncia puso sobre la mesa el manejo politiquero que Uribe le estaba dando a la Cancillería. Con su nombramiento como Canciller, Santos reivindica su denuncia y nombra a alguien que no es de los afectos de Uribe.

El coqueteo con Vargas Lleras


Como ya es conocido, Uribe y Vargas Lleras se apartaron desde que el líder de Cambio Radical decidió no apoyar la reelección. Desde entonces, Uribe lo ha tratado de ‘hipócrita’  y retiró del cargo a varios funcionarios que eran de Cambio Radical. Vargas Lleras, por su parte, ha sido un crítico duro de los falsos positivos, de los decretos de emergencia social y, en general, de la parcialidad de Uribe durante la contienda. Santos, por su parte, buscó desde la primera vuelta la llegada de Vargas Lleras a su coalición y su nombre suena insistentemente para ocupar el Ministerio del Interior o de Defensa. Si esto se concreta, será un gesto más que lo distancie de Uribe.
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