Se busca fórmula para un delfín

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En tiempos previos a elecciones es normal que los delfines comiencen a lanzarse al agua y pocos lo hacen con tres padrinos. Ese es el caso del abogado e instructor de yoga y meditación Juan Carlos Losada, quien prepara su campaña a la Cámara de Representantes por el Partido Liberal, es sobrino de dos concejales de Bogotá y cuyo padre le está buscando una fórmula al Senado.

En tiempos previos a elecciones es normal que los delfines comiencen a lanzarse al agua y pocos lo hacen con tres padrinos. Ese es el caso del abogado e instructor de yoga y meditación Juan Carlos Losada, quien prepara su campaña a la Cámara de Representantes por el Partido Liberal y cuyo padre le está buscando una fórmula al Senado.

El padre de Losada es Ricaurte Losada Valderrama, exsenador del Partido Liberal que principios de los 90 terminó inhabilitado de por vida por el Consejo de Estado por haber actuado, de manera simultánea, como Senador y como representante legal de una fundación que administró recursos del Estado. 

Dos fuentes distintas le confirmaron a La Silla que el excongresista buscó al exministro Horacio Serpa para proponerle que acepte a Juan Carlos como su fórmula de campaña al Congreso, pero que Serpa le dijo que no porque ya él tiene fórmula: Andrés Felipe Villamizar, un politólogo que ya se quemó tratando de llegar a la Cámara en 2010 y fue secretario privado de Serpa en la OEA. "Hay un temor de que Ricaurte Losada quiera la curul en cuerpo ajeno a través de su hijo", dijo una de las fuentes.

Pero el exsenador no es el único padrino de este delfín, quien además es sobrino del concejal de Cambio Radical Jorge Lozada (quien escribe su apellido con zeta) y de la concejal liberal María Victoria Vargas, un peso pesado del Concejo de Bogotá que obtuvo más de 18 mil votos en las elecciones pasadas. Vargas lo respalda abiertamente, pero no se sabe si también lo hace el concejal Lozada (que llegó al concejo con más de 11 mil votos), pues podría ser acusado de doble militancia. En caso de que ambos decidieran ayudarle, así no sea de frente, le podrían asegurar una buena votación en la ciudad que sería definitiva pues para llegar a la Cámara por Bogotá en la lista roja se requieren más o menos 25 mil votos. 

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